𝘉𝘪𝘴𝘦𝘹𝘶𝘢𝘭 ★ 𝘊𝘰𝘶𝘯𝘵𝘳𝘺𝘩𝘶𝘮𝘢𝘯𝘴 ❪✓❫

Summary

Trio poliamoroso teniendo sexo

Genre
Erotica
Author
I_Am_Mod
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

¡ ZERO ! . . . ❛Parte Única❜ ↷

El corazón de Colombia latía de una manera algo violenta, pues la imagen frente a él pondría a cualquiera en su estado. Inconscientemente mordió su labio inferior, no a tal punto de lastimarse, pero sí para dejar en claro que intentaba contenerse para no tomar sin control a ambos jóvenes frente suyo.

Con levedad apretó sus piernas, aprovechando que está sentado en la orilla de la cama, y, a su vez, dejando a la vista su gran miembro.

Ambos rubios frente a él se agacharon, cada uno en una de las piernas del mayor, para apoyar sus mejillas sobre estas; tanto la ecuatoriana como el venezolano se miraron entre si, de forma retadora, mientras tomaban el falo del otro rubio con sus manos para comenzarlo a bombear de arriba hacia abajo.

Por alguna razón no estaban pendiente de las expresiones del colombiano, pues están más entretenidos con mostrar su superioridad, no fue hasta que escucharon un gemido del mayor que detuvieron sus movimientos y posaron su mirada en él, para nuevamente observarse orgullosos.

Venezuela tuvo que quitar su mano, pues la mujer tomó el descaro de usar sus enormes pechos para atrapar el pene de Colombia; claramente aquello disgustó al de pecas. Ecuador mordió su labio ante la mirada sobre sus pechos, por suerte estos son lo suficientemente grandes para estar a la altura de la extremidad colombiana, aunque, claro, no lo suficiente, pues la punta de este aún está al aire, cosa que Venezuela aprovechó para acercarse y comenzar a chupar.

Más que buscar la satisfacción del colombiano, está claro que lo que realmente buscan eran posicionarse como el mejor, como si fuese una guerra de sexo, hombres contra mujeres, queriendo imponerse como el género dominante en todo sentido, incluso para las relaciones sexuales.

Ambos hacían lo mejor que podrían, incluso si eso significa llegar a los límites por culpa de su ego... Y claro está, hacer que Colombia no pueda más por el cansancio.

Mientras que aquellos dos seguían con lo suyo, al colombiano ya se le notaba que se le iba el aire, no sabía si era por la situación morbosa en que se encuentra, o es por la agilidad de ambos rubios que lo sobre estimulan. Sin descaro tomó con fuerza la cabellera del venezolano, empujando este con su miembro, para que hiciera mejor el trabajo; Venezuela se molestó un poco por aquello, pero no se iba a quejar, de cierta forma le gustaba que lo tratarse de esa manera.

Por su parte, Ecuador se vio obligada a separarse de donde estaba, ya que no quería que el rostro del de pecas lastimase sus grandes y delicados pechos, aunque claro, eso no quitaba el hecho de que el gesto sí le molestó a ella, pues le estaban dejando de lado.

Venezuela rio, observando victoriosamente a la ecuatoriana, incluso haciendo el intentó de meter todo aquello a su boca, esto por el simple deseo de joder a la mujer y que viese que él es mil mejor que ella en todo. Al cabo de los pocos minutos Colombia no pudo más, terminando por correrse dentro de la boca del menor; el venezolano se separó del otro, no sin antes mirar a la chica y sacarle la lengua, dejando que viese la esencia que tenía en su boca.

—Puta. —insultó, cruzándose de brazos mientras lo fulminaba con la mirada.

—Llora, pues.

Hombres: 1 / Mujeres: 0

Aunque ambos se odiasen, casi a muerte, se vieron en la obligación de abrazarse el uno al otro, simplemente para darle la mejor visión posible a Colombia. Venezuela está encima de la ecuatoriana, sosteniéndole ambas piernas, y alzándolas en el proceso, aunque aquello lo hacia con cierta maldad, para jugar con la poca flexibilidad de esta, le divertía la expresión molesta y forzada de la menor, por su parte, a esta no le quedó de otra que posar sus brazos por toda la espalda del pecoso, aunque, claro, la mejor idea de venganza que le llegaba a la cabeza es rasguñar lo mayor posible.

Más que sexo, parecía que se estaban pelean indirectamente.

