The Other Half of Me

Summary

Yuki está tomando su forma de lobo por no ser capaz de pasar su celo con su destinado, al que no ha encontrado. O es lo que él ha creído. Pierre ha perdido el olfato y su aroma tras ser rechazado por su omega. A punto de perdersu lazo destinado, un accidente los une de nuevo.

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18+

Looking Right at the Other Half of Me

                                                 Yuki

La situación era crítica.

Quería llorar, no sabía lo que me pasaba, desperté en mi recibidor, desnudo y con un par de rasguños en la cara y en los brazos.

Esta era la cuarta ocasión en la que cambiaba de forma por tener mi celo, mi problema nunca ha sido tenerlo, mi nuevo problema era despertar desnudo en el departamento, sin recordar nada de la noche anterior y tenía miedo de que en algún momento de mi transformación me perdiera o simplemente... Tuve que decirle a mamá, sobre la situación, tenía mucho miedo de lo que pudiera estarme pasando y me dijo que volviera a casa, que iríamos a ver a un médico y que mientras eso sucedía, tenía que enjaularme para evitar que, una vez convertido en mi lobo, no fuera a intentar aparearme con otro que no fuera mi destinado y pasar a ser un indeseable.

Yo no quería eso, incluso con una naturaleza rebelde, mal hablada y un poco agresiva. Era dueño de un pequeñísimo pero exitoso restaurante en Mónaco y había logrado mi sueño, a pesar de ser muy joven, pero solo era una fracción de este. Vine al principado, porque tuve un ligero presentimiento, algo me dijo que aquí lo podría encontrar... a mi destinado. Y al menos en los 2 años que llevo aquí, no lo he hecho. Ni siquiera lo hice en mi breve paso por la Formula 1.

Como omega, siempre fui un poco o demasiado negligente para buscar a alguien con quien compartir, pero muy tradicional como para casarme simplemente para no quedarme solo o pasar mis periodos de celo, sabía que, si volvía a Japón, incluso con la excusa de ir al médico que mamá ofrecía, ella se encargaría de conseguirme un alfa. Por eso me fui tan joven, sabía que, si le daba la oportunidad a mi madre, ella me casaría tan pronto hubiera podido. Ahora, estoy empezando a cambiar de forma, porque no he encontrado a mi destinado, no me han marcado y no me han anudado, mi estúpido lobo estaba jugando conmigo. Era, en el mejor de los casos, una llamada de atención, en el peor, o en el mío... una alerta roja, entre más me transforme, más difícil será encontrar a mi alfa y más difícil que alguien pueda ayudarme.

Con cada trasformación, pierdo mi aroma como humano y pierdo conexión con mi alfa, Decir que tengo miedo, es poco. Estoy aterrado de perder a mi destinado y de perder mi aroma, pero también tengo miedo de que en medio de la bruma y del cambio, un lobo me folle y me pierda totalmente.

-¿Quieres que vaya?-

-No Checo, de verdad.-

-Yukis, esto es un problema. ¿Quieres que te preste a Max? Llega en un rato. Voy a ir por él, lo paso a dejar para que te... -

-Jajja, por desinteresado que eso pueda parecer de tu parte, te prometo que Max nunca me ha mirado, y vaya que ha estado junto a mi cuando, cuando comienza el calor.-

-Yuki iré, necesitas que alguien te cuide. -

-No voy a dejar que vengas, estas muy sensible y no quiero asustarte. –

-Yuki, no me asustarás, yo también ya pasé por eso. -

-No es lo mismo, tú ya lo habías encontrado en Max, cuando te conocí. Además ¿Quién te asegura que no te lastimaré cuando me convierta? Max me mataría si te lastimo, y yo no me perdonaría golpear al bebé. –

-Yuki, puedo ir a asegurarme que no te salgas, no entraría. Lo prometo. -

-No, no lo hagas. Te prometo que estaré bien ¿De acuerdo? En cuanto me sienta mejor te iré a visitar. –

-Tienes que venir, Daniel quiere verte. -

-Daniel siempre quiere comida gratis. -

-Sigue preguntando por ti. No juzgo tu decisión, pero a veces me haces falta en los paddocks.-

-Me tienes todo el tiempo cuando estás aquí ¿Quién es el que se larga a México cuando puede?-

-Ya lo sé, y aunque quería que Pato naciera en México... creo que no será posible. –

-Al menos estarás aquí otros 2 meses.-

-Hasta que nazca. Iré más tarde o mandaré a Max para que se asegure que no te salgas. Y luego, cuando pase la bruma, tu y yo, vamos a ir al médico por explicaciones.-

-Si mamá.- dije en burla. -Mandaré la nueva ensalada que inventé, te va a gustar.-

-Ok, te veo más tarde.-colgó.

Reí por lo bajo, nunca podía discutir con él, y amaba eso. Era un gran omega que luchó con fiereza por tener su lugar en la categoría, yo no pude hacerlo, mi primera trasformación fue previa a la practica en Japón y tuve que retirarme temprano, él y Checo, fueron lo únicos que fueron a buscarme y cuando creí que el amigo que había hecho se preocuparía, estaba ocupado. No lo culpo.

Pierre no tenía estos problemas.

