Chapter 1
Valeria Montes
La vida a veces puede tratarte de la manera más miserable que puede haber, como a mí en este momento; se supone que debería estar en mi casita de vacaciones, pero no, no puede tener tanta suerte en la vida.
Me encontraba en la empresa donde trabajo, es una empresa de organización de eventos, estamos en plena temporada navideña y sí, sé que es muy común que seamos contratados en estos tiempos pero también necesitamos vacaciones.
— Sé que no estás muy feliz de estar aquí hoy. — Me dijo mi jefa con una cara de disculpas. — Pero en serio te necesito. — Me tendió una carta donde estaba redactada la solicitud de nuestros servicios. — Por favor, no me digas que no.
— ¡Pero es en pleno 31! ¿Y has aceptado?
— ¡Perdón! — Se disculpó de inmediato. — Acepté porque no había visto bien la fecha, ya era muy tarde cuando vi esto, pensé que era para 31 de febrero. — La miré como si estuviera loca.
— ¿31 de febrero? ¿Es en serio? A ver, te daré otra oportunidad para que inventes otra cosa, no me desepciones. — Ella se dejó caer en su silla rendida al ver que yo no caería en su mentira. — Por que no rechazaste la solicitud?, no trabajomos en estas fechas, ademas es muy pronto, estamos a 15 hoy, lo único que puedo organizar en ese tiempo es una reunión de té para ancianas, con chisme incluido.
— Es un evento muy privado, Val, te juro que te recompensaré tus vacaciones, solo confío en ti para esto, lo demás ni siquiera saben de esto. — Yo la miré por unos segundos. — Por favor.
— Amanda, son mis vacaciones. — Me quejé. Sabía que no iba a negarme así que me pasó otra carpeta.
— Eres un sol, ahí están todos los datos, direcciones y demás. —La miré con confusión.
— Direcciones?
— Sí, debes ir a ver todos esos salones con el anfitrión del evento, ambos van a elegir el que más les parezca.
— ¿No puede elegir esa persona sola?
— Al parecer no, han visto nuestro trabajo y confían más en nuestro ojo. — Habló con orgullo y yo rodé los ojos. — Gracias en verdad.
— No he aceptado. — Dije solo para molestarla. — Escucha, voy a hacer esto pero quiero mis días de vacaciones en cuanto termine y no quiero 20 días, no, quiero un mes completo.
— Valeria, no te aprovches. —dijo señalándome con un dedo.
— Tú eres quien se está aprovechando. — Me encogí de hombros — Es eso o nada, tú decides. — dejé caer la carpeta en el escritorio y me puse de pie.
— Bien! Bien! Eres tan chantajista. — dijo bufando y yo le sonreí.
— Un placer hacer negocios. — Tomé la carpeta para salir de la oficina. — Estamos en contacto. — le guiñé un ojo ante su mirada asesina y salí riendo.
Me detuve en el pasillo antes de abrir la carpeta.
No soy supersticiosa… pero ese contrato tenía algo.
Demasiado hermetismo.
Demasiada urgencia.
Demasiado secreto para un simple evento de fin de año.
Abrí la primera página.
Evento privado.
Lista de asistentes confidencial.
Cláusula de discreción obligatoria.
Interesante.
Seguí pasando hojas hasta encontrar el nombre del anfitrión.
Solo había iniciales.
A. V.
Fruncí el ceño.
Ni una foto.
Ni una referencia pública.
Ni una empresa asociada.
Genial… ahora tengo que adivinar quién es ese tal A. V., que originales.
¿Quién organiza un evento de ese nivel y se esconde detrás de dos letras?
Cerré la carpeta.
Bueno… señor “A. V.”.
Espero que valga mi mes completo de vacaciones.