¿Somos amigos o no?
Esta es la historia de dos amigos, Nicolas y Simón, quienes crecieron juntos toda su vida y ahora estaban en su ultimo año de Enseñanza media (Preparatoria). Pero ambos amigos no podían ser mas distintos entre si, mientras que Nicolas era un joven atlético, extrovertido y muy sociable; Simón era intelectual, tímido y muy reservado. Como dos personas con personalidades tan diferentes eran amigos era un misterio para todos los que lo conocían. Lo que ellos no sabían era que ambos estuvieron en una banda de metal tributo, pero Nico (vocalista) decidió retirarse de la música mientras que Simón (baterista) continuo en ella.
Un día de febrero cuando recién comenzaba el ultimo año escolar, Nicolas estaba corriendo en el estadio del Liceo, entrenando para sus carreras de atletismo. El profesor le habia indicado que el estadio estaría disponible para los estudiantes de este deporte, pero hoy solo habia venido Nicolas. Todos los demás tenían otras cosas que hacer.
Ya estaba atardeciendo y ya habia entrenado bastante, a Nicolas aun le quedaban fuerzas en el cuerpo pero no debía exigirse demasiado, después de todo, así ocurrían las lesiones. Estaba por dirigirse a las duchas cunado en las gradas vio una figura familiar. Era su mejor amigo Simón, quien lo saludaba a lo lejos, Nico sonrió, era inusual que él viniera al estadio para verlo, pero aun así se alegraba de ver una cara familiar después de su entrenamiento.
-¿Y bien? ¿De que querías hablar? - Dijo Nico mientras sacaba una toalla y artículos de aseo de su casillero.
-¿Te acuerdas que estaba saliendo con Eliza? Pues terminamos la semana pasada. - Dijo Simón con un tono de preocupación en su voz.
-Alto, alto, alto... -Dijo Nico cerrando su casillero de golpe. - ¿Terminaste con Eliza? ¡¿Por qué?! Pensé que se llevaban muy bien. - Dijo sorprendido.
-Eso pensaba yo también, al principio ella era linda, simpática y muy sexy pero con el tiempo se volvió muy controladora, tenia que informarle todo que hacia en el día y si no respondía mi celular en seguida, se volvía loca. Me gritaba y me hacia escándalos en publico, así que decidí terminar la relación. Ya no aguantaba mas. - Simón se veía muy estresado al contar esto, Nico pensó en darle un abrazo, pero estaba todo sudado y ya se habia puesto la toalla en la cintura.
-Ok, sígueme a la ducha, tengo que bañarme ahora antes que se acabe el agua caliente, sigamos hablando allá.
Nico y Simón entraron a las duchas, eran unas duchas de estadio que solo tenían un pasillo central mas elevado y duchas a ambos lados con una cortina blanca, para que no salpicara el agua, Nico entró a la ducha y deslizó la cortina, acto seguido prendió el agua y se empezó a bañar.
-Sobre lo que estábamos hablando, hiciste bien en terminar con ella, cuando alguien tiene una actitud así en las primeras fases de pareja, es una "bandera roja" gigante. Lo siento que haya terminado tan mal pero al menos saliste de esa situación. - Nico se estaba aplicando shampoo en su cabello negro, le gustaba tenerlo limpio y sedoso.
-Eso pensé yo, que habia terminado. Pero hace poco la descubrí espiándome en las redes sociales. Miguel me dijo que la vio usando una cuenta que no era la suya para hablar mal de mi en los chats de la escuela.
-¿Miguel, el hermano de Pancho? Que mal.
-Y lo peor es que el otro día, cuando iba al ensayo de mi banda, creo que la vi espiándonos desde la ventana. ¿Te imaginas eso? Siento que me esta persiguiendo Michael Myers o algo así. No pensé que se tomaría tan mal que termináramos. - Simón se acercó mas a la cortina para hablar con Nico, el sonido del agua ahogaba un poco el ruido de la conversación.
-Mmmm, este es un asunto complicado. Vamos a tener que hacer algo al respecto. - Nico cerró la llave de la ducha. - Oye, alcánzame la toalla que traje.
-¿Donde la dejaste? - Dijo Simón mirando alrededor.
-Estaba colgada en... - Entonces Nico vio que la toalla se habia caído al piso de la ducha, estaba tan mojada como lo estaba él.
-Putamadre, la toalla se mojó. Ok, no importa, tengo otra en mi casillero. Simón, ¿hay alguien mas en los casilleros?
Simón miró rápidamente en esa dirección.
-No, no hay nadie. ¿Quieres que...?
Antes de que pudiera terminar su frase, Nico salió desnudo de la ducha y simplemente caminó hacia su casillero para buscar la otra toalla. Su cuerpo atlético pero esbelto camino con total confianza en medio del pasillo.
