Capítulo 01 🎭
Sostener esas copas llenas sobre una bandeja redonda, era tan complicado como caminar por el salón con su tacon quince y con los juguetes que estaban dentro de su cuerpo. Su equilibrio oscilaba constantemente, pero honestamente no podría estar más satisfecha que ahora...
Apoyada en el mostrador del bar, Ochaco observaba a los seis muchachos jugar cartas mientras esperaba obedientemente por algún comando, lo que no tardó en suceder:
__Princesa, trae otra botella de licor, por favor.__Todoroki pidió; la castaña rápidamente cogió la bebida y la llevó a la mesa, sirviendo copa por copa.__Gracias, cariño. Quédate aquí y haznos compañía, ¿de acuerdo?
Ella asintió, quedándose detrás del bicolor y lo abrazando por sus hombros. El juego continuó normalmente, sin embargo, la mujer sintió como dedos traviesos recurrían por su muslo derecho hasta alcanzar su culo por debajo de la falda. Mirando a un lado, ella encontró el dueño de esa mano nada inocente; Shinso la miraba de canto, una sonrisa maliciosa bailando en sus labios.
La muchacha apoyó el lado de su cara sobre la cabeza de Shoto, correspondiendo a la mirada del pelimorado; de manera atrevida, Uraraka sostuvo la mano masculina y lo animó a apretar sus glúteos, lo cual fue prontamente concedido. Ella tuvo que morderse el labio inferior cuando sus dedos aplastaron su carne, la cual fue masajeada con rudeza y voluntad.
__Hhmm...__la chica lloramingó tan pronto como la mano ajena se deslizó hacia su plug anal, moviéndolo lentamente.__S-Shinso...__jadeó, mientras abrazaba a Todoroki con más fuerza.
__Qué ustedes están tramando, ¿eh?__el bicolor preguntó al notar la agitación que ocorría.
__Shinso me está tocando.__Ochaco quejó con un falso descontentamiento, alejándose del pelimorado.
Katsuki bufó, enfadado.
__Y ¿por qué lo dejaste? Te dimos permiso?__el rubio preguntó, con las cejas fruncidas.
La menor miró hacia abajo, encogida.
__Lo siento, amo.__murmuró, bajito.__Yo... ¿puedo ser tocada por Shinso?
El chico intercambió miradas con Shoto antes de volver a encarar Ochaco, serio.
__Tsk, está bien. Pídele que te toque, anda.
Ella levantó la cabeza con una gran sonrisa, volviéndose hacia Hitoshi y preguntando:
__Shinso, ¿me puedes estimular un poquito?
__Por supuesto, mi hermosa.__sonrió, perezosamente.__Ven aquí, ven...__la agarró por la cintura, colocándola a su lado.
Él llevó las dos manos de vuelta al trasero femenino, palmeando toda la región esponjosa. Sus dedos se hundieron contra la piel suave antes de tocar el plug otra vez, girándolo con lentitud y estimulando esa parte íntima sin prisa. Ochaco expulsó el aire pesadamente, sintiendo cada extensión de su cuerpo quedarse sensible y temblorosa.
Ella agradeció mentalmente cuando una de sus manos se detuvo en su cintura para ayudarla a mantenerse de pie. Era difícil no quedarse tontita con tantos estímulos recorriendo su interior. No era solo el plug lo que estaba insertado, sino que también había un vibrador interno dentro de su canal vaginal.
¡Cuánta tortura!
Shinso continuó tocándola con malicia y destreza, pero algo llamó su atención; al pasar los dedos por su muslo interno, él sintió su esencia viscosa impregnada allí.
__Parece que alguien realmente lo está disfrutando...__el mayor comentó y alzó su mano, sonriente.__Se está derritiendo aquí abajo.
La chica apartó su mirada, fingiendo estar avergonzada.
__Ven aquí, cara redonda. Déjame ver esa mierda.__Katsuki gruñó. Y con dificultad, la castaña corrió hacia él.__Qué lío...__se quejaba, mientras levantaba su falda y exhibía su intimidad libre completamente mojada. El chico frotó su centro, haciéndola chirriar y apretar los muslos, dificultando su toque.__Sé buena y abre las piernas para mí, angelito.
