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Jungkook estaba sobre pensando las cosas, la tensión sexual que sentía cuando estaba frente a Taehyung era totalmente palpable, incluso algunos simples mensajes entre ellos estaban llenos de tensión por todas partes, como si ambos quisieran atravesar la maldita pantalla para poder tocarse o decirse en la cara lo que quieran del otro.
Era obvio, ambos se deseaban.
Kook estaba arrepintiéndose de enviarle un mensaje a Taehyung una vez que Jimin se fue de su departamento, el chico no pasó mucho tiempo ahí ya que Namjoon tuvo que ir por él cuando comenzó a enviarle fotografías poco decentes a causa de su rápido estado de ebriedad.
Taehyung no dudó en ir cuando recibió el mensaje, y es que el "Ven rápido, te necesito" lo interpretó como si el idol estuviera metido en problemas, no como si lo necesitara entre sus piernas.
El timbre de la casa sonó, lo cual puso a Jungkook con los nervios de punta una vez que se acercó a la puerta y con una sonrisa dejó pasar al castaño.
—¿Estás bien? —fue lo primero que Kim preguntó cuando estuvo dentro del departamento. —¿Para qué me necesitabas?
—Para que me folles —dijo sin timidez, tocando juguetonamente el pecho del otro en tanto le mostraba sus bonitos dientes de conejo en la sonrisa que le proporcionó. —Me quedé con muchas ganas de que me tocaras hace rato, Vante
Tae soltó una carcajada cuando le tomó la mano con suavidad. —Creí que ibas a estar con Jimin
—El muy tonto se emborrachó, yo estaba platicandole algo y cuando ví le empezó a mandar fotos a Namjoon, tuvo que venir por él —explicó mientras caminaba a su sofá para tomar asiento ahí con las piernas cruzadas. —Ni siquiera pude probar un trago de soju, así que necesitaba compañía
—¿Soy tu segunda opción, muñequito? —cuestionó divertido imitando su acción.
—No, en éstos momentos eres la primera
—¿Así que quieres que te folle? —preguntó recibiendo un asentimiento. —¿Y qué gano yo?
—Una mamada y una moto, dicen que soy muy bueno chupándola, ¿Quieres comprobar? —incitó con un sugerente movimiento de cejas
—No quiero saber quién diablos dice que eres bueno
—Mi ex decía que lo hacía muy bien —Jungkook solo quería saber hasta dónde iba a controlarse Taehyung antes de devorarle la boca con desesperación. —Incluso el montar lo hago bien, eso decía
—¿El que salió a defenderte públicamente? —nuevamente asintió. —Sé que lo harás bien, pero no vuelvas a repetir que alguien más te lo ha dicho, de ahora en adelante solo debe importarte lo que yo opine de tí
—¿Por qué me importaría? —Jeon se movió de lugar para posicionarse en el regazo de Kim, sacándole un jadeo cuando dejó caer su trasero directamente sobre su miembro. —No te creas tan importante
—Muñequito, tan bonito que eres —Taehyung lo miró con sonrisa antes de besar su mandíbula, obligandolo a tirar su cabeza para atrás y brindarle el suficiente espacio para que besara su cuello después. —Chupamela entonces, yo te diré qué tan bien lo haces.
El sentido común de Tae cayó rápidamente cuando Jeon se hincó y lo despojó de su ropa inferior, acariciando su miembro para comenzar a endurecerlo más. El pelinegro lo miró desde abajo jugueteando con el piercing de su labio e inició suaves lamidas por toda la longitud.
Lo metió a su boca mientras se aferraba a los muslos contrarios y los acariciaba con delicadeza, para Taehyung esa vista era lo mejor que pudo haber admirado en toda su vida, y si Jungkook era un avorazado, él lo era más. Simplemente enredó sus dedos en la larga cabellera negra para comenzar a embestir su boca mientras que con su mano libre apartó del rostro contrario el pequeño flequillo que caía por su frente.
—Sabía que te verías muy bonito de rodillas para mí —Kook lo miró con los ojos llorosos y soltó un quejido cuándo el glande tocó su garganta. —Muñequito… lo haces muy bien
Kim apretó sus ojos con fuerza cuando el piercing de Kook rozó la punta de su pene, lo cual lo hizo temblar ligeramente y apretar sus muslos alrededor del rostro del idol.