Los pensamientos de ambos se vieron interrumpidos al sentir el peso del colombiano sobre ellos, quien se deleita ante la escena sobre él, de cierta forma le excitaba la clara lucha de ambos rubios que pelean por su atención. Con descaro masajeó el trasero del venezolano, mientras que su otra mano se posa sobre el muslo de la mujer —¿A quién debería atender primero? —preguntó con cierta malicia en su tono, pues nunca desaprovechaba ninguna situación para meter guerra entre los dos, sabiendo que iniciarían una pequeña disputa para responder su interrogante.

Ecuador fue la primera en reaccionar, soltando una de sus piernas del agarre del venezolano, para comenzar a tocar el hombro de Colombia, a Venezuela no le gustó aquello, así que no tuvo mejor idea que tomarla del rostro, para que lo viese cara a cara, y acto seguido besarla, todo sea para que el mayor no le diera la atención a ella, pero aquel plan no resultó como quería, pues le dio exactamente lo que aquella fémina buscada, que el colombiano quisiera penetrarla primero.

Venezuela sintió como la rubia le mordía la lengua, buscando que la soltara, pero este no quiso dar su brazo a torcer, más que nada para que no gimiera frente a Colombia, así que no tuvo que otra que apretar su agarre, mientras ambos mantenían una fuerte lucha con sus propia lenguas, incluso siguió así, aunque sintió como el tercer rubio empezaba a introducir uno que otro dedo dentro de él, aunque eso no era suficiente, menos si Ecuador era quien se llevaba toda la diversión.

Con descaro, la mujer aprovechó la distracción del de pecas, para tomar una de las manos del colombiano y hacer que tocase su pecho, apegándose lo más posible a ambos.

Ahora es Venezuela que muerde la lengua de la menor, pues dos podrían jugar al mismo juego, aunque su competencia culminó cuando Colombia ya no logró aguantar más, terminando por correrse en el interior de la mujer. Esta al fin se separó del agarre bucal del venezolano, estirando involuntariamente sus piernas y soltando un fuerte gemido, intentó regular su respiración, mientras que le sonreía maliciosamente al venezolano.

Hombres: 1 / Mujeres: 1

A pesar del tiempo en aquel caliente cuarto, se notaba desde lejos que ninguno de ambos tricolor quería quedarse con la derrota en aquella habitación, teniendo una pequeña pelea de mirada frente a frente, con Colombia acostado boca arriba y debajo de ellos, claramente a él no podría importarle menos la rivalidad de esos dos, mejor para él, pues se notaba que era el único que salía victorioso entre esa disputa.

Venezuela sonrió entre dientes, alineando el miembro del colombiano dentro de si, de golpe, evitando gemir en el proceso mientras le sacaba el dedo del medio a la ecuatoriana, claramente esta no se quedó atrás, posicionándose en el rostro del cafetero, apretando las piernas en el proceso, sonriendo animada al sentir que este le había sostenido de los muslos, para mantenerla correctamente en su sitio.

Mientras esta da círculos en su posición, sintiendo la lengua del mayor acariciar su zona, el hombre frente a ella comenzó con los saltos bruscos, ya claramente ambos se veían más que cansados, pero jamás derrotados.

A pesar de las discusiones de ambos, se notaba que incluso entre ellos se divertían, claro está, una rara forma de demostrar su amistad ¿Pero que más da? Así de raros son ellos dos.

Ecuador, con una sonrisa, tomó una de las manos del venezolano, mientras dirigía este a su pecho —No hagas eso, sólo lo lastimas. —recomendó, acariciando la mano del mayor —Haz esto. —movió sus caderas de arriba hacia abajo, queriendo que Venezuela la imitarse, este no estaba muy seguro, pues no quería seguir sus consejos, sabiendo que luego presumiría, pero no le quedó de otra que obedecer, e, instantáneamente, sintió como el colombiano alzaba su cadera, buscando las cercanía entre sus pieles.

Venezuela gimió ante aquello, pero no se quejó, sólo limitándose a sonreírse a la ecuatoriana. Poco a poco se comenzó a acercar a esta, juntando nuevamente sus labios, pero esta vez en una danza más calmada que en la anterior ronda. Ambos parecían hacerse las pases, abrazados y aún besándose con lentitud, mientras aún se movían para darle el placer correspondiente al que tenían por debajo de ellos; mientras una sentía la lengua y las manos de este acariciando su zona, y èl otro temblaba cada que Colombia daba en aquel punto.

No pasó mucho tiempo para que los tres lograsen llegar a su objetivo final, soltando un fuerte chillido, indicándole a cada uno que habían llegado a su tan buscado final. Colombia en el interior del de pecas, junto a Ecuador y Venezuela, que culminaron sobre sus cuerpos.

Hombres: 2 / Mujeres: 2