Cambio de Kim | Taekook

Summary

Solo el omega Jeon Jungkook olvidando por completo a su novio mientras es follado por su suegro, el alfa Kim Taehyung. •Omegaverse •TaeTop / KookBottom * CAPITULOS PERTENECIENTES A UN AU SOCIAL MEDIA DE MI CUENTA DE FACEBOOK, SIN EMBARGO, SI NO VIENES DE AHÍ PUEDES LEERLO COMO UN ONE SHOT*

Genre
Lgbtq
Author
mont <3
Status
Complete
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

🍷 8


Cuando finalmente Sunghoon se fue, el silencio inundó la gran casa.

El aire estaba cargado de una tensión que ninguno de los dos podía ignorar.

Taehyung lo observó con una mirada profunda y una sonrisa discreta —Al fin se fue —dijo el alfa. Su educación nunca le habría permitido cruzar esa línea, después de todo, era el padre de Sunghoon, y eso hacía que cualquier pensamiento fuera prohibido.

Sin embargo, en ese momento, con la distancia entre ellos reducida a unos pocos metros, Jungkook no podía evitar notar la forma en que Taehyung lo miraba, como si también estuviera luchando contra sus propios deseos.

El corazón de Jungkook latía con fuerza, y su mente se llenaba de preguntas sin respuesta. —¿A qué se refiere señor Kim?

Finalmente, Taehyung rompió el silencio. —No creerás que realmente lo necesitaban en Los Ángeles ¿O si? —susurró con voz ronca. —Solo tuve que hacer unas llamadas y pedir un favor para que lo quitaran de encima

Jungkook tragó saliva, incapaz de apartar la mirada de los ojos de Taehyung. —¿Está diciendo que…?

Taehyung se acercó lentamente. —Era obvio lo que sucedía en esa habitación, no iba a permitirlo —dijo acariciando el mentón del menor con delicadeza —Te dije que me aseguraría de que no estuvieras en su celo con él.

Jungkook se sonrojó al instante, derritiéndose con esa simple caricia que le hizo sentir maripositas en el estómago.

Y antes de que Jungkook pudiera decir algo, Taehyung lo besó.

Fue un beso desesperado, lleno de pasión contenida durante demasiados días. Los labios de ambos se encontraron en una sensación extremadamente ardiente, sus lenguas se enredaron en una batalla de control que evidentemente el omega perdió.

Las manos del alfa tomaron su cintura, encajando perfectamente como si hubiese sido creado solo para él. Jungkook enredó sus brazos alrededor del cuello contrario y tiró suavemente de sus cabellos, ahogando los suspiros y jadeos que ocasionaba aquel beso ansioso.

En ese momento ambos supieron que habían cruzado una línea peligrosa, pero también sabían que no podían retroceder. La tensión se había roto, ahora solo quedaba explorar lo que había entre ellos y afrontar las consecuencias.

—S-Señor Kim… —gimió Jungkook cuando los labios de Taehyung descendieron hasta su cuello, lamiendo y mordisqueando suavemente su blanquecina piel. —E-Espere… —le pidió con la voz entrecortada.

El alfa acató su petición, alejándose de él con la respiración acelerada. —¿Quieres que me detenga? —le preguntó acariciando su cintura con delicados toques.

Jungkook negó con un movimiento de cabeza. —No… Pero esto está mal… Usted es…

Taehyung cortó sus palabras de inmediato —¿Soy que? ¿Tu suegro? ¿Tu verdadero alfa? ¿Ambas? —dijo con una risa ronca

—Es que Sunghoon…

—Mi hijo es un imbécil, lo sabes bien —dijo Taehyung acariciando las mejillas del omega al acunar su rostro entre sus manos. —Mereces algo mejor —Jungkook no pudo evitar mirarlo con un deje de sorpresa. —Es egoísta quizá, pero te quiero para mí.