Debía admitir que realmente era muy bueno en lo que hacía, solo llevaba unos minutos embistiendo su húmeda boca y ya sentía que estaba en el maldito cielo, apunto de correrse por esas finas lamidas de las cuales tuvo que sacar su miembro para masturbarlo con rapidez y eyacular cerca de los labios del pelinegro, viendo su propio semen escurrir por su mandíbula y su cuello.
—¿Ves como sí lo hacía bien? —cuestionó limpiando un poco su rostro y poniéndose de pie para retirar la ropa de su cuerpo.
—A la mierda —exclamó Kim cuando vio al contrario totalmente desnudo. —Tienes piercings en tus malditos pezones
—No son malditos, son bonitos —afirmó sentándose nuevamente en su regazo y enredando sus brazos alrededor de su cuello. —¿Quieres probar?
—Claro que sí —dijo antes de acercar su boca para comenzar a chuparlos con fuerza y tirar del piercing con sus dientes, haciéndolo gemir por lo sensible que era esa parte de su cuerpo con aquellas inclusiones metálicas.
—Uhm… Taehyung…
El nombrado lo tomó entre la unión de su trasero y su cadera para que su miembro tuviera contacto con su cuerpo que aún era cubierto por una camisa, al mismo tiempo que jugueteaba con sus pezones, uno tras otro mientras lo escuchaba jadear. —Tae…
—Dime que tienes un maldito condón
—Detrás de ti… Jimin lo olvidó… hace rato — Taehyung no quiso preguntar más en ese momento, por lo que solo se dedicó a romper el envoltorio y masajear su pene por unos segundos, mientras Kook follaba su agujero con sus dedos para comenzar a dilatarse y hacer la penetración más pronta, ninguno de los dos quería esperar más.
—Aún no estás listo —advirtió cuando vió sus intenciones. —Debes abrirte más para mí
—Si lo estoy, sólo follame Taehyung —lloriqueó mientras recorría con cortos besos la mandíbula contraria. —Hazlo
—Te dije que ibas a rogar por mi. Vamos Jungkook, suplícame porque te folle, ruega por tenerme dentro de tí
Jungkook iba a llorar si no lo cogían en ese preciso momento, solo estaba sintiendo el duro pene de Tae rozar con su entrada a manera de provocación, estaba harto. —Follame, por favor follame muy fuerte, maldita sea, te necesito dentro, te lo suplico Kim Taehyung
El castaño sonrió con suficiencia ante la imagen. —Te lo has ganado luego de la increíble mamada que me diste. —alineó su miembro para comenzar a enterrarse en él, admirando los gestos que hacía él idol. —Móntame muñequito, enséñame que también eres bueno en eso
Taehyung necesitaba más, su miembro estaba tan duro, venoso y goteante que debía sentir la calidez de Jungkook para saciar su pequeño dolor. Sus dedos se aferraron a la bonita cintura cuando el pelinegro lo comenzó a montar con fuerza, escuchando los chasquidos de sus testículos chocar con tan firmes glúteos.
—Mierda, mierda, hazlo más rápido Jeon
Kook asintió gimiendo, sus rebotes se hicieron más fuertes que sintió su próstata ser tocada, los labios de Tae fueron a su cuello para dejar besos húmedos, chupando un poco y dejándole una ligera marca rojiza. Una de las manos del de tez canela empujó las caderas del otro y la otra empezó a juguetear con uno de sus pezones hinchados.
El idol emitió un chillido desde lo más profundo de su garganta cuando se corrió sobre la camisa del castaño, y ahogó un grito en el momento en que Taehyung pasó el pulgar por su glande, torturandolo por su reciente orgasmo mientras lo seguía embistiendo con furor, ocasionando que el cuerpo de Jeon empezara a temblar. —E-Espera… Taehyung… Detente por favor
No le importó y comenzó a hacer mayor presión cuando también sintió el cosquilleo en su vientre que le indicaba que su orgasmo estaba cerca. —Tae… no puedo… —lloriqueó en tanto su cuerpo se sacudía con fuerza, estaba temblando con demasía. —Se siente raro… Taehyung
Kim le puso el dedo índice sobre sus labios, sonriéndole y dándole un beso en la mejilla. —Quédate quieto o los espasmos no van a pasar, muñequito








