Capitulo 1: ¡un choque!
Esta semana se prometió que todo primer año de secundaria irían de excursión a visitar el famoso bosque al lado de la sinuosa carretera: un bosque que prometía "magia". La tarea era armar una pequeña descripción de lo que veían, con opiniones de cada uno. Hoy llegó el día.
Los estudiantes iban pasando por la carretera con el autobus escolar, todo era risas y charlas dentro. El conductor, el señor Garren Byurer, daba alguna que otra mirada de vez en cuando para asegurarse de que todo estuviera bien.
Zefiur Garden, un estudiante tranquilo de la clase, estaba observando la lluvia que caía sobre la ventana: las gotas que causaban ese ruido tan repetitivo le llamaron la atención. No era amante de las charlas, era algo reservado, pero siempre tenia un espacio para su imaginación: en su libreta iba dibujando los paisajes que veía. Árboles en cantidad, niebla espesa, pasto extenso. Cada detalle se clavaba en su mente.
Rin Katsuki, una chica que se la pasaba hablando junto a sus otras dos compañeras. Ella estaba sentada en la parte junto a las otras dos, hablando de enamoramientos, maquillaje, viajes para el futuro y cosas de mujeres. De vez en cuando soltaba una risa tan profunda que llamaba la atención de algunos.
A su lado, Mika Gorashi, la amante de los dulces y la comida japonesa. Mientras charlaban, había traido Sushi para probar junto a sus compañeras. Era una Otaku, amante del anime, veía dos temporadas de una serie en una misma semana. Se reía, charlaba, compartía. Su voz era un tono bajo. Era simpática, le caía muy bien a la mayoría.
Guruo Narugashi, una chica un poco callada a la que no le gustaba hablar, normalmente respondía con palabras cortantes para eliminar la conversación. Era muy pensativa, pero curiosamente tenía un gran espacio para la imaginación dentro de la fantasía. Iba a la biblioteca dos veces a la semana.
Jinata Gura, un estudiante que tambien era simpatico y le caía bien a muchos. Sonreía, se divertía, era un fanático del humor negro, por lo que te tiraba algún que otro chiste fuerte para hacer reír, aunque a veces se pasaba. Era un tipo tranquilo pero agradable en su presencia.
Así, había muchos estudiantes más. Todo se mantuvo tranquilo: había olor a perfumes, ruido de paquetes de comida que se abrían, risas fuertes por todos lados. Era ese típico paseo de una escuela, hasta que el conductor habló en un grito fuerte que los hizo callar a todos:
Garren (conductor)– ¡MIERDA—
Había notado algo frente a el autobus: una figura parada, delgada y muy alta, cabello largo y piel pálida, casi blanca. No se movía, era como si esperara ese choque.
De repente, debido al giro tan brusco y repentino del autobús, cayó al suelo en un giro violento, desviandose de la carretera hacia el inmeso pasto del bosque. Todo fueron gritos y sollozos, nadie sabía lo que pasaba. La escena era de horror.
Cuando el autobús se detuvo y dejó de girar, quedó un silencio tan incómodo que asfixiaba a cualquiera. Nadie sabía quién estaba vivo o quién no, la escena era sangrienta: Mika, que estaba sentada en la parte de atrás, termino colgada a un costado. Pues resulta que se desprendió un fierro de arriba, haciendo que le atraviese el estómago. La sangre manchó toda su ropa.
Zefiur parecía estar bien, estaba ensangrentado por las heridas de los demás estudiantes cercanos, solo tenía una grave herida en su brazo izquiero que podía empeorar si no se atendía rápido.
Jinata parecía haber estado muerto, estaba tirado en el suelo: su ropa ensangrentada debido a un corte grave en su cuello, cerca de sus cuerdas vocales, junto a algunas fracturas en distintas partes del cuerpo. La que más se notaba era en su pierna.
Rin, Guruo y Zefiur habían sobrevivido, junto a otros cuatro estudiantes que solo se habían desmayado. El resto, como el conductor, estaban obviamente muertos. Sus heridas eran demasiado graves.
Rin– ¿Q-qué...?
Se levantó, con lágrimas en los ojos ante el dolor de la herida en su espalda. Se puso de pie como pudo, luego se dió cuenta de algo: el autobús había caído en el agua y se estaba hundiendo. Todos estaban tan alarmados y asustados que no se dieron cuenta.
Rin– ¡¡¡EL AUTOBÚS SE HUNDE!!!
Una ventana se rompió debido a que no aguantó la presión, el agua comenzó a entrar rápidamente desde el enorme hueco. Los sobrevivientes abrieron a la fuerza ambas puertas del autobús y salieron nadando hasta la orilla.
Cuando escaparon, vieron el inmenso pasto a su alrededor, al fondo se alcanzaba a ver su carretera.
Guruo– ¡Hay que irnos!
Rin– ¿A dónde?
Zefiur– ¡Mantengan la calma, idiotas!
Otro estudiante, Shinzo, habló:
Shinzo– ¡DEJEN DE GRITAR!
Todos comenzaron a pelear, hasta que Zefiur los detuvo y les dijo que lo más seguro era seguir el camino, pero no se percató de que era MUY lejos. Todo por culpa de las ideas de su profesora. Los estudiantes comenzaron a caminar unos metros, y luego notaron algo entre las hierbas: una ENORME mansión al fondo, con luces prendidas y gente moviéndose, estaba oculto entre los pastorales.
Todos siguieron su camino de tierra, esperando encontrar a alguien. Pero parecía haber un aura extraña saliendo de las ventanas de la mansión...
¿Por qué será?








