DOLCEZZA // Taekook - One shot +18

Summary

—Dime Jungkook, ¿Es posible invocar un demonio sexual? —Tal vez, búscame mañana a primera hora y te tengo la respuesta. ✨✨✨✨✨ SI ESTE TIPO DE RELATOS NO SON DE TU AGRADO, PASA DE LARGO E IGNORA. Tae - Top. Jk - bottom Esta fue mi primera historia escrita de este tipo. Le tengo mucho cariño, la verdad fue re-escrita y mejorada a mí parecer por si algunos ven un cambio distinto si leyeron antes de que fuera borrada en mi cuenta de wattpad. Sin más embrollo, espero les guste. Gracias por darle una oportunidad y nos vemos en el siguiente capítulo 💛

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
5.0 3 reviews
Age Rating
18+

01

Hace varios días que en la escuela se ha corrido el rumor de la existencia de un demonio sexual que puede ser invocado fácilmente solo repitiendo tres veces seguidas frente a un espejo su nombre en voz alta.

Varias personas juraban por lo más sagrado de sus propias vidas, que han tenido contacto con él y lo han visto con sus propios ojos. Todos alardeaban de que era un demonio que le hacía un honor completo a su papel y nombre.

Jungkook no lo creía, eran falacias al aire para hacerse los interesantes con los demás.

Él solo mejor soltó una risa por la nariz para no burlarse en voz alta de lo que nuevamente estaba escuchando de la boca de su mejor amigo.

Es que era tonto, principalmente porque para poder invocar una deidad así, se necesitaba más allá que solo ponerse frente al espejo y repetir cómo imbécil:

"Demonio Kim Taehyung."

En más, ¿Cómo que "Taehyung"? ¿No había otro mejor nombre? Cualquiera podría llamarse así y sería todo menos un demonio.

"Kim Taehyung" Balbuceó en tono de burla.

—Te lo juro, Lisa lo invocó hace un par de días y dice que es jodidamente ardiente — expresó con entusiasmo el chico pelirrojo, aquel que tenía rato queriendo convencer a Jungkook de que todo lo que mencionaban entre los pasillos de la escuela era verdad.

—Hobi, cariño... —con voz dulce que subió de tono enseguida. — ¿Podrías guardar silencio un momento? ¡Me tienes harto!— exclamó el pelinegro. Su amigo dio un pequeño saltito del susto en su lugar por el tono brusco.

—Jk, solo quiero saber si realmente es posible eso... ¿Te imaginas? ¿Poder tener relaciones sexuales con un demonio? — su mente divagó. —Será cómo te lo plantean en esas historias o .. — Jungkook lo interrumpió.

—¿Porqué te interesa tanto? — clavó su mirada en él dejando de lado su budín de chocolate. —¿Acaso Yoongi no te complace?

Hobi se atragantó con su propia saliva ante tal pregunta personal poniéndose rojo de la cara en segundos.

Jungkook soltó la carcajada. —Para eso sí te pones tímido pero para saber del demonio sexual no— Hoseok le dio una palmada en la frente para callarlo.

—No es eso, Yoongi hmm si es bueno... M-mucho — dijo bajito. Se tapo la cara con vergüenza por la información dada. Su amigo no tenía por qué saber esto, era personal. Serpenteo las manos y cambio el tema insistente. —Dime Jungkook, sin más rodeos ni peros, ¿Si es posible invocar a un demonio sexual?

Jungkook solo emano una risita burlona.

Por supuesto que era posible, solo se necesita el nombre real de la deidad y algunos artefactos específicos para ello. Y con esto ultimo mencionado, si quería intentar, corría con la pizca de suerte; su madre tenía tiempo interesándose en esos temas así que por lo material sería fácil.

Suspiró pensativo dejándose llevar por la curiosidad de su mejor amigo. Sería fácil tenerle una respuesta verídica si quería ayudarle a la curiosidad y nada de esto lo haría por él mismo, solo será un favor por la insistencia del pelirrojo.