                                    18:40 pm

Más tarde, comencé a sentirme mal, así que me encaminé a mi departamento, cerré la puerta y me fuí a la cama, eran poco más de las 6 de la tarde, la puesta del sol era hermosa, pero me sentía mal y no fui capaz de admirarlo. Traté de dormir y escuché que llamaron a la puerta.

-¡Largo!-

-Yuki, Checo me mandó a verte, abre por favor.-

-¡No, vete Max!-

-Vamos Yuki, abre la puerta, no quiero usar la llave. –

Me puse de pie, pero cuando llegué a la puerta, mi olfato recibió ese aroma, tenía un par de años que no lo respiraba y mi lobo comenzó a retorcerse.

-Max, estoy bien, solo vete, por favor. -

-Vamos, abre. -lo hice con dificultad. -Traje un supresor de los que usa Checo, quizá si lo drogamos...-

-Ok, ok. - descubrí mi brazo, pero Max era un maldito alfa sádico y puso la inyección en mi pierna, sin contemplaciones. -¡Hijo de perra! –

-10 segundos de penalización para Tsunoda.-

-Pendejo.-

-10 mil euros. -

-Cierra el puto hocico. -

-Servicio comunitario, para Tsunoda. Te tocará ir con Checo a Niza a recoger los paquetes que pidió, uno de ellos es para ti. -

-¿Con Checo hormonal? Debí dejar que viniera...-

-Te convenía que viniera yo. Está muy hormonal. -

-Lo sé. –

-Ve a la cama, yo cerraré la puerta. -Tomó la bolsa que dejó previamente en el piso y la llevó a la barra.

-¿Max?-

-¿Qué?-

-¿De verdad ya no percibes mi feromonas?-

-Son casi imperceptibles, y le digo que lo hago para calmar a su omega, pero... algo en él me dice que está más que preocupado. –

-Creí que lo encontraría. Nunca pensé que mi aroma se iría demasiado rápido. Checo conservó mucho tiempo después el suyo. Y no creí que...-

-No, no eres defectuoso. Quizá solo no conectaste con él y es por eso por lo que estás perdiendo el aroma. Quizá tu destinado...-

-No Max, no... Vete a casa, debes estar agotado. Gracias por venir. -

-No es nada. Te dejo comida. Y llama si necesitas algo. Por cierto, Daniel te manda saludos y te mando luego tu pase. ¿Seguro que no quieres venir a casa? -

-Si. Ustedes tienen tiempo de no verse, no seré esa clase de invitado. –

-Yuki, sabes que Sergio es capaz de todo por cuidarte, está preocupado. –

-Lo sé, y le prometí que iría al médico. Incluso si no percibes mi aroma, no quiero causarles ninguna molestia. –

Salió de mi departamento y cerré la puerta, me volví a mi habitación. Mi estúpido omega se sentía más que drogado, deprimido.

Puse un poco de música para relajarme para dejar que el supresor trabajase, solo esperaba que me funcionara, al menos hasta el próximo celo y sería que podría hacerme muchos análisis, decidir si dejaba que mamá me consiguiera un marido, dejar que un lobo me follara durante mi transformación o de una, le aceptaba la oferta a Checo.

¿A quién engaño? Aunque yo lo aceptase, Max no lo haría. Ama demasiado a su omega como para ayudarme de esta manera, y no lo culpo. Estaba sintiéndome muy caliente y acalorado, abrí mis puertas francesas que tenía en mi habitación y me di una ducha helada. Cuando volví a la habitación, ese aroma seguía ahí. Tabaco y cuero era embriagador y algo en mí me hizo recordar a quien yo creí mi amigo. Tomé mi móvil y busqué esa foto, alguien la había sacado y yo la encontré en las redes.

Siempre me trató como su igual, me cuidaba, y nunca dejaba que fueran groseros conmigo, eso era lindo de su parte, porque era un gran alfa con su novia, pero me juzgó cuando me despedí esa vez, y si, algo dentro de mí se rompió cuando me dejó ahí, sin decir nada o desearme lo mejor. Lo entendía, era un alfa, después de todo.

                                        🏁🏁

                                       Pierre

22:10 pm

Iba de vuelta al hotel, era temprano luego de cenar con Max y Checo.

Mientras conducía, de pronto, algo salió de la lateral de la carretera y recibí el golpe, quizá era un perro. Me detuve y bajé de inmediato y la sorpresa fue realmente alarmante para mí. No era un animal, era una persona, y estaba desnudo.

Sentí un dolor en el pecho, pero lo ignoré, tenía que ayudar a esta persona, no importaba si yo me estaba quedando sin tiempo, tenía que responsabilizarme de lo que hice. Traté de girarle y mi alfa casi aulló de dolor.

-¿Yuki?¡Oh, la merde!-corrí por algo para cubrirlo y lo único que tenía era mi abrigo. Lo tomé y con mucho cuidado, lo levanté en mis brazos. Seguía siendo mi pequeño, pero ya no podía percibir su aroma a vainilla, ni a frescura; pasé mi nariz por su mejilla y busqué su glándula, pero no pude olisquearlo. Lo llevé al asiento y puse el cinturón. Llame a Max.

