ᯓ🏐⋆˚꩜。 Akinori Konoha
: ̗̀➛WARNING: Lectora activa, corrupción, penetración femenina y dedos usados como bozal
Konoha: Por favor…ngh —jadeó levantando las caderas, antes de gimió patéticamente cuando te alejaste—
T/N: ¿Qué quieres, Akinori? —ronroneaste, sonriendo maliciosamente al rostro sonrojado de Konoha—
Konoha: Quiero-quiero —gimió, ojos rogándote que hicieras algo—
T/N: ¿Quieres que, Akinori? Usa tus palabras —te burlaste sutilmente de él—
Konoha: Yo… —sollozó a punto de explotar— ¡No puedo soportarlo más!
T/N: ¿Mmh? - volteaste a verlo -
Estaba hecho un lío del mismo; habías cumplido un poco de tu cometido de esa noche; que suplicara por ti.
Konoha: ¡Quiero tu coño! ¡Quiero que me arruines! ¡Quiero ser jodido duro! ¡Por favor! ¡Solo fóllame!
Sonreíste triunfalmente, una oscura satisfacción curvandose a través de tu estómago, decidiste que finalmente era suficiente colocando sobre su pene; viendo como sus ojos se pusieron en blanco cuando empujaste su penen dentro de ti. Moviste tus caderas de manera circular para después ir de arriba hacia abajo en su pene con fuerza, haciéndolo gemir.
Akinori empujó hacia ti, jadeando y sollozando mientras sentía cómo tus paredes apretaban alrededor de su miembro. Estaba haciendo mucho ruido y, con la excusa de ello, metiste dos de tus dedos en su boca, provocando arcadas provenientes de él. Aun así, no se detuvo y empezó a chupar tus dedos con entusiasmo una vez que agarró un ritmo apropiado.
Miraste con lujuria la visión lasciva de Konoha; había sido un proceso largo, pero lo lograste. Arruinaste por completo a tu precioso kouhai y lo estabas haciendo tuyo. Antes, el peli-cenizo era muy callada al punto que ni siquiera decía lo que quería y mucho menos te rogaba que lo follaras. Nunca hubiera estado tan entusiasmado al tener relaciones; era bastante común que solo dejara escapar gruñidos y gemidos bajos pero, con un poco de entrenamiento lograste sacarlo de él.
Ahora míralo, expresando sus deseos, rogándote que lo folles, chupando tus dedos lascivamente como si fuera lo mejor que haya probado, empujándose ansiosamente hacia ti tratando de llevarte el mismo ritmo en las embestidas. Un poco después saliste de tus pensamientos cuando tu climax llegó de sorpresa mientras rebotabas todavía en el miembro de tu pareja y poco después Konoha te siguió el paso.
Paraste una vez que sentiste que había terminado. Todavía en su regazo y jadeando, miraste su boca cubierta de saliva. No lo pensaste, besándolo fuertemente, dominando con tu lengua. Esto solo era el comienzo. Estás solo en la superficie de lo que quieres hacer con él.
Quieres que suplique por ti mientras te mira con reverencia, que atienda con emoción a tus órdenes, que vea hacer ansiosamente lo que querías, disfrutando de todo lo que le estuvieras dando, ya sea dolor, placer o nada en absoluto. No ibas a parar hasta que hayas convertido a Akinori en una zorra para ti.
Tu hermoso kouhai está retorciéndose; miraste hacia abajo y le sonreíste dulcemente a Akinori, sin mostrar tus oscuras intenciones, tu imaginación corriendo salvajemente sobre lo que deberías hacer a continuación. Tu paciencia era corta y no podías esperar hasta la siguiente noche.