—Hmm no lo sé ... Búscame mañana y te tengo una respuesta — engulló la cuchara en el budín y se llevó un gran bocado a la boca.

Hobi asintió emocionado por la respuesta que Jk le dio y continúo tomando su almuerzo feliz para después ir a las clases faltantes.

🐈🐈🐈

—Madre ... ¿Estás aquí? — preguntó en voz alta al llegar a su hogar.

Jungkook había llegado más tarde de lo habitual a casa y una parte de sí temía obtener una reprimenda por no haber avisado de su presencia tardía a comer pero al no obtener una respuesta de su progenitora, suspiró aliviado y dejó las llaves sobre la encimera.

Su mochila fue a parar a uno de los sillones y él se dirigió a la cocina en busca de un bocadillo ligero y un gran vaso de agua.

🐈‍⬛—Tu madre está molesta... ¿Porqué tardaste?

—Oh, Rüssel — se acercó al felino y lo tomó entre sus brazos para acariciarlo.

🐈‍⬛—Te hice una pregunta, no te hagas el imbécil — encajó levemente sus garras en el pecho del chico para que lo soltara.

—¡Auch! ¿No eres realmente tú quien está molesto en vez de madre? — se quejó dejando caer al gato al suelo, quién solo aterrizó en sus cuatro patas sin molestia alguna de por medio. El felino se alejó un poco en distancia y se sentó, mirándolo fijamente esperando una respuesta de su amo.

—Está bien... — rodó los ojos, sabía que si no contestaba, el gato estaría molestando de más con su presencia o inventaría cualquier cosa a su madre con tal de ser un queda bien y obtener más latas de atún en el almuerzo. —Tuve algunos trabajos pendientes que debía entregar, nada del otro mundo. Hobi me atrasó por ir a comprar algo para su novio y aparte necesitaba sabe... — guardó silencio, buscó con la mirada al gato pero este ya no estaba en la cocina, al parecer se había marchado dejándolo solo.

Jungkook chasqueo la lengua, de nuevo le hizo lo mismo de primero sonar interesado para ver si saca un beneficio propio pero cuando no es así se va, actuando indiferente ante la vida afuera del hogar en el que habita desde hace 7 años.

Hoy con esto se sintió más convencido de que algunas veces los cuestionamiento de Rüssel eran más por costumbre convenenciera.

Sin más se llevo consigo el vaso de agua y un par de manzanas del frutero hacia su habitación.

A mitad de las escaleras el felino salió de su escondite y decidió seguir a su amo detrás cómo si nada.

Al entrar a la habitación Jk dejo las cosas en el buró cerca de su cama y se dispuso a buscar su laptop entre las ropas hechas bulto que tenía regadas por todo el suelo. En su mente solo se repetía constantemente que necesitaba recabar más información porque lo que le había dicho Lisa al finalizar las clases no había servido de nada, al igual que lo de Jennie, SeokJin y Sana.

Renegó al paso de los minutos, no encontraba por ningún lado el dichoso aparato.

Se quedó parado al centro de la habitación mirando a su alrededor. En su mente abarcó otro pensamiento; tenía que limpiar el desastre que tenía por todos lados, la ropa ya no tenía un buen olor y si todo seguía así no encontraría nunca su laptop.

Sin más se dispuso a ordenar. Agarró una por una cada prenda hasta formar una pila de ropa y las hizo puño para cargarla en brazos y llevarlas al cesto de lo sucio en la habitación de al lado.

De nuevo regresó a la suya y con más tranquilidad sacudió y rebuscó hasta debajo de su cama.

Moviendo varias cajas de zapatos en los detalles finales de la limpieza, la vio ahí, con el gato acostado encima de ella.

—¡Joder Rüssel! Pudiste haberme dicho desde un principio que estaba aquí— jaloneo el aparato bruscamente haciendo rodar al gato.

