Mil motivos y mil razones
Ayer me desmayé y desperté
en urgencias entre sueños,
una voz me habló y preguntó
¿Por qué la amas?
Y eso resonó en mi mente
hasta hoy, fácil, pensé,
pero me di cuenta de que no
lo es, ya que hay
mil motivos y mil razones por las
que me enamoré de ti.
Tal vez tu sonrisa o tus bellos ojos,
hasta puede ser lo delgado que
se sienten tus labios cuando
rozaban mi mano o mi mejilla.
Esa es mi opinión de mortal,
la médica sería porque alteraste
mi hipotálamo y mi dopamina.
La matemática y física porque
hallé mi raíz elevada al cuadrado
y porque llegaste a explicarme
la ley de la inercia.
Hasta puede ser por los signos
zodiacales y su compatibilidad,
pero creo que es por tus locuras, tus
microexpresiones cuando algo no te gusta.
Por la manera en la que reaccionas
cuando estás feliz, por tus berrinches,
por cómo te sonrojas,
por tu manera de ver el mundo.
Por eso y por mil motivos y
mil razones más me
enamoré de ti.