Ella estaba asustada de obedecer la orden, porque sabía lo que pasaría si lo hacía. Sin embargo, no había muchas opciones. Y tan pronto como ella separó sus piernas, el ruido sordo del vibrador cayendo al suelo, acompañado por un hilo de su líquido, captó las miradas curiosas.
Sus mejillas quemaron, instantáneamente.
__A-amo, perdón-...
__Cállate.__dijo, bruscamente.__Acuéstate sobre la mesa, voy a limpiarte el coño.
La mujer no pensó dos veces antes de ejecutar la orden, esperando a que los otros chicos sacaran los objetos de la mesa para darle espacio. Katsuki flexionó sus piernas sobre la superficie y las abrió de par en par, permitiendo que el aire frío de la habitación alcanzara su núcleo. Frieza que no tardó en ser reemplazada por calor cuando la boca masculina devoró su sexo, penetrando la lengua sin rodeos.
__Ahh, Amo...__ella suspiró, complaciente.
Ochaco apenas podía respirar correctamente, su cuerpo retorciendo y temblando de forma involuntaria cada vez que los labios contrarios chupaban su clítoris. Eso era un espectáculo y tanto, siendo observado por cinco pares de ojos que, aunque apreciaban la excitante escena, ellos no dejaban de seguir jugando como si nada estuviera sucediendo.
El rubio agarraba sus muslos con fuerza, imposibilitando cualquier intento de cerrar las piernas o escapar. La tiraba hacia adelante y hundía su boca contra el coño, como si buscara engullirla hecho un animal. El pequeño músculo resbalando a través de sus pliegues húmedos, saliendo y entrando repetidamente de su canal.
Ella estaba tan sensible y necesitada, había pasado horas siendo estimulada por ese maldito vibrador. Le gustaría tanto ser llenada por sus dedos, o cualquier otra cosa que le diera la sensación de estar llena, pero no tendría eso, al menos no ahora...
Con los ojos fuertemente cerrados y las manos cubriendo su boca, Ochaco buscaba no soltar ruidos comprometedores. ¡Pero era tan difícil! El rubio torturaba su clítoris, moviéndolo rápidamente y luego disminuyendo la velocidad a propósito, sonriendo al escuchar su llanto de frustración.
Los únicos ruidos que resonaban allí, eran los gruñidos de Katsuki mezclados con los ruidos acuosos que su oral causaba. Era la melodía perfecta, la cual fue finalizada con una nota aguda liberada por la chica al venir.
__Listo, ahora estás limpia.__él pronunció satisfecho, mientras tomaba el vibrador del suelo y lo introducía de nuevo dentro de ella; el juguetito fue encendido, al máximo.__Si esta cosa cae de nuevo, tu castigo será el doble después. ¿Entiendes?
Ochaco se sentó, moviendo la cabeza en acuerdo; él sonrió, retribuyendo su comprensión con un sellar de labios fervientes. Ella podía sentir su propio sabor al tener la lengua ajena hurgando su cavidad, dejándola extremadamente excitada.
__¡Gané!__Kirishima gritó al ganar el partido.__El dinero es mío, y la chica también.__miró a la pareja que se comía en un beso sediento.__Blasty, es mi turno.
__¡Muere, maldito!__Katsuki gruñó, pero aún así soltó la castaña.
La joven negó con la cabeza, encontrando su reacción graciosa e innecesaria, pero todos allí ya estaban acostumbrados a los ataques de celos del rubio. No obstante, nada de esto afectaba a la dinámica del juego y tampoco su amistad.
Ochaco descendió del mueble y caminó con gracia por los invitados, atrayendo sus ojos hambrientos a su linda imagen. Hoy ella estaba vestida con un sexy traje de Maid, el vestido corto y pegado a su cuerpo resaltando perfectamente sus grandes curvas, así como las medias ⅞ que marcaban sus voluminosos muslos. La ropa en cuestión había sido elegida a través de una votación entre el grupo, como siempre ocurría en todas las otras ocasiones, donde terminaba usando disfraces, lencería's y babydoll's de diferentes estilos.
Al llegar a Eijiro, él tomó su mano con delicadeza y la llevó al sofá que allí residía, sentando de espaldas a los amigos. La chica subió en su regazo e inmediatamente tuvo su cuello atacado por besos, haciéndola gemir complacida. Los labios ajenos recorrieron su piel en deleite, así como las manos que delineaban y apretaban cada uno de sus atributos.
