SIN REMITENTE | Gilberto Mora x Kenneth Lavill

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Summary

[Terminada] A veces, las historias más importantes no empiezan con una confesión, sino con una simple paleta de cereza. Kenneth y Gil descubrirán que lo incondicional también puede llegar... sin remitente. -Gil Mora x Kenneth Lavil - Todo contenido escrito es original y de mi autoría - Sin contenido + 18

Genre
Romance
Author
Fati_tin
Status
21d ago
Chapters
16
Rating
n/a
Age Rating
13+

01

La paleta de cereza

Nunca he creído demasiado en las coincidencias.

Tras un acuerdo, cada uno de los miembros del grupo fue enviado a promocionar a su país, por lo que ahora mi trabajo seria en televisión aunque ya lo hacía desde muy pequeño.

Aquí todo tiene un horario, un llamado, una escaleta y un cronómetro que parece correr más rápido que el resto del mundo. Si alguien llega cinco minutos tarde, ya hay tres personas buscándolo por los pasillos.

Por eso me cuesta pensar que las personas aparecen en nuestra vida por casualidad.

Y, sin embargo, ahí estaba él.

No sabía exactamente cuándo había empezado a notarlo.

Quizá fue un martes por la mañana, mientras esperaba a que maquillaje terminara conmigo. O un jueves, cuando coincidimos frente al elevador y ambos cedimos el paso al mismo tiempo. Tal vez había sido mucho antes.

Solo sabía que, de un momento a otro, verlo se volvió parte de mi rutina.

-Buenos días.

-Buenos días.

-¿Todo bien?

-Sí, ¿y tú?

- También. - Eso era todo.

Nunca hablábamos más de un minuto. Aun así, terminaba encontrándomelo en casi todos los foros.

A veces llegaba mientras él estaba grabando un comercial. Otras veces él salía de una entrevista justo cuando yo iba rumbo al estudio.

Los dos éramos invitados frecuentes en distintos programas, así que compartíamos el mismo edificio más veces de las que imaginaba.

Su camerino estaba justo enfrente del mío.

Había días en los que nuestras puertas permanecían abiertas mientras maquillaje entraba y salía con brochas, secadoras y montones de ropa.

Entonces era imposible no escuchar su risa, era una risa contagiosa. No de esas exageradas que buscan llamar la atención y te hacían cerrar la puerta.

Era una risa sincera y ligera, que hasta la gente del staff terminaba riéndose con él.

Yo solo sonreía desde mi asiento mientras fingía revisar el celular. No quería parecer indiscreto o fisgón.

Aunque, siendo honesto, ya conocía pequeños detalles sobre él sin haberlos preguntado nunca.

Siempre llevaba una botella de agua reutilizable. Le gustaba llegar antes de su llamado, saludaba por su nombre a los camarógrafos, le daba las gracias a quien le acercara un café y nunca se iba sin despedirse de todos.

Era... agradable. Supongo que esa era la palabra, no es que pensara demasiado en él. Solo...

Cuando uno comparte tantos pasillos con la misma persona, termina acostumbrándose a verla incluso más que a tu propia familia.

Nada más.

...

Aquella mañana llegué particularmente cansado. Habíamos empezado a grabar desde muy temprano y todavía faltaban varias entrevistas para una campaña nueva.

Metí la llave en la puerta del camerino. Empujé sin ganas y arrastrando los pies.

Esperaba encontrar el mismo espejo rodeado de focos, una botella con agua y el libreto del programa.

En cambio, sobre la pequeña mesa de centro había una paleta. Fruncí el ceño.

Era una paleta de cereza. Estaba envuelta con un pequeño listón azul que alguien había hecho a mano. Nada extravagante. Solo un moño sencillo, un poco torcido.

No tenía nombre, ni una nota. La levanté con cuidado. -¿Qué...?

Miré alrededor, no había nadie. Asomé la cabeza al pasillo.

Una maquillista pasó caminando con una caja llena de productos. Dos asistentes discutían el orden de las grabaciones y al fondo, alguien reía.

Todo parecía completamente normal. Volví a mirar la paleta. -Qué raro...

Pensé que quizá algún integrante del staff la había dejado ahí por error, Pero entonces levanté la vista.

Frente a mi puerta estaba el camerino de Gil. La puerta estaba cerrada.

Recordé haberlo visto llegar unos minutos antes con una mochila al hombro.

No sé por qué esa idea apareció en mi cabeza. Ni siquiera tenía sentido, pero ahí estaba.

"¿Y sihabíasido él?”

Sacudí ligeramente la cabeza. No, Kenneth. No inventes cosas. Aun así, guardé la paleta en la mochila, no fui capaz de dejarla ahí.

...

El resto del día seguí con las grabaciones. Algunas entrevistas programas y fotos. Videos para redes, salidas al foro y entradas al foro. Y en momentos alguna mensaje respondiendo a los chicos.

Todo pasó tan rápido que casi olvidé el asunto. Casi.

Porque al terminar mi último llamado salí al pasillo y lo vi sentado afuera de su camerino.

Tenía el celular entre las manos. Cuando escuchó la puerta levanto la vista. Nuestros ojos se encontraron apenas un instante -¿Ya acabaste?- preguntó con naturalidad y una sonrisa.

-Sí... por fin.

-Yo todavía tengo una entrevista más.

Hice una mueca de compasión. -Ánimo.

Él soltó una pequeña risa. -Gracias.

Hubo un silencio corto, de esos silencios incómodos en los que ninguno sabe si ya debe despedirse o decir algo más.

Al final levanté una mano. -Nos vemos.

-Nos vemos, Kenneth.

Seguí caminando hacia el elevador.

No sé por qué, pero antes de doblar la esquina miré discretamente hacia atrás. Él seguía ahí.

Y, por un momento, juraría que también volteó a verme.

...

Esa noche, ya en casa, vacié la mochila sobre la cama. Las llaves, los audífonos, el libreto y... La paleta.

La observé durante unos segundos. Seguía sin tener una nota, sin decir de quién era.

Sonreí para mí mismo. -Bueno...

La desenvolví. -Gracias... quienquiera que hayas sido.

La de cereza siempre había sido mi sabor favorito.

...

¡Holi! 💌

Quería contarles que Sin remitente también estará disponible aquí, en Inkitt. Me hace muchísima ilusión poder compartir esta historia con ustedes en esta plataforma.

Estaré subiendo capítulos especiales y contenido exclusivo, así que espero que puedan acompañarme también en esta aventura y darle mucho amor a la historia.

Aprovecho para agradecerles de todo corazón por el apoyo que me han dado hasta ahora. Cada comentario, mensaje, voto y muestra de cariño significa muchísimo para mí. De verdad, leerlos me motiva a seguir escribiendo.

Si les está gustando Sin remitente, no olviden dejar un comentario y compartir qué les ha parecido. Me encanta leer sus sus reacciones y todo lo que sienten mientras avanzan en la historia.

Tengo muchos proyectos en mente que, poco a poco, también iré publicando por aquí. En estos días estaré actualizando con mayor frecuencia para ponerme al corriente y traerles nuevo contenido.

Gracias, de verdad, por acompañarme en cada historia. Espero que disfruten este nuevo comienzo en Inkitt tanto como yo.

Los quiero mucho. Besos y bye. 🤍