Los Reinos Olvidados Parte Ii (Saga Amos Y Mazmorras) Namjin by Selene 🌙 at Inkitt
Customize readability
Aa

Los Reinos Olvidados Parte II (Saga Amos y Mazmorras) NAMJIN

Summary

SIN MÁSCARAS, ENFRÉNTATE , DA LA CARA Durante los cuatro años que Namjoon Lébedev, el agente del Servicio de Inteligencia ruso, pasó infiltrado en un gulag aprendió dos cosas sobre la mafia: que la muerte no siempre es lo peor que les puede pasar a las víctimas, y que un Vor que forma una familia, y por tanto no se entrega por completo a la banda, recibe su merecido. Namjoon, por lo menos, pagó un precio muy alto. Por este motivo, convirtió la misión en los Reinos Olvidados en una venganza personal. No hubo piedad para aquellos que explotaban a mujeres, los mismos que se lo arrebataron todo cuando violaron y asesinaron a su mujer. Fue rápido, implacable y despiadado. Entre los fríos muros del gulag perdió el alma, y el demonio se apoderó de él... Al menos eso pensaba hasta que Kim Seokjin, un brujo de melena oscura y ojos hipnóticos, se cruzó en su camino. Ahora ya no son solo dos desconocidos que sienten una pasión indomable, y tienen más miedo a ser vulnerables que al sonido seco del látigo. Su misión será relativamente fácil, aunque tengan que volver a vestirse de amo y sumisa. Lo difícil será el amor.

Status
Complete
Chapters
18
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Brooklyn Heights

—Milenka es una niña muy buena y especial. Por la noche necesita dormir con Pascal, su peluche camaleón. Le gusta que le cuenten cuentos y le canten. La canción de la felicidad es una de sus favoritas. Como todos los niños, adora los dulces. Le vuelven loca los animales, en especial, los perros. Y es alérgica a las almendras —le había explicado la señora Potter con lágrimas en los ojos.

Seokjin no salía de su asombro. Tenía a un bicho de cuatro años, sentado en la parte trasera de su todoterreno; sobre sus piernecitas reposaba su maleta de Hello Kitty y observaba el paisaje con ojos abiertos y curiosos. Ojos amatista como los de su padre.

—En su maletita lleva a Pascal, su pijama y un par de mudas. Joven…, si se lleva a Milenka es porque se va a hacer cargo de ella, ¿verdad? —le había preguntado la señora Potter—. El señor Montgomery me dejó claro que cuando vinieran a recogerla sería para darle un hogar que entonces nadie le podía dar. Aquí… —le había susurrado en tono de confidencia—, bueno, todos los críos que tengo… no están en disposición de quedarse con sus padres por…, por motivos profesionales, ¿sabe?

—¿Motivos profesionales?

—Este lugar está protegido por el Estado y se guarda con mucho celo, ¿comprende? Aquí hay muchos niños como Milenka.

—¿Insinúa que todos los niños que hay aquí son hijos de agentes dobles? — preguntó él con la misma voz baja.

La señora Potter asintió con gesto sereno y complaciente. Pero cuando volvió a mirar a Milenka, sus dulces ojos se llenaron de pena y adoración por la pequeña.

—Milenka es un ángel… Todos aquí la quieren muchísimo y la vamos a echar en falta, ya lo creo que sí…

—¿Mamá Brooklyn? —Había preguntado Milenka tirando del delantal de la señora—. ¿Es este mi mamá? ¿El de verdad? ¿El que se quedará conmigo por siempre jamás?

—Bueno, a ver… —intervino Jin.

Seokjin había parpadeado tan sorprendido como asustado. ¿Él? ¿Mamá? Dios… ¿Dónde se había metido? ¿Qué le estaba pasando a su mundo?

—Sí, cielo. Este es tu nuevo mamá —había contestado Mamá Brooklyn con una seguridad aplastante. Le dirigió una mirada de censura a Seokjin—. El trato es inalterable. Quien viene a por los paquetes se hace cargo de ellos indefinidamente, en calidad de papá o de hada de los dientes, si lo prefiere…, me da igual. Pero —lo señaló— se hace cargo.

—Pero yo no tenía ni idea de que…

—Así que sí, ratita. —Mamá Brooklyn se agachó y abrazó a Milenka, dirigiéndole una mirada de reproche a Seokjin—. Este es tu nuevo mamá.

—La que me llevará a casa —sentenció la niña con la lección muy aprendida.

Levantó la mirada hacia Leslie y sonrió—. Es muy guapo, ¿verdad?

Y todo lo dicho sobre tener hijos que había ido repitiendo durante tantos años quedó en el olvido, detonado por la transparencia y la pureza de aquella renacuaja con ojos de adorable diablillo.

