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Después de una cena linda, Jungkook y Taehyung estaban sentados en el sofá, acurrucados y tomados de la mano mientras permanecían en silencio, no había que decir nada, incluso sin hablar ellos sabían interpretar lo bien que se sentía estar juntos de nuevo.
—Te amo —la voz de Taehyung hizo eco, rompiendo el silencio —Sé que lo he dicho muchas veces, sé que me he equivocado y ni siquiera tendrías porqué creer en mis palabras. Pero hablo en serio cuando te digo que estoy dispuesto a hacer todo para recuperarte a ti y a nuestro hijo.
Jungkook lo miró por unos instantes, un brillo apareció en sus ojos y un nudo se formó en su garganta, porque después de varias semanas de que todo lo malo acabó, Taehyung aún se seguía culpando por cada cosa, y le dolía verlo así de vulnerable.
—Ya deja de decir esas cosas, siempre lo dices y no me gusta… —sus ojos se llenaron ligeramente de lágrimas —Te he dicho que no te culpes, porque si esta relación no funcionó desde el inicio fue por culpa de ambos también, deja de cargar con toda la culpa…
Taehyung acunó su rostro entre sus manos, juntó su frente con la contraria y le depositó un pequeño beso en sus labios, un toque suave y sutil que demostraba que lo entendía.
—Lo siento, es solo que aun no puedo evitarlo… —susurró dejando otro beso en los labios contrarios. —Tus labios aún tienen su toque dulce, me gusta…
Jungkook sonrió entre el beso, sintiendo su corazón acelerarse de repente. —Y a mi me gusta que te guste —dijo con una risita suave
Los ojos de Taehyung lo miraron fijamente por unos segundos antes de desviarse a sus labios, tomando la regordeta parte inferior entre sus dientes, arrancándole un suspiro que lo hizo temblar. Jungkook lo miró de la misma manera, con una mezcla de anhelo y amor, así que se animó a réplicar la misma acción que recibió.
La mano de Taehyung tomó con firmeza el cuello de Jungkook, manteniéndolo demasiado cerca de su rostro, con la tensión creciendo entre ellos y la distancia disminuyendo al mismo tiempo.
—Si quieres que me detenga, dilo —susurró con la voz ahogada, rogando internamente porque dijera que no, porque le dijera que lo quería de la misma manera que él, porque lo dejara recorrer su cuerpo, cuidarlo y anhelarlo como se lo merecía. —Solo tienes que decirlo, dulzura…
La respiración de Jungkook se agitó y su cerebro comenzó a pensar, debía ser muy tonto para retractarse ahora que estaban tan cerca, ahora que su cuerpo y su corazón lo necesitaban con desesperación. Aún así, se sintió feliz de que Taehyung le preguntara si quería avanzar o no, le hizo saber que Taehyung siempre se preocuparía por él sin importar las circunstancias.
Jungkook sonrió bobamente, enredando sus brazos alrededor del cuello de Taehyung mientras lo acercaba a él con un movimiento rápido. —Quiero que sigas… No quiero que te alejes de mí nunca más.
Solo esas palabras necesitó Taehyung para juntar sus labios en un beso suave que poco a poco fue aumentando la intensidad, sus labios se movían en sincronía, sintiendo la suavidad contraria, el sabor y calidez, pero sobre todo, sintiendo el amor que se tenían.
Sin separarse, Taehyung se acomodó para quedar sobre el cuerpo de Jungkook, apoyándose sobre sus brazos, cuidando de no aplastarlo con su peso. Sus manos se permitieron escabullirse bajó la tela de su ropa, acariciando su delgada y delicada cintura.
Jungkook se permitió tironear de los cabellos rubios, enredando sus piernas alrededor de la cintura contraria a modo de reproche cuando Taehyung se alejó de él.
—Tranquilo, solo quiero que vayamos a la habitación—susurró antes de tomarlo de los muslos y levantarlo, poniéndose de pie con él en brazos mientras se dirigía a las escaleras.
—Si sabías que podíamos hacerlo ahí, ¿Verdad? —cuestionó Jungkook con una sonrisa
—Oh, definitivamente lo sé, pero eres demasiado inquieto y te cansas rápido, así que la cama es la mejor opción para ti
—¡Oye! Yo no me canso rápido —reprochó con el ceño fruncido —Tengo muy buena resistencia
—Si dulzura, claro —Taehyung soltó una pequeña carcajada antes de mirarlo con diversión —Veamos que tan buena resistencia tienes
Taehyung abrió la puerta de la habitación y la cerró de una patada antes de acercarse a la cama para depositar a Jungkook sobre la superficie acolchonada, no perdió tiempo y de inmediato colocó sus labios contra la piel suave y blanquecina, dejando besos húmedos y pequeñas succiones que hicieron temblar y suspirar al cuerpo debajo de él.
—Tae… Sabes que soy sensible ahí… —gimoteó Jungkook, arqueando su cuerpo y aferrándose al borde de la ropa de Taehyung.
