Prólogo
¿Cómo se siente la muerte?
Algunos lo describen como silencio... Soledad... Oscuridad...
¿Oscuridad...? La pequeña parpadeó con dificultad, pudiendo observar troncos y hojas frondosas cubriendo el cielo.
¿Soledad...? Giró la cabeza hacia los costados, en efecto, no pudo observar otros seres vivos, por lo menos, no cerca de ella.
¿Silencio...? No se escuchó más que el crujido de los troncos y hojas que caen al suelo.
— Dancing...
El cuerpo de la pequeña reaccionó al instante, de pronto, comenzó a moverse solo, intentando encontrar al dueño de ese susurro.
— Dancing...
Las piernas de la niña comenzaron a caminar hacia la voz...
“Crack, crack...”
Una punzada se hizo presente en los tobillos de la pequeña, haciendo que cayese al suelo. Sin embargo, aún atraída por la voz del susurro, su cuerpo comenzó a moverse.
— Dancing... Queen...
Las piernas de la pequeña la jalaron hacia el claro más oscuro del bosque, ella no pudo hacer nada, simplemente sintió cómo sus piernas fueron prácticamente arrancadas.
— ¿Q-qué...?
Finalmente, su cuerpo chocó con una piedra no muy grande, quedando sus piernas plantadas en el suelo, estaba cubierta de tierra, sangre y otros fluidos.
Intentó incorporarse apoyando una mano en el suelo, pero... No había nada, la pequeña bajó la mirada evidentemente asustada.
— M-mi brazo...
Volteó mirando hacia el camino por el que fue brutalmente arrastrada.
Después, comenzó a analizar la situación, los susurros en su cabeza eran cada vez más fuertes, pero estaba tan aturdida que simplemente comenzó a mirar su cuerpo.
Los susurros cesaron y la pequeña, finalmente, miró hacia el frente, encontrándose con un... ¿Hombre? Solo sabía que tenía un traje, es algo que conoce bien.
— ¿Quién eres...?
No obtuvo ningún tipo de respuesta, la pequeña volvió a mirar hacia el camino que recorrió, antes de acercarse levemente al ser frente a ella.
— ¿Dónde estoy...?
Silencio.
— ¿S-sabes quién soy...?
Finalmente, el susurro dejó de ser susurro, la voz de... Eso... Era bastante grave, simplemente...
— Sí
La pequeña permaneció inmóvil, no sabía porqué, pero aquella respuesta le provocó más miedo que cualquier otra cosa que podía recordar.
Bajó la mirada a su cuerpo... Costuras... Sangre... Su brazo, olvidado unos metros atrás... El dolor constante... Y fue cuando volvió a pensar en esa pregunta.
¿Cómo se siente la muerte...?
Tal vez... Tal vez se siente exactamente así.








