La pareja perfecta

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Summary

Regina y Jeremy están casados por un acuerdo entre las familias más poderosas de la ciudad. El, es la oveja negra. Ella, la chica buena. El es un mujeriego, pero a ella no le importa porque no lo ama. Perseguidos por los medios a cada paso que dan. Obligados a ser perfectos en un mundo de hipocresía. De pronto las circunstancias cambian, el juego cambia, y ya no pueden ser indiferentes. Los celos, la ira, las mentiras. Todo está en su contra. Pero el juego, debe continuar.

Status
Ongoing
Chapters
35
Rating
n/a
Age Rating
18+

A puerta cerrada.

REGINA

¡No puedo creer que el maldito Jeremy me haga esto!

Apenas entro a casa y los gemidos de placer llegan hasta mis oídos.

¡¡Que descaro!!

La mujer grita su nombre y sé que ha llegado a la cima.

Me recargo de la pared del pasillo de entrada, cruzo los brazos sobre mi pecho y espero.

Unos minutos después sale ella, toda rubia platinada, con su vestido mal acomodado y pasa cerca de mí sin mirarme.

Golpeo el piso con el talón de mi zapato, impaciente.

La puerta hace clic y sé que se ha ido.

- ¡Demonios! Ya. . .ya estás aquí cariño.

Jeremy es mi flamante esposo, director de todo un imperio basado en telecomunicaciones, único heredero de su abuelo, el señor Theodor Astor, un hombre respetable, no como él.

Ruedo los ojos en señal de desaprobación y porqué no, de fastidio.

- ¡Idiota! Te dije que no queria encontrarme con esa sucia zorra tuya, ahora tengo que hacer un esfuerzo para no recordar este momento.

'Asco, asco'- eso es lo que sentía.

- ¡Oh, mi hermosa princesa!- dijo acariciando mi mejilla - ¿Acaso estás celosa?

Una carcajada salió de mi boca.

- Jeremy querido - palmeé su pecho, medio cubierto por su bata de seda - primero, ella debería ser mejor que yo en todo y no lo es, no terminó la escuela ¡y ni siquiera es rubia natural! y sé que es mala en la cama y segundo, tendría que amarte para sentir celos, así que, no te hagas ilusiones amor.

Achica los ojos, en un intento de intimidación, toma mi brazo y acerca sus labios a mi oreja.

- No puedo saber que tan buena eres en la cama - murmura - ya que nunca me has dejado tocarte, yo podría llevarte al cielo si tu quisieras.

- En tus sueños querido.

- De acuerdo - carraspea- seguirá siendo así, hasta que mi abuelo exija un heredero, entonces, tendremos que hacerlo.

- Por supuesto.

- Recuerda que esta noche es la fiesta de la familia, y te quiero lo más bella posible.

Tengo un par de horas para estar presentable.

Mi vestido está listo, es un diseño ligero, con escote de un hombro, en color plata brillante, con sandalias altas y un pequeño bolso a juego.

Me quito el traje sastre de falda que llevé hoy en la oficina, y descanso un momento mis pies de los tacones.

¡Que delicia! Mis dedos tocan la alfombra mullida y me siento bien al instante.

Después entró en la ducha, el agua caliente relaja mis músculos tensos por la audiencia preliminar de hoy.

Mi bufete de abogados es el más prestigioso de la ciudad y también debo cuidar el nombre de la familia, el cual adquirí al casarme con Jeremy, hace dos años, ahora, soy una Astor.

Mi familia y la suya, habían pactado un matrimonio por conveniencia hace un tiempo, una asociación por dinero, poder y contactos.

Los Astor y los Lennox.

Pero no consumamos el matrimonio, nunca.

Jeremy es muy atractivo para las mujeres, su físico no tiene nada que envidiar a ningún modelo de revista, pero, su reputación es deplorable, es el mujeriego de la alta sociedad.

Fue un shock para los medios cuando se anunció su compromiso y después la boda conmigo.

Aunque no soy exactamente su tipo de mujer.

Cabello cobrizo y rizado, ojos verde esmeralda, piernas largas, delgada, y sé él prefiere a las rubias con cerebros vacíos.

Soy abogada, asi que no dependo de él para casi nada, lo que a veces lo ofende.

Y su amante, bueno, eso se lo he permitido, siempre y cuando no se sepa, porque si mis padres se enteran, se rompe la relación.

- ¡Gina! ¿estás lista?

Salgo de mi recámara para encontrarme con él en el pasillo, me maquillé los ojos de forma dramática, resaltando su color verde, y los labios muy naturales.

- Ya sabes que me molesta que me digas Gina, parece nombre de prostituta, usa mi nombre completo.

- Bien, Regina, vaya. . .debo decir que te ves muy bien.

Le doy una sonrisa de satisfacción fingida.

- Gracias amor, también te ves muy atractivo.

Usa un traje de diseñador, completamente en negro, su cabello castaño tiene mechones más claros que le dan un brillo único.

Si no supiera lo que es, ya me habría lanzado por él.

- ¿Nos vamos querida?

Tomé su mano y salimos del departamento.

Comienza el show.