—Lo sé dulzura, lo sé —sus manos se permitieron despojar poco a poco la ropa de Jungkook, dejándolo desnudo para él, botando su ropa por el suelo —Te has puesto más bonito
—Cállate…
—Aww, ¿No me digas que estás avergonzado? —cuestionó Taehyung con diversión mientras se enderezaba ligeramente para deslizar su playera por encima de su cabeza, seguido de eso, comenzó a desabrochar su cinturón y sus pantalones, retirándoselos y lanzándolos por algún lugar de la habitación —No tienes que estarlo
—No puedo evitarlo, hace mucho tiempo que no lo hago —confesó con las mejillas sonrojadas —Ya sabes, la última vez fue contigo…
—Me alegra escuchar eso, la última vez también fue contigo…—se miraron por unos segundos antes de volver a besarse, con mucho cuidado y delicadeza, Taehyung metió dos de sus dedos a la boca de Jungkook, haciéndolo lamerlos y empaparlos con su saliva. —Lo haré despacio, lo prometo
Jungkook asintió con una pequeña sonrisa, confiaba en él así que no tenía nada de qué preocuparse.
Cuando los dedos húmedos tantearon su entrada, Jungkook no pudo evitar fruncir el ceño y gemir bajito, apretó sus puños contra las sábanas al sentirse ligeramente invadido, pero poco a poco la sensación de dolor fue desvaneciéndose ante los movimientos suaves de Taehyung y los besos dulces que dejó en su rostro.
Los ojos de Taehyung se oscurecieron al contemplar la vista de Jungkook, así que se inclinó y capturó uno de sus pezones en su boca, succionando con fuerza, haciendo girar su lengua alrededor del sensible botón. Podía sentir a Jungkook arqueándose contra él, lo que hizo que su propio deseo comenzara a aumentar.
—Ya estoy listo… —habló Jungkook con las mejillas sonrojadas al cabo de unos segundos.
—¿Estás seguro? —Taehyung sonrió cuando obtuvo un asentimiento como respuesta —De acuerdo, relájate, ya lo has tomado bien, esta vez no será la excepción
Con esas palabras, Taehyung tomó la base de su pene y acercó la punta a la entrada de Jungkook, empujando ligeramente hasta adentrarse por completo, dándole finalmente unos segundos para que se volviera a acostumbrar.
—Muévete… Por favor…
Taehyung tomó la pierna de Jungkook para obtener un mejor ángulo, sus caderas se movieron hacia adelante, enterrándose en el interior de Jungkook con un empuje firme. Sin duda lo había extrañado mucho.
Jungkook no pudo evitar rodar los ojos y gemir, sus manos se aferraron a la espalda de Taehyung, disfrutando cada empuje, cada beso, cada caricia y cada palabra de amor que recibía. Por un momento quiso llorar, y no precisamente por el dolor, sino porque incluso un acto pecaminoso se sentía como la manera más correcta y pura de amar si era a lado de Taehyung con quien lo hacía.
—T-Taehyung… Más… —gimoteó antes de que sus labios se juntaran en un pucherito, clamando un beso.
Taehyung no era nadie para negarle un beso, así que con una sonrisa cumplió su pedido. Sus caderas se movieron con firmeza, empujando lo más profundo que podía, llevando a Jungkook a ver estrellitas en sus ojos por tanto placer que le brindaba, —¿Así está bien, dulzura? —cuestionó besando su cuello.
Jungkook asintió suavemente —Así está bien, mi amor..
—Repitelo —pidió Taehyung al mismo tiempo que lo embestía —Por favor, dímelo de nuevo…
—A-Ah… Mi amor… —la voz quebrada de Jungkook hizo que lo sostuviera de las caderas, marcando suavemente sus dedos en su piel. —Mi amor…
—Te amo, jodidamente te amo —susurró Taehyung aumentando la velocidad de sus embestidas, gimiendo sobre los labios contrarios.
Taehyung podía sentir las manos de Jungkook aferrándose a su cuerpo como si su vida dependiera de ello, sus dedos poniéndose blancos mientras se aferraba a él desesperadamente. Podía oír la forma en que la respiración de Jungkook se entrecortaba y se atascaba en su garganta con cada embestida, el sonido obsceno de piel contra piel resonando por la habitación.
—Tranquilo dulzura… —gimió Taehyung con voz áspera y grave. —Eres mío, Jungkook, siempre has sido mío.
La mente de Taehyung estaba consumida por el deseo mientras se adentraba en el cuerpo dispuesto de Jungkook, la visión de él arqueandose lo incitó a penetrarlo con más fuerza. La cama crujió y se sacudió debajo de ellos con la fuerza de sus embestidas.
Podía sentir que su orgasmo se acercaba con la idea de llenar a Jungkook, de marcarlo por dentro y por fuera.
Su cuerpo se tensó a los pocos segundos, enviándole una corriente eléctrica que lo recorrió por completo, se estrelló contra Jungkook una última vez, enterrandose hasta el fondo de su agujero mientras su pene se sacudía y pulsaba. Finalmente, cuando sintió un apretón a su alrededor no pudo evitar correrse dentro de él, las tiras de semen caliente llenaron el interior de Jungkook, obligándolo a alcanzar el orgasmo en un empuje delicioso.
Taehyung se dejó caer suavemente sobre él, su respiración intentando regularse mientras aún permanecía dentro. Los dos sonrieron tontamente, porque se sentía como una primera vez, y la sensación de ello les encantaba.
—Te amo, mi amor…
—Te amo más, dulzura…