El Colegio del Demonio de los Ojos Negros
Hace siglos la humanidad se vio sumergida en el más profundo caos, la hambruna y enfermedades que llegaron a causa de las guerras y los desastres naturales, sacaron lo peor de los seres humanos.
Nadie simpatizaba por nadie, la gente se volvió aún más egoísta y no le importaba asesinar con tal de sobrevivir, el miedo se volvió una constante para todos esos miserables que habitaban sobre la tierra.
No había respeto por los dioses ni por los demonios, ya nadie ofrecía rezos ni ofrendas, incluso no había sacrificios en honor a las bestias del infierno, todo ente sobrenatural había perdido fuerzas.
Un solo ser maligno había sido alimentado y por ende, su poder lo volvió aún más fuerte por sobre todos los inmortales: DON el demonio de los ojos negros que se encargaba de hacer sentir miedo a todo mortal e inmortal, no requería de ofrendas físicas para mantenerse fuerte, pues las emociones de terror eran lo que servía como alimento y sacrificio para él.
Comenzó a reclutar fuerzas de todo tipo, llevó a hombres y seres sobrenaturales a enloquecer de terror con visiones de seres espantosos, los enviaba para a acosar a quienes no se unían a él.
Los demás demonios al verse superados por DON, comenzaron a temer por su propia existencia y en un acto de completa traición, conspiraron con los dioses de la montaña que servía de entrada al cielo, para terminar con su reinado de terror.
Al verse acorralado por todo inmortal existente, se sumergió en las profundidades del mar para alimentarse de todas las bestias del abismo y así tomar una forma aún más temible, una forma que ni los mismos Dioses ni los mismos Demonios serían capaces de soportar.
Sin embargo al encontrarse ausente, los dioses alentaron a la humanidad haciendo crecer alimento suficiente para que nadie en la tierra se quedará sin comer, sanaron a todo aquel enfermo, incluso a los más moribundos y llenaron de paz la tierra haciéndoles olvidar todo temor.
Los demonios se comprometieron a no atormentar a ningún ser vivo por 100 días, para que todos olvidaran sus desgracias y solo pudieran sentir alegría.
El demonio de los ojos negros al no sentir una sola vibra de temor en el mundo comenzó a debilitarse, y ni la más espantosa creatura fue capaz de volverlo lo suficientemente terrible para ser temido por el resto de los inmortales.
Una vez que DON se vio frágil e incapaz de luchar, los dioses lo lanzaron hasta lo más profundo del océano, más allá del abismo, ahí donde se encuentran las puertas del infierno, los demonios lo sumergieron en el más profundo sueño, lo desmembraron y llevaron cada parte de su cuerpo a diferentes partes del mundo, las volvieron tan pesadas que solo el más poderoso de los conjuros podría despertar cada parte de su cuerpo en un ritual que duraría 100 días, ya que en este lapso los dioses y demonios comenzarían a notar su presencia por más débil que fuera y así nuevamente lo harían caer.
Al ser desmembrado, las aguas del mar que rodeaban su corazón se tornaron púrpura debido a su sangre, sobre él se levantó una enorme piedra negra sobre la cual se construyó un castillo.
En este sitio cada año se llevaban 100 jóvenes que serían adoctrinados para mantener sellado el conjuro que habría de despertar al demonio, si un día el conjuro era cantado, uno de los 100 jóvenes moriría diariamente, su sangre serviría como sacrificio para despertar a dioses y demonios, y darles la fuerza necesaria para luchar contra DON una vez más.
—Y esta es la historia de nuestro legendario Colegio jóvenes, sean bienvenidos a un nuevo año al Colegio del Demonio de los Ojos Negros.
Una mano se levantó al final de la fila, una joven de larga y oscura cabellera se encontraba ansiosa por preguntar.
—Disculpe profesor, si los dioses tenían la capacidad de sacar de su miseria a la humanidad y así evitarse todo conflicto ¿Por qué no lo hicieron desde el principio?
—Esa es una excelente pregunta —el profesor se llevó la mano a la barbilla y comenzó a juguetear con su barba —Verán, al llevar su poder al máximo tanto dioses y demonios quedarían igualmente en estado de letargo, y terminarían dejando desprotegida a la humanidad, y a su existencia misma. Ellos tenían que asegurarse de que en caso de caer en ese estado letárgico, existiría una forma de mantener aprisionado a DON, es por eso que se creó el Castillo y se adoctrinó a los 100 jóvenes para que aprendieran a mantener sellado el conjuro del despertar, como el poder que se necesita es muy intenso, es por eso que debe renovarse cada año con sangre nueva, para que la magia sea siempre algo fresco. Y es por eso que se sabe que si alguien llega a cantar el conjuro del despertar, es la sangre de los jóvenes la que irá despertando a cada inmortal.
Otro chico de cabellos azules que portaba un sombrero verde esmeralda, también levantó la mano.
—Entonces, ¿cualquiera puede cantar el conjuro?
—Oh no, se dice que DON en su desesperación arrancó un pedazo de su corazón y lo lanzó a la tierra, cuando este logré reencarnar en el cuerpo de un inmortal traerá a la vida a aquel que habrá de despertarlo. Hace siglos que no logra reencarnarse, y es probable que eso no suceda jamás, pero también es probable que estemos próximos a que eso suceda.
Todos quedaron bastante emocionados con el discurso de bienvenida del profesor, era una historia ya conocida por todo el mundo, pero escucharla de la voz de uno de los antiguos elegidos y teniendo en cuenta que ahora ya eran parte de la leyenda, la perspectiva cambiaba completamente.
Ahora les resultaba grata y terriblemente fascinante.








