Rojo (NoRen)

Summary

"–Te amo como no tienes una idea Lee Jeno, eres mío" [Historia original de Wattpad. Fue escrita por mí, pero me eliminaron mi cuenta] JNRNJN

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1
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n/a
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18+

RED

»–Los abrazos siempre son lindos si vienen de ti Renjunnie– mencionaba Jeno siendo abrazado por aquel pelinegro bajito de hermosa carita.

Renjun demasiado avergonzado de que siempre Jeno digiera esas cosas frente a él, golpeo su brazo rompiendo el abrazo que tenía sobre el pelicastaño. –Yah, deja de ser tan lindo, me sofocas– decía Jeno emocionado.

Podrías dejar de ser así y comportarte, ya estas grande Jeno– Renjun soltó viendo a los ojos del pelicastaño, mientras reprimía una sonrisita que quería salir a la vista del otro.

No hasta que me des un besito Renjunnie– el pelicastaño pellizco la mejilla del pelinegro para tomarlo de su cinturita y atraerlo a él, en un nuevo abrazo. –Me lo merezco...– susurro Jeno en el oído de Renjun apretándolo más contra él.

(…)

Jeno no sabe en qué momento ya no tenía a Renjun en sus brazos, en cambio tenia a un Moomin apretado a él, tenía a aquel peluche en donde Renjun estuvo segundos atrás. Lo soltó dejándolo caer al pavimento, volteando rápidamente hacia todas partes para buscar al pelinegro, y cuando sus ojos lo encontraron, su sonrisa volvió a su rostro, pero esta no duro mucho.

Vio que Renjun se encontraba en medio de la avenida, parado, viéndolo con aquella sonrisita traviesa que tanto lo caracterizaba, todo era normal para él, de no ser porque vio con sus propios ojos como un auto pasaba sobre él, atropellándolo y rompiéndole sus piernas, el cuerpecito de su Renjunnie volando en el aire y cayendo a sus pies.

Jeno quería grita, moverse o hacer algo pero no podía.«

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Aquel horrible sueño lo despertó, llevaba días teniéndolo, como si de una advertencia futura se tratara y siempre terminaba de la misma forma... Con Renjun muriendo por un accidente y él siempre viendo sin poder moverse, él siempre que soñaba aquello, intentaba moverse, porque ya sabía lo que seguiría en su sueño, pero siempre era incapaz de hacerlo, como si algo lo jalara hacia atrás impidiéndole moverse. Impidiéndole salvar a la única persona especial para él.

Aunque en la vida real Jeno sepa que Renjun no está muerto o herido y que puede seguir viéndolo y disfrutar de él, aquel sueño seguía fresco en su memoria y eso lo atormentaba. Le hacía sentir un poco de tranquilidad y calmaba su corazón, el saber que era un sueño y que Renjun estaba a salvo probablemente en su casa.

Ese constante sueño de Jeno, él cree que lo creo su subconsciente al recordarle que así era en la vida real, así como lo tenía en el sueño y luego lo perdía. En la vida real ni siquiera Renjun podría considerarse suyo, porque Renjun y Jeno no estaban juntos, no como en su sueño.

La vida real era otra. Mientras Renjun era el chico bajito y caliente de la universidad, estudiante de la facultad de Leyes. Jeno por su parte era un chico respetado de la facultad de Medicina, y se podría decir que la vida de Jeno era perfecta comparada con la de Renjun... ¿Porque?

Bueno a Renjun todos en la universidad lo tachaban de zorra por un accidente que ocurrió un año atrás, cuando recién ingreso a la universidad, no fue su culpa... Pero explícale eso a las demás personas y todas dirán lo mismo: “¿Ya te acostaste con la zorrita?”.

Mientras que Jeno era conocido por su vida casi perfecta. Él tenía calificaciones perfectas, novio perfecto, amigos perfectos. Para todo el mundo Jeno era perfecto.

Pero lo que nadie sabía, era que Renjun y Jeno compartían un oscuro secreto que los conducía a verse en la madrugada. A las 12 en punto Jeno y Renjun compartían su sucio secreto, a escondidas de todos. Jeno por miedo a perder su vida “perfecta” y Renjun por miedo a que Jeno lo deje, si llegara a contar lo que ellos hacen cuando el sol se oculta y empieza otro día.

<Me decido por ti, te decides por mi>

<A la misma hora>

Era una rutina en las vidas de esos dos chicos.

Jeno y Renjun sabían que a las 12 en punto era su hora. Era la única del día donde podían verse y conversar con normalidad. Aunque bueno... Conversar era lo último que hacían.

<Me dando ganas de ti, te dan ganas de mi>

<A la misma hora>

Constantes embestidas le brindaba Jeno al delicado cuerpo de Renjun. Las penetraciones eran rápidas y precisas, provocando en Renjun unos gemidos que llegaban a convertirse en gritos de lo bueno que era Jeno a la hora de tener relaciones.

