Capítulo Único
Era una de las noches más frías del año, el cielo se veía despejado y lleno de hermosas estrellas, aunque el viento soplaba con un aire gélido que se cernía sobre toda la Aldea...de la cual, todas sus calles lucían completamente vacías y desiertas...estando, a las 2:50 de la mañana, ya casi todos dormidos en sus casas y tomando una muy "merecida" siesta...
No siendo así distinto para el famoso y bien conocido "Distrito Uchiha", en medio del cual, apareció un hombre en medio de una de sus tantas calles desiertas...
-Vaya...sí viniste...me alegra...-se escuchó de pronto una voz proveniente por detrás del hombre que acababa de "aparecer", el cual, vestía completamente de negro...llevando una máscara naranja con rayas negras y usando algo muy parecido a una larga túnica que llegaba hasta el suelo y le cubría, con una capucha, parte de la cabeza...
Aquél hombre se volteó, dirigiendo la mirada hacia la persona que le había hablado, encontrándose así, con un chico joven de no más de unos 15 años...el cual, iba peinado con una larga cola de caballo...la cual le sostenía su largo y lacio cabello de color negro-azulado...
Aquél chico lo observaba mientras se encontraba recargado contra el grueso tronco de un árbol, observándose así, únicamente su negro contorno, entre las sombras, bien "delimitado"...
-Por supuesto que iba a venir...tenemos un "trato"...-con una voz grave, le respondió el sujeto enmascarado...mientras que, hacia él, se iba acercando...-Espero que no te hayas arrepentido y me hayas hecho venir en vano...-le dijo con un pequeño deje de "fastidio" en la voz, mientras seguía avanzando...-Aunque...a decir verdad, no me sorprendería que, de "idea", hubieras cambiado...-le comentó, terminando de llegar hasta él y parándosele enfrente mientras que, a través del único orificio que tenía su máscara, lo iba observando...
-No me he arrepentido...-le afirmó con seriedad el chico...quien continuaba apoyado contra el grueso tronco del árbol, sosteniéndole la fría mirada y tratando de parecer, en todo momento, bastante seguro y <<confiado>>...pues, a una firme resolución, era a la que ya había llegado...tratando de mantener su mente bien fría y su "objetivo", muy en claro...
-Me alegra...-le dijo aquél hombre con crueldad en la voz, provocando que al chico, un intenso escalofrío lo recorriera...quien seguía sosteniéndole al otro la fría e intensa mirada a pesar de que, un gran miedo, lo invadiera...-Porque has de saber...que una vez que has dado <<ciertos pasos>>...ya no hay manera de "volver", aunque uno lo quiera...-con crueldad le mencionaba, llevando una mano dentro de su túnica y dejando asomar una larga katana...a la vez que acariciaba un poco el mango, con su mano enguantada...
-Lo sé.-le respondió el chico de coleta sintiendo cómo las manos, poco a poco le sudaban...a la vez que, un agudo y descomunal dolor, en el pecho se le asentaba...
-Muy bien...pues si ya está decidido...entonces lo mejor será comenzar, y...-con un deje sádico de regodeo y satisfacción en la voz, el otro le comentaba...a la vez que comenzaba a darse la vuelta y, de él, se apartaba...
-Sí...pero, espera...-lo interrumpió de pronto aquél chico mientras que una mano, estiraba.-Recuerda que tú estarás del área este y el oeste hacia arriba; y cuando veas niños, ancianos y mujeres, que sea rápido y de manera desprevenida...-le solicitaba, sintiendo la gran fuerza con la que su corazón le palpitaba...
-Ja...¿algo más?.-le preguntó aquél hombre de manera algo divertida, retirándose la capucha negra que, sobre la cabeza, traía...dejando relucir así una larga mata de cabello color negro-azulado que, de manera algo enmarañada y revuelta, le lucía.
-Sí.-le dijo el chico caminando también hacia él y separándose al fin del árbol...-No olvides nuestro "trato". No atacarás a Konoha de nuevo y dejarás vivir a mi hermano.
-Creo sufrir de muchas cosas...pero créeme que "amnesia", no es una de ellas...por supuesto que recuerdo cuál fue nuestro <<trato>>...-le respondió con sequedad, aquél hombre enmascarado.
-Bien...-dijo el chico joven tomando algo de aire y apretando con fuerza la máscara de ANBU que llevaba en su mano...sintiendo, en todo momento, el cuerpo muy frío y helado mientras que sentía cómo los terribles nervios, lo iban dominando...pues aún no sabía muy bien cómo iba a hacer todo lo que ya tenía "planeado"...pues, como bien le había dicho ese sujeto, ya no habría manera de "retroceder", una vez que se dieran ciertos "pasos"...pero aún así, él sabía cuál era su <<deber>>, así como a quiénes debía proteger, y en qué lado...aunque el "costo" fuera demasiado alto y su vida diera un giro de 360 grados...-Bien, pues entonces, vamos.-le dijo colocándose la máscara de ANBU y provocando que el otro sujeto se sonriera de lado...a la vez que su ojo negro, iba cambiando...tornándose de un color rojo muy intenso...con tres aspas negras dentro...las cuales, a su vez, fueron girando...dando numerosas y rápidas vueltas, hasta que una nueva forma, fueron tomando...
Desapareciendo así de aquél lugar sin decir ya más palabra y sin dejar ningún rastro...y reapareciendo al instante, en medio de una espiral, en otro lugar mucho más alejado...
Viendo así las apacibles casas dentro del Distrito Uchiha, donde la mayoría de sus habitantes, se debían de encontrar descansando...caminando así algunos cuántos pasos por sobre las tranquilas calles, mientras que todo, lo iba observando...respirando un poco de aquél conocido aire...el cual, en esos instantes, se sentía bastante frío y <<extraño>>...viendo así hacia los árboles y hacia aquél piso adoquinado...a la vez que numerosos y muy dolorosos recuerdos, le iban llegando...volteando así un poco más su cara y viendo a lo lejos la casa en la que él, había habitado...aquella casa que había dejado hacía ya algunos cuántos par de años cuando, después de una <<misión>>, no había regresado...
"Abuela..." pensó, entristeciendo un poco su mirada, antes de ensombrecerla...llenándola con ira intensa...no...definitivamente no era el momento de ponerse melancólico y sentimental, y pensar en ella...pues, después de todo, debía de recordar que "esa", ya no era su "abuela"...