-¿Qué quieres? No pienso ir a sacarte de ese lugar. -

-Max, lo golpeé...- dije con nerviosismo.

-¿De qué hablas?-

-No lo vi, salió de la nada, pensé que era un perro o algo...-

-Pierre, respira. Habla despacio.-

-Salió de la nada, pensé que era un perro, pero cuando bajé a ver... es Yuki.- el nudo en la garganta y la fuerza que estaba obligando a mi alfa tener, me iban a romper.

-¿Dónde?-

-En la carretera, cerca de tu casa...-

-¿Puedes traerlo? No es seguro para él estar solo. -

-Preferiría llevarlo al hospital, Max, no creo que esté bien, mi nariz está fallando y no huele a que se esté sanando. -

-Pierre... Yuki agh... solo tráelo aquí. Checo se encargará de él. -

Conduje de vuelta a casa de Max y Checo, lo llevé en mis brazos y entré.

-Tráelo acá, Maxie , búscale algo de ropa. Vamos Pierre. -Lo hice. Lo seguí hasta ver que abrió la puerta de su habitación de invitados. -Recuéstalo ahí. – Antes de soltarlo, busqué de nuevo su aroma, pero fue casi inútil, solo pude apenas, rozar mis labios en su mejilla.

-¿Qué le pasa? ¿Se está sanando? Mi nariz, yo... ¡Agh! No pude saber que era él hasta que lo giré.-

-¿Estás perdiendo el olfato?- miré a Max, esquivando a Checo.-¡Ah la ver...!-

-¿Debemos hablar con su Alfa? Me haré cargo de los gastos, yo no quería. No fue mi intención, creí que era un perro. Si hubiera visto que era una persona yo habría virado, no sabía que era Yuki, en verdad. -

-Pierre, ¡agh! Max, explícale. Salgan de aquí, si despierta y los ve se asustará más. -

Salimos de la habitación y me llevó a la sala.

-Max... ¿Hablarás con su alfa? -

-Pierre, ¿Cuándo pensabas decirle a alguien siquiera, que estas perdiendo el olfato? Pierre eso es demasiado grave ¿Hace cuánto? -

-2 años, en Abu Dhabi.-

-¿Desde que Yuki...? - asentí. -¿Lo sabías? -

-Sí, siempre lo supe. – Estaba devastado con lo ocurrido, no podía creer que le acabo de hacer daño a lo que es más importante que la vida misma.

-Y como no te reconoció...- asentí de nuevo.

-No importa, porque lo merecía, fui un idiota. – mencioné cabizbajo.

-¿Por qué no le cortejaste?-

-Lo hice, pero él no... siempre creyó que estaba siendo amable. Cuando decidí que le diría lo que sentía, se despidió de mi en el paddock y me dijo que me deseaba suerte en mi carrera. Que me vería en la tele, me enfadé y le dije que estaba tirando por la borda todo por lo que había luchado en esos años.-

-¿Intentaste hablar con él de nuevo? -

-Fui a Londres, a Italia, a Japón, incluso a México y llamé a su madre, me dijo que él no quería saber de mí. Jamás imaginé que lo vería así antes de despedirme.-

-No te estas muriendo. Pierre, no seas dramático. – dijo Checo bajando con sumo cuidado las escaleras. Se veía muy bonito, y mi ya muy lastimado alfa, chilló. En el fondo todavía creía que podía tenerlo, lo mismo que ellos. Llegar a casa y ver a mi Yuki, con una pancita esperando a mi bebé. Escondí mis deseos muy en el fondo de mi corazón.

-No, pero nuestro lazo está desapareciendo. Es prácticamente lo mismo. Un lazo tarda años en formarse y otros más en desvanecerse si nuestro tiempo se acabó, no sé cuándo tardaré en formar otro lazo con alguien y en realidad no sé si lo quiero. Yuki siempre ha sido y será mi destinado, incluso si él no lo sabía y si no estamos unidos. –

                                                                                 Japón

18 meses antes

Su madre me dijo que no quería saber de mí, me miró con compasión, creo que ella entendió de alguna manera que es lo que estaba pasando.

Lo reconozco, fui un completo idiota, no debí decir eso, debí decir que lo quiero, que es mi destinado, que no quiero que se vaya del deporte, pero fui ahí y lo arruiné.

Caminé por las calles hasta que llegué al karaoke, una vez me había invitado, pero me negué, tenía cosas que hacer. Otro estúpido error. Tomé un taxi y volví al hotel. Si no quería verme más, respetaría su decisión, y comencé a darme cuenta que mi aroma desaparecía un poco más rápido de lo usual.

Ahí no quedó todo, por las noches seguía llamándolo, enviando mensajes, esperando escuchar tan solo su voz, pero luego de un tiempo en que nunca respondía, simplemente dejé de llamar. Todos los días le envié mensajes en 3 momentos diferentes del día, envié mensajes de Navidad, de Año Nuevo, por el Año nuevo Chino, de San Valentin, por inicio de primavera, porque deseaba verlo en el paddock... fue inútil y mi aroma desparecía.

Y entonces fui al médico.

