Bimbo academy

Summary

Tn se despierta en un mundo diferente, donde la mayoria de la pobacion tiene poderes o kosei, y donde las mujeres son consideradas BIMBOS.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

El abismo lo rodeaba, eran kilómetros de inmensa oscuridad. En ella una voz profunda, casi etérea, resonó en su mente:

“qué es lo más importante para ti?

Frente a él, aparecieron destellos de imágenes. Primero, una sucesión de chicas de belleza cautivante:

¿Las Relaciones?

Las imágenes se desvanecieron y fueron sustituidas por pilas de dinero, autos de lujo y mansiones.

¿Los Recursos?

Finalmente, la voz mostró un escenario iluminado donde el se encontraba en un escenario, siendo venerado por miles de personas.

¿O el Respeto?

No podía decir nada, no tenia boca, ni voz, no era nada.

La voz guardó un instante de calma y luego murmuró.

Ya veo… esa es tu decisión

Todo se desvaneció cual si fuera humo.

Despertó en una cama enorme, con sábanas de seda. El techo dorado, con cuatro pilares que sostenían las cortinas ,los muros cubiertos de pinturas contemporáneas algo eroticas, figuras de colección ,la ventana era tan grande del balcón era enorme, y se podía observar un jardín con fuente .Una mansión. Mientras su cabeza giraba, recuerdos ajenos se mezclaban con los suyos:

pertenecía a la familia Nakamura ,un linaje famoso por ser los mejores fabricantes de katanas del país, por eso tenia tantos lujos.

— Oh con que ya despertaste..— una voz sensual se escucho en la habitación, el joven Nakamura busco el origen de aquella voz pero el cuarto estaba vacío

—Hola.....?

De pronto, frente a él apareció una mujer despampanante con curvas lujuriosas y mirada sensual.


Era Jessica Rabbit, moviéndose con un contoneo irresistible, su silueta resaltando cada curva mientras lo miraba de reojo con una sonrisa provocadora.

—Desde hoy seré tú guía. Dime lo que quieres y yo te complaceré —susurró acercándose con sensualidad.

Ella lo rodeó, sus dedos casi rozando su torso musculoso.

—Tú… este… ejem, puedo tocarte y eso?—preguntó él, dándose cuenta de lo sucio que había sonado.

Jessica se rio suavemente.

—Claro. Soy toda tuya, después de todo.—la sexi voz de Jessica dio luz verde.

Él, atónito, extendió la mano hacia ella, no estaba seguro si era enserio o era una broma pero lo descubriría, su mano estaba tan cerca de sus pechos… sin embargo su palma la atravesó como si fuese lo que es “un holograma”. La mujer soltó una carcajada.

—Soy un holograma, tontín. Al menos por ahora.—finalizo con picardía

Con la vergüenza y- la decepción aún en la cara, el chico trató de cambiar de tema:

—Entonces… cómo funciona este sistema del que me hablas?

Jessica flotó frente a él, y con un gesto de su mano apareció un enorme panel luminoso.

—El Sistema de Avaricia premia la acumulación de Recursos, Relaciones y Reputación.

Tres barras aparecieron en la pantalla. Cuando se llenaron, cada una liberó un símbolo: una moneda dorada en recursos; un corazón carmesí en relaciones y una corona brillante en reputación.

—Cuando llenes una de estas barras, subirás de nivel y recibirás puntos. podrás acumularlos para comprar objetos o desbloquear habilidades.

El panel cambió: en el centro apareció un símbolo oscuro de avaricia,


Del símbolo que se encontraba en el centro ,se ramificaron varias constelaciones, estas estrellas se agruparon en 3partes ,cada una de un color, representando los 3 temas principales.

—Y eso sería todo. —Jessica aplaudió suavemente y desapareció el diagrama. bajando suavemente al suelo

Él quedó mirando el espacio vacío con los ojos encendidos por la ambición. o debería decir “avaricia”. Mujeres, dinero, lujos y mucho mas, era lo que el joven Nakamura imaginaba.

—Bien… conquistaré el mundo con este sistema.

Jessica se acerco con una sonrisa coqueta.

—Por ahora el sistema no está completamente instalado. Puedes explorar en este particular mundo por las próximas 48 horas. En ese tiempo volveré.

Ella desapareció otra vez, dejando un perfume invisible en el aire.

De pronto, un golpeteo en la puerta lo sacó de su ensueño.

—¿Hijo? ¿Estás ahí?

—Uhm… ¡un segundo, mamá!

Se levantó y caminó hacia la entrada, aún confundido. Giró la perilla y, al abrir, lo que vio lo dejó helado.

—Qué carajo?