"Esa", había sido su <<otra vida>>...la "antigua", antes de convertirse en Madara Uchiha...tenía que recordar que él ya no era "Obito Uchiha", pues aquél chico había muerto...quedando enterrado entre las piedras de aquella oscura cueva...no...él no tenía sentimientos ni recuerdos de aquél lugar...todo eso le era ahora completamente <<ajeno>>...esa noche, él había ido únicamente a matar...a tomar venganza...a exterminar a aquél nocivo y repulsivo Clan...así como pronto, extendería y descargaría todo su odio contra Konoha...y sobre todo el mundo ninja...acabando así con sus enfermas y egoístas reglas...exterminando así, con todo mínimo rastro de maldad...solo así podría haber paz...la paz que ese mundo tanto necesitaba...sí...tenía que pensar y recordar su nueva meta...aunque tuvieran que hacerse ciertos "sacrificios" en el camino para llegar a ella...pensaba mirando hacia la casa de su abuela...pero una vez todo eso hubiera acabado, el mundo ninja se lo agradecería...sería un <<héroe>>...pues ese era un mundo en el que nadie debería de estar...un mundo en el que él ya no quería estar...un mundo que era tan repulsivo, que lo despreciaba...un mundo que podía cambiar...un mundo que sabía, podía mejorar...tan solo tenía que erradicar de él, a todo aquél que le hiciera algún <<mal>>...y tenía que hacerlo, iniciando con su propio Clan...pensaba, sonriendo con un poco de crueldad, antes de desaparecer, en medio de una espiral...
En una habitación tapizada de flores y con una decoración un tanto anticuada, se encontraban dormidos dos ancianos, los cuales, a esas altas horas de la noche, se hallaban abrazados...cuando de pronto, se escuchó un fuerte ruido proveniente de la parte de abajo...despertando así al canoso y algo gordinflón anciano, el cual abrió muy lentamente los ojos, preguntándose si habría sido parte de un <<sueño>> lo que había escuchado...pues le había parecido escuchar algunos ruidos provenientes de la parte de abajo...por lo cual, se quedó en completo silencio y escuchando por un buen rato...tratando de dilucidar y percibir cualquier sonido que le pareciera "extraño"...pero pasados algunos cuántos minutos, y no escuchándose nada raro...así que sí, quizás y solo había sido su imaginación que lo había traicionado...con mucha más tranquilidad, iba pensando...volviéndose a acomodar y tratando de dormir otro rato...
Cuando de pronto, se escuchó otro fuerte ruido, provocando que abriera de nuevo los ojos y se enderezara muy sobresaltado...escuchándose en la escalera, ahora unos fuertes y claros pasos...siendo que éstos eran muy evidentes y descarados...no dejando lugar a dudas que, a su casa, alguien había <<entrado>>...espantándolo y haciendo que se enderezara en automático, pues si se tomaba en cuenta que en esa casa solo habitaban él y su anciana esposa, la cual en esos momentos se encontraba dormida a su lado, era claro que alguien se había infiltrado...
Pensando rápidamente en lo que debía de hacer...¿¿despertarla...o no despertarla??...ese era el dilema en el que estaba...decidiendo mejor no hacerlo, pues no quería espantarla...además de que quizás y él solo pudiera resolver el "pequeño" problema en el que estaban...pues, no por nada, de un ninja veterano de "Guerra", él se trataba...
Así fue como se levantó, poniéndose de pie muy lentamente...activando su Sharingan y acercándose hacia su buró, muy cuidadosamente...de donde sacó un juego plateado de shuriken y kunai de la más alta y fina calidad, mismo que se guardó en el bolsillo de su pantalón antes de acercarse hacia la puerta, silenciosamente...abriéndola y saliendo por ella muy sigilosamente...pues le daría un muy buen susto y una tremenda paliza a quien fuera ese delincuente...pensaba el anciano cerrando la puerta, cuidadosamente...mientras bajaba poco a poco los peldaños de su alfombrada escalera mientras buscaba con sus ojos, cualquier mínima señal, o rastro de éste...llegando así hasta la planta baja y girándose en automático, para tratar de interceptar cualquier ataque que pudiera llegarle por detrás, o de frente...
Pero, nada...ahí no había nada...y ahora ningún ruido se escuchaba...lo que hizo que, hacia la cocina, sus ojos girara...manteniendo su kunai muy en alto en todo momento y buscando cualquier ínfima señal de chakra que lo delatara...pero, nada...ahí no había nada que sus rojos y muy bien entrenados ojos, detectaran...
Muy bien...al parecer ese ratero no sabía con quién "jugaba"...el anciano muy enojado, pensaba...pues él era todo un experto cuando, de <<pelear>>, se trataba...
En eso el anciano estaba, cuando de pronto se escuchó un muy fuerte y desgarrador grito proveniente de la habitación en la que, hacia algunos minutos, se encontraba...siendo claramente la voz de su anciana esposa la que, por su nombre, lo llamaba...
-¡¡¡¡AAAAAAAAAHHHHHHH!!!!...¡¡¡IMARUUUUU!!!.-de nuevo, ésta gritaba...ocasionando que al hombre, la sangre se le halara...congelándose por un momento en su lugar, antes de lograr reaccionar y subir corriendo a toda velocidad hacia donde su esposa se encontraba...abriendo de golpe la puerta que momentos previos había cerrado, y quedando impactado y horrorizado ante lo que miraba...
Su esposa se hallaba muerta...tendida sobre la cama...teniendo dos grandes y muy profundas heridas, una que al parecer le rasgaba el cuerpo...y otra que el cuello, le atravesaba...estaba degollada...escurriendo chorros y más chorros de sangre que, sobre la cama, se desparramaban...
-Da...Damaris...-fue todo lo que pudo articular en un delgado hilo de voz...presa del pánico y de la fuerte conmoción, abriendo los ojos al máximo debido a la gran impresión...quedándose paralizado junto a la puerta de su habitación, antes de sentir un agudo y muy fuerte dolor...pues estaba siendo atravesado por una enorme espada que cruzó su cuerpo rápidamente, pasando por su corazón...provocando que éste llevara las manos hacia ella y la tomara de su hoja con fuerza...sintiendo, solo por unos cuántos y escasos segundos, un inmenso dolor...antes de sentir cómo, en un muy rápido y brusco movimiento, se la retiraban del cuerpo...sacando y escupiendo una gran cantidad de sangre, antes de caer con gran fuerza y estrépito al suelo...
Bien...eso había sido bastante "sencillo"...pensaba el hombre que se había encontrado por detrás de él, mientras blandía un poco su sable para retirar los restos de sangre que le habían quedado embarrados del cuerpo...a la vez que iba pasando por su lado mientras veía al anciano viejo retorcerse y agonizar en el suelo...
Bien...para que éste <<muriera>>, solo era cuestión de tiempo...pensaba algo aburrido el sujeto mientras veía hacia sus rojos y brillantes ojos y se agachaba sobre su cuerpo...sacando de entre su larga túnica negra, un frasco de vidrio que tenía un extraño y transparente líquido dentro...