[-Pierre, no es raro, pero si son casos aislados, si hemos escuchado esto. La desaparición de los aromas en los alfas está precedida por un celo y cambio de forma por no encontrar a su destinado, entonces este comienza a mimetizarse con el aroma propio del cambio de forma y deja de ser perceptible. ¿Cuántas ocasiones has cambiado de forma antes de notar la ligereza de tu aroma? -

-No entiendo Dr. Yo no he cambiado, ahm... nunca he tenido problema con eso. Solo lo noté. -

-¿Tienes episodios en blanco?-

-No, puedo recordar con perfección todo desde que tuve mi primer celo, por eso...-

-Pierre ¿Tu encontraste a tu destinado? -

-Creo que sí, no estoy seguro. He escuchado las historias de todos los enlazados, y parece que todos se reconocen de inmediato. –

-Y tu no. - afirmó.

-Yo creo saber quién es, pero creo que mi omega no me reconoció. –

-Ah, ahí hay una explicación. -

-¿Y...?-

-Tu alfa lo sabe, y reconoce a su omega, por eso no cambiaste, aunque si estás sufriendo las consecuencias. -

-¿Voy a morir?-

-No, no Pierre, pero si tu omega no te reconoce, lamentablemente, perderán el lazo que los une y tú perderás tu aroma de manera definitiva. -

-¿Es cuestión de tiempo, ahora?-

-Si. -

-¿Cómo sabré que estoy llegando al final del lazo?-

-Perderás el olfato, ya no serás capaz de reconocer a tu omega, así que... lo que tengas que hacer para que tu omega te reconozca. No es bueno que vayas por ahí, sin lo más importante de tu casta.-]

En el presente

-Así que... por eso no pude olfatearle. Estoy en la última fase, y este es mi último año también.-

-Eres un pendejo. -

-¡Pecas!-

-¿Qué? lo es y tu también lo piensas. -

-Checo yo...-

-Es una pendejada. Pudiste olfatear la casa cuando llegaste. Dijiste que olía a bebé .-

-Si, lo dije, pero no porque lo percibiera. Verás, antes de que se despidiera de mí, yo había estado con Kevin y su hija, después del olor a bebé de la niña, el último que tengo registrado es el de Yuki, y ya no puedo percibirlo. Para no parecer descortés por eso te dije que olías a bebé. Y si me lo preguntas, no sabré decirte a que huele un bebé. –

-No quiero eso, quiero me que me digas...-

-¿Puedo verlo antes de irme? Solo... descuida solo quiero ver que está bien. –

-Max, ve si está mejor. ¿podrías? -

-¿No es eso peligroso si está en celo? -

-Descuida... Pierre ¿Por qué nunca le dijiste? -

-No tuve el valor. Y luego me dijo de la nada, que se iba. Hice lo que mi cerebro me dictó, solo fui un imbécil. Sé que ahora debe tener a su alfa, pero quisiera despedirme de manera correcta, como debí hacerlo hace 2 años. Se suponía que tenía que sanar por dentro, pero no lo he logrado. Ni lo haré, pero me quedaré tranquilo sí sé que es feliz y es amado como se merece por el alfa que eligió.-

-Pierre, Yukis no tiene alfa. Después de lo que nos has dicho... creo que eres su alfa. -

-Lo era, ahora solo...-

-Shh, escucha. Yo soy el que menos te va a juzgar, y es por eso te voy a hacer el favor... Yuki se ha estado convirtiendo desde que se fue del deporte. Por eso lo hizo, comenzó a convertirse, no encontraba a su alfa.-

-Pero...-

-No sé cuan grave es esto para ambos, no te incitaría a hacer lo que te diré si no creyera que ambos se necesitan. -

-Checo...-

-Sube a esa habitación y sé el alfa que Yuki necesita. El alfa que creo que eres. Ese alfa valiente que está dispuesto a ver feliz a su omega, incluso si no eres lo que quiere. -

-Checo...-

-El lazo está casi roto, tu olfato está de la mierda, y yo prefiero que si recibe un nudo sea contigo a que en un cambio no sepa que le pasó. Es eso o que su madre lo case con un alfa, que no sabemos si pueda ser gentil o lo que él necesita. Aunque ¿sabes qué? Max le podría ayudar, al menos para que ya no cambie, es peligroso...- se puso de pie.

-No sé si pueda. -

-No pierdes nada, reitero, Max puede ayudarlo ¿Sabes qué? Déjame decirle...-

-No sé si pueda, pero al menos lo podría intentar. Si solo se requiere eso para que no cambie de nuevo, puedo hacerlo, es solo que... no sé si mi alfa esté dispuesto. Y no sabemos cómo lo tome él.-

Me dejó ahí, de pie.

-¿Qué pasó? - miré a Max intentando no reír.

                                         🏁🏁

                                          Yuki

-Despierta...-

-Hm.-

-¡Despierta!-

-¿Qué rayos?-

-Yuki Tsunoda, abre los pinches ojos.-

-¡Necesitaré que me des la llave de mi departamento, es un abuso que... agh!-

Cuando me erguí, un dolor en mi costado llegó, pero ese aroma casi imperceptible me distrajo.