El omega mordió su labio con delicadeza, perdiéndose en aquella mirada oscura del alfa. Podía pensar las cosas, podía arrepentirse, pero no quería hacerlo cuando su lobo y él mismo querían a ese alfa.

—Así que dime, preciosura, ¿Quién es tu verdadero alfa? —susurró sobre sus labios, dejándole sentir el suave aroma a tabaco gracias a los cigarrillos que consumió antes.

Jungkook sintió las piernas temblar, soltó un gemidito inconscientemente y abrió ligeramente sus labios, pidiendo ser besado en una súplica silenciosa. —Usted… Usted es mi alfa, señor Kim.

Y eso fue todo lo que Taehyung tuvo que escuchar antes de volver a devorar la boca de su preciosura, esa boquita esponjosa y rosácea con la que había soñado desde hace tiempo. Ahora, era para él.

Jungkook escabulló sus manos ansiosamente, desabrochando cada botón de la camisa del alfa sin separarse de sus labios. Gimió cuando finalmente llegó al último, por lo que no dudó ni un segundo en acariciar el torso desnudo del mayor, tan bien definido y firme que lo hizo comenzar a suspirar.

En verdad lo necesitaba tanto.

Taehyung no se quedó atrás, pues inmediatamente tomó a Jungkook de la mano para guiarlo escaleras arriba hasta su gran habitación.

Una vez que lo hizo, cerró la puerta tras ellos y volvió a apoderarse de la boca de Jungkook antes de posicionarlo sobre su cama y comenzar a despojarlo de aquella camisa de seda color rojo que combinaba con su tono de piel. Taehyung se inclinó sobre él, apoyando su mano izquierda sobre el colchón para no dejar caer todo su peso sobre él. Lo miró con un brillo en los ojos como nunca antes había mirado a nadie, luego, dirigió su mirada lujuriosa a los pectorales voluminosos del menor, instintivamente humedeció sus propios labios, saboreando antes de acercar su rostro y lamer uno de los pezones del omega.

Jungkook sintió un cosquilleo en el estómago y en su vientre, mientras se arqueaba contra él, tirando de sus cabellos y acercándolo cada vez más, como si quisiese fundirse en uno solo con el alfa. Los sonidos húmedos y obscenos de Taehyung chupando la piel del menor era lo único que se escuchaba en la habitación, acompañado de los gimoteos del omega.

—M-Más despacio… —pidió con la voz entrecortada cuando las lamidas y mordiscos del alfa se volvieron cada vez más bestiales.

Taehyung lo miró con los ojos oscurecidos, disminuyendo un poco la velocidad hasta que las lamidas se convirtieron en suaves caricias.

—¿Puedo? —preguntó Taehyung cuando una de sus manos comenzó a jugar con el pantalón del omega, quien asintió suavemente.

—Por favor… —su voz salió en un susurro tan suave y dulce que enloqueció al alfa por completo al tenerlo así, tan ansioso por él.

El alfa puso sus piernas a los costados del cuerpo jadeante y sonrojado del omega, apoyándose mientras sus manos tomaban los bordes del pantalón junto a su ropa interior y los deslizaba lentamente, dejando completamente desnudo a su preciosura. No pudo evitar morder su labio ante semejante vista, podría jurar que era lo más bello que había admirado en toda su vida.

Jungkook gimió al sentir los largos dedos del mayor adentrarse en su boca, obligándolo a lamerlos. Taehyung sabía que no era necesaria esa preparación, pues el omega estaba completamente húmedo para recibirlo, aún así, le encantaba tenerlo así de ansioso solo por sus dedos, preguntándose si se vería así de erótico cuando estuviese chupando otra cosa.

El omega soltó un quejido suave cuando los dedos del alfa abandonaron su boca, pero gimió ahogadamente cuando éstos se dirigieron a su entrada, perdiéndose poco a poco en su interior. —S-Señor Kim…

—Dime Taehyung, quiero que gimas mi nombre —le dijo con voz áspera, curvando sus dedos para tocar el punto dulce de su preciosura.