Y se sintió perdido y a la vez encontrado, como si hubiera entendido, en el tiempo que duraba la sonrisa de aquella chiquilla, todo lo que no había comprendido en sus treinta años. Su misión en la vida era proteger con uñas, dientes y Berettas a Milenka.

So wake me up when it’s all over… —Milenka cantaba la canción que sonaba en la radio del todoterreno de Seokjin. Solo se sabía esa estrofa, y la repetía cuando tocaba. Movía la cabecita de un lado al otro y las coletitas se movían de un modo cautivador, casi hipnótico. Seokjin no podía apartar sus ojos de ella.

—¿Te gusta la música, Milenka? —le preguntó mirándola por el retrovisor. Hacía un rato que habían salido de Brooklyn, camino de Nueva Orleans. Llegarían al día siguiente al mediodía y pronto les tocaba parar a comer.

—Sí —contestó la niña, sonriente.

—¿Qué canciones te gustan?

Mmm… —la niña se mordió los labios pensativa—. Me gustan todas las de Enredados.

—¿Enredados? ¿Son cantantes?

Noooo. —Se echó a reír mostrándole unos purísimos dientes de leche, diminutos como ella misma.

—¿No? Pues creo que me vas a tener que enseñar muchas cosas que yo no sé…

—¿Tengo hermanos? —preguntó de golpe—. Mis hermanos lo sabrán.

Seokjin frunció el ceño y se colocó las gafas de sol para que la cría no leyera en su mirada lo incómodo y perdido que se sentía.

—No…, no tengo hijos, Milenka.

—Oh, qué pena… —soltó haciendo un mohín—. Yo soy la primera hija — concluyó con frescura. Después colocó las manos en los reposa hombros del asiento de Seokjin y se inclinó hacia delante—. Pero, sí tengo papá, ¿no?

Seokjin tragó saliva. Era incapaz de mentirle. Pero tampoco sabía edulcorar la realidad.Milenka se merecía que la cuidaran, fuera como fuera; pero, lamentablemente, era ’el quien se iba a hacer cargo. Por ahora, solo.

Él, que no tenía ni idea. Hasta entonces, sus objetivos tenían que ver con el FBI: ascender y llegar a ser inspector.

Él, que no barajaba la posibilidad de tener hijos siquiera. Y con la trayectoria que llevaba, ni siquiera sopesaba tener un marido que lo entretuviera y lo estimulara para toda la vida.

¡¿Por qué le estaba pasando eso a él?!

Seokjin negó reflejando una disculpa en su rostro.

—No hay papá.

—Oh… —La cría miró la radio, como tratando de entender qué significaba aquello. No tenía hermanos ni papá. ¿Qué mundo era ese al que se dirigía? —. Pero ¿tienes noivo?

—Verás… — Seokjin bajó la música—. Te voy a explicar la verdad, Milenka.

—A Pinocho le crecía la nariz cuando dicía mentiras.

—Sí. Nunca digas mentiras. Pinocho, malo.

—¡Nop! Pinocho era bueno —protestó riéndose.

—Ah, vale… Perdón. Mira, la cuestión es que tu papi…

—Se ha morido, ¿verdad? —concluyó con voz dramática.

—No. Tu papi es el demonio y nunca muere —dijo entre dientes.

—¿Qué dices? —no la había oído.

—Que tu papi… Es mala hierba. De esas que nunca mueren, ¿sabes? Es… Él es… Es un superhéroe.

—¡Hala! ¿Cómo el príncipe Eric de La sirenita?

—No, creo que como ese no —respondió, riéndose nerviosamente. ¿Quién diantres era Eric? Él, como buen ciudadano de Estados Unidos, solo conocía al príncipe Guillermo—. Tu papi es como una especie de GI JOE, ¿sabes?

—No.

—¿Iron Man?

—¿Quién?

—Vale… —A ver cómo le explicaba a Milenka lo que era Namjoon—. Es un guerrero. Uno que salva a las personas de gente muy mala. Limpia el mundo.

—Ah, ya… Mi padre es basurero.

Seokjin parpadeó estupefacto y, de repente, se echó a reír como hacía tiempo que no reía.

La cría también se rió, aunque no sabía de qué.

—Sí, saca la basura del planeta. Viaja mucho, y ahora está fuera de casa. —Ni siquiera sabía si Namjoon seguía vivo. Pero prefería pensar que sí, no solo por el bien de la cría, sino también por el de su descocado corazón.

—¿Y volverá a casa? Tiene que cenar, cepillarse los dientes y bañarse…

«Sí. Sobre todo, cepillarse los dientes antes de que yo le deje sin ellos», pensó Seokjin con rencor.

—No lo sé. Nunca sé cuándo va a venir. Pero, por ahora, te quedarás conmigo.