- ¿Qué?-

-¿De dónde viene ese olor? -

-¿Ahora detectas mi olor? -

-No el tuyo, me refiero a... - mi nariz comenzó a tratar de ubicarlo, pero era tan imperceptible que parecía obra de mi propia imaginación. -Es como si...-

-¿Cómo si qué? -

-Ese olor...-

-¿Cuál olor? -

-Ese... es como si...- lo miré. -Como si Pierre, estuviera aquí. ¿Qué hago aquí? -

-Cambiaste de forma, te saliste de casa y te atropellaron. Te trajeron aquí, y Max te puso algo de ropa. -

-¡Ah, mierda!-

-Responde algo Yuki. ¿Estás seguro de que no encontraste a tu Alfa? -

-Si. -

-Vaya, eso fue rápido. ¿Por qué dices que Pierre tiene ese aroma? -

-Nada, o sea, solo se me hizo familiar. –

-Eres un tonto, Yuki. Todo el tiempo lo tuviste en tus narices, y no solo o no te diste cuenta o no querías hacerlo. -

-¿De qué mierda hablas?-

-Encontramos a tu Alfa.-

- ¡Max, Checo está enloqueciendo! -

-Cierra la boca, pequeño buscapleitos. Eres tan tonto...-

-Deja de jugar con eso, no es gracioso. Que tu tengas al tuyo, no significa que vas a ser así de hijo de perra conmigo. -

-¿Por qué te alejaste de Pierre?-

-Porque mi vida ya no estaba en la F1, además él dejó claro que no me quería como amigo. Tenía una linda omega a su lado. Yo tenía que seguir con mi restaurante...-

-¿Estás seguro?-

-Claro, cuando me despedí, me reclamó como si estuviera dejando ir lo más valioso y yo...-

-¡POR QUE LO DEJASTE IR, Y NO ME REFIERO A DEJAR DE CORRER! En serio Yuki... Pierre no estaba enfadado por eso. -

-¿Tu que vas a saber? –

-¿No quieres esto? – llevó sus manos a su vientre, los ojos me picaron con lágrimas, pero nunca me permitía dejarlas salir. Me dolía demasiado añorar algo que ya no puedo tener.

-Eres muy cruel. ¡LO QUIERO! Pero no puedo tenerlo, no tengo alfa, un día un alfa desconocido me va a follar mientras esté en mi lobo y yo... no podré verlo de nuevo a los ojos.- esto ultimo lo dije casi susurrando.

-¿Giuseppe?-me tensé, tenía un par de años que no escuchaba esa voz.

-¿Pera?-

-¿Estás mejor?- Sergio preguntó con un poco de enfado.

-Creo que si...-

-Pierre, lo que te dije... tómalo en cuenta, por ambos. Les voy a prestar mi casa, por esta noche. -

-¿A dónde vas?- lo miré, estaba intentando cerrar la cremallera de su chaqueta, pero le era imposible, su pancita era cada vez más grande.

-Iremos a tu departamento. Y no serán capaces de salir hasta que los vecinos nos reclamen que hacen demasiado ruido. -

Salieron de la habitación.

-Hola...-

-Hola. -

-¿Por qué no llamaste? – mi voz fue de reproche ¡Cómo si tuviera derecho!

-Lo hice, te busqué y tu madre dijo que no querías saber de mí. –

-Estabas enfadado de mi decisión. -

-Me voy a ir, mi fin en la categoría ha llegado, iba a despedirme una vez que acabase la carrera, pero nunca esperé que salieras de la nada y golpearte con el auto, lo siento, de verdad.No sabía que cambiabas. -

-Lo hago porque no tengo alfa, porque no encontré a mi destinado y estoy perdiendo el aroma. ¿Te casaste con ella? – confesé y cuestioné casi en un susurro, busqué sus ojos, pero estaba mirando al piso.

-No, ella solo era una amiga.-

-Pues pareces un hombre divorciado que no ha visto a sus hijos en años, que no sabe que pasa con su vida y que la sobrevive a base de beber Coca Cola y quizá una barra de cereal.-

Sonrió de manera triste.

-Siempre tuviste una gran imaginación. -

-¡Pera! parece que estás quedándote calvo por el estrés, por no saber de dónde sacar dinero para pagar la pensión de tus cachorros. No debiste cortar tu cabello. -

-Tú te ves igual, siempre fuiste infamemente precioso. -

Sus palabras me sacaron de mi ensoñación, lo seguí contemplando.

-¿Por qué no te has casado? -

-Mi destinado nunca me reconoció. Respeté su decisión de irse. -

-¿Sabes que tiene consecuencias? -

-Si mi destinado es feliz, las tomaré. Siempre lo he hecho, respetar sus deseos. Cuando me pidió aprender mi idioma le enseñé. Incluso cuando inventó una nueva palabra, para intentar presentarse y decir su nombre.-

Lo miré, estaba decaído.

-Pierre...-

-Siempre respeté lo que querías Yuki, incluso si fui un idiota, lo hice. Lo haré. -

-¿Estás enfermo? -

-No es importante, solo quería despedirme como era debido. -

Se puso de pie y estaba por salir.