__Arrodíllate ante mí, preciosa.__él susurró en su oído antes de alejarse.
La menor sonrió, depositando un beso en su mejilla y saliendo de encima del muchacho para ejecutar el comando. Sus rodillas se doblaron contra la suave alfombra, esperando quietecita mientras el pelirrojo abría su cinturón y en secuencia el pantalón; su miembro duro y húmedo rápidamente salió, llamando por ella.
Su manita envolvió la base del extremo, comenzando a bombear desde abajo hacia arriba lentamente. La reacción del chico fue instantánea; su cabeza cayó hacia atrás, inhalando pesadamente el oxígeno al sentir la sensación de esa suave palma estimulándolo. La castaña se animó al hacerlo quedarse bien, por lo tanto, ella buscó prolongar ese sentimiento cuando tomó la polla con su cavidad caliente y mojada.
Los ojos de Kirishima se cerraron y su vientre se contrajo ante el placer que era experimentar esa boquita acoger su pene necesitado. Esa pequeña lengua traviesa bailaba por sus venas saltadas, dejándolo aún más sensible al tacto.
Ochaco se esforzaba al máximo en su tarea, la mano trabajando en movimientos circulares en la base de la polla, mientras el resto que sobraba, era tragado por su cavidad. Su saliva corría y se mezclaba con el presemen, creando finas líneas de babas al alejarse para lamerlo o masturbarlo.
Él no podía soportar más, todo su sistema estaba contaminado por el delirio de tenerla en esa posición, mirándolo con esos ojos grandes y brillantes. Sus dedos atravesaron los hilos marrones de la mujer, agarrando su cabeza para dictar el ritmo deseado. La empujó contra su miembro, enterrándolo hasta el límite y luego regresando para dejarla respirar.
__A-ah, así... Joder!...__Eijiro jadeó, sintiendo como la ansiedad crecía en su pecho con la expectativa de terminar.
Su voz fallaba, así como la respiración que rompía cada vez que la chica lo succionaba fuertemente. Ochaco estaba tan desesperada como él, el vibrador en su intimidad no le daba descanso y experimentar cómo su mierda invadía su boca, solo hacía que su libido explotara.
Ella cayó hacia atrás en el momento en que fue liberada por su amigo, completamente aturdida con todo. Su cara sucia de semen y lágrimas, incitaba a la satisfacción de los invitados...
__¿Qué pasa, muñeca? ¿Quieres un poco de cariño?__Denki preguntó al acercarse a su pequeño cuerpo debilitado.__Te ves tan mal.__rió.
Incapaz de responder a algo, ella simplemente sollozó llorosa mientras movía su cuerpo de un lado a otro. El rubio sonrió con su inquietud, tomándola cuidadosamente en sus brazos y llevándola de vuelta a la mesa; él la echó boca abajo sobre la superficie plana, levantando su falda para exponer su trasero.
La chica sintió como sus nalgas eran alisadas por diferentes pares de manos, recibiendo algunos apretones y palmaditas experimentales. Los dedos palpaban por su cuerpo, agarrando todo lo que podían. Y de repente Denki le quitó el plug anal, mientras, al mismo tiempo, la vibración de su otro juguete disminuía a la intensidad mínima.
Kaminari acariciaba sus piernas con las manos mientras besaba la tez lechosa a su alcance, subiendo lentamente por los muslos y llegando hasta su culo, donde mordió la abundante carne. La mujer lloramingó y movió su cuerpo, deseando más contacto. Y un poco de ese deseo fue saciado cuando el rubio tomó un pene de plástico de la caja de juguetes y comenzó a introducirlo en su ano, haciéndola gemir largamente.
__Abre su trasero.__Denki mandó a Sero y Shinso, quienes estaban más cerca; los dos agarraron, uno a cada lado, las nalgas femenina y las mantuvieron abiertas.__Ah, muy bien... Vamos a poner todo en nuestra chica...
La respiración de Ochaco se cortó tan pronto como el objeto atravesó su agujerito, llenando todo el interior. Ella apenas podía respirar correctamente mientras el dildo era penetrado en repetidas y lentas veces, dilatando su espacio.
