Customize readability
Aa

Sweet Debt || KTH&JJK +21

Summary

Kim Taehyung, el alfa más temido de Seúl, dueño del casino subterráneo más exclusivo y peligroso de la ciudad, nunca perdona una deuda. Cuando Kim Mingyu, un alfa imprudente y endeudado, se queda sin dinero ni propiedades que ofrecer, toma la decisión más desesperada de su vida: entregar a su pareja como pago. Jeon Jungkook. Un omega de veinte años de rostro angelical, ojos grandes y brillantes como los de un ciervo asustado, y un aroma dulce, casi empalagoso, capaz de volver loco a cualquier alfa que lo inhale. Un aroma que promete inocencia y pecado al mismo tiempo. Taehyung solo quería cobrar su deuda. Pero en el momento en que Jungkook entró en su despacho, temblando bajo la mirada depredadora del alfa, con ese olor dulce inundando cada rincón de la habitación... algo dentro de Taehyung se rompió. Ya no le bastaba con cobrar. Quería poseer, quería devorar y quería tener. De la noche a la mañana, el omega pasó de ser moneda de cambio a convertirse en la obsesión más peligrosa del mafioso. Taehyung lo encerró en su mundo de lujo, sangre y poder: lo mimó con las mejores sedas, lo cubrió de joyas, lo protegió con su vida... y lo ató a su lado con una posesión tan intensa que rayaba en la locura. Jungkook ya no era una deuda. Era suyo. Sin embargo, Mingyu no está dispuesto a aceptar la pérdida. Desesperado y cegado por los celos, se alía con el peor enemigo de Taehyung: Min Yoongi, un alfa dominante tan letal como calculador, quien lleva años esperando el momento perfecto para destruir al imperio del casino. Ahora una guerra sangrienta se desata en las sombras de Seúl. Taehyung no piensa negociar, no piensa ceder y no piensa soltar a su omega. Porque Jeon Jungkook ya no es solo un pago pendiente... Es su mayor debilidad, su más obsesión. Y nadie -ni dios, ni enemigo, ni el propio destino- toca lo que le pertenece. Copyright © gukkiebttm__.

Status
Complete
Chapters
37
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prologo .ᐟ.ᐟ

El humo de los cigarros cubría el aire del despacho privado como una niebla espesa, mezclándose con el olor a cuero caro, whisky añejo y poder absoluto.

Kim Taehyung estaba sentado tras el escritorio de caoba negra, con las piernas cruzadas y un vaso de cristal en la mano. A sus treinta y un años, el alfa mafioso exudaba una dominancia que no necesitaba gritar: bastaba con su presencia. Su aroma —oscuro, profundo, como madera quemada, cuero y un toque de especias prohibidas— llenaba la habitación y hacía que cualquier omega cercano sintiera un escalofrío instintivo en la nuca.

Frente a él, de pie y con la cabeza baja, estaba Kim Mingyu. El alfa temblaba ligeramente, sudando a pesar del aire acondicionado. Sabía que había llegado al límite.

—Cincuenta millones de dólares —dijo Taehyung con voz baja y aterciopelada, casi amable. Demasiado amable—. Y ni una sola propiedad, ni un solo negocio que puedas poner sobre la mesa. ¿Eso es lo que me estás diciendo, Mingyu?

Mingyu tragó saliva. Sus manos se cerraban y abrían a los costados.

—No tengo nada más… —murmuró—. Pero… puedo darte algo que vale mucho más.

Taehyung arqueó una ceja, divertido. Sus ojos, afilados como navajas, brillaron bajo la luz tenue de la lámpara.

—¿Algo? —repitió, inclinándose ligeramente hacia adelante—. Ilumíname.

La puerta del despacho se abrió en ese momento. Dos de los hombres de Taehyung hicieron entrar a la figura que había estado esperando afuera.

Jeon Jungkook.

El omega de veinte años entró con pasos inseguros, los ojos grandes y brillantes como los de un ciervo acorralado. Su rostro era angelical: piel pálida, labios rosados y suaves, mejillas que aún conservaban un toque de inocencia. Llevaba una simple camisa blanca que le quedaba un poco grande, y aun así no lograba ocultar la delicadeza de su cuerpo.

Pero lo que realmente golpeó a Taehyung no fue su apariencia.

