Customize readability
Aa

Esposa Por Error

All Rights Reserved ©

Summary

Nunca imaginó que una firma equivocada cambiaría su destino. Ethan Blake, el empresario más poderoso y temido de la ciudad, no se deja guiar por sentimientos. Todo en su mundo es un negocio, un contrato, un acuerdo que siempre debe cumplirse bajo sus reglas. Para él, el matrimonio no es más que otra transacción. Pero lo que comenzó como un error legal terminó uniéndolos de la manera más peligrosa con un anillo en su dedo y un apellido que no le pertenecía. Entre cláusulas, amenazas veladas y un deseo que crece en silencio, ella descubrirá que detrás del hombre frío, calculador y arrogante que todos temen… existe alguien capaz de despertar la pasión más prohibida y, quizás, de romperle el corazón. Un contrato los ató. El destino los encadenó. ¿Será posible escapar de un error que lo cambió?

Genre
Thriller
Author
White08
Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1. Una vida predecible… hasta hoy.

El despertador sonó a las seis y media de la mañana, como cada día. Adriana Torres parpadeó varias veces antes de sentarse en la cama, frotándose los ojos mientras el sol de primavera entraba tímidamente por la ventana. Su apartamento estaba ordenado, como siempre la cocina impecable, la cama hecha con precisión y las cortinas abiertas para dejar entrar la luz. Podría parecer una vida rutinaria, hasta el punto de ser monótona, pero para Adriana había un cierto confort en esa previsibilidad. No le gustaban los cambios abruptos, las sorpresas ni las situaciones fuera de control. Su mundo, pequeño y cuidadosamente estructurado, le daba seguridad.Se levantó, se puso su bata de algodón y caminó hacia la cocina. Mientras el agua de la cafetera comenzaba a burbujear, se permitió un momento de introspección. Tenía veintisiete años y trabajaba en una pequeña editorial, donde se encargaba de coordinar proyectos y escribir reseñas para libros de autoayuda y novelas románticas. La vida laboral era tranquila, nada comparable con el mundo de los grandes empresarios que veía en las noticias o en revistas brillantes, pero eso era exactamente lo que ella quería, estabilidad.Adriana se sirvió una taza de café y se sentó frente a la ventana de su pequeño comedor, observando cómo la ciudad empezaba a despertarse. La gente caminaba rápido, apresurada, como si cada paso fuera una obligación ineludible. Ella, en cambio, disfrutaba de ese minuto de calma antes de que el mundo la reclamara. Su apartamento estaba en un edificio antiguo, con pisos de madera que crujían suavemente bajo sus pies. Cada rincón tenía un significado, la planta que había heredado de su madre, los libros cuidadosamente alineados en la estantería y las fotografías en blanco y negro que decoraban las paredes, recuerdos de momentos que ella valoraba en silencio.Mientras bebía el café, revisó su agenda del día, primero, una reunión con un autor emergente; después, correcciones de estilo; al final de la tarde, un café con su amiga Laura para ponerse al día. Todo planificado al detalle. Adriana siempre había sido meticulosa, desde niña, anotaba todo, organizaba sus horarios y anticipaba posibles problemas para evitarlos. Su madre solía decir que tenía “alma de controladora”, y en realidad, no podía estar más de acuerdo. El mundo era impredecible, pero ella había aprendido a crear su propio orden dentro de ese caos.Después de desayunar, se cambió a un conjunto cómodo de pantalón negro y blusa blanca. Nada llamativo, nada que atrajera miradas innecesarias. Su estilo era sencillo, elegante en la discreción, reflejando su personalidad clara, organizada y práctica. Antes de salir, se detuvo frente al espejo del pasillo y examinó su reflejo. Su cabello castaño oscuro estaba recogido en un moño bajo, sus ojos cafés parecían analizarlo todo, y aunque su rostro era tranquilo, había algo en él que mostraba determinación. Sí, determinación, esa era la palabra que mejor la definía. No era ambiciosa en el sentido tradicional, no buscaba fama ni poder; simplemente quería vivir bien, de manera correcta, sin sobresaltos ni errores que la hicieran perder el control.