¿Tú quieres que yo cuide de ti? —le preguntó de frente—. Solo estoy yo.

Milenka asintió con la cabeza y se frotó la nariz con el antebrazo.

—¿Me contarás cuentos?

—Pues…

—¿Me darás galletas?

—Eh…

—¿Tendré un pero? ¿Me cantarás? Quero un triciclo, un hermanito y una manzana caramelizada… ¿Y me dejarás que te haga penados? Y un kakaroke… Me encantan los kakarokes —susurró, soñadora, abrazando su maletita.

Seokjin sonrió con dulzura y asintió a cada uno de los deseos que salían por la boquita de piñón de Milenka.

Y fue así como, de golpe y porrazo, su vida como super agente dio un giro de ciento ochenta grados. Jamás volvería a ser la misma.

Milenka era la hija secreta de Namjoon.

El ruso la dejó en Mama Brooklyn, en un hogar de protección oficial. La había dejado allí, sabiendo que, al infiltrarse en los gulags, la pequeña podría ser una cabeza de turco para las maquinaciones de sus enemigos. Namjoon había llegado a sospechar de su jefe de la SVR. Entre Dina y él, mantuvieron el embarazo en secreto, hasta que dio ella dio a luz. Entonces, viajó a Estados Unidos.

Ahora Namjoon había desaparecido, pero le había hecho un último encargo: recoger a Milenka y… ¿Y qué? ¿Hacerse cargo de ella?

Lo que el ruso no sabía era que toda acción conllevaba una reacción, y que, si pretendía que él se quedara con Milenka, la decisión sería irrevocable en todas direcciones.

Uno no daba a su hija, así como así, a no ser que fuera alguien sin emociones. Un hombre frío y sin escrúpulos.

Seokjin sabía muchas cosas de Namjoon. Ahora sí que las sabía.

Su vida no había sido nada fácil, y eso explicaba su comportamiento. Su necesidad de alejarse y de mantener siempre las distancias tenía una razón de ser.

Pero, por algún motivo, quería seguir creyendo en él.

Un hombre que le había hecho el amor de aquel modo, sin descanso, en Londres, era un hombre que todavía sentía.

Algo debía sentir, a la fuerza.

Por eso Seokjin no dudaba de que, tarde o temprano, Namjoon regresara a por la niña que le pertenecía. Era lo único suyo de verdad. Milenka no pertenecía al Estado ni al FBI, como él.

Milenka era su hija. Regresaría a por ella porque era «su niña».

Y, en sus sueños más optimistas, en los que no existían Dinas, ni venganzas, deseaba que también regresara a por su doncel.

Y él era su doncel.

El doncel del Demonio.

Tomó el iPhone negro que le habían regalado con la compra de su nuevo todoterreno y llamó a su hermano con el manos libres. Taehyung y Jungkook se quedarían ojipláticos cuando supieran que regresaba con compañía.

—¡¿Dónde estás?! —le gritó Tae al otro lado del teléfono—. ¿Por qué te has ido sin avisar? ¡No sé nada de ti desde ayer!

—Te dejé una nota —contestó Seokjin —. La habrías visto si levantaras la mirada de la entrepierna de Jungkook.

—Oh, cállate y no seas pesado. ¿Ubicación?

—He viajado a Brooklyn —explicó Seokjin, que, hasta ese momento, había llevado todo en secreto. ¿Por qué molestar a la feliz pareja de agentes con sus problemas?

—¿Qué se te ha perdido en Brooklyn?

—¡A yo! —dijo la voz de Milenka.

Seokjin se aguantó la risa y se hizo el silencio en el coche. Se imaginaba a Taehyung parpadeando confuso.

—¿Eso es la voz de una niña? —preguntó Tae, anonadado.

—Sí —contestaron los dos a la vez.

—¿Es una niña de verdad?

—Sí —afirmó Seokjin, divertido con la situación.

—¡Sí soy de verdá! —Milenka miraba a todos lados, confusa.

—¿Hay algo que yo no sepa? ¡¿Algo que me hayas ocultado durante, no sé…, nueve meses?! —replicó Tae.

—Cuando llegue te lo explicaré.

—¡Soy tu hermano!

—¿Es mi tito? —preguntó Milenka con interés, moviendo las piernecitas arriba y abajo con excitación.

Seokjin afirmó con la cabeza y le guiñó un ojo.

—¿Qué ha dicho? ¿Holaaaaa? —Tae insistía, desesperado.

Seokjin podía visualizar a su hermano con la oreja pegada a su teléfono, subiéndose por las paredes.

—¡Hola! —saludó Milenka levantando la manita abierta.

—Ah… Tae, préstame atención —pidió Seokjin —. Necesito que me hagas un favor.