Muy bien...eso había sido bastante fácil, pensaba mientras hacía acto de aparición en la siguiente casa...comenzando a subir por los pulcros escalones mientras observaba las enmarcadas fotografías que habían por todo el camino, colgadas...la cuales, a una muy bonita familia, mostraban...siendo un sonriente papá, una bella mamá, así como a un hijo mayor y una pequeña hija, los que en ellas, estaban...
Vaya...no cabían dudas de que esos dos niños habían tenido una muy agradable infancia...el encapuchado, con resentimiento, pensaba...mientras abría de golpe la puerta y sacaba la larga katana...corriendo a toda prisa hacia el hombre que seguía dormido y atravesándolo con el largo filo de la espada...provocando que éste diera un muy fuerte grito de dolor mientras trataba de incorporarse sobre la cama...sintiendo cómo le sacaban de tajo la espada y lo volvían a atravesar una y otra vez mientras su esposa, apenas despertaba...reaccionando así apenas la mujer, la cual, al
verlo, gritó aterrorizada...levantándose a toda prisa de la cama y tratando de salir de la recámara...siendo, el ir por sus hijos, lo primero y lo único que, en esos momentos, pensaba...
Cuando de pronto, sintió cómo unas frías y muy pesadas cadenas, sobre todo su cuerpo, se le enredaban...ocasionando que ésta cayera irremediablemente al suelo mientras gritaba y sollozaba horrorizada...ganándose una muy fuerte patada que el sujeto de la máscara le propinó en la cara...rompiéndole el labio inferior y provocando que, muy profusamente, de éste sangrara...
-¡¿Q-qué...quién eres?!...-le preguntó alzando la mirada y viendo con profundo desprecio al sujeto que, a su esposo, asesinara...
-Te voy a matar...así que creo que eso carece de relevancia...-le respondió aquél sujeto con la voz grave cargada de diversión, antes de que, dos shuriken, lo atravesaran...pasando por su cuerpo como si éste fuera un holograma y yéndose a incrustar con gran fuerza contra la pared que el enmascarado tenía de espaldas...
-¡¿Estás bien, mamá?!.-gritó desde la puerta el niño que, los shuriken, le lanzara...viendo con enorme rabia a su mamá tirada en el suelo, mientras que el cuerpo de su papá, yacía tendido sobre la cama...
-¡¡N-NOO!! ¡¡T-TEKAI!! ¡¡¡VE...VE POR TU HERMANA!!! ¡¡¡VE POR TU HERMANA Y SALGAN AHORA MISMO DE LA CASA!!!.-la mujer desde el suelo, le gritaba...siendo observada en todo momento por el hombre de la capa...el cuál no se había movido de su lugar ni había girado en ningún instante la cara...
-No, eso jamás...-le dijo el pequeño niño de cabello negro-azulado, con gran rabia...provocando que, por primera vez, aquél sujeto, su vista hacia él girara...notando que, tan solo de un pequeño niño de unos doce años, se trataba...
-¿Piensas defender a tu mamá?...-con voz seca y algo hueca, le preguntaba.
-¡¡¡NOO!!! ¡¡¡TEKAI!!! ¡¡¡HUYE!!! ¡¡¡¡TE ESTOY DICIENDO QUE HUYAS Y TE VAYAS CON TU HERMANA!!!!.-la mujer llorando, le gritaba...mientras se encontraba en el piso, aún tirada.-Por favor...por favor...es tan solo un niño...no le haga daño a mi hijo...-desesperada, sollozaba...viendo con gran terror al sujeto que la lastimara...-Y-ya...ya mató a mi marido...ha-haga conmigo lo que quiera...pero, por favor...por favor, no toque a mis hijos...
-Te pregunté que si pensabas defenderla...-le volvió a cuestionar, dirigiendo su mirada hacia el niño, ignorando por completo a la mujer y lo que ésta le había dicho...viendo cómo aquél pequeño observaba con gran dolor y enorme rabia a su madre...para después alzar nuevamente su mirada hacia él...solo que ésta vez, haciéndolo con unos ojos distintos...refulgiendo en un rojo intenso...con tres aspas negras dentro...provocando una pequeña risa llena de mofa en el sujeto de negro.-Oh...vaya...pero si has despertado tu <<Sharingan>>...lástima que sea en éste preciso momento...no tendrás tiempo de disfrutarlos ni acoplarte a ellos...-le dijo con un gran regodeo.
-¡¡TEKAI...CORRE!!.-volvió a gritar la mujer, dando todo de sí por liberarse de aquellas apretadas y gruesas cadenas, viendo cómo su hijo, seguía parado frente a la puerta.
-Es doloroso, ¿verdad?.-le preguntó aquél sujeto al más pequeño.-Ver cómo hieren y lastiman a alguien a quien en verdad amas...-le dijo con la voz inyectada de frialdad, dirigiéndose hacia su mamá y poniendo su pie sobre su cara...comenzando a pisarla con bastante fuerza y a lastimarla...provocando más furia en el niño quien, al ver eso, apretujó sus puños con creciente rabia...-Siempre nos hablan maravillas de cuando despertemos el Sharingan...-el de la capa, le mencionaba; ocasionando que el pequeño niño abriera un poco más grande sus rojos ojos y que, con incredulidad, lo mirara...pues, eso...¿¿eso quería decir que aquél sujeto...de un "Uchiha", se trataba??...no...no podía ser que alguien de su mismo "Clan", de esa forma los traicionara...-pero el hacerlo no es algo sencillo...-el enmascarado, continuaba...moviendo su pie sobre la cabeza de la mujer y haciendo que ésta, muy fuertemente gritara...
-Cállate...-le interrumpió de pronto el pequeño niño mientras mantenía la cara agachada...-Cállate...¡¡¡CÁLLATE, INFELIZ ASESINO!!!.-tomando un kunai y saliendo corriendo hacia él, le gritaba...todo esto, mientras que algunas lágrimas, por sus ojos, se derramaban...
-¡¡¡TEKAI, NO!!!.-gritó la mujer horrorizada...viendo cómo su hijo era rápida y fácilmente esquivado por aquél hombre quien, en un ágil y veloz movimiento, lo había detenido cuando éste se le acercaba...tomado de manera muy hábil sus brazos e inmovilizándolos por detrás de su espalda...-¡¡¡N-NOOOOO!!!, ¡¡¡S-SUÉLTALO!!!.-gritó con enorme fuerza, dejando escapar más lágrimas, mientras que, contra las cadenas, desesperadamente luchaba...
-¿Qué pasa?...¿crees que por haber despertado esos ojos, ahora puedes hacer lo que te venga en gana?...-agachándose un poco hacia él y hablándole muy cerca del oído, el encapuchado le preguntaba...sintiendo cómo el niño se resistía y, contra su agarre, forcejeaba...
