Capítulo 1: Perdiendo la cordura
Era un día normal, los niños jugaban, corrían, gritaban por las calles… ese día por fin empezaban mis vacaciones, tenía una semana de descanso para relajarme de tanto trabajo. El día estaba reluciente, el Sol estaba puesto, no había ninguna nube tapándolo, todo era perfecto. Al principio como todas las mañanas, me preparé mi café matutino y mis tostadas con queso y pavo. Me senté en el sofá, encendí la tele y empecé a desayunar, por desgracia, mi televisión empezó a fallar por la señal, cosa que suele pasar muchas veces.
—argh, ¿ Es enserio?, no me falles ahora televisión... —dije quejándome.
Después de un rato intentando arreglarla, al ver que esta vez no volvía la señal, decidí llamar a la empresa de tecnología de la ciudad, la cual es la mejor, o al menos, eso dicen. Cuando contestaron les explique todo y se pusieron rumbo a mi casa aunque dijeron que iban a tardar 6 horas en llegar, así que mientras, termine de desayunar y me vestí para salir a caminar.
Antes de empezar me paré en una tiendecita para comprarme una botella de agua y justo después de eso ya empecé la caminata. Caminé y caminé durante mucho tiempo hasta cansarme y decidí volver a mi casa. Para mi desgracia, justo se empezó a oscurecer el cielo, iba a llover. Intente caminar lo mas rápido posible para que no pillara la lluvia, pero estaba cansado después de tanto caminar así que no me quedo otro remedio que tener que ir lento. Poco a poco se lograban ver relámpagos a lo lejos cayendo, no era una lluvia normal, se venía una tormenta fuerte.
Volví a caminar lo mas rápido posible para no toparme con aquella tormenta. Después de 10 minutos, ya estaba cansado otra vez, pero mi casa por fin estaba al lado. Y justo llegue a tiempo, poco rato después de entrar a mi casa, empezó a caer gotas que cada vez eran mas y mas. La tormenta ya había llegado.
La gente se metía corriendo a sus casa y los niños y niñas también volvían a su casa.
Y cuando todo parecía que no podía empeorar, un número privado me llama, eran los de la empresa de tecnología…
—hola de nuevo señor Alex, lamentablemente tengo que decirle que no podremos llegar hoy a su casa, la tormenta es demasiado peligrosa.
—MALDICION… ¿Es enserio?, ¿no podéis venir de verdad?
—lo sentimos mucho, le volveremos a llamar pronto.
No me dio tiempo para decir nada mas, colgaron rápido la llamada. No me lo podía creer, me tenía que quedar sin tele hasta a saber cuando vendrían. Pero aquí no acabo mi desgracia.
Yo estaba tranquilo viendo el móvil tumbado en mi sofá esperando a que se acabara la tormenta, hasta que de un momento a otro… todas las luces y máquinas de mi casa, se apagaron.
—¿Y ahora que pasa?, ¿Se ha ido la luz?, es el peor primer día de vacaciones que he tenido. —dije rabiando —argh, ojala vuelva pronto todo, esperaré a ver.
Y así hice, me quede esperando durante horas a ver si volvía la electricidad, tanto tiempo que se hizo incluso de noche. Estaba cansado de la caminata de antes y casi se me cerraban los ojos, no me quedaba batería en el móvil y no tenía ninguna manera de cargarlo.
—ohh… que sueño tengo, voy a dormir, ojalá vuelva pronto la electricidad —dije entre bostezos.
Subí al segundo piso de mi casa y me dirigí a mi habitación listo para cerrar los ojos y dormir, estaba tan cansado que duré pocos minutos en dormirme profundamente.
“ALEX… ALEX… DESPIERTA… JAJAJAJA… ABRE TUS OJOS…”, “DESPIERTA, TE ESTOY BUSCANDO… JAJAJAJA… IRE A POR TI… DESPIERTA… Y VETE…”
—TE ENCONTRÉ...
—AHHH…. Espera un momento… q-que ha pasado…
De repente me despierto, mi corazón iba a mil, mi garganta se seco y mi cuerpo se congelo por completo. Había tenido una pesadilla. Pero se sintió tan real… era como si me estuvieran susurrando al oído cosas para despertarme. Esa última frase de… “Te encontré” sonó tan real… pero es imposible, no hay nadie mas en mi casa aparte de yo. Mi hermana se fue de viaje con su trabajo a Estados Unidos, asi que es imposible que sea ella.
Más tarde, cuando se me fue el miedo y mi corazón volvió a latir normal, intente volver a dormir… pero algo… algo en mi andaba mal. No podía cerrar los ojos, mis párpados… era como si no funcionaran. No le di mucha importancia y cogí el móvil para ver la hora y entretenerme, pero justamente se apago por la batería y por si fuera poco, todavía no había vuelto la electricidad en mi casa. Estaba claro, tenía que dormir de alguna manera u otra, pero debía hacerlo.
Intente cerrar mis parpados con los dedos pero no podía, se habían quedado completamente fijos en ese lugar, por mas que intentará, por mas fuerza que ponía, no servía, y cuando lo lograba… otra vez se abrían mis ojos.
