La bestia y la luz 🇮🇹🥀💡
🖤 Capítulo 1: La bestia y la luz 🇮🇹🥀💡
El sol se hundía lentamente sobre el mar Tirreno, tiñendo de sangre y oro las aguas azules de la costa. En la terraza de la villa Varela, construida sobre un acantilado imponente, Valentina estaba de pie, con una copa de vino tinto en la mano, mirando hacia abajo, hacia el vacío. Llevaba un vestido negro ajustado, de seda fría, que parecía absorber toda la luz. Su cabello oscuro caía como una cortina sobre sus hombros. Y sus ojos… esos ojos grises, fríos y cortantes como cuchillos, hacían que cualquiera que se cruzara con ellos sintiera que ya estaba muerto. 🏰⚔️🖤
—Valentina… —la llamó su hermana Sofía, acercándose con cautela—. Por favor, no seas así. Solo es una cena. No le harás daño, ¿verdad? 🗣️🥺🤍
Valentina giró lentamente la cabeza. Una sonrisa sin ningún tipo de calidez curvó sus labios.
—¿Yo? ¿Hacer daño? Hermana mía, yo soy la única que mantiene el orden en este caos. Si alguien sale lastimado… será porque no supo comportarse. 🗣️😈🗡️
—Es mi mejor amiga —insistió Sofía, tomándola del brazo con suavidad—. Se llama Lía. Es buena, es dulce… no tiene nada que ver con este mundo. Por favor, trátala con respeto. 🗣️🙏💛
—Dulce —repitió Valentina, saboreando la palabra con desprecio—. Eso se pudre rápido, hermana. A ver si dura aquí. 🗣️😒💀
Entraron al comedor. Era una sala inmensa, con paredes de mármol blanco, candelabros de oro y una mesa tan larga que parecía no tener fin. Al fondo, junto a Sofía, estaba ella. Lía. De pie, con un vestido sencillo de color beige, el cabello recogido, las manos entrelazadas con nerviosismo. No llevaba joyas, ni maquillaje excesivo. Y sin embargo… en cuanto Valentina la vio, algo en su interior se rompió. No fue cariño. Fue algo mucho más peligroso. ⚡👀🔥
Lía levantó la vista. Al ver a Valentina, no bajó la mirada. No tembló. No se apartó. Simplemente… la miró a los ojos, directo, sin miedo, con una calma que desconcertó a la propia Valentina. 💡🖤
—Esta es mi hermana, Valentina —dijo Sofía, intentando suavizar el momento—. Valentina, ella es Lía. 🗣️🤝
—Mucho gusto —dijo Lía, con voz suave pero firme, extendiendo la mano—. Gracias por recibirme. 🗣️🤍
Valentina no tomó su mano. Se acercó despacio, paso a paso, como un depredador que evalúa a su presa. Se detuvo a centímetros de ella, lo suficientemente cerca para que Lía pudiera sentir su perfume oscuro y pesado. La recorrió con la mirada de arriba abajo, sin prisa, sin disimulo, haciendo que el aire se volviera denso e irrespirable. 🐺👀🔥
—¿Sabes quién soy, pequeña? —preguntó Valentina, bajando la voz hasta convertirla en un ronroneo peligroso—. ¿Sabes lo que hago? ¿Sabes lo que soy capaz de hacerle a quien se me ponga enfrente? 🗣️😈🗡️
—Sé lo que dicen de ti —respondió Lía, sin apartarse—. Pero yo no creo en rumores. Prefiero ver con mis propios ojos. 🗣️💪🤍
Valentina soltó una risa baja, cortante, que heló la sangre de todos los presentes.
—Valiente… o estúpida. Aún no lo sé. Pero lo averiguaré. 🗣️🔥🥀
Se sentó en la cabecera de la mesa, sin dejar de mirarla ni un segundo. Y durante toda la cena, no habló de negocios, ni de poder, ni de dinero. Solo hizo preguntas sobre ella. Sobre su vida, su familia, sus sueños, sus miedos. Preguntas que sonaban inocentes, pero que eran como cadenas, una por una, rodeándola, atrapándola, sin que Lía se diera cuenta de que en cuanto cruzó esa puerta, ya no era libre. 🍽️🔗⚓
Cuando terminaron, Valentina se levantó, se acercó a Lía y le susurró al oído, con una voz que prometía infierno y paraíso a la vez:
—Has llamado mi atención, pequeña. Y eso… es lo peor que te podía pasar. 🗣️😈🖤🔥
Lía se quedó helada, sintiendo el aliento caliente de la mujer más temida de Italia en su cuello. Y en ese instante, supo que su vida ya no sería la misma. Que había despertado a una bestia… y que esa bestia no pensaba dejarla ir jamás. 🥀⛓️💔❤️