-¡¡¡T-TEKAI!!! ¡¡¡POR FAVOR, NOOO!!!.-le gritaba la mujer al hombre, viendo cómo éste lo sujetaba.
-Pero cuando te hable, mírame a la cara...-el sujeto de la máscara naranja se quejaba...llevando una mano hacia el mentón del infante y haciendo que éste, lo mirara.-Aún te falta despertar estos ojos...-le indicaba...mirando al pequeño, quien se sintió doblemente paralizado al ver directo hacia aquella terrible y despiadada mirada...-Éstos, solo se despiertan sufriendo el dolor más grande de todos...-con rencor le comentaba...
-Suéltame...-le gruñó el niño luchando aún contra su agarre y viendo con extrema rabia a su atacante...
-Muy bien...en ese caso, veamos si puedo "ayudarte"...-le dijo en un frío susurro contra su oído...soltando al pequeño niño mientras iba desapareciendo en medio de una gran espiral que, en medio de la "nada", había aparecido...siendo esto visto con gran impacto por parte de la mujer, quien lo vio todo desde el piso...no siendo así para su hijo quien, cuando se volteó, el otro ya había desaparecido...
-¡¡Mamá!!.-gritó el pequeño corriendo hacia su madre, tomando las cadenas y aflojando rápidamente su agarre...
-No...T-tekai...v-ve...ve por tu herm...-le decía la mujer luciendo extremadamente nerviosa, cuando de pronto, se escuchó un fuerte y agudo grito por toda la casa...dejando a la mujer congelada y paralizada en su lugar, pues ese...ese había sido el grito de su pequeña hija que se encontraba durmiendo en la otra recámara...
-¡¡¡SIMEI!!!!.-gritó la mujer, levantándose inmediatamente del suelo y saliendo de la habitación desesperada; sintiéndose a punto de caer y desfallecer a cada paso que daba...yendo a toda prisa mientras que su hijo la acompañaba...abriendo con enorme miedo la puerta y sintiéndose horrorizada al encontrarla desangrándose sobre las sábanas...teniendo una muy seria y grande herida que todo el abdomen, le atravesaba...provocando que la mujer sintiera un muy fuerte colapso, y se desmayara.
-¡¡NO!!.-gritó el pequeño niño, quien se agachó sobre su madre, moviéndola un poco y notando que ésta ya no reaccionaba.
-Aaah...T-tekai...-lloró la pequeña niña con gran dolor, retorciéndose aún sobre la cama...
-¡¡Simei!!.-gritó el niño corriendo hacia su hermana.-E-espera...y-yo...yo te ayudaré...-decía buscando rápidamente entre la ropa de la pequeña, alguna prenda para atarla a su cuerpo e impedir que ésta se desangrara...
-M-me...me duele...-se quejó de nuevo la pequeña con incontenibles lágrimas sobre la cara...sintiendo cómo, el más gélido frío, poco a poco la inundaba...
-Ven, Simei...esto ayudará a que...-de pronto, el filoso sonido de una cuchilla atravesando el aire, cruzó por toda la recámara...dejando por un momento inmóvil al pequeño niño, quien sintió cómo toda la sangre, se le helaba...
-¡¡¡Má!!!.-fue todo lo que escuchó que chillaba su pequeña hermana, viendo horrorizada hacia donde sabía, se había encontrado su madre desmayada...
-Y dime...-escuchó de nuevo aquella fría voz hablar a sus espaldas.-¿Ya los despertaste?...-le preguntaba, sacando el sable del cuerpo de la mujer y haciendo un terrible sonido de sangre...-Por supuesto que puedes vengarte...-le dijo, viendo que el niño no se movía, ni respondía...-Si tanto te duele lo que he hecho...ven, y mátame...-fue lo último que le dijo, antes de ver cómo el pequeño se daba la vuelta hacia él, viéndolo con una furia intensa reflejada en un par de ojos distintos...distintos a los que ya le había visto...mientras que de ellos, escurría una gran cantidad de sangre...
-¡¡¡¡¡DESGRACIADOOOOOOOO!!!!!.-escuchó que le gritaba el niño mientras tomaba de su ropa un afilado kunai, y salía corriendo disparado hacia él, provocando en el encapuchado una pequeña sonrisa de satisfacción al ver ese crudo dolor reflejado en aquellos refulgentes ojos...era impresionante cómo aquél niño había despertado tanto el Sharingan, como el Mangekyou en una sola noche...eso debía de ir directo para el récord...pues dudaba mucho que alguien más del Clan, alguna vez lo hubiera hecho...y todo había sido gracias a él...pensaba con un desquiciado regocijo mientras esquivaba con gran facilidad el golpe con kunai que le había dado el niño...tomándolo con gran fuerza del cabello y alzándolo con gran fuerza de éstos...-¡¡AAAAAGHH!!...-se quejó con gran dolor el niño, soltando su kunai y sintiendo cómo lo levantaban del suelo...llevando ambas manos inmediatamente hacia la de aquél sujeto...quien lo sostuvo en el aire a la altura de su cara mientras que directamente, a los ojos, lo seguía viendo...
-Esos ojos...-le dijo éste en voz baja y con un cruel regodeo.-Todo parece indicar, que antes de morir, tienes algo qué agradecerme, mocoso...-le dijo con la diversión impresa en la voz, viendo la mirada cargada de dolor y rabia que había en el otro.-Esos ojos te hubieran hecho muy poderoso...lástima que no tendrás tiempo para aprenderlos a utilizar ni acostumbrarte a ellos...pero, descuida...te prometo que yo les daré un buen uso a éstos...
-¿P-por qué?...-le cuestionó el niño, mezclando lágrimas reales con las de sangre...
-¿"Por qué"?...-le preguntó en un vacío susurro el otro.-Porque así como tú hoy, yo también he sufrido...-le respondió, apretando con mayor fuerza su agarre sobre su cabello, causándole un dolor muy agudo e intenso...quien apretó contra su brazo, más fuerte sus dedos...antes de tomar el encapuchado de entre una de sus largas mangas, un afilado kunai, y clavándoselo con gran fuerza en el pecho...provocando que éste abriera muy grande, tanto la boca, como los ojos, al sentir de pronto el dolor más fuerte e intenso...y enterrándoselo muy...muy profundo en el pecho...y abriéndose paso a través de éste...hasta ser capaz de meter su mano por completo...
-¡¡¡AAAAAAAGHHH!!!.-gritó el niño, comenzando a escurrir montones de sangre por la boca mientras sentía cómo la mano enguantada del otro, se hundía muy profundo en su cuerpo...
