Boku no Hero - Fanfics +18

Summary

Fanfic de Boku no Hero Multiship, si no te gusta una pareja, no leas Contenido +18

Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

Bakugo x Deku

Detestaba a Deku.

Era una verdad. Lo detestaba. Cada parte de él.

Sin embargo, desde que el muy maldito había conseguido un don, lo detestaba aún más. Desde que tenía uso de razón, el maldito Deku siempre había estado a su sombra, persiguiéndole, cegado por su talento. Tenía el control y Deku solo podía soñar con alcanzarle.

«¿En qué momento…?»

Le segunda cosa que más detestaba, siendo la primera el maldito Deku, era la forma en la que su cuerpo reaccionaba cada vez que tenía al inútil frente a él. ¿Cómo podía estar tan malditamente duro solo con verle? No podía sacarle de su cabeza, por mucho que lo intentase.

—Joder…

Cerró la puerta con tal fuerza que no se hubiese extrañado si la hubiese arrancado del marco. El entrenamiento y el camino hasta la habitación había sido una tortura. Cada vez que parpadeaba, lo único que evocaba su mente eran las malditas pecas de…

Su miembro se sobrecogió en sus pantalones.

—Tsk…

Era frustración. Debía de ser eso.

Tomó asiento en la orilla de la cama, observando la silueta de su miembro apretada contra la tela de sus pantalones. Estaba jodidamente duro. Duro por pensar en el maldito Deku. Se le tenía que estar yendo la cabeza.

«Solo estoy estresado.»

El entrenamiento y las clases le estaban sobrecargando. Solo necesitaba aliviarse y todo iría bien. Volvería a tener el control de su mente.

Presionó sobre su erección, siseando ante el inmenso placer que le provocó la acción. Acarició toda su longitud sobre la tela, conteniendo una maldición entre sus dientes. Aquello estaba bien, solo necesitaba masturbarse y volvería a ser él mismo.

Se bajó el pantalón y la ropa interior de un tirón, liberando de la cárcel de tela a su pobre y durísimo miembro. No podía creerse que estaba en aquel estado por haber pensado en el maldito Deku.

Un nuevo estremecimiento de su polla le confirmó que pensar en el friki le provocaba un enorme placer. Pensaba que no podía estar más erecto, pero parecía que se equivocaba.

—No puede ser…

Rodeó su erección con la mano, dándose un rápido tirón que le arrancó un gemido. Se sentía muy bien. Soltó una respiración temblorosa mientras deslizaba la mano por toda su longitud hasta llegar a la base. Tuvo que agarrar con fuerza las sábanas para no soltar un puñetazo al primer objeto que viese, fruto de la frustración. No era suficiente. Se sentía vacío.

Su desquiciada mente evocó la imagen de Deku. Su estúpida sonrisa. Sus malditas pecas. Aquella mirada de idiota cuando se concentraba.

—¡A-Ah…! Joder…

La caricia se sintió terriblemente bien. Demasiado bien.

—Tsk…

Echó una mirada incriminatoria a su polla. No podía estar haciéndole eso. No con el maldito Deku.

—Mierda…

Cada vez que el aludido acudía a su mente, el placer le arrasaba.

Apretó un poco más su erección, deslizando su mano con mayor rapidez. Cerró los ojos para imaginar que tenía al estúpido Deku frente a él, de rodillas. El espejismo le arrancó un gemido y un jadeo.

Si no podía contra ello, se uniría a él.

Separó un poco más las piernas. Soltó su miembro para darse un respiro y centrar todas sus fuerzas en evocar la imagen perfecta. Escupió en la palma de la mano y la llevó a la cabeza hinchada de su polla, comenzando a trazar círculos que le arrancaron un gruñido. En su mente, su mano había sido sustituida por la lengua de Deku. Le daba vueltas a la cabeza de su polla para después metérsela completamente en la boca.

—¡Joder…! ¡A-Ah…! Mierda…

Volvió a darse un tirón en la polla. Cerró los ojos y pensó en cómo Deku se la estaría chupando en ese instante. Profunda, tocándole la parte posterior de la garganta.

«Más rápido…»

Sacudió las caderas mientras su mano trabajaba a toda velocidad. Le embestiría aquella boca sabiendo con fuerza hasta que sus ojos se llenasen de lágrimas. Le haría saber quién era él. Era mejor. Más fuerte. Más rápido. Mejor follando. Le haría suplicar por más.

—Ah… Ah… Me corro…

Sujetó las sábanas con tal fuerza que comenzó a oler a quemado. Se estaba descontrolando.

Un par de tirones más, con fuerza y rapidez. Echó la cabeza hacia atrás, perdido en el placer, en la imagen de Deku chupándosela con los ojos llorosos. Gruñó con fuerza mientras su cuerpo convulsionaba. Los chorros calientes de su excitación cayeron al suelo mientras sus gemidos y jadeos llenaban la habitación. El placer le había cegado, veía luces y fuegos artificiales.

Se dio un par de caricias más, tentando a su cuerpo a ir más allá del placer. Aquello le arrancó un lloriqueo por la sobreestimulación.

Soltó su miembro con la respiración agitada y llevó su mirada hasta el desastre que había formado en su mano y en el suelo. Debía de haber perdido la cabeza, por completo.

—Maldito Deku…

Ahora tenía unas sábanas que cambiar, un suelo que limpiar y una fantasía sexual que quería cumplir.