-¡Pudiste haberme pedido que te la trajera! ¡Eres un exhibicionista! - Simón se enrojeció al verlo así.
-Jajaja, no te preocupes por eso, no tengo nada que tu no tengas también. Ahora dime, ¿tienes planeado hacer algo con Eliza? - Nico sacó una toalla mas pequeña de su casillero y empezó a secarse poco a poco con ella.
-Bueno, intenté acusarla pero el profe dijo que no podía hacer nada al respecto si el asunto no involucraba las clases, después intenté salir con alguna otra chica, pero parece que Eliza habló con ellas, porque me evitaban como si tuviera la plaga.
-Quizás las amenazó o les dijo alguna mentira sobre ti.
-Puede ser, pero esa opción queda descartada. Así que vine a pedirte ayuda con un plan, es un poco inusual eso si.
-¡Ja, eso me gusta! De hecho, debiste venir primero conmigo, yo te hubiese ayudado en cualquier cosa. Si tenemos que asaltar un banco, pelear contra un toro, o saltar de un puente, ahí estaré yo contigo. - Me levantó un pulgar con una sonrisa llena de confianza. -¿Cual es tu plan?
-Pues... no es muy común que digamos, se me ocurrió como una idea desesperada.
-Ya dime tu plan, yo aceptare lo que sea por mi mejor amigo.
-¿Seguro, seguro?
-¡Ya dilo de una vez! -Dijo Nico perdiendo la paciencia.
-¡Necesito que finjas ser mi novia para que Eliza me deje tranquilo! - Dijo Simón repentinamente. El silencio lleno los casilleros en los que ambos estaban parados. Se miraron fijamente por unos segundos, Simón con vergüenza y Nico con incredulidad. Entonces Nico rompió el incomodo silencio.
-Primero que nada, lo haré. Segundo, ojala me hubieses pedido esto cuando no estuviera desnudo.
-¿En serio? - Simón hizo una expresión de esperanza que su amigo nunca habia visto en él, incluso hizo sonrojar a Nico.
-Si, si. Dije que aceptaría cualquier cosa y lo haré. Pero con una condición.
-¡Si, cualquier cosa!
-Bájate los pantalones y date la vuelta. - Dijo Nico en voz seria.
Nico quedo inmóvil. ¿Habia escuchado bien? ¿Su amigo iba a hacer lo que estaba pensando? Él no esperaba...
-¡Es broma, jajaja! - Nico se rio con fuerza mientras se ponía sus boxers. - Hubieras visto tu cara, hasta te pusiste pálido. ¿O lo estabas considerando?
-¡Claro que no! Es solo que me pillaste por sorpresa. - Tartamudeó Simón.
-Pero hablando en serio, mi condición es que no olvides que soy hombre, puedes referirte a mi como mujer frente a Eliza pero yo sigo siendo hombre. Ahora si te vuelves gay por mi culpa, es comprensible, soy muy guapo después de todo. - Dijo Nico lleno de soberbia.
-Si, claro. En una escala del 1 al 10 eres un 6. - Simón retomo su confianza después de la broma de su amigo.
-¿Ah, un 6? ¿Así es como tratas a tu nueva novia falsa? Vas a tener que comprarme flores para pedirme perdón.
-Jajaja, aun no te vistes como mi novia y ya te estas comportando como ella. Ya vístete de una vez, has estado desnudo todo este rato que hemos hablado.
-Si, si, tranquilo. Me visto en menos de un minuto. - Menos de un minuto después, Nico estaba listo.
-Oye... ese atuendo... - Dijo Simón sorprendido.
-Es el mismo de cuando estábamos en la banda, ¿no? No se por que, pero me dieron ganas de recordar viejos tiempos. Quizás fue el destino que quiso que me vistiera así. - Le guiño un ojo, estaba usando un atuendo negro con una calavera en su polera/peto y pantalones negros.
Simón siguio mirando detenidamente a Nico, parecia muy concentrado. Entonces Nico carraspeo para llamar su atencion y habló.
-¿Y bien? ¿Como esperas que Eliza crea que soy tu novia? ¿Tienes ropa de mujer que me pueda poner?
-Yo no, pero conozco a alguien que nos podría ayudar. - Simón sacó su celular del bolsillo y marcó un numero. -¿Matías? ¿Te acuerdas que me debías un favor? Pues ahora necesito cobrártelo, ve a mi casa en una hora mas y lleva lo que te escribiré por mensaje. Si. Si, lo escribiré ahora. Ok, nos vemos. - Colgó.
-¿Que dijo?
-Que si lo hará. Ven, tenemos mucho que hacer.
-Ok... amorcito. - Dijo Nico en tono de burla haciendo como que lo besaba desde lejos.
Se encaminaron a la casa de Simón sin saber que sus vidas cambiarían para siempre esa misma tarde.