Jungkook no supo si era esa mirada caliente de Taehyung o sus caricias las que lo hacían comenzar a lubricar con desesperación, quizá una mezcla de ambas. Sintió que iba a tener un orgasmo solo con los dedos contrarios, no soportaba más, así que estaba dispuesto a rogarle al alfa si era necesario, a lloriquear para que lo tome.

—T-Taehyung… —gimió arqueando su espalda cuando los dedos del mayor comenzaron a penetrarlo con más velocidad y sus labios atacaron sus pezones una vez más, dejando un camino de mordiscos y besos húmedos. —L-Lo necesito… A-Ahora…

El alfa lo miró desde abajo, dándole unas últimas lamidas antes de soltarlo suavemente, dejando un hilo de saliva que él mismo limpió y tragó antes de sonreírle.

—Lo que quieras, preciosura —Taehyung dirigió sus manos a su propio pantalón, quitando el cinturón y desabotonando, con mucha lentitud al parecer del omega.

Jungkook observó embelesado el bulto enorme mientras el alfa se deshacía de sus boxers, pero gimió una vez más cuando finalmente el pene duro y húmedo fue expuesto ante él.

Cómo un acto reflejo abrió las piernas.

Taehyung tomó su propio pene entre sus manos para dirigirlo al trasero del omega, acariciando suavemente pero sin meterse por completo —Voy a follarte ahora, preciosura —advirtió —Y vas a recibirme como el buen omega que eres —dijo adentrándose poco a poco, sacando suspiros y jadeos de ambos.

El omega se derritió al finalmente sentirse abierto, dolía, jamás había tenido un pene tan grande como el del mayor, por lo que estaba tratando de acostumbrarse al tamaño.

Con el pasar de los segundos, Jungkook comenzó a mover sus caderas contra las contrarias, dándole a entender al alfa que estaba bien y podía aumentar la velocidad de sus movimientos. Taehyung lo miró fijamente, perdiéndose en aquellos ojos grandes y brillantes que ahora tenían pequeñas gotitas de lágrimas por lo bien que se sentía tenerlo dentro. —Tan jodidamente perfecto para mí —gimió roncamente contra tus labios, luchando por contener las ansias de embestirlo con fuerza.

El alfa continuó deslizándose lentamente dentro y fuera, maravillado y excitado por la forma en que sus cuerpos se amoldaban a la perfección. Besó sus labios con ansias, mordiendo el labio inferior mientras sus caderas comenzaron un pausado vaivén.

—Eres solo mío, preciosura… —susurró contra su oído, aumentando paulatinamente el ritmo. Pronto lo tendría gritando su nombre y corriendose solo para él.

Las manos temblorosas de Jungkook se dirigieron a la espalda de Taehyung, aferrándose a él como si su vida dependiera de ello, clavando ligeramente sus uñas y dejando su marca en él. —A-Agh… S-Señor Kim…

Taehyung lo sorprendió con una embestida profunda, haciéndolo gritar y gemir de repente —Te dije que me llamaras Taehyung, quiero que gimas mi nombre para que recuerdes quien es tu alfa —afirmó, dedicándole una mirada que lo hizo temblar —¿Entendido? —Jungkook asintió rápidamente con gemidos bajitos.

Sus caderas comenzaron a golpear contra las contrarias a un ritmo brutal, arrancándole gemidos cada vez más fuertes. Observó maravillado el rostro contrario ahogado en el placer, completamente dominado y sollozante.

—M-Más rápido… —susurró Jungkook antes de que el mayor capturara sus labios en un beso hambriento, ahogando sus gemidos con él.

El alfa acató, creando a un Jungkook más sollozante, su alfa le estaba brindando la mejor follada que había tenido en toda su vida, tan duro y profundo que iba a volverse loco si continuaba así. Estaba tan cerca del orgasmo que todo su cuerpo temblaba, aún más cuando Taehyung le levantó una pierna y la puso sobre su hombro, obteniendo un mejor ángulo para embestir con profundidad.