-¿Por qué no seguiste llamando? -

-Lo hice, todos los días, te llamé, te mandé mensajes, fui a buscarte... Quería quedarme con ese sentimiento de que al menos lo había intentado. Disculparme por lo que dije e hice. -

-¿Por qué no me lo dijiste? -

-¿Decirte que? -

-¿Qué eras tú? -

-Quería enamorarte de la manera tradicional, comencé un patético intento de cortejo, pero cuando creí que era mi momento... te fuiste. Yo no podía luchar contra tu sueño. Era tu sueño, y tenías derecho a cumplirlo. Lo hiciste. Y eres feliz. -

Escucharle decir que todo lo que yo creía que hacía conmigo, era un intento de cortejo que yo consideré amabilidad, lastimó mi corazón, porque siempre lo traté muy diferente, porque verlo con esa chica, me hacía retroceder de mis pensamientos donde me veía formando una familia con él, fui tan pendejo... él comenzó a...

-Te quería ahí. -

-No me viste. Siempre he estado ahí, incluso si no querías verme, yo no podía fallarte de esa manera. -

-No, te hubiera olfateado. -

-Comencé a perder el aroma cuando te fuiste. –

Traté de buscar algo en su mirada. Un indicio, pero la culpa cayó sobre mi ¿Podría ser posible que, lo tuve todo el tiempo frente a mí pero que fui lo suficientemente imbécil para no darme cuenta?

-No eres el mismo...-

-No. No me siento el mismo. ¿Yuki, eres feliz?-

-No.-

-¿Qué te falta? - preguntó en un susurro. Cerré los ojos para no mirarlo y que encontrara en mí el fracaso de no reconocerlo. Fui un omega estúpido. -¿Giuseppe, qué es?-

-Creí que nunca volvería escucharte decirme así. -

-Mi omega lo decía con cierto grado de entusiasmo, y yo amaba escucharlo. -

-¿De verdad eres mi alfa? – tenía la voz rota por el enorme nudo que tenía en mi garganta.

-Lo dejaré de ser dentro de poco, pero tú siempre has sido libre de enlazarte con alguien más. Si esa es tu felicidad, lo acepto con dignidad. Al final, siempre he querido verte feliz, incluso si no es conmigo. -

-¿Por qué haces esto? - derramé unas lágrimas.

-Porque te amo Yuki. – Lo miré. -Descuida, cuando salga de aquí, no volverás a verme. No quiero lastimarte. Dile que te cuide mucho... Ya sabes, a tu nuevo alfa. – la voz se le cortó.

Salió de ahí y mi omega comenzó a retorcerse del dolor, al parecer reconoció a nuestro herido alfa. Y una ráfaga de aroma a tabaco avinagrado llegó a mi nariz, haciendo una combinación deprimente con el mío.

-¡Pierre!- lo llamé, traté de correr y en la escalera lo llamé de nuevo. - ¡Pierre, espera!-

Bajé casi con desesperación, justo a la mitad de la escalera lo vi caminando derrotado.

-¡Pierre! -sollocé al ver a mi destinado alejarse de mí, se giró a verme.

-¿Yuki?-

-No te vayas, no me dejes, Pera... - no pude más y corrí hasta él, me sostuvo en el aire y crucé mis piernas en su cintura abrazándolo fuertemente. -Sé que tardé mucho, pero no quiero que dejes de ser mi destinado. No solo no lo quiero, no me lo perdonaría si me dejas de nuevo. –

-Yuki... respeto tu decisión. -

-Mi decisión es no dejarte ir nunca, ya te perdí una vez, no pienso, ni quiero volverlo a hacer. -

-Te amo Giuseppe... no tienes idea de cuánto. - susurró en mi oído.

-Lo suficiente como para sufrir lo que has sufrido estos 2 años, sin venir por mí. - devolví el susurro y besé su mejilla. -Porque se que creías que estar lejos era lo mejor para mí. Para ambos. -

-Quizá ya sea un alfa defectuoso. Mi olfato...-

-No eres defectuoso. Pierre, si tú lo eres, entonces yo también. Somos destinados.-

-Estoy perdiendo el olfato, pude haber prevenido el accidente...-

-Quizá, pero no estaríamos aquí. ¿Pensabas despedirte en verdad o solo te ibas a ir lejos, sin que nadie supiera que te estaba perdiendo? -

Cerró los ojos y lo besé, por primera vez lo besé. Sentí un calor formarse en mi corazón y como este mismo comenzaba a crecer, la bruma estaba llegando de nuevo. Me tensé en su abrazo.

-¿Qué sucede? -

-Nada... bésame. -

Lo hizo, un beso suave y dulce, con sus manos en mi cintura, cuando nos separamos puse mi frente en la de él.

-¿Quieres que me vaya? -

-Todavía sigo en celo, y la verdad...-

-Déjame ayudarte. Al menos lo que pueda. Sé que no puedo saber cuan grave es, pero al menos... Déjame intentarlo. -

- ¿Sí? - gemí restregando mi mejilla en la de él.

-Puedo intentarlo, vida. Intento ser el alfa que necesitas. -

-Ya lo eres, siempre lo fuiste. -

-Déjame intentar ayudarte a que... no vuelvas a convertirte. -

-Je suis désolé [Lo siento]-

-Je n’ai rien à te pardonner.[No tengo nada que perdonarte]-

-¿Podrías quedarte conmigo, solo para que verifiques que no me convierto otra vez? –

Su beso fue tierno y suave.