-Y porque quiero...-continuaba éste, inyectando cada sílaba de la más profunda maldad y resentimiento, mientras lo atravesaba y tomaba el corazón del muchacho en su mano, y lo apretujaba entre sus dedos...provocando que los ojos de éste se desorbitaran por el creciente dolor, antes de volver a su habitual color negro...dejando escapar borbotones y borbotones de sangre por la boca mientras iba apretando el brazo con el que éste, lo estaba sosteniendo...-porque quiero que todos sufran al igual que yo lo he hecho.-terminó de decirle, mirándolo con una mirada que se veía de lo más enloquecida, siendo esto, lo último observado por el pequeño niño...cuyas fuerzas lentamente se fueron agotando...hasta terminar por soltar el brazo de aquél sujeto, quien lo había matado...
-Ah~...-suspiraba la bella mujer rubia, mientras terminaba de lavar su segunda taza, preguntándose por qué esa noche le estaría costando tanto trabajo poder dormir, pues con esa, ya era la quinta vez que se levantaba...decidiendo mejor bajar a prepararse un relajante té caliente para ver si así ya podía regresar a dormir y recostarse en la cama...
-Kai...¿estás aquí?...-le preguntó de pronto la voz de un hombre quien, por la puerta de la cocina, se asomaba...viéndola parada frente al fregadero mientras estaba en su habitual pijama con borlas, y usando sus acostumbradas y escandalosas pantunflas de peluche color rosa...-Kai, ¿pero qué haces aquí a estás horas, amor?...-el chico castaño mirando hacia un reloj que había en la pared, le preguntaba...el cual, al igual que la chica rubia, muy joven se observaba...
-No...no puedo dormir...-la chica de grandes ojos azules sin moverse, le contestaba...a la vez que el hombre fruncía levemente las cejas y, hacia la cocina, avanzaba...
-¿Y eso?...-con un extraño acento extranjero, el chico le preguntaba...llegando por atrás de ella mientras que, por la pequeña cintura, la abrazaba...acercándose un poco más hacia su cuerpo mientras que, su delgado y fino cuello, besaba...
-Ah...no...no lo sé, es como si...como si tuviera un mal <<presentimiento>>...-la chica le contestaba; luciendo un tanto desanimada mientras se removía un poco y se giraba...quedando de ésta forma frente a aquél castaño hombre que la observaba...
-Pero un "mal presentimiento", ¿de qué, o sobre qué, amor?...-inclinándose un poco para darle un pequeño beso en sus rosados y carnosos labios, el otro le preguntaba...a la vez que, de su pequeña cintura, más fuerte la jalaba...
-Ah, F-friederich...no...no empieces...-le pidió la mujer rubia, apartándose un poco más de él, pues en esos momentos, sin saber muy bien "por qué", se sentía demasiado tensa y estresada...así que no estaba de humor ni de ánimos para que éste la <<tocara>>...
-¿Qué...qué pasa?...¿por qué no?...¿ah?...-entre jadeos, el chico le preguntaba...continuando tocándola mientras que, contra el fregadero de la cocina, la recargaba...acercándola más y más hacia su cuerpo a la vez que muy pesadamente, respiraba...ocasionando que la chica llevara ambas manos hacia su pecho para apartarlo mientras que, los ojos, hacia arriba rodaba...pues vaya que su marido a veces sí que la exasperaba...pues de todo lo que le decía, parecía que éste no <<entendía>> nunca nada...
-Me parece que la chica acaba de decirte que "no"...-se escuchó de pronto una voz a sus espaldas, provocando que ambos, tanto él, como ella, abrieran muy grande los ojos e inmediatamente se separaran. Observando fijamente al hombre de túnica negra y máscara que estaba parado frente a ellos, junto a la sala...
-¿Q-q...quién eres?...-le preguntó el chico, llevando en automático una mano hacia el frente mientras que a la hermosa chica, hacia atrás, empujaba...dejando a ésta escondida por detrás de él y viéndolo todo desde su espalda...
-¿Acaso eso importa?...-le preguntó aquél hombre con cierto deje de "diplomacia"...a la vez que levantaba un poco ambas manos enguantadas...
-Sí, si estás en mi cocina y dentro de mi casa...-el chico de cabello castaño, con frialdad le refutaba...
-Oh...¿en <<tu cocina>> y en <<tu casa>>?...-el sujeto de máscara naranja con notable diversión, se mofaba...-Perdón, pero es que pensé que ésta era "SU" casa...-comentó mientras que, a la chica que estaba por detrás de él, señalaba...ocasionando que el chico castaño, los ojos entrecerrara...notándose en él, una inmensa molestia...a la vez que la chica abría un poco la boca por la creciente sorpresa, pues, ¿¿cómo podía aquél extraño y desconocido sujeto, saber algo tan <<personal>> como eso?? Pues Friederich llevaba viendo ahí, ya un muy buen tiempo...
-Kai...¿quién es éste sujeto?...-le preguntó su esposo, girándose hacia ella por un momento.
-N-no...no lo sé...-le respondió ésta con total honestidad, denotándose en su voz, un creciente miedo...
-¿Y qué es lo que quieres?...¿qué has venido a buscar?...-le preguntó el chico, volviendo a girar su cara hacia el otro sujeto.
-Ah...nada especial...simplemente los he venido a matar.-con total tranquilidad, le respondió el hombre de negro...provocando que a la rubia, la recorriera un escalofrío intenso...quedándose en total shock, por un momento...mientras sentía la fuerza tan descomunal, con la que su corazón, le estaba latiendo...a la vez que iba observando las gruesas y feas manchas de sangre fresca que aquél sujeto tenía embarradas por todo el cuerpo...
-Kai...-escuchó de pronto que le hablaba su esposo, sacándola de sus pensamientos.-Ve...ve por la nena, y salgan de aquí...-le ordenó éste mientras que, de reojo, la iba viendo...
-Pe-pero...-le empezaba a decir la chica rubia, comenzando a temblar de manera incontrolable mientras sentía invadirla un creciente miedo...
-Oh...-exclamó de pronto el sujeto de negro.-¿Así que crees que tú solo me podrás <<detener>>?...-le preguntó de manera retadora mientras que, a través de aquél único orificio, lo iba viendo...-Te lo advierto...los he venido a matar a todos...-le informó.-Incluyéndola a ella.-la señaló.-y a tu pequeña hija.-con extrema frialdad, le advirtió.
Provocando que el temblor aumentara por todo el cuerpo de la chica, quien, tras esas palabras, inmediatamente sintió cómo el mayor terror la invadía...
-No te atrevas a tocar ni a mi mujer ni a mi hija...-de igual manera aquél chico, apretando con fuerza los puños, le advertía...
-Hagamos una cosa...-de pronto el hombre de la máscara con rayas, intevernía.-Digamos, que...por ésta vez, les daré una <<oportunidad>> y tendré un poco de consideración...-proponía, provocando que el hombre frunciera con fuerza su ceño, mientras escuchaba atentamente lo que éste le decía...-Que tu mujer vaya ahora a donde está tu hija...y no les haré nada, si logran escapar de la casa y huir del Distrito Uchiha...