—no puede estar pasando esto ahora… no por favor, solo quiero dormir… tengo que poder cerrarlos… solo… debo intentarlo mas veces, seguro que eso es todo —dije mientras intentaba cerrar los ojos —no… puedo… pero como… como es posible que me este pasando esto…
No podía parar de intentar cerrar los ojos, cada vez, mi desesperación era mas y mas grande, el no poder cerrarlos, me estaba agotando cada vez mas y asustando también. “Fue tan grande el susto… seguro que fue por eso” pensé.
Cuanto mas tiempo pasaba, cada vez me entraba un picor mas intenso en los ojos, el no poder cerrarlos, me estaba empezando a estropear incluso la visión, cada vez veía mas borroso y ahí no acaba todo. Después de llegar al punto máximo de picor, mis ojos empezaron a sacar lagrimas. Lágrimas que cada vez me empeoraba mas la vista. El no ver nada, solo la oscuridad de la noche, me provocaba miedo… un miedo… que se sentía… como si alguien me observara desde las sombras de aquella oscuridad. Un miedo que me helaba la piel, me entraba escalofríos…
Poco a poco fui perdiendo la noción del tiempo, ya no sabía si había pasado una hora, dos horas o solo 5 minutos, solo quería que se hiciera de día de una maldita vez… pero no, parecía que cuanto mas quisiera que se haga de día, el tiempo pasaba cada vez mas lento. El simple hecho de estar viendo solo oscuridad me estaba empezando a trastornar mucho, era la principal causante de todo esto que sentía… lo que no sabía es que ahora venía lo peor.
Todo seguía estando oscuro, no había rastro de que el sol se estuviera poniendo, solo eso, oscuridad y mas oscuridad… lo único que me acompañaba era el sonido de la lluvia, de aquella tormenta que ha hecho que toda la electricidad de mi casa se vaya y sobre todo, que la empresa de tecnología no haya venido a arreglar nada. Y por mas que ese sonido me relajara, mis parpados seguían bloqueados, era como si estuvieran en un espasmo constante donde solo pueden estar bloqueados por el miedo. Y entonces fue cuando paso… lo peor.
De repente, empiezo a escuchar gotas de agua caer dentro de mi habitación, al no poder ver nada, no sabía dónde estaba la gotera por donde se colaba el agua. Hasta que me doy cuenta de algo… no eran gotas de agua normales, tenían un color rojo suave, era como sangre pero transparente. Por cada gota que caía, mi cuerpo se congelaba mas y mas, hasta un punto en el que casi ni podía mover.
Y entonces paso, cuando pensé que ya había parado de caer gotas, me pude relajar durante un segundo. Cuando miro otra vez el techo, con lo poco que llegaba a ver, vi algo que me erizo la piel por completo y me dejo sin poder moverme durante un rato. Del techo cayo una gota de sangre, luego otra y después otra mas. Y después de esas tres gotas, cayeron otras 3 pero normales, y al poco rato otra vez cayeron tres gotas de sangre mas.
—e-esto no puede estar pasando… e-es mentira, t-todo esta dentro de mi… sisisi… eso es, es falso, n-no esta pasando de verdad —dije temblando de miedo.
—NO… TE EQUIVOCAS… ESTO SI ES REAL… —se escucho de repente.
En ese instante, mi corazón se paro por completo durante 3 segundos, el suficiente tiempo para desmayarme. Cuando volví a despertar después de ese desmayo, por fin podía parpadear y cerrar mis ojos, pero el dolor era insoportable. Tenía los ojos muy disecados y me ardía al pestañear, por cada pestañeo, sentía que mi vista se iba perdiendo mas y mas, la explicación que me di a mismo, fue que todo estaba dentro de mi mente y nada de eso estaba pasando.
Y en ese momento fue cuando me acorde, “¿Quién me había dicho eso?” pensé casi en voz alta. Quien podía haberme dicho eso antes de desmayarme estuve pensando, pero lo único que se me ocurría es que fuera otra mala pasada de mi mente como con lo de la lluvia. Aunque esa voz… era exactamente la misma que me susurraba en aquella pesadilla… y está vez no estaba dormido… aunque aún así, seguía pensando que todo era eso, una mala pasada que me ha jugado mi mente.
Pasaba y pasaban los minutos pero aún así, seguía siendo de noche, lo mas probable era que hubiera visto mal la hora antes de que se me apagara el móvil y por eso no amanecía antes, porque en vez de ser las cinco de la mañana como vi en mi móvil al despertarme de la pesadilla, podrían a ver sido en realidad las dos de la mañana solo. Sea lo que sea, el tiempo parecía pasar mas lento cada vez, como si un segundo entero en realidad solo fueran cinco milisegundos, y que un minuto en realidad eran solo 30 segundos.
Podía intentar dormir pero si cerraba los ojos, me ardía todo. Así que el a ver deseado poder pestañear de nuevo y cerrar los ojos, ha servido para nada porque sigo sin poder cerrar bien los ojos. Debí a ver especificado mejor el como quería que fuera volver a poder pestañear y cerrar los ojos de nuevo.
Y entonces me di cuenta de una cosa, ya no era capaz de diferenciar si algo me está pasando de verdad o es todo cosa de mi mente…