—¡¿Un favor?! ¿Quién es esa niña, por el amor de Dios?

—¡Me llamo Milenka y sé cantar! —gritó la niña mirando al techo del todoterreno. ¿De dónde venía esa voz?

—Ya te lo ha dicho. Se llama Milenka y sabe cantar —repitió Seokjin —. Necesito saber si el señor Collins todavía tiene en venta la casa que está frente a la tuya, en Tchoupitoulas.

—Sí, sigue en venta. La ha reformado por dentro, está completamente amueblada y sin estrenar, y es muy espaciosa. Tiene cuatro habitaciones, un estudio en la parte de arriba, un porche trasero con jardín y piscina, dos plazas de aparcamiento en la entrada…

—¿Te interesa a ti? ¿Por qué Tae sabía tanto sobre la vivienda?

—No, a mí no. Yo estoy feliz con mi casa. Es que la fui a ver el otro día porque su mujer me insistió en que la visitara y pudiera decir a los curiosos lo bonita que era por dentro. Esa casa ya llama la atención por su fachada y todo el mundo pregunta… Incluso saldrá este mes de agosto en la revista Decoración de Orleans. Parece un castillito y destaca mucho. Es fabulosa.

—¿Cuánto pide?

—Doscientos mil. ¿Por qué? ¿Te interesa?

—Sí. La quiero.

Le interesaba y la podía pagar gracias al cheque de quinientos mil dólares que les había dado J-Hope Summers a todos sus compañeros agentes del Torneo Dragones y Mazmorras DS.

Si de ahora en adelante debía vivir con Milenka, se aseguraría de rodearla de un ambiente sureño sano y positivo, en una casa acogedora y hermosa, con su nueva familia alrededor, que la visitaría y la cuidaría cuando él no pudiera hacerlo.

—¿Sí? ¿En serio? —Tae no se lo podía creer—. ¿Te vienes a vivir a Nueva Orleans? ¡Pero si te encanta Washington! ¡¿Qué te pasa?!

—No me pasa nada. Me encanta Washington, pero debo tomar una decisión.

Llegaré mañana y me encantaría poder mudarme ya.

—No hablas en serio. —Se quedó callado y después dijo—: ¿Hola? ¡¿Milenka?!

—¡Hola! —volvió a contestar la niña alzando la mano al cielo, como si Taehyung pudiera verla.

—Increíble… No me lo he imaginado… —respondió Tae.

—Sí hablo en serio —insistió Seokjin —. Consigue el número de cuenta, ve a hablar con ellos y diles que hoy mismo tienen el ingreso. Que te den las llaves. Hazlo ya.

—Estás loco de remate. Eres un completo…

Seokjin colgó el teléfono, esperando no ser demasiado brusco delante de la cría. Milenka, por su parte, miraba debajo del asiento de Jin, del suyo, por encima del hombro… La voz había desaparecido, y hacía un momento estaba en el coche, en sus cabezas y hablaba con ellos.

Ante aquel fenómeno inexplicable, preguntó:

—¿Mi tito es Dios?

Let Selene 🌙 know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Charly's Weihnachten

T.M: Ich kann es gar nicht anders sagen also ich liebe diese Geschichte einfach. Sie hat für mich einfach alles was es braucht. Sie hat mich einfach mitgenommen auf eine echt schöne Reise. Danke❤️

Read Now
My Blacksmith Savior

MoonlightN🌕: I absolutely love Sully. He's such a mature, patient, and understanding character—a complete green forest. 💚I love Sorsha too. She's strong, resilient, and easy to admire. They're a perfect match, and watching their relationship grow with patience, trust, and love was beautiful.The way their bond d...

Read Now
SECRET BILLIONAIRE

Janet: Very heart warning, shows what a kindness will be rewarded. Good reading.

Read Now
The Dating Deal

c0urtz: An enjoyable storyline with characters that were easily relatable. I found myself hooked and unable to stop reading. It is well written and made me feel as though I was right there with the characters as they went through their experiences.

Read Now
Stadt der Alphas

Uschi: Sehr gut geschrieben aber durch die kleinen Happen baut sich keine Spannung, Erotik, Romantik oder ähnliches auf

Read Now
Bloodlines

Diana: Would recomend a good read, I like it's not to long

Read Now
Luna auf der Flucht

Uschi: Gute Story, guter Spannungsbogen

Read Now
Half-Claimed

Bargara4670: Half-Claimed was easy to read with a well-thought-out plot that kept me interested throughout. Many of these revenge stories seem to have the abused heroine turning into a vicious harpy who I end up disliking as much as her abusers. I like to feel empathy with the main characters, and I found that I...

Read Now
Fated to My Ex- Best Friend

annie: Tous est très bien Merci

Read Now