-De acuerd...-el chico castaño, convenía.
-Pero...-el enmascarado, lo interrumpía.-si yo te mato antes de que ellas logren escapar de la casa, entonces serán mías...-con un deje de crueldad, le advertía.
-De acuerdo...-respondió nuevamente el hombre apretando y crujiendo los dientes mientras que, un gran miedo, lo invadía...
-Ja...-exclamó con mofa el otro sujeto mientras que sádicamente, se reía.-Pues si tan "seguro" estás...¿entonces qué esperas, mujer?...huye...-habló el encapuchado, girando la cara hacia la bella chica, quien, por un breve momento, pareció terminar de salir de la fuerte conmoción que sentía...
-Pe...pero Friederich...-le dijo una vez más, comenzando a anegar sus azules ojos en lágrimas mientras que, hacia su esposo, veía...
-Vete, Kai...¿qué esperas?...-éste, le decía.-Yo trataré de detener a éste lunático...mientras tanto, tú ve por la niña.-la corría, provocando un pequeño bufido de burla por parte del encapuchado al escuchar la manera en la que, a él, se refería...
-F-friederich...-le decía muy espantada la chica, luciendo aún bastante indecisa entre si debía de irse, o quedarse a "ayudar" a su marido en la cocina...
-No me hagas cambiar de opinión, mujer...-con la frialdad impresa en cada sílaba, el otro le advertía...
-¡¡VETE, KAI!!.-le gritó su marido por última vez, provocando que ésta cerrara los ojos con fuerza, mientras que numerosas y cristalinas lágrimas, por su cara, caían...antes de alejarse de su marido y echar a correr...saliendo a toda prisa de la cocina...sintiendo, en todo momento, cómo el terror más grande y espeluznante de todos, rápidamente la invadía...mientras iba pasando por al lado de aquél encapuchado sujeto y notaba cómo un intenso escalofrío, la recorría...corriendo así por toda la sala, mientras que, por las escaleras, rápidamente subía...llegando al piso superior a toda prisa y encaminándose hacia la recámara de su hija...
-Izaani...hija...l-levántate rápido...nos...nos vamos...-abriendo la puerta de golpe y dirigiéndose velozmente hacia la niña, a ésta le decía...a la vez que iba removiendo las gruesas sábanas y colchas que, a la pequeña niña rubia, la cubrían...destapándola y tratando de sacarla de ahí lo antes posible, y a toda de prisa...cuando de pronto, se escuchó un muy fuerte y desgarrador grito proveniente de la cocina...dejando congelada a la mujer por un instante, quien puso todo de sí por no distraerse y seguir con su labor de sacar rápido de ahí, a su hija...
¿Qué había sido ese grito? Pues, que esa había sido la voz de su marido, era lo único que sabía...¿querría eso decir que ya lo había matado?...¿qué Friederich estaba muerto?...no...todo aquello parecía ser salido de una terrible pesadilla...no podía estar realmente pasando...pensaba la chica mientras tomaba a la niña entre sus frías y temblorosas manos y, hacia la puerta, se dirigía...
-¿M-mami?...-le preguntaba ésta, despertando.-¿Q-qué...qué pasa?...¿a...a dónde vamos?...-le decía la misma, tallándose un ojo mientras la iba mirando...
-Va-vamos a dar un pequeño paseo...¿s-sí, mi vida?...A-ahorita regresamos...-le decía sin poder controlar el temblor en su voz, el cual, cada vez más, se iba acentuando...tomando a su pequeña hija en brazos mientras que, hacia la puerta, iba caminando...pero deteniéndose en seco al escuchar unos fuertes pasos provenientes del piso de abajo...regresando así de pronto al cuarto a la vez que, de golpe, la puerta iba cerrando...poniéndole el seguro a la perilla mientras que, a la niña, iba bajando...comenzando a buscar desesperadamente por toda la habitación algo con que poder atrancar la puerta e impedirle a aquél sujeto, el paso...sintiendo el pavor y la adrenalina correr por todo su cuerpo mientras se dirigía hacia un enorme mueble, y trataba de empujarlo...
-Mami, ¿qué...qué haces?...¿dó-dónde está papi?...-la pequeña niña, entre un bostezo, le continuaba preguntando; viendo lo extraño que su madre, esa noche, se estaba comportando...pero siendo totalmente ignorada por ésta, quien, en esos momentos, solo en mover el pesado mueble, se estaba concentrando...sintiendo en todo momento el corazón salírsele del pecho mientras que, con gran fuerza, le iba palpitando...pues era evidente que aquél sujeto, a Friederich, ya lo había matado...siendo que probablemente ahora se dirigía por ellas para matarlas en ese mismo cuarto...con el mayor terror, iba pensando...-¿Mami?...-escuchó que su hija le continuaba preguntando...pero no había tiempo para responderle, o decirle algo...tenía que terminar de mover aquél pesado mueble para así poder tener más tiempo para salir por la ventana, y escapar por el patio...
Tan solo...tan solo necesitaba un poco más de tiempo...
-Eres demasiado lenta, Kai...-escuchó de pronto a sus espaldas la fría voz de aquél sujeto...dejándola inmóvil en su lugar, y manteniendo los ojos muy abiertos.-Te di la oportunidad de huir con tu hija...y no la aprovechaste...-continuó, provocando que la chica cerrara con fuerza los ojos, mientras más lágrimas, le iban cayendo...-Tu marido no me dio nada de batalla...es una lástima...-la chica rubia sintió que las temblorosas piernas de pronto ya no la soportaban...terminando por caer de rodillas al suelo, mientras que, inconteniblemente, sollozaba...escuchando de pronto un fuerte bufido que su pequeña hija, daba...la cual, aquél hombre sujetaba mientras le tapaba la boca con su mano ensangrentada. No quería voltear...no quería voltear y ver qué era lo que pasaba...-¿Qué sucede?, ¿acaso no piensas pelear?...-le preguntó aquella terrorífica voz a sus espaldas..-¿No piensas pelear por tu hija?...-dejando asomar algo de rabia, aquél hombre le decía...pero, ella...ella ya no se movía...sintiendo cómo el terror más grande, de pronto la invadía...pues ya no quería verlo...no quería saber más de él ni de lo que éste, hacía...-Eres la peor cobarde de todas...-alcanzó a escuchar que aquél hombre le decía...
-N-no...p-por favor...-tomando un gran bocanada de valor, la rubia, le pedía...girándose muy lenta y temblorosamente hacia él, mientras que, desde abajo, lo veía...-P-por favor...por favor...n-no...no mate a mi hija...-con súplica en sus grandes y azules ojos, le pedía...viendo con terror cómo éste mantenía sujeta a su pequeña niña...antes de romper a llorar amargamente sobre el suelo, sintiendo que ya no podía...pues, todo eso...todo eso tenía que ser una pesadilla...