Se sentó encima de la cama cruzándose de piernas y posicionó la laptop en su regazo para abrirla dando comienzo a su búsqueda. Primero que nada necesitaba investigar las anécdotas de las personas que decían ya haberlo hecho, así que entró al grupo de la prepa dónde todo el alumnado se encontraba.

En un principio ese grupo era para anuncios de las materias y actividades de la escuela pero con el paso del tiempo se volvió más para críticas de maestros y claro, para hacer chistes en cualquier sentido. Tomando con ello la libertad de hablar de cualquier tema.

"Solo tuve que ponerme frente al espejo y repetir su nombre"

"Es una farsa, lo intente pero no pasó nada"

"Es en una hora específica "

"La hora no interesa, es un demonio, si te ve poco atractivo no se va a presentar frente a ti "

"Vayan a la iglesia"

Esos eran unos de los cuantos comentarios encontrados en varias publicaciones hechas pero igual nada servía.

Jk soltó un suspiro frustrado, bebió del vaso de agua que dejó en el buró más cercano a él y abrió mejor el navegador.

"Demonio sexual Kim Taehyung"

Dio click en el buscador y varias páginas se desglosaron en segundos, las primeras eran el típico click bait que hablaba de todo menos de lo importante, otras que solo narraban lo que algunas personas juraban que tuvieron su encuentro y otras que por supuesto eran un chiste.

Resopló con cansancio al pasar los minutos porque no encontraba nada, esta situación le estaba pareciendo absurda y agotadora dejando así llevarse por el pensamiento situado de que tal vez no era real, que solo podría ser una vil mentira creada por la gente para quedar bien con quiénes preguntaran sobre el tema y así obtener la poca atención que sus rodeados no les daban con frecuencia.

🐈‍⬛—El Signore Taehyung no es fácil de encontrar, mi estimado amo Jungkook — se sentó a su costado sin quitar la mirada del computador.

—¿Cómo lo sabes? — preguntó un poco curioso y dejó caer su espalda sobre el colchón buscando sentirse más cómodo. Las piernas comenzaban a entumecerse y era mejor estirarlas. Su computadora quedó frente al gato.

🐈‍⬛—Porque él es especial, aparte me temo que el "Kim" es erróneo, realmente su apellido es Vante... — respondió quitando su atención del computador y empezó a acicalar su pelaje unos segundos para después hacer una pausa y continuar. —Si estás interesado en él yo podría ayudarte, pero... ya sabes el trato.

—Rüssel... — miró al techo, sabía perfecto lo que quería pedirle pero no estaba tan dispuesto. —No voy a dejarte mi cama a tu disposición.

🐈‍⬛—Entonces suerte buscando lo inbuscable en Internet — le miró de reojo. — Solo diré que sin mi ayuda te perderás la mejor follada de tu vida, y mira que bien te hace falta... — insinuó y se acostó haciéndose bolita cerrando sus ojos.

Jungkook bufó. ¿A qué se refería con que le hacía falta? Él no hace esto por el encuentro, solo es para tener el veredicto de que si existe el mentado demonio y ya. No más.... Aunque.

Se quedó pensativo.

—Está bien pero — su mirada se clavó en el gato que actuaba con indiferencia. —Solo podrás usar tres veces en la semana mi cama completa, en esos días yo dormiré en el suelo, ¿Te parece? — se reincorporo, aferrado a su trato implorando por dentro ser aceptado.

El felino bostezo y se estiró.

🐈‍⬛—¡Hecho!

Jungkook sonrió en grande y apretujo al gato contra su pecho mostrando gratitud. El minino por supuesto se quejó y serpenteo entre el agarre del humano para zafarse.

Que no crea que la tiene fácil. Pensó Rüssel.


🐱🐱🐱


—¿Es necesario tener la manzana sobre mi cabeza? — preguntaba Jungkook tratando de equilibrar el fruto, su mirada en pequeños instantes se clavaba a través del espejo para ver al gato que se encontraba a sus espaldas, exactamente fuera del círculo de sal que estaba trazado en el suelo.

