Capítulo 4:el escape

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Summary

El sujeto es un misterio, pero salva a nuestros protagonistas, ahora la Misión será salir de hay y volver al refugio

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 4

Anónimo: (Se da la vuelta) -Tienen que seguirme hasta la bahía de carga trasera. Allí tienen un prototipo de transporte de levitación. Si logramos activarlo, saldremos de aquí antes de que esos alienígenas afuera se den cuenta de que su "científica" se ha ido. Pero hay un problema...

Rayan: -Siempre hay problemas.

Anónimo: -El sistema requiere una secuencia de ignición que solo puede activarse manualmente desde dos puntos distintos. Yo iré a uno. Ustedes dos (señala a Rayan y Mirco) irán al otro. Y tú (señala a Euren), quédate conmigo; tu rifle me protegerá si las cosas salen mal.

Euren: -Vamos, no hay tiempo, esto es una carrera contra el reloj.

Narrador: La científica y el equipo se adentran en la base, se dispersan para encontrar el medio de transporte para escapar.

Rayan: -Esa mujer tiene un carácter de lo peor, se siente la líder.

Mirco: -Acostúmbrate, porque aunque te caiga mal ella es la única que entiende más este mundo que nosotros; no solo eso, sus capacidades nos superan por mucho.

Rayan: -¡Jumm! Solo no diré nada porque en parte tienes razón.

Mirco: -¿Mira? Pensé que eras un deserebrado que creías que en este mundo todo era fuerza. Un cambio te hace adorable.

Rayan: -¡Cállate, mujer! ¡Si sigues diciéndome que soy adorable te partiré la cara!

Mirco: -Jajaja, sí, como quieras.

Al otro lado: Euren y Anónimo.

Anónimo: -Dime algo, ¿cuántos son de tu equipo y cómo son? Sus nombres y por qué trabajan en grupo.

Euren: -Somos cinco. Yo, Euren, capitán o algo así. Mirco: es una chica muy salvaje cuando lo tiene que ser, pero también es muy consciente de la realidad y se preocupa por todos. Miray: es la chica dulce, pero no te confundas, no es débil; al contrario, su determinación para ayudar a los demás es impresionante. Rayan: es impulsivo y no le gusta demostrar debilidad, pero él siempre está dispuesto a seguir órdenes si se trata de contribuir al equipo. Y por último Dante: lo rescatamos cuando el Rey invadió, lo encontramos moribundo, lo cargamos y llevamos a la base; él ha sido un apoyo emocional para todos nosotros, sus chistes tontos nos causan gracia a veces, en pocas palabras, alivia esa tensión después de llegar de una misión o algo así.

Euren: -Dime algo, ¿por qué nos ayudas?

Anónimo: (Lo mira fijamente) -Porque admiro su valentía. Además... la fuerza necesita de la ciencia para ser imparable. Sin mí, su valor solo los llevará a la tumba. Conmigo, tienen una oportunidad de ganar.

Euren: -Tienes razón, de hecho toda ayuda que llegue con tal de querer salvar a la humanidad será bien recibida.

Narrador: Los cuatro llegan a los interruptores. La científica comienza a introducir códigos para abrir la puerta y entonces:

Anónimo: -¡Euren, llama a Rayan! Dile que apriete el botón rojo que tiene la puerta.

Euren: -Okey. (Llamando) ¡Rayan!

Rayan: -Euren.

Euren: -Rayan, escúchame: llega a la puerta y aprieta un botón rojo que hay allí.

Rayan: -Lo veo... ya está.

Euren: -Oye, todo listo.

Narrador: ¡Puff! Se abre la puerta, por fin se unen los dos caminos.

Miray: -Euren, ¿están ahí? ¡Euren, Euren!

Euren: -Dime.

Miray: -Los alienígenas están subiendo, pronto los alcanzarán.

Euren: -¡Carajo!

Miray: -Los de las espadas llegarán primero, son rápidos.

Narrador: Al momento los ven llegar, estos se abalanzan.

Rayan: -No hay opción, hay que pelear.

Euren: -Parece que así será.

Narrador: Comienzan a disparar pero, como era de esperarse, se comienzan a recalentar.

Rayan: -Carajo, esto quema... y no dejan de aparecer. ¿Qué hacemos, Euren?

Anónimo: -Hay que cerrar las puertas.

Euren: -Sí.

Rayan: -¿Pero cómo?

Anónimo: -Espera.

Narrador: Comienza a introducir códigos en la puerta.

Anónimo: -¡Rayan, presiona el botón rojo ahora!

