Prólogo.
Jungkook aceleraba su motocicleta por las calles desiertas de la ciudad, el rugido del motor resonando en la noche como una advertencia para cualquiera que intentara detenerlo. Era un alfa adinerado, rebelde y sin límites, un nombre conocido en el mundo de las carreras clandestinas. No había una curva demasiado peligrosa ni un riesgo que no estuviera dispuesto a tomar.
Esa noche, como tantas otras, él se sentía invencible, hasta que el aroma más dulce que jamás había percibido lo distrajo en medio de una curva cerrada. Un cálido y embriagante olor a flores lo envolvió, haciéndolo perder momentáneamente el control. No pudo frenar a tiempo.
El crujido del metal se mezcló con el sonido del choque, y el alfa cayó pesadamente al suelo. Al abrir los ojos, lo primero que vio fue la entrada de una pequeña florería, de la que salía un joven omega que lo miraba con preocupación. Su aroma era el mismo que lo había distraído.
Jimin, el dueño de la florería, no tenía idea de que su dulce perfume había sido el culpable del accidente. Pero al acercarse a ayudar al alfa, ambos supieron que ese encuentro cambiaría sus vidas para siempre.
“A veces, el destino se cruza cuando el caos y la calma colisionan en el lugar más inesperado.”💗