Fue su aroma.

Dulce. Empalagoso. Intoxicante. Como caramelo caliente derritiéndose sobre vainilla fresca, con un fondo de azúcar glas y algo más suave, casi pecaminoso. Un olor que se coló directamente en el pecho del alfa, despertando un instinto primitivo que rara vez se activaba de esa manera.

Jungkook olía a debilidad y a tentación al mismo tiempo.

El omega se detuvo a unos metros del escritorio, con las manos temblando visiblemente a los costados. No levantó la mirada. Sabía perfectamente por qué estaba allí.

—Es mi pareja —dijo Mingyu con la voz rota—. Jungkook. Es tuyo. Como pago completo. Tómalo y borra la deuda.

El silencio que siguió fue pesado.

Taehyung no dijo nada al principio. Solo observó. Sus fosas nasales se dilataron ligeramente mientras inhalaba más de ese aroma dulce que parecía envolverlo todo. Sintió cómo su propio olor se volvía más intenso, más oscuro, respondiendo de forma involuntaria.

Jungkook levantó la mirada por un segundo. Sus ojos grandes y asustados se encontraron con los de Taehyung.

Y en ese instante, algo se rompió dentro del alfa.

Ya no veía una simple forma de cobrar una deuda.

Veía algo que quería romper y proteger al mismo tiempo.

Algo que deseaba encerrar entre sus brazos y no soltar nunca.

Taehyung dejó el vaso sobre el escritorio con lentitud. Una sonrisa lenta, peligrosa, se dibujó en sus labios.

—Bien —murmuró, sin apartar la mirada de Jungkook—. La deuda está pagada.

Mingyu soltó un suspiro tembloroso de alivio.

Pero Taehyung aún no había terminado.

—Aunque… —añadió, con la voz más baja y ronca—, creo que acabo de encontrar algo mucho más valioso que cincuenta millones.

Jungkook dio un paso atrás instintivamente. Su aroma se volvió aún más dulce, cargado de miedo y algo más que Taehyung reconoció al instante: el comienzo de una sumisión natural.

El alfa se levantó de su silla con elegancia felina y se acercó al omega hasta quedar a solo unos centímetros. Se inclinó ligeramente, inhalando cerca de su cuello sin tocarlo.

—Bienvenido a tu nuevo mundo, pequeño —susurró contra su piel—. A partir de ahora… eres mío.

Y mientras Mingyu salía del despacho escoltado, sabiendo que acababa de vender lo más preciado que tenía, Taehyung ya estaba planeando cómo iba a atar a ese omega dulce y tembloroso a su lado para siempre.

Porque lo que acababa de entrar en su casino no era un simple pago.

Era una obsesión.

Y Kim Taehyung nunca dejaba ir lo que le pertenecía.

Let ˑ 𓈒 𐔌 𝖦𝗀𝗎𝗄𝗂𝖾 ͡꒱ ۫ know what you thought about this chapter!
Love this

2

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Ruthless Lord

gdmee04: Great story line well written

Read Now
PARIS IN THE DARK

Sasha: Love this kind of romantic stories, very good one.

Read Now
Beyond the Ice Wall

Dee: I'm enjoying this read immensely. I would recommend this to readers who enjoy suspenseful romance. At this point, I can't find a reason to rate less. Can't wait to see how the story plays out.

Read Now
Between the Whistle and the Quiet (Book #1 in The Reapers & Roses Series)

user-za6B61FpQY: The story is great. I think we could have waited a lottle longer for them to get together,

Read Now
The Easter Bunny

lindaswanepoel75: I started this book and haven't been able to stop reading. I felt for the characters and even cried. Wishing the author all the best for future writing endeavours.

Read Now
Alpha’s Claim

Jill: I enjoyed the story. Kept me reading. Check grammar. But overall it’s great.

Read Now
Mystic Wolf

Pav: Well written and enticing, love your style, keep up with good work.

Read Now
Broken Halos MC

Heather Smith: Really enjoying it so far.

Read Now
SECRET BILLIONAIRE

Miriam: I liked the way the plot was set up and then the relationship progressed. Some may not like the discretion but it all led up to a very happy ending with a bit of suspense leading up to it. Definitely a cliffhanger. Waiting for a follow-up.

Read Now