-¿"Por favor"?...¿eso es todo lo que dirás?...-escuchó que aquél hombre, le inquiría...a la vez que iba observando cómo la parte baja de la túnica que éste llevaba, frente a ella, se detenía...-Me das asco...-escuchó que aquél sujeto, con deprecio, le decía...antes de darle una fuerte patada en la cara, la cual la aventó por el suelo mientras que, el labio, le partía...
-¡¡¡MAMI!!!.-gritó muy fuertemente la niña, la cual había vuelto a soltar aquél sujeto...corriendo rápidamente hacia ella y rodeando con sus manitas, su cuerpo.-Mami, mami...¿éstas bien?...-le preguntaba la pequeña, luciendo muy preocupada mientras se abrazaba a su pecho...
-Es increíble que hasta tu hija se muestre más preocupada por ti, que tú por ella...-le dijo el otro con voz filosa caminando hacia ella de nuevo...tomando a la pequeña de una de las dos coletas de caballo que llevaba en el pelo y alzándola con gran fuerza, del suelo...provocando un agudo gritito de dolor en ésta, antes de aventarla hacia el otro extremo...
-¡¡IZAANI!!.-gritó la mujer muy asuatada, levantándose de pronto del piso y yendo con furia hacia el hombre, a quien intentó golpear numerosas veces en el pecho...antes de ser detenida velozmente por éste, quien la sujetó de ambas muñecas, y la inmovilizó en el proceso...
-Eso es...-habló éste en voz baja.-Esa es precisamente la ira y la furia que deseo ver...-le dijo con contenida rabia.-Quiero ver que te importa...que te duele...-le dijo atrayéndola un poco más hacia él y apretando sus muñecas con gran fuerza...provocando un pequeño gritito de dolor en la mujer, quien forcejeó por soltarse e ir a ver a su pequeña...-Te di la oportunidad de rescatarte a ti misma y a tu hija...y la desaprovechaste...no conforme con eso, tampoco la defiendes como debieras...
-¡Aah!.-gritó la mujer con gran dolor, al sentir cómo éste la apretaba con rudeza...
-¿Sabes lo que yo hubiera hecho de poder <<defenderla>>?...-le preguntó en un rabioso susurro mientras forcejeaba con ella.-¿de haber podido evitar que la mataran frente a mis ojos de aquella manera?...¿eh?...¡¡¿¿ACASO LO SABES??!!.-exclamó de pronto mientras la zangoloteaba de manera violeta, ocasionando que la mujer volteara a verlo por primera vez a los ojos, y que, los propios, muy grandemente abriera...observando con gran detenimiento aquél color rojo y aquella forma extraña en las aspas...así como aquella mirada totalmente desequilibrada...una mirada que reflejaba tanto locura, como profunda rabia...
-¿Q-quién eres?...-le preguntó cayendo en cuenta de que aquél hombre, de un Uchiha, se trataba...así que, al ser de la misma familia, seguramente lo identificaba...
-A este punto creo que las "presentaciones" están de más, ¿no lo crees?...-le dijo aquél hombre con sequedad mientras que, con frialdad, la miraba...
-Dime...-le ordenó ésta, viéndolo con dolor intenso en su llorosa mirada.-Eres...un Uchiha...¿verdad?...-atreviéndose a hablar, le cuestionaba; sintiendo en todo momento la enorme fuerza con la que su corazón le palpitaba.
-Mi nombre es Madara...-le respondió el otro, provocando que la chica abriera aún más grande los ojos, pues...¿"Madara"?...definitivamente aquél hombre tenía un muy serio problema y desvariaba...pues <<Madara Uchiha>>, desde hacía varios años que había muerto, y ya no estaba...
De pronto sintió cómo aquél hombre la soltaba, empujándola con fuerza y haciendo que fuera a parar contra el mueble que había intentado mover al querer escapar por la ventana...viendo aterrada cómo éste se daba la vuelta y, hacia su pequeña hija, avanzaba...
-N-no...¡¡a ella déjala en paz!!.-corriendo hacia él, le gritaba; intentando detenerlo por la espalda, antes de que éste se girara y la golpeara, dándole un muy fuerte golpe en la cara.
-¡¡Mami!!.-gritó la pequeña, viendo aterrada desde su lugar, cómo la mujer caía sobre la alfombra de la recámara...a la vez que éste se dirigía de nuevo hacia ella, y numerosas veces la golpeaba...pateándola una...dos...tres...cuatro...cinco y más veces tanto en el cuerpo, como en la cara...sacándole una gran cantidad de sangre por la nariz y por la boca y haciéndole varias heridas por la cara...antes de tomarla de sus rubios cabellos y, de éstos, fuertemente alzarla...provocando que un agudo grito de dolor, por los labios de ésta, se escapara.-¡¡¡NOOOOO, MAMIIIIIII!!!.-gritó la pequeña, saliendo de su escondite y corriendo directo hacia aquél hombre para golpearlo y hacer que la soltara.-¡¡SUÉLTALA, NO LA TOQUES!!, ¡¡HOMBRE MALO!!.-le gritaba, pero ninguno de sus débiles y frágiles golpes era lo suficiente como para hacer que la dejara...
-Despídete de tu hija...-le dijo poniéndola contra la pared, y acercándose a ella para hablarle muy cerca del oído, antes de soltarla...dejando que ésta nuevamente se apoyara sobre el suelo mientras que, muy aterrada, lo miraba...quien, una vez estuvo de pie, se fue corriendo contra el que ya le había dado la espalda...viendo cómo éste de pronto se giraba y, en un muy rápido y veloz movimiento, le lanzaba una larga y gruesa cadena plateada...la cual se enrolló rápidamente por todo su cuerpo, imposibilitándola de seguir avanzando y provocando que cayera de golpe al suelo, desde donde se puso a gritar y llorar luciendo de lo más desesperada.
-¡¡¿¿QUIÉN ERES??!!, ¡¡¿¿POR QUÉ HACES ESTO??!!, ¡¡¡¿¿NOSOTROS QUÉ TE HEMOS HECHO??!!!.-a aquél hombre, le gritaba...quien, sin hacerle caso, de manera impasible, hacia su hija avanzaba...tomando a ésta fuertemente por el cuello y alzándola...alejándola lo suficientemente de él como para no ser capaz de recibir ninguna de sus fuertes patadas.-¡¡¡¡NOOOOO, SUÉLTALAAAAAAAA!!!!.-gritó la mujer horrorizada, luchando con todas su fuerzas contra las pesadas cadenas, pero éstas la tenían muy bien sujetada...