🐈‍⬛—Sí, te he dicho que el Signore es especial, la clave para atraerlo es estar limpio y las manzanas — contesto tratando de sonar lo más convincente posible.

—¿Pero porqué la manzana? — el fruto se mantuvo en su lugar y bajó las manos poco a poco hasta situarlas en su regazo.

🐈‍⬛—No sé, de seguro le prende que tu petición sea cómo el fruto prohibido— meneo su cola de lado a lado.

—¿Cómo la metáfora de Adán y Eva? — clavo su mirada de nuevo en él. El minino solo asintió.

🐈‍⬛—Bueno, ya son las 2:21am, en un minuto más harás la mención justo como te la enseñé, ¿Okay? Suerte ... — se estiró para después dar media vuelta y salió del cuarto de baño dejando a un Jungkook confundido.

El joven tomó una gran bocanada de aire sin perder el equilibrio de la manzana, con ayuda del espejo pudo confirmar que estuvieran en orden la posición de las velas, las cuales debían estar una delante de él, otra detrás y otras dos pero una de cada lado.

También checó que el círculo de sal no tuviera ninguna rotura y que estuviera justo él en el centro de este; el el trazo formaba un pentagrama "mal dibujado" por el gato. Dudoso, pero ya no había vuelta atrás.

El reloj marcó la hora acordada. 2:22am. Era hora de comenzar la acción.

El pelinegro conectó su mirada en el espejo dejando de lado sus pensamientos de que se veía ridículo y se centró solo en lo que Rüssel le había enseñado hace un par de horas atrás.

Aclaro su garganta y con voz clara musitó tres veces.

"Signore Vante Taehyung, ti invoco per soddisfare i miei desideri carnali."

Cuando la tercera vez fue repetida, una ligera brisa se coló por el cuarto haciendo destintilar las velas en su lugar, insinuando que posiblemente se apagarían para dejarlo en completa oscuridad.

Pero aquello pensado no pasó, las velas volvieron a iluminar cálidamente el cuarto de baño.

Jungkook espero curioso unos segundos a que algo más pasara pero no, nada.

—¿Y si lo repito otra vez? — se mordisqueo el labio.

Comenzaba a sentirse absurdo con el pasar de los minutos y poco a poco cayendo en el convencimiento de su parte atea.

No.

Se aferraría a las palabras de Rüssel, si es posible.

Respiró de nuevo y con una voz ahora más firme y seguro de si, repitió de nuevo tres veces.

"Signore Vante Taehyung, ti invoco per soddisfare i miei desideri carnali."

De nuevo la brisa de aire se coló logrando apagar todas las velas dejándolo ahora sí en completa oscuridad.

Tragó duro. Asustándose un poco así mismo por la luz que su teléfono emanó segundos después de lo sucedido. Cerró los ojos.

Los segundos pasaron y su mente le jugó mal, ahora no quería abrir los ojos por temor de lo que podría encontrarse frente a él o detrás.

Se calmó así mismo. No hay nadie ni nada.

Y si, era verdad, porque no se escuchaba con él ni siquiera un ruido, ni un llamado. Ninguna presencia.

Abrió los ojos, quitando con brusquedad la manzana de la cabeza e inspeccionó a su alrededor lo poco que su vista lograba captar.

Exacto. Nada.

Bufó molesto. Se levantó del suelo y pateó una de las velas con berrinche estropeando con esa acción el círculo de sal dibujado.

Se acercó al pomo de la puerta con la mano libre y la abrió mientras balbuceaba incoherencias por el enojo que sentía de haber creído ciegamente en la palabra de Rüssel.

Había perdido el tiempo, solo eso.

—Stupido gatto... no... stupido demone

Per un nome così ridicolo ... Vaffanculo, sapevo che non esisteva.

Vai all'inferno.

—De allá vengo, ¿Ya me vas a regresar?