—¡Mierda, mierda! ¡Taehyung! —el omega gimió desesperado, su cuerpo se sacudió antes de finalmente alcanzar el orgasmo, terminando así entre ambos.

Taehyung lo tomó de las caderas con firmeza, follándolo en busca de su propia liberación. Acarició su abdomen manchando y se acercó al rostro de Jungkook antes de susurrar en su oído —Voy a llenarte… —le aseguró, ejerciendo una ligera presión en su vientre antes de dar sus últimas embestidas y llenarlo por completo.

Jungkook se sintió desfallecer por la sobreestimulación, y agradeció mentalmente que haya terminado ya. Sin embargo, se sorprendió cuando Taehyung intercambió posiciones, siendo él quien quedó sentado sobre la cama, con una mano sobre el colchón sosteniendosr mientras la otra acariciaba la cintura delicada de Jungkook, el cuál yacía a horcajadas sobre su regazo.

—¿Voy a montarlo? —preguntó en un susurro cansado

—Eso es exactamente lo que quiero que hagas —dijo Taehyung, sonriendo cuando Jungkook tomó la base de su pene, sintiéndolo palpitar entre su mano.

El omega acarició el glande antes de acomodarse y dejarse caer lentamente sobre él, arrancándose un gemido al sentirse lleno una vez más. Instintivamente llevó sus manos a los hombros del alfa, dándose impulso para comenzar a mover sus caderas.

Ninguno dijo nada, simplemente se miraron fijamente mientras Jungkook aumentaba el ritmo de sus movimientos, creando chapoteos húmedos ante el contacto. Sus vaivenes eran rápidos, llenos de deseo y urgencia mientras gemía altamente, haciéndole saber al alfa que lo estaba pasando de maravilla.

—Señor Kim… Usted es mío… —dijo entre gemidos, besando el cuello del alfa, mordisqueando y creando un chupetón en su piel. Taehyung sonrió ante las palabras del omega, pero no respondió, estaba muy ocupado gimiendo el nombre del menor mientras sus manos apretaban los glúteos contrarios, logrando que chocara con sus testículos de una forma obscena y sucia. Jungkook frunció el ceño y mordió el hombro del alfa, haciéndolo quejarse. —Dije que usted es mío, repitalo —pidió apretando su cuerpo para brindarle una sensación de extremo placer a Taehyung, quién gimió roncamente antes de hablar.

—Carajo, claro que lo soy —dijo tomando los labios del omega en un beso torpe —Soy tuyo, preciosura —Jungkook sonrió antes de besarlo con desesperación cuando se sintió tan cerca del orgasmo por solo escuchar esas palabras. Nunca había reclamado a un alfa, pero su lobito estaba extremadamente feliz y revoloteando por tener un alfa como él.

Jungkook frunció su rostro y apretó aún más, incluso juraba ver estrellitas a su alrededor cuando ambos se corrieron al mismo tiempo. Lloriqueó de placer cuando el nudo del alfa lo llenó por primera vez en la noche, expandiéndose en su interior dolorosamente. Jungkook perdió las fuerzas y dejó caer su rostro sobre el hombro contrario, quién acarició sus cabellos con delicadeza al verlo temblar estrepitosamente por su causa.

Unos momentos después, la respiración agitada del omega comenzó a calmarse, Taehyung aprovechó su momento de vulnerabilidad y lo tomó del mentón para que levantara su rostro.

—Te ves tan lindo así, tan bien follado solo por mí —dijo Taehyung, acariciando con su pulgar aquellos labios hinchados y húmedos por sus besos.

Jungkook soltó una risita antes de sonreír —Me gustaría verme siempre así de lindo entonces

Ambos sonrieron antes de unirse en un beso suave y dulce.