Prólogo.
Es invierno.
Harry observa la nieve que cae por la ventana, amontonándose en el alféizar. Debería cerrarlo, dejar que el calentador haga su trabajo,pero le gusta la ventana abierta, sin importar la temperatura,haciendo circular el aire.
Deja la mente más despejada para que los personajes habiten, fluyan y dancen en su mente mientras trata de agarrarlas y plasmarlas en el papel.
La ventana abierta. La nieve cae. El frío, tratando de aclarar la mente. Es defectuoso. Mediocre.
La mente de Harry es sólo un montón de tonterías y líneas que nunca serán pronunciadas. No por él o por las personas que crea.
La mente de Harry es un escenario donde los más ridículos,tristes y las cosas ambiciosas viven.
Todo se amontona ante el público -su conciencia cansada- y se presentan, uno a la vez, para ver cuál vale más la pena en ese momento.
Ahora, mirando la ventana y la nieve, nada de eso importa.
El escenario está vacío.
Sólo hay una luz, que se refleja con tanta fuerza que es difícil pensar en otra cosa que no sea - luz, luz, luz.
No hay nada más que Louis.