vecino ਏਓ yoonmin

Summary

solo jimin masturbando su coñito frente a su ventana.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Único.

Una ola de emoción recorrió el cuerpo de Jimin al ver que se encontraba con la casa únicamente para él, su madre le había enviado un texto avisando que llegaría pasadas las ocho.


Hace horas que se encontraba ansioso por llegar a casa, por fin había llegado de un largo día agotador en la universidad, se sentía caliente, era el momento perfecto para aprovechar y quitar un poco el estrés.


O quizás solo estaba utilizando excusas para masturbarse sin sentirse un necesitado.


Corrió al piso de arriba arrojando su mochila sobre su escritorio para después con velocidad comenzar a quitarse la ropa. Se preguntaba si buscar algo de inspiración seria bueno, pero terminó negando, ya se encontraba lo suficiente mente caliente.


Una vez recostado en la cama abrió sus piernas, con una mano se dedicaba a acariciar uno de sus pezones, mientras con la otra bajaba lentamente dando suaves caricias.


En cuanto llego a sus pliegues se asombró por lo mojado que estaba, mordió sus labios al comenzar a acariciar despacio aquél botoncito que lo hacía delirar de placer.


Al rato se dio cuenta que no era suficiente, necesitaba más, tomo una de sus almohadas y levantándose logró ubicarla entre sus piernas.


De inmediato comenzo a moverse de adelante hacía atrás con velocidad provocando que sus tetas rebotaran, arrojó su cabeza hacía atras, joder eso se sentía tan bien. Comenzo a moverse en circulos en busca de más. - Oh si, maldición quiero más. - cada vez se movía más rápido hasta que en un momento gruño arrojando la almohada con enojo.


Mierda sus trucos cada vez lo satisfacía menos, necesitaba un hombre, uno bien dotado que lo jodiera fuerte hasta dejarlo inconciente de tantos orgasmos que le diera.


Suspiro mirando hacía un costado y rodo los ojos al observar las cortinas abiertas, se levanta a cerrarla colocándose detrás de esta procurando que nadie que anduviste por ahí lo viese en esas concidiones.


Fue entonces cuando su mirada se topo con el fuerte cuerpo de su querido vecino Min Yoongi. El hombre se encontraba realizando su rutina de ejercicios diarios en el patio trasero de su casa.


Jimin podía admirar como aquéllos shorts negros deportivos se ajustaban a esas blancas y bien trabajadas piernas, en la parte superior llevaba una camiseta también color negra que dejaba a la luz sus marcados brazos.


Joder Jimin se sentía una maldita colegiala al sonrojarse por tan solo estar viéndolo.


Fueron cuestión de segundos para que su mente comenzara a trabajar e iniciara a imaginar como sería ser tomado por aquéllos brazos o que esas huesudas manos lo masturbaran.


Sintió su coño palpitar al imaginarse aquéllo y apretó sus piernas al sentir mojarse, jadeo masajeando su coñito.


Sin importarle las cortinas abiertas volvió a su cama, abriendo nuevamente sus piernas, acarició su coño imaginando que era Min quien lo hacía. Se permitió gemir con libertad al encontrarse solo en casa.


Los minutos pasaron, volvió a dirigir su vista a la ventana para esta vez encontrarse a Min Yoongi en el balcón de enfrente observando con entusiasmo la escena.


Jimin le sonrió, rogándole con la mirada que siguiera observando. Bajo al suelo sentándose tipo cuclillas pero con las piernas bien abiertas comenzó a mover su mano con velocidad, con la otra chupaba sus dedos cada tanto para saciar el deseo de tener algo en su boca.


Su coñito se encontraba lubricando tanto que comenzaba a salpicar en el suelo y ni hablar de cuanto escurría por sus piernas. Min realizó un gesto demaciado obsceno indicando cuanto le gustaban sus tetas a lo que Jimin no dudo en tomar ambas enormes tetas con sus manos y comenzar a amenazarlas y hacerlas rebotar.


Min asentía con la cabeza indicándole cuanto le gustaba.


De pronto una idea loca paso por la mente de Jimin, se encontraba cegado por el deseo, todo en lo que podía pensar era en tener una gorda polla dentro suyo dándole duro, destrozando su caliente coño.


Luego de pensar un a la mierda todo, miro a los ojos de Min y al mismo tiempo que con una mano se masajeaba el coño, con la otra comenzó a llamarlo.


Algo dentro de él le decía que ignoraria ese llamado, que sería más razonable que el y no vendría.


Se dio la vuelta, colocándose en cuatro comenzó a amasar sus glúteos, nalguearse y masajear un poco su agujerito anal. No duró mucho tiempo así, volvió a darse la vuelta esta vez encontrándose con el balcón vacío, Min ya no se encontraba allí. Sintió algo de decepción y de repente...


Ding dong


El timbre de la casa sonó, curiosamente desde la ventana de su habitación podía ver a la perfección quien era, Min Yoongi.