Kaminari apoyó su retaguardia contra el borde de la mesa, quedándose de frente al culo de la joven y prosiguiendo con su jueguito. Él consolaba los lloriqueos de la castaña con caricias en su espalda desnuda, sin dejar de follarla. La mujer parecía tan flaquita y sensible, sus músculos constantemente dando espasmos.
__Te gusta, princesa?__Todoroki preguntó, con cierta gracia al observarla toda tontita. Y la chica lo miró con sus ojos llorosos, asintiendo.__Qué bueno... vamos a mejorar aún más.
Dicho esto, el muchacho apretó el pequeño botón de control que tenía en la mano, haciendo que la menor se retorciera sobre la mesa. La castaña giró los ojos con tal placer cuando la frecuencia de su vibrador volvió al máximo, alcanzando cada célula que permanecía dormida.
Mantenerse parada era un desafío, los piecitos golpeando el suelo en agonía al sentir sus fluidos bajar por sus muslos otra vez. Ochaco estaba empezando a desesperarse con el pulsar de su intimidad, a la que le suplicaba un poquito de atención.
__Ella está corriendo de nuevo.__Shinso señaló, deslizando los dígitos por sus muslos internos.
__Ah, toda melada...__Denki sacó el dildo de la menor y lo llevó al medio de sus piernas, frotándolo en su otra entrada.__Qué coño llorón.__sonrió al levantar la extensión y mostrarla a los demás como estaba mojada.
__Pobrecita, no podemos dejar que siga sufriendo.__dijo Sero.__Ven aquí, bonita, vamos a arreglar esto.
La chica fue guiada al regazo del pelinegro, siendo acomodada sobre las invitantes piernas del chico. Su espalda fue apoyada contra el pecho del mayor, frente a los otros espectadores mientras tenía sus zapatos quitados y las piernas flexionadas hacia arriba de los muslos ajenos. Con la pose osada, su centro íntimo quedó totalmente expuesto para que todos pudieran apreciar sus pliegues hinchados y húmedos.
Hanta sacó el vibrador de su interior, dejando el agujero libre para que el dildo fuera penetrado allí dentro. La extensión se deslizó fácilmente por ese coño mojado y necesitado, llenando el espacio que se contraía constantemente.
__Ahh...__Ochaco suspiró temblorosa, inclinando la cabeza hacia atrás en puro placer.
Su cuerpo reaccionaba recíprocamente a los empujones firmes que alcanzaban sus puntos nerviosos. La joven apenas podía llevar el aire a sus pulmones de la manera correcta, estaba demasiado ocupada tratando de quedarse quieta y en silencio sobre el amigo, que no dejaba de invertir el juguetito. Ella sintió como Sero le agarraba su cintura, animándola a continuar con los movimientos de caderas sobre su erección.
La escena de la castaña meneándose y gimiendo lujuriosamente, avivaba al máximo las excitaciones de los chicos. Ellos, incluso, ya habían sacado sus pollas fuera de la ropa y ahora se masturbaban mutuamente. Mierda, como les gustaría tocarla de la manera que quisieran, pero desafortunadamente no podían...
Al menos no durante el juego.
El grupo necesitaba seguir al pie de la letra todas las reglas estrictas que sus sesiones poseían, incluyendo cómo no tocar ninguna parte del cuerpo de la joven que no estuviera a la vista por la ropa. No podían follarla directamente con sus miembros ni besar sus labios, sin embargo, era permitido usar los juguetes disponibles o sus propias bocas para estimular las partes que fueran consentidas por los líderes del juego; Katsuki y Todoroki. También estaba prohibido el uso de celulares o cualquier dispositivo que pudiera registrar ese momento profano.
Las prácticas eran muy bien planeadas y explicadas para no causar ninguna incomodidad, especialmente a Ochaco, quien decidía absolutamente todo lo que ocurriría durante el juego sucio. No obstante, ellos no estaban quejándose de las dinámicas, no cuando disfrutaban tanto del placer que esa mujer les proporcionaba con su sola presencia.
De forma completamente desinhibida, los cuatro invitados proseguían frotando sus barras necesitadas e hinchadas, seducidos por los sonidos obscenos que corrían por el ambiente. Los únicos que solo observaban y no hacían nada, eran los anfitriones, después de todo los dos tenían otros planes para más tarde.