Al salir del apartamento, cerró la puerta con cuidado, escuchando cómo el pestillo hacía su sonido familiar. Bajó por el ascensor y saludó al portero con una sonrisa amable. La rutina de cada mañana era casi ceremonial, un saludo, un intercambio de palabras cortas, un café rápido y luego el recorrido hacia la editorial. Adriana disfrutaba de esas pequeñas interacciones; le daban la sensación de pertenecer, de formar parte de un mundo en el que cada pieza encajaba.El trayecto en metro fue silencioso. Adriana se sentó en un banco cerca de la ventana y sacó su cuaderno de notas. Revisaba mentalmente los pendientes del día mientras observaba cómo la ciudad pasaba por la ventanilla. No le interesaban demasiado las conversaciones ajenas, pero ocasionalmente escuchaba fragmentos que le llamaban la atención, un niño riendo con su madre, un anciano que discutía con un desconocido, la mezcla de aromas que solo se podía percibir en un metro lleno de gente. Todo eso le parecía fascinante: la vida tal como era, sin adornos, sin exageraciones.Al llegar a su parada, caminó con paso firme hacia la editorial. Saludó a sus compañeros con cortesía y se sentó en su escritorio, encendiendo la computadora. Abrió su correo electrónico y revisó mensajes, algunos de rutina, otros con propuestas de manuscritos, algunos más urgentes que necesitaban su atención inmediata. Mientras organizaba los documentos en carpetas digitales, su teléfono vibró con un mensaje de Laura recordándole la cita para el café de la tarde. Adriana sonrió; la amistad era otra constante en su vida, algo que había aprendido a valorar profundamente.La mañana transcurrió con una rutina tranquila llamadas telefónicas, revisión de textos, reuniones breves con autores. Todo iba según lo planeado, hasta que el timbre de la recepción interrumpió la calma. Adriana levantó la vista y vio que un mensajero traía un paquete. No era inusual recibir correspondencia en la editorial, pero algo en ese paquete la hizo sentir un escalofrío extraño era pesado, envuelto en papel marrón sin remite visible, con una etiqueta en letras grandes que decía su nombre completo “Adriana Torres”.Tomó el paquete con cuidado, examinando la etiqueta una vez más. No había dirección de remitente, ni ninguna nota que indicara de dónde venía. Un sentimiento de curiosidad mezclado con inquietud se apoderó de ella. Colocó el paquete sobre su escritorio y lo inspeccionó parecía contener documentos importantes, quizá legales. Su corazón comenzó a latir un poco más rápido. Normalmente, no le gustaban las sorpresas, y menos las inesperadas que involucraban papeles legales.Con manos ligeramente temblorosas, rompió la cinta adhesiva y abrió el paquete. Dentro encontró un sobre más pequeño, sellado con cera roja, y varios documentos con membretes de abogados y firmas oficiales. Su ceño se frunció al leer los encabezados “Contrato matrimonial”, “Acuerdo de bienes”, “Firma obligatoria”. Adriana sintió que el aire le faltaba por un segundo. No entendía cómo podía estar recibiendo algo así. Su vida siempre había sido predecible, segura, controlada… y ahora, de repente, todo eso parecía desmoronarse ante sus ojos.Pasó sus dedos por los documentos, tratando de asimilar la información. Había cláusulas que mencionaban nombres que no le resultaban familiares, condiciones que no recordaba haber aceptado y fechas que parecían indicar que debía actuar de inmediato. Su mente comenzó a dar vueltas ¿Es una broma? ¿Un error de la editorial? ¿Alguien intentando engañarme? Todo era confuso y aterrador al mismo tiempo.Adriana respiró hondo y trató de calmarse, pero no pudo evitar que un escalofrío recorriera su espalda. Nunca había estado en una situación como esa, y la idea de que alguien pudiera obligarla a firmar un contrato matrimonial la hizo sentir atrapada y vulnerable. Intentó racionalizar, tal vez era un error de oficina, algún cliente confundido, una correspondencia mal dirigida… pero la etiqueta con su nombre completo y los sellos oficiales desmentían cualquier intento de minimizarlo.Mientras examinaba cada documento, una sensación inquietante se apoderó de ella. Había algo más, algo que no podía explicar, la impresión de que su vida estaba a punto de cambiar de manera irrevocable. Cada página que leía añadía más confusión y miedo. Sus manos sudaban y su respiración se aceleraba; por un momento, se sintió como si estuviera viendo su mundo desmoronarse frente a sus ojos.De repente, escuchó un golpe seco en la puerta de la oficina que la sobresaltó. Giró la cabeza rápidamente, pero no había nadie visible. Solo su reflejo en el vidrio de la ventana y los documentos dispersos sobre el escritorio. Su corazón latía con fuerza mientras intentaba calmarse. “Esto no puede estar pasando… esto no puede estar pasando…” se repetía a sí misma, intentando convencerse de que era un error y no una amenaza real.Adriana tomó el sobre sellado con cera roja y lo sostuvo frente a ella, contemplando el sello que parecía antiguo y solemne. Algo en él le daba escalofríos, como si estuviera conectado a un mundo del que no sabía nada. Con dedos temblorosos, rompió el sello y abrió el sobre. Dentro había una carta escrita a mano con caligrafía elegante y precisa."Adriana Torres, tu vida está a punto de cambiar de manera irrevocable. Debes leer y firmar los documentos adjuntos sin demora. Lo que creías seguro hasta hoy dejará de serlo mañana."El mensaje era breve, pero el efecto en ella fue devastador. Su mente se llenó de preguntas sin respuesta ¿Quién es esta persona? ¿Por qué recibiría algo así? ¿Cómo podría un error legal o un contrato afectar su vida de esta manera? Sentía que el suelo se movía bajo sus pies. Por primera vez, la seguridad que había construido con tanto esmero se desvanecía frente a sus ojos.Adriana se reclinó en su silla, tomando aire profundamente mientras intentaba procesar lo que tenía frente a ella. Los documentos legales, la carta enigmática, la amenaza implícita… todo parecía indicar que estaba entrando en un juego del que no conocía las reglas. Un juego donde su vida personal, sus decisiones y su futuro inmediato estaban en manos de alguien que ni siquiera había conocido.Y mientras la adrenalina recorría su cuerpo, la certeza de que nada volvería a ser como antes la envolvió. Con el paquete frente a ella, su corazón latiendo desbocado y una mezcla de miedo y curiosidad que no podía ignorar, Adriana supo, en lo más profundo de su ser, que ese simple sobre marrón cambiaría su vida para siempre.Porque aquel día, en apariencia común y rutinario, había marcado el inicio de una historia que ni en sus sueños más controlados podría haber imaginado.El timbre del teléfono sonó en ese instante, pero Adriana no tuvo fuerzas para responder. Sus ojos permanecieron fijos en los documentos que aún sostenía, y una pregunta resonaba en su mente “¿Quién quiere casarme… y por qué?”Y justo cuando pensaba que había leído todo, un segundo sobre, mucho más pesado, cayó sobre su escritorio, como si alguien hubiera esperado a que ella abriera el primero. Esta vez, el remitente era completamente desconocido, y el simple hecho de que estuviera allí, esperándola, hizo que un frío recorriera su columna.Adriana sostuvo el paquete con ambas manos, sabiendo que abrirlo cambiaría todo, aunque aún no podía imaginar hasta qué punto.