Jungkook se quedó estático al escuchar esa voz gruesa detrás suyo, la manzana cayó de su mano por la sorpresa y rodó por la habitación hasta perderse en alguna orilla.

Acto seguido el joven se mordió el labio inferior con nerviosismo y lentamente dio vuelta hacia dónde la voz había emanado.

Al captar su mirar en el lago correcto, se percató que frente a él a unos cuantos cortos metros se encontraba un chico más alto que si de unos preciosos ojos color verde esmeralda, sus pómulos y mandíbula muy bien marcadas y una nariz fina. Su cuerpo era delgado pero muy bien definido, destacando en él una cintura pequeña y bien entallada en esa preciosa camisa de vestir blanca que iba en conjunto con unos ligeros pantalones negros de vestir.

Los brazos estaban descansando cruzados frente a su pecho pero una mano tocaba ligeramente su barbilla, jugueteando con su dedo índice entre su labios y nariz, curioso.

Jungkook tragó la saliva acumulada al posar su vista en la bonita cabellera larga acaramelada que levemente cubría un poco los costados de sus orejas y que con su flequillo despeinado estropeaba muy sutil la vista de sus ojos.

El mayor se acercó lentamente hasta él y una risita burlona se escapó de los finos labios al mirar al joven tan asombrado ante su presencia.

—¿No vas a decir nada, de repente te volviste mudo? — preguntó en un tono neutro pero burlón, haciendo que las piernas del pequeño Jungkook temblaran. Sonaba muy ardiente la poca ronquez de su voz.

—N-no ... Es solo que no creí que fueras real ... — dijo mirándolo embobado de arriba abajo. Sus manos comenzaron a picar por tocarlo.

—Si no lo fuera no hubieses hecho el ridículo allá adentro — soltó una risa nasal.

—¿Ridículo? — indignado.

—Sí, tenías una manzana en la cabeza. ¿Eres cirquero o algo por el estilo? — analizó al más bajo con sus profundos y bonitos ojos.

—N-no — balbuceó.

El demonio con una apariencia un poco mayor a la de él comenzó a caminar alrededor sin quitarle la mirada de encima, inspeccionaba cada detalle.

—Entonces... ¿Porqué la manzana? — su andar se detuvo justo detrás del chico y sus ojos fueron a dar en el trasero pomposo del menor.

—Me dijeron que era parte de la invocación.. — sus manitas se juntaron nerviosas para jugar con sus deditos, no sabía que hacer, se sentía muy observado.

—¿Quién te hizo creer semejante estupidez? — soltó la carcajada que inundó toda la habitación.

Jungkook se puso rojito de la vergüenza tras la risa. Si lo pensaba a fondo la palabra del demonio era correcta, si era ridículo.

—Rüssel ... Mi gato — su respiración se atasco cuando lo sintió acercarse un poco más a él.

—¿Rüssel? — preguntó, estando a unos pocos centímetros de él sus dedos comenzaron a trazar la silueta del cuerpo de Jungkook sin llegar a tocarlo. Solo marcando el posible roce en el aire.

Jungkook se estremeció.

Asintió despacio. —Sí, ¿Lo conoces? — su mirada fue hacia el espejo de cuerpo completo que se encontraba en la esquina de su habitación y expectante ante el actuar contrario, solo se limito a mirar con bastante curiosidad cada movimiento que el desconocido detrás de él hacía.

Al parecer Vante no quería tocarlo del todo, es cómo si Jungkook se tratase de algo frágil ante sus ojos y podría desmoronarse al toque.

—Claro, solo ese estúpido gato sabe perfecto cómo llamarme — se relamió los labios cuando sus dedos llegaron a la cintura. —Dime ... ¿A qué se debe tu llamado, joven Jungkook? — se alejó dos pasos y clavo su mirada en el espejo para conectar con los ojos curiosos.

—¿C-cómo sabes mi nombre?— con sorpresa.