Mientras tanto, la mujer seguía siendo exhibida como el ser más precioso de ese espectáculo; y en cierto modo, ella realmente lo era. Su coño expulsaba sus jugos brillantes cada vez que el pene de goma era estocado y dejaba la entrada dilatada. Sinceramente, su cuerpo ya estaba desmayado y sentir como la polla de Sero le tocaba el culo, solo la animaba a continuar revolcándose sobre él.
La cabecita nublada y su boca seca, no le permitían concentrarse correctamente, por lo tanto, la chica necesitaba un toque más profundo para apagar su fuego, pero solo una persona podía darle eso...
__Shoto...__ella lo llamó llorando, mirándolo de un vistazo.__Bésame, por favor.__pidió.
El bicolor acercó su silla a la joven, que sobresaltó ligeramente cuando tuvo su mandíbula agarrada por él.
__Yo debería?__Todoroki preguntó, mientras rozaba sus labios en los de ella. Y la castaña sólo chilló, agitada.__Te castigaré tanto después.__murmuró, antes de atrapar sus labios entreabiertos.
El beso era salvaje, donde Shoto tomaba el control de esa boquita sin ninguna dificultad. Su lengua despiadada la invitaba a una danza sensual y frenética, generando ruidos estimulantes a los demás.
Todoroki gruñó furioso con el apretón que crecía en su pantalón, teniendo que abrir la ropa para aliviarse un poco.
__Masturba mi polla, princesa.__dijo, agarrando y llevando su mano al miembro activo.
Ochaco suspiró al sentir la textura de esa polla caliente y pulsante en su palma, que no tardó en masturbarlo. Sus dedos se deslizaban como podían, acariciando el glande húmedo y luego bajando por la barra en un firme masaje.
Nadie allí podría aguantar más tiempo, todos estaban en sus límites y listos para explotar. Todoroki aprovechó para gemir cuando Katsuki tiró de la chica hacia él, dejando que el rubio se apoderara de sus labios ahora. El bicolor envolvió su mano sobre la de la chica y la ayudó a ir más rápido en su trabajo.
__Ah, carajo...__Sero susurró contra el cuello de la mujer, mientras experimentaba sus glúteos frotándose maravillosamente contra su pene.
El pelinegro intentaba mantener el foco en el estímulo que hacía en su coño, metiendo y quitando la gruesa extensión falsa. En un dado momento, él quitó el consolador y lo frotó a través de sus pliegues íntimos, jugando con su clítoris antes de penetrarla de nuevo; ella gruñó, aliviada.
Pero esa felicidad no se extendió demasiado, visto que cuando los muchachos fueron terminando sus masturbaciones, Hanta detuvo con sus toques...
__Nooo, yo también quiero venir...__Ochaco suplicó, con los ojitos lagrimeando en desesperación.
__Te correrás cuando queramos.__Katsuki demandó, mientras ajustaba su erección.
Shoto se levantó y carraspeó la garganta, llamando la atención de sus amigos:
__Creo que el juego ha terminado. Es mejor que empecemos a arreglar todo, solo tenemos 10 minutos hasta que él llegue.
Los chicos inmediatamente dejaron sus asientos y comenzaron a organizar todo el desorden que hicieron. En contra partido, Ochaco era cargada hasta el sofá y depositada sobre éste, bajo la vigilancia del rubio gruñón, para no correr el riesgo de que ella se tocara. En pocos minutos la habitación estaba limpia y ellos con sus ropas sociales cambiadas por casuales, despidiéndose de sus amigos que huían por la parte trasera de la casa.
Todoroki y Katsuki fueron al living, sentando en los escalones de la escalera casi al mismo tiempo que la puerta era abierta y la figura de Enji Todoroki entraba al lugar:
__Buenas noches, hijos.__el mayor saludó tan pronto como los vio.__¿Dónde están sus hermanas?
__Fuyumi no ha llegado aún de clase y Ochaco... está en la ducha.__Shoto respondió.
Enji asintió, comenzando a subir al piso superior.
__... ¿Ustedes ya cenaron?
__Sí.__el rubio dijo, disfrazando una pequeña sonrisa de doble sentido.
__Bueno, me voy a bañar y esperar por Fuyumi, entonces.__el hombre desapareció, dejando el camino libre para los hermanos actuar.
Ellos intercambiaron una mirada sugestiva antes de dirigirse a la habitación secreta, donde su postre les estaría esperando...
Su adorable hermanita.
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