Narrador: ¡Puff! Se aprieta el botón. La puerta se cierra, pero no al instante, más lento (5 segundos). Al mirar que se cierra se relajan, pero un alienígena suelta un disparo dirigido a Mirco y entonces:

Euren: -¡Mirco, cuidado!

Narrador: Él salta sobre Mirco y esquiva la bala, pero cae mal y se rompe el brazo derecho.

Rayan: -Oigan, ¿están bien?

Mirco: -Sí.

Euren: -Sí.

Rayan: -Euren, mira tu brazo.

Euren: (Lo mira) -¡Mierda, creo que me rompié el brazo! ¡Ahhh!

Anónimo: -Levántense, nos vamos.

Rayan: -Espera, no podemos, Euren se partió el brazo.

Narrador: La científica busca algo por el lugar y encuentra una máquina, la calibra y dice:

Anónimo: -Euren, ven aquí.

Euren: (Se levanta).

Narrador: Una máquina con un líquido verde claro.

Anónimo: -Mete el brazo.

Euren: (Duda) -¿Segura?

Rayan: -Oye, eso parece muy radiactivo y peligroso.

Anónimo: (No dice nada, solo mira a Euren).

Euren: -No podemos seguir dudando de ella.

Narrador: Acto seguido, Euren mete el brazo y grita de dolor.

Euren: -¡Aggggghhhhh!

Mirco: -¡Sácalo ya! Esto no está bien.

Rayan: -¡Que lo saque! ¿No la oíste? (Levantando su arma).

Narrador: Euren deja de gritar.

Euren: (Levanta la mano) -Cálmate, Rayan, estoy bien; de hecho, me siento mucho mejor y más fuerte. (Mirando su brazo, que ya no tiene rastro de la fractura) ¿Qué... qué me hiciste? Siento como si mi sangre estuviera hirviendo, pero de una forma... poderosa.

Anónimo: (Limpiándose las manos con un paño, con total frialdad) -No te hice nada que tu cuerpo no pudiera soportar. Simplemente utilicé un acelerador de partículas orgánicas. El líquido verde es un compuesto de radiación controlada que obliga a las células a regenerarse a una velocidad mil veces superior a la natural. El hueso no solo pegó; se densificó. Pero esto es mucho más que eso, te darás cuenta más adelante.

Rayan: (Bajando el arma lentamente, pero aún con el ceño fruncido) -¿Radiación? ¿Lo convertiste en una bomba de tiempo o qué?

Anónimo: (Lo mira con superioridad) -Lo convertí en alguien útil para la misión. Ese brazo ahora tiene una densidad ósea similar al titanio. Si intenta golpearte, Rayan, te sugiero que intentes bloquearlo.

Mirco: (Acercándose a Euren y tocando el brazo con cuidado) -Está frío... pero brilla bajo la piel. Euren, ¿de verdad estás bien?

Euren: (Cierra el puño y se oye un crujido metálico, aunque es su propio cuerpo) -Estoy mejor que nunca. Es como si el cansancio hubiera desaparecido de esa parte de mi cuerpo. (Mira a la científica) Si pudiste hacer esto con un brazo roto... puedes salvar a Dante.

Anónimo: -Podría, dependiendo del estado en que se encuentre. Hay que irnos antes de que el problema escale a mayores.

Euren: (Asiente) -Sí, es verdad.

Anónimo: -La nave está encendida, monten la máquina, nos vamos.

Narrador: El grupo monta la máquina, la nave se eleva y la compuerta se abre. La nave despliega por fin con Rayan al mando siguiendo las instrucciones de la científica; van a recoger a Miray para dirigirse al refugio.

Anónimo: -Mantén la altitud, Rayan. Si bajamos chocaremos con el suelo.

Rayan: (Gruñendo pero obedeciendo) -Sí, sí... ya te oí.

Narrador: La nave hace una parada rápida en una de las torres de vigilancia medio derruidas. Miray salta al interior antes de que la rampa termine de bajar, con su rifle de francotirador aún humeante.

Miray: (Jadeando, mirando a todos) -¡Díganme que todos están enteros! Estaba muy preocupada. (Se detiene en seco al ver a la científica y luego el brazo de Euren) ¿Euren? ¿Qué te pasó? ¿Y quién es ella?

Euren: (Mirando el paisaje desolado desde la ventana) -Una aliada, Miray. O al menos, nuestra mejor oportunidad. Nos sacó de ahí y... me arregló el brazo.

Mirco: (Sentada junto a la cápsula de Dante) -Tenemos mucho que contarte, Miray. Pero primero hay que llegar al refugio. Dante nos espera.