No hubo respuesta.

Jk desvió la mirada y respondió a la pregunta que se le había hecho primero. —Bueno ... En realidad solo necesitaba saber que fueras real y ya, hasta ahí ... — se encogió de hombros un poco indiferente.

—¿Sólo eso? — preguntó incrédulo ¡¿Para eso me llamaste?! — con ligera molestia en su voz. Había sido interrumpido para venir y no hacer nada.

¿Era verdad lo que decía? ¿Para eso lo quería el pelinegro, para mirarlo y ya?

Maldito Rüssel. Pensó. Abriendo el hocico para estupideces innecesarias. Lo de tocar los cojones nunca se le ha quitado al parecer, y está cumpliendo la promesa que le había hecho la última vez que se miraron.

— ¡Eepa! — apuntó con un dedo. — No me levantes ni poquito la voz — contestó con un tono más alto que el mayor.

—Oh ... — sonrió para si y acortó la distancia. — Eres un contestón ... me gusta — susurro junto a su oído estremeciendo de nuevo al pelinegro por el tan repentino acercamiento. —Pero es una lastima — puchereo. —Porque yo mando aquí y nadie me puede decir qué hacer Kookie... Rompiste el círculo — sus manos lo tomaron por la cintura y la apretó apegándolo a su cuerpo.

Jungkook no pudo evitar emitir un jadeo ante el choque. Una corriente invadió cada fibra de su cuerpo y el libido se hizo presente con tan poco.

—¿En serio crees eso? — le sonrió de manera burlona y sin pensarlo más dio la media vuelta para quedar frente a él.

Sus pupilas se dilataron al instante en que la locura de un pensamiento corrió por su mente.

Sus manos ya no aguantaban, su cuerpo pedía más cercanía y sin más embrollo lo tomó por el cuello de la camisa con firmeza y lo atrajo hacia él para plantar sus labios en los suyos. Uniéndose en un beso lento, torpe y ligeramente tosco al paso de los segundos.

Jungkook se apegó más a su agarre chocando su abdomen contra la pelvis del mayor, la cercanía al parecer no bastaba, se restregaba en él con ímpetu mientras sus labios seguían unidos en un sonoroso beso.

Vante jadeo, abrió más la boca dándole paso a la lengua de Jungkook e hizo que el beso fuera más profundo y necesitado. Sus manos se posaron en las caderas contrarias e hizo que Jungkook diera un salto para abrazarse a su cintura y enredar sus piernas teniendo así un mejor soporte, el menor se abrazó a él por el cuello y ahora las grandes manos se encontraban en su trasero tocando con morbo.

Jungkook gimió en sus labios al sentir un apretón en sus nalgas, cortando el beso y sus labios hambrientos llegaron hasta el cuello de Taehyung, dejando algunos besos húmedos contra la piel cálida. Enredo una de sus mano entre las hebras acarameladas y dio un tirón hacia atrás para tener más acceso a la piel canela contraria.

Era deliciosa, caliente y suave.

Recorrió la camisa a un lado con la mano libre y al ver el acceso descubierto de las clavículas marcadas, las lamió gustoso.

Mhmm~ — Tae dejó escapar un gemido ronco al sentir su piel ser mordida. Al mocoso le gustaba dejar huellas.

Jungkook sonrió socarrón al escuchar su respiración entre cortarse, entendió que aquello le había gustado pero lo dejó de lado y se acercó de nuevo a sus labios para besarlo de la manera más morbosa y lasciva que su cuerpo le indicaba.

Taehyung no aguantaba más, el mocoso sabía lo que hacía y lo que provocaba, la erección en sus pantalones era la clara de demostración de aquel pensamiento.

Se acercó hasta la cama a un par de pasos y recostó a Jungkook en esta, posando sus manos a cada lado de su cuerpo para no aplastarlo continúo deleitándose en los besos tronados y húmedos que tanto le habían agradado.

