Chapter 1
Sentados alrededor de la mesa, los tres ancianos juegan ajedrez, toman unas cervezas y pasan el rato para distraerse. Tete regresa de la escuela y saluda a su abuelo y a sus amigos con besos en la mejilla, ellos responden con toques en sus piernas que hacen a tete morderse los labios acostumbrada al trato de los ancianos.
—Que bueno que llegaste— le dice un anciano agarrandola de la cintura con fuerza mientras mueve algunas piezas.
—Ya quería regresar para saludarlos— dice tete. Desde que se enteró que estaban en su casa por un mensaje de su abuelo quiso regresar lo antes posible para ser follada como solían hacerlo siempre que visitaban al abuelo de tete.
Los ancianos estiran sus brazos y meten sus manos bajo su falda tocando sus piernas o sus suaves nalgas mientras sostienen sus cervezas con su otra mano. Tete abre las piernas y deja que ellos la manoseen y froten sus dedos contra su coño, riendo complacidos porque ella siempre busca su tacto.
El anciano se frota la polla con su mano y se la saca de los pantalones, tete se desabrocha la blusa para dejar que su abuelo y el otro anciano jueguen con sus tetas.
—Quiero orinar— se queja el anciano después de pasar horas bebiendo cerveza —¿Por qué no vienes y te sientas en mi polla?— Tete se quita la ropa interior lentamente dejandose la falda puesta y se sienta sobre el anciano frotandose contra su miembro el roza su miembro contra su piel húmeda y suaves y después introduce su polla dentro de su coño y de inmediato se orina dentro de ella, tete gime bajo tomando la orina del anciano mientras el se inclina y le chupa las tetas.
El abuelo se masturba mirando la polla de su amigo enterrada en su nieta mientras la llena de su orina, sabía que a tete le encantaba complacer a sus amigos por eso los invitaba a su casa, para poder usarla entre ellos como quisieran, incluso como inodoro.
El anciano termina de orinar y saca su polla lentamente, el pis cayendo sobre el piso.
—Tete, ven con tu abuelo— Tete obedece y rápidamente se sienta sobre su abuelo, el anciano le abre las nalgas y alinea su polla en su coño chorreante de pis después mete su polla y se empieza a orinar dentro de su nieta.
—¡Ah! ¡Se siente tan bien tu orina dentro de mi coño, abuelo!— gritaba tete ante el líquido caliente entre sus estrechas paredes. El abuelo gruñía de placer metiendo toda su orina en su interior. Llevaban horas jugando y bebiendo cerveza, claro que los tres tenían tantas ganas de orinar y por supuesto no desperdiciarian la oportunidad de hacerlo dentro de tete.
—Claro que si, princesa, te la daré toda— le decía su abuelo enterrando su polla hasta el fondo para que tete lo sintiera más.
Cuando dejo de orinarla, el pis se filtraba por su coño, resbalando por sus piernas y dejando su falda completamente mojada.
El otro anciano la hizo inclinarse contra la mesa y tete obedeció recostando sus pechos contra la fría superficie, se acostó en la mesa poniendo su culo en alto para el anciano.— Eso es, eres muy obediente.
Tete agarró sus nalgas separandolas dejando que el anciano presionara su polla en su mojado agujero, el hombre comenzó a vaciarse agarrando su cintura para que no se moviera.
—Mmm que rico— gimió tete mordiéndose los labios— Dame tu orina.— pedía desesperada recibiendo toda la orina de ese hombre.
—Voy llenarte, zorrita — le dijo el anciano apretando sus redondas nalgas marcando sus dedos en ellas.
Tete se quedó inmóvil sintiendo su coño muy mojado de tanta orina caliente, disfrutaba ser llenada de pis por eso quería que los amigos de su abuelo vinieran todos los días a su casa para que la llenaran hasta rebosar.
Cuando el anciano sacó su polla la orina salió disparada al piso, tete se puso en cuatro en el piso mojandose de pis, mirando a los ancianos con lujuria. Ellos se quedaron todo el día follando a tete por toda la casa tanto como a ella le gustaba.