-Me quedaría toda la vida, si me lo permites. -

Antes de que pudiera responder y hacer la petición, un dolor en mi vientre me avisaba que la bruma estaba creciendo y jadeé, con dolor, con necesidad.

-Ahhh.- Me llevó hasta la habitación.

-No sé cuánto te duele, pero si es una mínima parte de lo que yo he sentido, me saltaré todo el protocolo. Odio verte sufrir. -

Besó mis mejillas, mi cuello y me aferré a él.

-Fóllame. - susurré en su oído. Me deshice de la camisa del pijama que Max me había puesto antes y lo vi tragar pesado. Estaba dudando y lo comprendía, fui un estúpido ciego, engreído y arrogante omega, que en el fondo lo amaba desde que puedo recordar, pero fue más sencillo alejarme y no intentar reconocer, que él era único ante los ojos de Pierre, mi Pierre. -Yo también te amé, te amo de hecho, pero no creí que fueras tú en ese momento. Algo, algo en ustedes me hacía alejarme de ti. -

-Siempre has sido y serás tú, Yukino. Incluso si no estamos juntos. -

Sus besos recorrieron mi abdomen.

-Pierre...-

-¿Me dejas...? -

-Te mataré si no me tocas. - acaricié torpemente sus mejillas con las yemas de mis dedos. Tiró del pantalón y los interiores, una vez desnudo en la cama, mientras me contemplaba, dejé que la necesidad del celo, se desatara.

                                          🏁🏁

                                         Pierre

Tiré de sus interiores y desnudo sobre la cama, mi alfa apenas pudo sollozar por él.

Mi pequeño Yuki abrió las piernas, postrándose frente a mí, en lo que fue el momento más sublime. Tenía un par de golpes en su tórax, causa del accidente, y que no estaba sanando rápido.

-¿Pierre...? Cariño, te necesitamos. - gimió con necesidad. Le di una sonrisa y comencé a quitarme la camisa. Se irguió y de rodillas se acercó a mí. Sus manos fueron al cinturón, besó descuidadamente mis labios, mientras que sus pequeñas manos, se colaban en mi pantalón. -¡Oh,bonne nuit, monsieur Gasly!(oh, buenas noches, Sr. Gasly)-

Cuando su mano, tomó mi pene, lo perdí, tomé su cintura apretándolo más cerca de mí, intentando estúpidamente que se fundiera en mi cuerpo y ser solo uno.

-Yoko ni natte, aishitekudasai. (Recuéstate, amor)

Abrió los ojos con sorpresa...

-¿Tú...? -

-Eres mi destinado, ya te amaba desde antes de descubrirlo. -

-Aishitemasu(te amo)-

-Je t’aime auss (también te amo)-

Todo el ambiente a nuestro alrededor cambió. Ahora era tensión, necesidad y deseo. Besé su cuello, y recorrí su abdomen de nueva cuenta. Llegué a su miembro y acaricié lentamente su inminente erección.

-Mmh, Pierre...-

- ¿SI?-

-No juegues conmigo, no ahora. -

Estiró su mano hacía la mesita de noche y sacó una botella de lubricante.

-¿Cómo...?-

-Ah, Pierre...- tomé la botella y embadurné mis dedos, siendo delicado pero dedicado a la preparación, podía sentir como la calentura de su cuerpo incrementaba, no teníamos mucho tiempo, así que preparé de manera tonta y torpe, mi pequeño, me necesitaba urgentemente. Llené de lubricante mi pene para facilitarlo, me aseguré de ello.

Posicionado en su entrada, comencé a empujar lentamente, mientras él, se retorcía debajo de mí.

-Ah, Pierre es tan grande...-

-¿Estás bien? ¿No duele? -

-No.- jadeó un poco. -Eres perfecto.- Comencé a embestir lentamente, asegurando que no lo estaba lastimando, lo confirmé cuando se aferró a las sábanas.

Los gemidos lujuriosos, hicieron eco en la habitación, pronto el sudor formó una capa en su cuerpo, lo hacía brillar.

-Más, más rápido... no te contengas...- tenía la voz entrecortada.

-¿Es lo que quieres? -

-¿Ah? Oh, Pierre... tu verga... ah más...-

Gemí ante su comentario y comencé a embestir más rápido, algo en mi se encendió y comencé a tirar de sus pezones con mis dientes. Mientras me apretaba sublimemente.

-Oh mon dieux! – me perdí en la sensación.

-Oh, me estas partiendo, que ah...-

Al reaccionar, la belleza y el rostro se satisfacción de mi chico, fue algo que elevó el ego de mi alfa y sentí como formaba mi nudo, intenté salir de él casi con premura y miedo, pero cruzó sus piernas en mi cintura aprisionándome. No voy a mentir, fue doloroso formar un nudo, luego de todo lo que había sucedido en los últimos 2 años.

-¡Ough!-

-Duele ¿Verdad mi amor? - asentí.

-Lo siento, lo lamento...-

Respiré con dificultad, tenía que respirar para que no doliera.

-Libérate, amor...-

Negué.

