Pársel
Albus siempre se sintió diferente en su familia, la mayor atención la recibía James que era estupendo en todo lo que él no, desde pequeño volaba en escoba por lo tanto tenía toda la atención de Ginny y cuando nació Lily se llevó ella toda la atención de Harry porque “es su pequeña princesita”.
Y Albus ¿Qué pasa con Albus?
Entonces fue elegido para Slytherin. Eso hizo que todos se alejasen más de él. Su única amiga en la familia, su prima Rose, se alejó de él también. Pero aún tenía a sus compañeros de Slytherin, tenía a su amigo Scorpius.
Y en su tercer año en Hogwarts todo volvió a empeorar. En clase de encantamientos se escapó una pequeña serpiente de una jaula. Todos se apartaron asustados excepto Albus, quién empezó a hablar con la serpiente para calmarla.
Todos empezaron a murmurar, a alejarse de él, a señalar a sus espaldas. Le empezaron a llamar “el heredero de Slytherin”. Y todos le comenzaron a tratar como si fuera la reencarnación de Voldemort. Incluso sus padres fueron para hablar con él y le regañaron… ¿Le regañaban por algo que no podía controlar? Albus no sabía porque tenía la culpa. Él no había hecho nada malo… Solo había hablado con la serpiente para calmarla, no sabía que había empezado a producir sonidos inentendibles.
Ya ni si quiera los alumnos Slytherin se acercaban a él. Solamente Scorpius estaba a su lado. Pero cuando los demás alumnos empezaron a dar de lado al rubio y hacerle lo mismo que a Albus este decidió alejar a Scorpius.
-¡No me alejes de ti, Al… por favor… a mí me da igual que sepas Pársel o lo que sea… te quiero! –Había confesado. Albus le había ignorado. Era mejor así-
Al día siguiente Scorpius ya no estaba en Hogwarts. Al parecer su padre le había inscrito en Durmstrang para alejarlo de él. Fue cuando se dio cuenta de lo mucho que le echaba de menos y lo que le quería a su lado.
Una noche se enfadó mucho. Algunos Slytherin habían entrado a su cuarto y le habían revuelto todo, habían muchas cosas rotas y en las paredes ponía “heredero de Slytherin” y de ahí cosas peores. Salió de su cuarto y del castillo, se adentró en el bosque prohibido.
Yo puedo ayudarte. Escuchó de golpe a mitad del bosque y se encontró cara a cara con un gran basilisco.
Los siguientes años no volvieron a ver a Albus, para quién fueron sus años más oscuros y siniestros aprendiendo artes oscuras. Un día volvió y el mundo le conoció como el Heredero de Voldemort.