Capítulo 1
Ni con el beso más largo podré olvidarte.
Me ahogo en pena y llanto vivo del recuerdo,
pues soy yo bohemio para ser exacto. Las
palabras no me salen en momentos
adecuados, pues soy yo otra vez cantinero.
Ese vaso es mi amigo y con el bien la pazo.
Perdido me siento desde hace rato, el dolor
no se va y creo que a ti cada día que pasa tú
y yo no nos olvidamos. Somos dos barcos
distintos, muelles, pero un camino exacto nos
vimos una vez y nos gustamos, nos
quedamos hablando y bien la pasamos días,
meses. Una relación más concreta se fue
dando. Me mostraste tus movimientos
cálidos, eres la viva imagen que Los Ángeles,
si existen, pues no cualquiera los encuentra.
Eso es claro, al final la vida nos separó, nos
vimos muchas veces, pero ninguno de los dos
dijo adiós.