-Si, si puedes... puedo soportarlo bebé, me toca cuidarte. -

Cerré los ojos y respiré, cuando me dejé llevar... llené su cuerpo con mi semilla y a la vez, gimió de placer. Luego de un momento, abrí los ojos y ahí estaba, mirándome con algo cercano a la devoción, nuestros cuerpos sucios con su corrida entre nuestros abdómenes, sus manos acariciando mis brazos tensos dejé un beso en su frente y otro más en los labios.

Delicadamente nos giré a un costado y lo atraje en un abrazo. Llevé un dedo a su abdomen tomando un poco de su corrida.

-No debemos desperdiciar en el futuro...- lamí mi propio dedo y sus ojos se abrieron con sorpresa.

-Eres enorme. - sus ojitos estaban cerrándose.

-Duerme bebé, aquí estaré cuando despiertes. -

-No me dejes, Pera...-

-Je ne pense pas que ce soit encore possible, mon amour. [No creo que eso vaya a ser posible, mi amor]-

-Je t’aime, je t’ai toujours aimé, Pierre [Te amo, siempre te he amado, Pierre]

-Vamos a recuperar el tiempo perdido, mon amour.-

-¿Me llevarás a una cita? -

-Y lo gritaré al mundo si es lo que quieres. -

-¿Lo harías? -

-Sí, ¿No quieres? -

-Creí que... Creí que querías dejar todo en secreto. -

-Podemos solo manipular fechas, bebé. Yo nunca te pediría ser un secreto. Eres lo que más amo de esta vida. Y de las siguientes...–

                                         🏁🏁

Yuki

Mientras me abrazaba, lágrimas escurrieron de mis ojos.

-¿Qué ocurre? ¿te lastimé? -

-No, es solo que... siempre has sido tan lindo conmigo, incluso cuando yo te lastimé... Te amo Pierre, siempre lo hice, no quiero que te vayas. -

-MiGiuseppe...- besó mi cabeza. – No, no lo haré. Estoy bastante seguro de que esos 2 no dejaran que me aleje de ti, otra vez. –

-Fue mucho tiempo el que pasaste, solo triste...-

-Olvida eso, mi amor. Déjame asearte. – se irguió y luego me tomó en sus brazos. Me llevó al baño y mientras se llenaba la tina, la sesión de besos fue sublime.

-Pierre...-

-Te amo mon petit diable[mi pequeño diablillo]...- más besos en mi cuello, su nariz buscaba mi aroma.

-¿Me vas a dar tu marca? – mis manos viajaron a su torso.

-Cuando un médico me diga que ya no vas a convertirte y me digan si podré recuperar el olfato, mon amour, solo entonces, te daré mi marca, si es que todavía la quieres. –

Mis mejillas se pintaron de rosa.

-Siempre, siempre voy a quererte para mi.-

-Y yo, pero incluso si no la quieres, quiero que ya no te conviertas, no sé como pudiste vivir así tanto tiempo.-

-Nunca quise reconocer que te amo tanto... No lo sabía ni Checo.-

-Estoy aquí, me quedaré todo el tiempo que tu lo quieras. –

Besó mis labios de la manera más tierna y casta, como si temiera perderme, no lo haría, ya era demasiado dolor para ambos estos años que estuvimos perdidos en nuestros pensamientos, creyendo cosas estúpidas. Me tomó delicadamente y me llevó a la bañera.

-Entra conmigo...-

-Lo haré, solo déjame revisar si está todo seguro, ya sabes, la puerta y las ventanas. –

Asentí y lo vi salir de ahí, con una toalla en la cintura. Mientras me relajaba, respiré tranquilo por primera vez y dejé caer lágrimas de alivio.

-Mi Pierre...- susurré para mí mismo.

-Tuyo siempre. - dijo y enseguida lo sentí detrás de mí, me ajusté a su posición y recosté mi espalda en su torso. Besó mi mejilla y cruzó sus brazos en mi pecho.

Cuando volvimos a la habitación, ya había cambiado las sábanas y me había puesto un pijama limpio.

-Por mucho que quiera dormir a tu lado, piel con piel. Necesito cuidarte y dejar que descanses luego de ese golpe fortísimo que te di. Lo lamento mucho, vida mía. –

-¡Oh! Lo llevaré con orgullo si eso significa que ya eres mío. -

Desperté cuando la música de la casa se reprodujo, sonreí en mis adentros, todavía estaba en el abrazo de Pierre, me tenía un poco o demasiado cerca, mi nariz fue a buscar su aroma, pero no lo percibí, era ingenuo pensar que, luego de esa follada nos íbamos a‘arreglar’, y todo fuera a ser como si nada hubiera pasado.

🎶Cause I don’t wanna lose you now

I’m lookin’ right at the other half of me

The vacancy that sat in my heartIs a space that now you hold

Show me how to fight for now

And I’ll tell you, baby, it was easy

Comin’ back here to you onceI figured it out

You were right here all alongIt’s like you’re my mirror...🎶

Lo que esa canción decía, era como una epifanía dentro de mi propia bruma. Contemplé a mi alfa, descansando... Lo que supongo, sería la primera vez después de estar lejos por mucho tiempo.

Literalmente estaba viendo a mi otra mitad, sequé mis lágrimas, otra vez de alivio.