Un enamoramiento en medio de un caso.
Londres, 1965.
Eran alrededor de las 10:30 de la noche. La niebla caía sobre Londres como un manto, aunque ya era común en la ciudad inglesa. Paul se encontraba en su casa, recostado en el sofá mientras leía el periódico y fumaba.
—"El Palacio de Buckingham, fue víctima de un robo durante la noche pasada. Se estimulan las siguientes medidas para encontrar al posible delincuente, según la policía nacional."
Leyó esa noticia en el periódico. McCartney rodo los ojos, mientras le daba una calada a su cigarrillo y tiraba las cenizas en el cenicero.
—"¿Qué clase de idiota tiene la idea de robar el Palacio de Buckingham?"
Soltó una risa irónica y cerró el periódico. De pronto, tocaron suavemente la puerta. Fueron dos golpes, pero con sentido rítmico. Paul supo que era John, ya que tenían ese código para saber si era él y no algún terrorista con intenciones macabras hacia él.
—"Adelante, Lennon."
Dijo Paul, sentándose correctamente en el sofá. John abrió la puerta despacio y se asomo por el costado de esta.
—"¿Se encuentra usted ocupado?"
Preguntó el castaño claro, quitándose el sombrero y entrando al espacio.
—"Para nada, adelante. Me encontraba leyendo las absurdas noticias, ¿a quién carajos se le ocurre robar el Palacio de Buckingham?"
John rió un poco, quitándose su chaqueta y colgandola en el perchero.
—"Sí, supongo. Cada día hay una mierda diferente, je..."
John se apoyó contra el sofá, cruzando los brazos.
—"Quería hablar con usted sobre ello."
Paul puso su atención en John, sacando otro cigarrillo de la cajita y ofreciéndole uno a él.
—"Claro, dígame."
Acercó el encendedor al cigarrillo de John para encenderlo, dándole una calada al suyo propio.
—"Pensé en involucrarnos en el caso. Sé lo complejo que es, pero darle una mano a la policía no está de más."
Paul lo pensó por un momento y luego sonrió levemente, era esa sonrisa que tan solo verla, sabes que es positiva. John la conocía muy bien.
—"No es mala idea, Lennon, no es mala idea..."
El humo salió suavemente de su boca, luego lo miro y le dió un asentimiento positivo.
—"Mañana podemos empezar la investigación. Podrías ayudarme mucho si consigues las principales pruebas y me las traes."
John asintió, terminando su cigarrillo y dejándolo en el cenicero.
—"Por supuesto, mañana se las traeré."
...
John se encontraba ya en su casa, luego de la charla que tuvo con Paul sobre el caso del Palacio de Buckingham.
Tenía un vaso de whisky en su mano, mientras miraba por la ventana. No, no pensaba en el caso, sino en Paul, sí, Paul, su amigo y compañero, ¿pero por qué?
John realmente amaba a Paul, no como un amigo, estaba profundamente enamorado del detective. Sabía lo mal visto que estaba la homosexualidad, pero le importaba un carajo, él amaba y amó desde el primer día a Paul. Su Paul.
No quería decirle a Paul lo que sentía, sabía que cambiaría todo entre ellos y no quería arruinar su imágen, pero el sentimiento era cada vez más intenso, tanto que ya ni siquiera podía mirar a Paul sin ponerse nervioso. Admiraba cada cosa de él, cómo hacía su trabajo, su forma seria pero simpática de ser, todo. Para John, era perfecto.
—"¿Por qué es tan difícil amarlo?"
Se preguntó. John tenía la costumbre de preguntarse cosas a si mismo, algo que lo atormentaba por las noches.
—"Maldita sea, lo amo tanto... jodidas sean las malditas leyes."
John dió un trago a su whisky y apoyo su frente contra el cristal frío de la ventana. Su respiración hacía que esté se empañará.
—"Jodido sea el amor..."










