I: Protocolos de sucesión
Hay ciudades que flotan sobre agua.
Hay ciudades que flotan sobre orgullo.
Y luego está Neo Tenochtitlan, que flota sobre ambas cosas y además cobra impuestos por ello.
La capital lacustre del Anáhuac despertó ese martes como despertaba cada mañana: con el olor a copal y gasolina mezclándose sobre el lago, los volcanes nevados recortados contra un cielo que parecía inventado por un pintor con exceso de azul, y tres millones de personas tratando de llegar a sus trabajos sin caer al agua.
Las cápsulas de la Línea Anáhuac se deslizaban sobre el Lago de Texcoco como libélulas de acero. Embarcaciones de carga cruzaban rumbo a Tlatelolco cargadas con frutas de todo tipo y paquetería de última hora. Un Pilo-BOT de servicio urbano barría las hojas del malecón mientras silbaba —literalmente silbaba, los modelos C venían con esa función desde la actualización de marzo— una melodía que nadie le había pedido. En la pantalla gigante de la Torre BBQ Noticias, Isabela Briones sonreía con la perfección de quien lleva siete años dando los buenos días al país sin despeinarse:
“...y en deportes, a solo tres semanas del Equinoccio de Otoño, la Federación Mundial de Combate Solar confirmó los treinta y dos participantes del Torneo del Sol Eterno. La gran polémica de este año: la inclusión de El Homúnculo, un luchador del que nadie ha visto un solo combate previo, y El Zombi, procedente de las ligas menores clandestinas. Los expertos ya hablan de fraude. Pero la verdadera pregunta es: ¿podrá El Enmascarado de Plátano sostener su popularidad fuera del cine? Les recordamos que su quinta película, ‘El Enmascarado de Plátano VS El Malamen’, se estrena la misma semana del torneo. Marketing o destino, ustedes deciden. Soy Isabela Briones, esto es BBQ Noticias, y esto... es la Cuenca del Anáhuac.”
En algún punto entre el lago y las arcologías de tezontle rojo, una torre de cristal y acero capturaba la luz del amanecer como una aguja clavada en el reflejo del agua.
Torre Castell.
Sede de Castell Global.
Imperio de un hombre que, en exactamente cuarenta y siete horas, dejaría de ser hombre.
Pero eso todavía no lo sabía nadie.