-Kai...-le habló aquél sujeto, alzando la voz para hacerse oír por encima de los fuertes gritos que la pequeña niña, daba.-Despídete para siempre de tu hija...-fue todo lo que le dijo, antes de retirarse un poco la capa y sacar una larga y muy filosa katana...provocando que la mujer abriera desmesuradamente los ojos y los bañara aún más en lágrimas al observar, con el mayor terror, cómo su pequeña hija, era atravesada...
-¡¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!.-fue un grito desgarrador...de esos que helan la sangre de cualquiera...incluyendo la de aquél hombre quien, en esos momentos, sintió como si el tiempo se detuviera...llegando así hasta el tope del mango y chocando contra la espalda de la pequeña...de la cual, comenzaba a brotar una incontenible cantidad de sangre, tanto de la boca, como de la herida que recién le hiciera...-¡¡¡¡IZAAAAAANIIIIIIII!!!!.-gritó la mujer sintiéndose enloquecer...viendo cómo el encapuchado sacaba la espada de su hija antes de que ésta, cayera...-NOOOOO...NOOO, POR FAVOR....-gritaba de manera desesperada, retorciéndose contra las cadenas, a la vez que iba viendo cómo su hija se desangraba, y aquél sujeto, caminaba hasta ella...
-Duele, ¿no?...-llegando y agachándose donde ella estaba, le preguntaba...-No es fácil ver morir a alguien a quien amas y no poder hacer nada...-con total tranquilidad, le comentaba.-Dan ganas de matar, ¿cierto? Dan ganas de matar y despedazar a aquél que te la quitó...-continuaba.-Pero...-hizo una pausa, llevando lentamente su mano enguantada y cubierta de sangre hacia su propia máscara...tomando ésta, y comenzando a retirarla...siendo todo esto observado por la mujer, quien lo veía con los grandes y azules ojos, bañados en lágrimas.-¿y si la persona que te la arrebató...fuera alguien a quien también amas?...-terminando de quitarse la ensangrentada máscara y dejándola por un momento sobre del suelo, aquél sujeto le cuestionaba...provocando que la mujer se quedara congelada por un momento, abriendo aterrorizada los ojos mientras que, con gran perplejidad, lo observaba...-¿Qué hacer en esos momentos?...-aquél joven, le preguntaba...volteando hacia ella y viéndola directamente a la cara...cuyos ojos azules, inevitablemente comenzaron a llenarse de más y más de lágrimas...las cuales, ésta vez le fueron cayendo de manera incontenible y muda por la cara...pues la mujer de pronto se había quedado sin habla...dejando de sollozar, de gritar...de pelear...luciendo abatida...resignada...derrotada...entregándose al fin a su destino, y dejando que aquél hombre...la matara...-Bien...aún tengo mucho trabajo por hacer, así que tengo que despedirme, Kai.-escuchó que aquél chico, le comentaba...a la vez que se ponía de pie, y se volvía a colocar la máscara...tapando así, ese rostro conocido...llevándose consigo aquél recuerdo que hasta ese entonces, había sido tan preciado...tan querido...tan amado...matando lentamente todos y cada uno de aquellos queridos y atesorados momentos que había vivido a su lado...aquellos juegos...aquellas pláticas...aquél enamoramiento...aquél gusto hacia ese niño...ese no era él...no...no había forma de que aquél cruel y desalmado hombre, fuera él...no podía ser que aquél funesto asesino, fuera su "amigo"...no...él ya había muerto...Obito, ya había muerto...ese sujeto no era más que un <<impostor>> que se estaba haciendo pasar por él para causarle más dolor y destrozar uno a uno, sus recuerdos...pensaba, alzando un poco la cara y viendo cómo aquel sujeto volvía a retirarse la máscara...alzando de nuevo la afilada espada mientras que, hacia ella, la apuntaba...observándola desde arriba con una mirada que se veía de lo más sádica...sonriéndose de lado con una bella sonrisa que se le hizo de lo más conocida...solo que ésta vez, impregnada de la más grande locura, crueldad y malicia...
Eso era todo, pensaba el enmascarado sintiéndose de lo más cansado, pues, después de pasar por varias casas más, y exterminar a más de la mitad de los de su Clan, era normal que se sintiera así de agotado...meditaba mientras se encontraba parado sobre la barda más alta de la Torre del Hokage, siendo que, desde ahí, toda Konoha, iba observando...esperando a que Itachi Uchiha apareciera y hubiera cumplido también con su parte del <<trato>>...pues él ya había cumplido con la suya...la cual consistía en exterminar a todos los integrantes de su Clan, menos a su hermano...
Así que, después de haber acabado con lo suyo, se había ido ahí a "esperarlo"...pues eso era en lo que habían <<quedado>>...así que esperaba a que éste cumpliera totalmente con su parte del "plan", y no se hubiera acobardado...pues si todo salía como "debía", esa misma noche, lo estaría <<reclutando>>...
Esperando así algunos cuántos par de minutos más, hasta que Itachi fue llegando...
-¿Ya terminaste?.-sin voltear a verlo, le preguntó el enmascarado.
-Ya...-le respondió el chico, escuchándose muy apesadumbrado.
-Bien...entonces, ¿nos vamos?...-le cuestionó el otro, aún sin mirarlo.
-No...adelántate tú...es que ya no deben de tardar en llegar los de ANBU...y yo...bueno...yo antes debo de hablar con los líderes de Konoha para dejarles algunas cuántas cosas muy en claro.-le respondió el chico mientras desviaba la mirada hacia un lado.
Era cierto...ya no debían de tardar en llegar los de ANBU...pensaba el hombre enmascarado entrecerrando un poco con dolor su mirada, mientras iba sintiendo su corazón latir más acelerado...
-Bien...pero no tardes.-le respondió éste con sequedad, tratando de hacer todas aquellas absurdas emociones que iba sintiendo, a un lado.-Recuerda que aún debo de llevarte al "Cuarte General de Akatsuki" y presentarte como su nuevo aliado.-con frialdad, le iba recordando...
-Por supuesto. No tardo.-le respondió el chico de coleta, ocasionando que, sin más palabra, aquél hombre de la máscara, en medio de una espiral, se fuera marchando...sabiendo que, para lograr su tan anhelado "plan", esa noche había dado otro paso...pues, muy pronto...muy pronto ese mundo cruel se terminaría, y uno nuevo y <<mejor>>, iniciaría...un mundo donde no hubieran "Guerras" ni gente que muriera en ellas...un mundo en donde hubiera alegría y todos hicieran lo que quisieran...un mundo donde todos lograran cumplir sus sueños y alcanzar sus metas...un mundo en donde pudieran estar con quien realmente ellos quisieran...y lo más importante...un mundo donde nunca lo hubieran traicionado...un mundo...un mundo en donde Kakashi Hatake, sí pudiera amarlo...