El día que te vi
El primer día, cómo olvidarlo si te vi con esos hermosos ojos cafés. Aunque tus lentes los tapaban, yo siempre los veía. Quizás tú ni me conocías. Recuerdo cómo pasabas a mi lado, con tu sonrisa tan hermosa y esa mirada encantadora, Bueno, yo creo que es momento de empezar. Faltaban apenas unos días para regresar de vacaciones cuando reuní todo el valor que tenía y te envié un simple 'holi'. Parecía una palabra pequeña, pero para mí significaba mucho. Pasaron dos horas. Dos horas que se sintieron como una eternidad. Revisaba el teléfono una y otra vez, hasta que, de repente, apareció una notificación. Era tu mensaje. Un sencillo 'hola' que logró acelerar mi corazón. Como me hizo esperar, pensé: "Bueno, quizás si lo hago esperar un poco, entenderá lo que se siente". Y lo hice. Dejé pasar unos minutos antes de responder, intentando parecer tranquila, como si no hubiera estado esperando su mensaje durante horas. Pero la verdad era otra. Apenas veía una notificación tuya, mi corazón se aceleraba y una sonrisa se dibujaba en mi rostro sin que pudiera evitarlo.Recuerdo que hablamos por horas. Te conté mis gustos y tú me contaste los tuyos. Poco a poco, una conversación que comenzó con un simple "hola" se convirtió en algo que esperaba con emoción cada día. Hubo sonrisas detrás de la pantalla, risas que no podía contener y momentos en los que el tiempo parecía pasar demasiado rápido. Mientras más te conocía, más quería seguir hablando contigo, como si cada mensaje me permitiera descubrir una nueva parte de ti.Llegó la noche y, después de horas hablando, tuvimos que despedirnos para ir a dormir. Recuerdo que me fui a la cama con una sonrisa en el rostro, repasando una y otra vez nuestra conversación. Era extraño cómo alguien que habia esperado con ansías podía ocupar tantos de mis pensamientos.
A la mañana siguiente, antes de hacer cualquier otra cosa, te envié un mensaje de buenos días. Quería ser la primera persona en saludarte al despertar. Y aunque intenté actuar con normalidad, la verdad es que esperaba con ilusión tu respuesta, como si ese pequeño mensaje fuera el comienzo de un nuevo día para los dos.