Y no era para más, Jeno disfrutaba mucho de profanar el delicado cuerpo de Renjun, penetrándolo duro y rápido, dejando fuertes mordidas en su cuello, nalgueándolo debes en cuando y lo que más le gustaba, vaciar todo su semen en el interior del más bajito.

Renjun sabía muy bien como satisfacer a Jeno, y se podía comprobar.

Pues todos en la universidad sabían que Lee Jeno tenía un ardiente y lindo novio, Na Jaemin, el cual era deseado por muchos. La carita inocente de Jaemin, su hermosa sonrisa y su encantadora actitud, traían vueltos locos a más de la mitad de la universidad. Pero Jaemin solo pudo poner sus ojitos en Jeno y viceversa, Jeno solo podía brindarle amor a Jaemin.

Más lo que nadie se imaginaba, era que bien, Jaemin era un amor en toda la palabra. En la cama era pésimo.

La primera vez que Jeno y Jaemin estuvieron juntos, Jeno no disfruto nada. Y este pensado que talvez se debió a que fue la primera vez de los dos haciendo el amor, que era normal no haberlo disfrutando, quiso volver a intentarlo. Obvio salió mal... De nuevo.

Desde allí Jeno supo que amaba a Jaemin, pero en la cama, no era lo que él estaba buscando. Por lo que decidió mejor dejarle el puesto de novio a Jaemin y él por otro lado satisfacer sus necesidades personales. El sexo era cosa primordial en su vida.

Así fue como conoció a Renjun.

El chico tenía fama de ser una zorra. Jeno se dejó llevar por eso y en medio de una discoteca sedujo al más bajito, para llevarlo a su departamento y coger un rato con él.

Desde ese día Jeno quedo encantado con el culito bien formado del pequeño, sus gemidos, su voz implorando que fuera más rápido, sus mordidas y lo que más le gusta de él, sus labios. Amaba succionarlos y morderlos hasta hacerlos sangrar.

Con Jaemin no podía hacer todo eso, porque era seguro que se enojaría y después no le hablaría, diciendo que había sido muy brusco y que no le había gustado como lo había tratado. “Me trataste como si fuera una puta, Jeno” Decía Jaemin cada que pasaba eso.

Por lo mismo, Jeno empezó a disfrutar más tener a Renjun en su cama que a Jaemin.

Pero obvio para las demás personas Jaemin era su novio y… ¡Lo estaba engañando! Por lo mismo en el día prefería no hablar, ni mirar a Renjun. Nada que lo relacionara con él, “su imagen no se podía manchar”. Porque bueno... La de Renjun ya estaba más que manchada y todo por un accidente.

Jeno de verdad quería mantener por un largo tiempo su engaño. No quería dejar a Renjun, el chico era ¡Buenísimo! Y todavía tenían muchas cosas para hacer.

Renjun por su parte solo disfrutaba de los privilegios que traían el ser la zorra de la universidad. Pero de igual manera, no estaba dispuesto a dejar a Jeno.

Lamentablemente se enamoró…

<¿Realmente pensaste?>

<¿Qué solo perdonaría y olvidaría?>

<No después de atraparte con él>

Todos sabemos que las mentiras siempre salen a la luz y una de gran tamaño como la de Jeno y Renjun, con más facilidad.

Cuando se supo lo que Jeno y Renjun hacían a esa hora en donde se termina un día y empieza otro, toda la universidad se fue en contra de Renjun, llamándolo de horribles formas, haciéndole bromas de mal gusto y despreciándolo, por hacer llorar a Jaemin.

El pobre de Jaemin, cuando se enteró casi le da un mini infarto, el pelicastaño no se lo esperaba. Para él, era imposible que Jeno, su novio, fuera capaz de hacerle tal cosa, según él estaban “bien”. Pero cuando por fin lo proceso, su corazón se rompió y entro en una gran depresión, llegando a llorar en lugares donde nunca se imaginó llorar.

Sorpresivamente Jeno, no se enojó tanto como pensó porque su secreto fuera expuesto, tampoco se sintió tan mal por Jaemin, en cambio su ira si salió a relucir, cuando se dio cuenta de las cosas que sus compañeros le hacían a Renjun. No sabe porque pero lo único que quería, era partiles la cara a todos aquellos que molestaban e insultaban a su pequeño chinito.

Jeno desconocía que él también se había enamorado…

Cuando tenían esos encuentros a las 12 en punto, si bien era para tener un buen polvo y saciarse las ganas, en más de una ocasión se quedaron más tiempo de lo debido hablando, lo que provoco que Jeno fuera conociendo más a Renjun. Empezando a encariñarse con su persona, pero Jeno no lo sabía.

Hasta que le hicieron daño a Renjun, se dio cuenta de lo indefenso que era, del mal concepto que lo tenían todos y de que la mierda de persona eran ellos, no Renjun.

<Cavaste tu propia tumba, ahora miente en ella>

Ya había pasado un mes desde todo el escándalo de Jeno y Renjun.

