Sinopsis
Jimin
Estoy agobiado, el peso de sus palabras es aplastante y quisiera decir que no lo esperaba, pero en el fondo realmente lo sospeché.
Sin embargo, sigo sintiendo ese puñal en mi corazón una y otra vez; no es suficiente. Alejarme de él no es suficiente porque ha marcado mi vida de muchas maneras y borrar sus huellas es difícil.
Porque no quiero borrarlas. Quiero que se queden ahí recordándome que le he dado mi corazón a un hombre mentiroso y cruel.
Las palabras de Taehyung son inaudibles; no siento, no escucho, no veo nada. Estoy sumergido en una nube espesa de dolor que me atraviesa.
Y al llegar a casa y cerrar la puerta detrás de mí, al ver el lugar donde estuve conviviendo con él. Puedo ver el fantasma de lo que fuimos en todas partes.
Lo veo abrazarme, lo veo cuidarme, lo veo cocinarme, hacerme el amor, follarme, consentirme y sé que mi hogar ya no será igual.
Entonces me desplomó; el shock ha pasado y ahora viene una ola de dolor que atraviesa mi pecho y llega a mi garganta como un llanto desgarrador.
Lloro, grito y me desespero; estoy angustiado, estoy desgarrado, herido y lastimado. ¿Cómo he podido entregarme a él? ¿Por qué bajé la guardia, por qué derribé mis barreras por él?
Y cuando el dolor cesa y las lágrimas bajan su intensidad, lo único que siento es ira y odio.
Lo odio.
En estos momentos lo odio.
Me levanto del suelo y voy a mi habitación; lo poco que conozco de él me sirve para saber que va a venir aquí para mi suerte, el próximo vuelo era al atardecer. Tomó una maleta y metió mi ropa y mis cosas sin ver qué es lo que estoy guardando realmente.
Estoy decidido; si alguna vez prometí que nunca lo dejaría, hoy rompo esa promesa y decido cuidarme a mí de todo el sufrimiento que me ha causado.
Lo dejaré.
Cuando camino al baño, la miro. Miro la prueba que me hice antes de ir a Italia, pero no había visto su resultado por temor, un absurdo temor.
Mis manos tiemblan y cuando levanto dicha prueba, yo... Lo sabía.
Y no puedo culparlo porque, aunque fue un pequeño descuido, realmente yo lo deseaba.
Decido dejarla ahí, porque sé que vendrá, sé que lo hará y quiero que él sienta que ha perdido más que yo.
La puerta es tocada; me dirijo a mi maleta y la cierro, llevándola conmigo. Taehyung me espera, mis ojos no han dejado de derramar lágrimas y mi corazón no deja de palpitar con fuerza en mi pecho.
Tengo tanto miedo.
—Hablé con tu papá, conseguí un avión privado. ¿Nos vamos ya? —Asiento y él estira sus manos limpiando mis lágrimas—. Ese italiano se arrepentirá por lo que te hizo, eso te lo juro.
No puedo coordinar, porque lo único que quiero es huir, salir corriendo y no verlo. Pero también sé que sí lo volveré a ver porque tengo su proyecto en mis manos.
Entonces espero que cuando el momento llegue, mi dolor se haya desaparecido.
Descubrí que estar sin mí lo desesperaba, entonces espero que sufra por mi ausencia.
Porque hoy he decidido que no quiero volver a verlo.
Es nuestro fin.









esto promete, pobre mimi