Let White08 know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Milky Treasures on a Healing Love

Booklover_rdx: A different but good story. Basically a love story with a twist- i enjoyed every word of it

Read Now
Alpha’s Claim

Shriya: When I started, i thought the Alpha was a psycho, a control freak and could not understand why Kiera didn't get terrified of him. I wish the book was a bit longer to show her life in the pack but then I thought many of us are surrounded by strangers and we can be non inclusive without realising the ...

Read Now
The Easter Bunny

Lynne: Beautiful short story with a happy ending.luved it.

Read Now
Bloodlines

Ku_Rolet: The novel was good, and I really enjoyed reading it. I love the leads and their bond, but I have one question that confused me. How could Tristan have been dreaming about his mate since he was a child if Omara was already mated to someone else before him? If Kyle had accepted Omara, would Tristan ne...

Read Now
Fated to My Ex- Best Friend

Victoria: I liked how you described everything so clearly. It made the story very immersive. Do you plan to continue this story further?

Read Now
The Argent Wolf (Coming to Galatea)

Victoria: Your characters feel very real and well thought out. I liked that a lot. Which character is your favorite to write?

Read Now
Buried Alive

Ku_Rolet: I enjoyed it. It was such a short and sweet story, but it still managed to be enjoyable and satisfying. I honestly have no complains. Definitely worth the read! 😍📖❤️

Read Now
Ruthless Lord

Bethel Stephanie: This was a beautiful story I can't believe I finished book 1, I cant wait for book 2, it's beautiful. The story abd characters are beautiful 💕💕💕

Read Now
Rebuilding After Betrayal

Adetutu Akinfaderin: I like the plot of the story in general ,though it’s a bit sad it isnt so long as I would have wanted but that’s fine , I’ll definitely recommend it to my friends whose name is actually Shay 😁😁

Read Now