Su vida “perfecta” se vio arruinada, su novio perfecto lo dejo y recientemente había empezado a salir con un chico llamado Jisung, sus amigos perfectos lo dejaron de lado y rara vez le hablaban. Pero nada de eso le importaba, porque sorpresivamente él y Renjun se dieron cuenta de que compartían el sentimiento, y que eran correspondidos el uno por el otro.

Si bien, las cosas no fueron sencillas, tener a Renjun a su lado, hacía que todo lo demás pasara a segundo plano. Jeno experimento muchos sentimientos en ese mes, pero el más memorable fue cuando por fin pudo decir que gustaba de Renjun.

Las personas los seguían juzgando con la mirada. Incomodaban de adrede a Renjun, solo para molestar a Jeno, pero eso no le importaba, los ignoraría, con tal de mantener a Renjun a salvo.

<¿No sabes que estás mejor muerto?>

3 meses después de todo lo ocurrido, las personas apenas empezaban a olvidar y dejar el tema en el pasado. Jeno y Renjun empezaban a dejar de ser mal mirados y disfrutaban de su vida como universitarios.

Lo único que Jeno pudo mantener de su vida “perfecta”, fueron sus calificaciones. En la escuela a ambos les iba bien y eran elogiados por sus maestros, fuera de ella, parecía una pareja de novios, aunque no lo fueran.

Porque si... Jeno todavía no se atrevía a hacerle la pregunta a Renjun. Quería que fuera especial. Memorable y especial. Así como era Renjun para él.

Por eso mientras los dos disfrutaban de su tiempo juntos, Jeno seguía planeando aquella ocasión especial.

Un día salieron a petición de Jeno, Renjun estaba emocionado.

Jeno disfrutaba de verlo y más porque sabía que esa tarde sería la indicada para pedirle a su chinito que fuera su novio. Todo estaba perfectamente planeado... Excepto una cosa.

Los abrazos siempre son lindos si vienen de ti Renjunnie– mencionaba Jeno siendo abrazado por aquel pelinegro bajito de hermosa carita.

Renjun demasiado avergonzado de que siempre Jeno digiera esas cosas frente a él, golpeo su brazo rompiendo el abrazo que tenía sobre el pelicastaño. –Yah, deja de ser tan lindo, me sofocas– decía Jeno emocionado.

Podrías dejar de ser así y comportarte, ya estas grande Jeno– Renjun soltó viendo a los ojos del pelicastaño, mientras reprimía una sonrisita que quería salir a la vista del otro.

No hasta que me des un besito Renjunnie– el pelicastaño pellizco la mejilla del pelinegro para tomarlo de su cinturita y atraerlo a él, en un nuevo abrazo. –Me lo merezco...– susurro Jeno en el oído de Renjun apretándolo más contra él.

Jeno cada vez se acercaba más a él, sus labios apenas y se tocaron, cuando Renjun decidió separarse de Jeno. –Listo tienes lo que mereces– menciono Renjun alejándose de él y corriendo por toda la calle, cruzándola sin fijarse.

Oh, que malo eres pequeño– Jeno fingió indignación más pequeñas risitas salieron de él. –¿Me das un abrazo tan siquiera?–.

Renjun divirtiéndose como solo él sabía, respondió un “No~”, provocando una risotada en Jeno.

Obvio Renjun no era malo y amaba mucho a Jeno, como para no cumplirle su petición. Cuando hacían el amor lo hacía, ¿Porque ahora no...?

Así que fue hasta él y lo abrazo.

Estuvieron así por unos segundos, hasta que de nuevo el pelinegro se separó y empezó a correr por toda la calle, gritándole a Jeno lo mucho que lo amaba.

Jeno estaba tan sumergido en sus pensamientos de que todo saliera bien para cuando le hiciera la pregunta a Renjun. Que no reparo en el hecho de que esto era igual a su sueño.

Volvió a la realidad cuando Renjun en el puro en medio de la calle le seguía gritando lo mucho que lo amaba.

Te amo como no tienes una idea Lee Jeno, eres mío– decía Renjun mientras sonreía.

Y entonces Jeno recordó el sueño, volteo a todos lados preocupado, sintiendo el nudo en su garganta, todo coincidía con ese sueño que tantas veces tuvo.

Sin pensarlo dos veces corrió a salvar a Renjun, ya sabía lo que sucedería y no quería que se cumpliera.

<Con la mano en el corazón>

<Estoy rezando>

<Que vaya a salir con vida>

Jeno llego tarde.

Un auto que venía a una velocidad no prudente, impacto contra su cuerpo y el de Renjun lanzándolos por el aire...

Renjun muriendo al instante contra el pavimento, y él con las pocas fuerzas que le quedaban muriendo en la ambulancia camino al hospital.

Jeno nunca pudo hacerle la pregunta a Renjun... “¿Puedo ser tu novio?“.

Gracias por leer, sé que esto no es lo mejor, pero me seguiré esforzando.