Con una de sus manos recorrió con parsimonia desde el cuello de Jungkook, siguiendo hasta su pecho, cintura y muslos.

La ropa comenzaba a estorbarle, necesitaba tocar y mirar la tersa piel debajo de él.

Rompió el beso.

Levantó a Jungkook un poco y le quitó la camisa con prisa, se deshizo del cinturón y desabrochó el pantalón que traía para quitárselo de un tirón.

Jungkook solo observaba lo que Tae deshacía y el cómo los ojos esmeralda se tornaron levemente oscuros al momento en que se clavaron sobre el bonito panti de encaje negro que él portaba. Se puso rojo de la cara, inevitablemente, Tae lo devoraba con la mirada en toda su extensión mientras se relamía gustoso los labios.

Una ligera línea de baba imaginaria se escapó de la boca de Tae al mirar el pene de Jungkook atrapado entre la fina tela, su falo se asomaba levemente con algunas gotas de presemen en la punta.

—¡Joder! ¿Esto es para mí? — preguntó con un ligero tono burlón.

Jungkook se puso más rojo y no contesto. Al contrario, se apegó más al colchón sintiendo vergüenza.

Taehyung por su parte se agachó hasta quedar frente al miembro del chico.

Rozando sus labios por encima de la tela de encaje, Jungkook jadeo quedito ante la leve caricia acompañada de la respiración cálida muy cerca de su miembro.

—Se mira tan bonita ... Lastima que no la necesitamos — tomó la tela entre sus manos y la trozo liberando la virilidad de Jungkook.

Jk gimió al sentir un beso en la parte interna de sus piernas, Taehyung había comenzado un camino tortuoso de caricias sin llegar a tocar su entrepierna y se removió en el colchón disgustado, necesitaba ser atendido, su miembro rogaba por tener toda la atención.

—¿Cuál es la prisa, Dolcezza? — mordisqueo el hueso de la cadera tentando a Jungkook a rogar.

—Por favor ... — se mordió el labio inferior y llevo sus manos hasta el cabello de Tae, sus dedos se adentraron entre las hebras suaves y lo sujeto con firmeza.

Tae no quería ceder ante esa acción pero Jungkook lo jaló con más fuerza y musitó claro. — Déjate de jueguitos y chúpamela de una puta vez — guío la boca contraría hasta su miembro e hizo que lo recibiera sin más peros.

Un gemido ronco al sentir la humedad en su pene, Taehyung gruñó por el acto del chico pero no se alejó, al contrario, se sentía extrañamente atraído. Habitualmente él es que llevaba el mando en todo momento pero al parecer esta vez no sería así.

Era peculiar, las pocas personas con las que ha estado no habían logrado ni un poquito tenerlo de la manera en que lo tienen ahorita. Tan sumiso, siendo su boca follada por alguien que buscaba más su placer propio sin importarle el otro.

Era como si los papeles se intercambiarán y esta vez no eran para él satisfacer sus propios deseos carnales egoístamente.

Las caderas de Jungkook formaron su propio vaivén contra la boca del mayor, soltaba gemidos cada que entraba hasta el fondo de la cavidad, no importaba las horcadas que esto le crearán al contrario, se sentía muy bien follarse esa cálida boca y sentir como la lengua de vez en cuando envolvía su miembro creando el sonido más obsceno en la habitación por la combinación de la saliva y sus jugos pre seminales.

Mmhg ~ así ! — soltó su agarre de las hebras caramelo y se dejó llevar perdido en el placer, pero Tae no se lo permitió porque este detuvo sus movimientos sacando el pene de su boca creando sonido de pop en el aire.

—¿Porqué paras? — lloriqueo.

El mayor lo miraba con los ojos un poco llorosos, se limpió la saliva de sus labios con el dorso de su mano. —No vas a venirte tan pronto, no eres el único que obtendrá su orgasmo esta noche — la ronquez de su voz hizo flaquear a Jungkook.

El pelinegro comprendió y le sonrió ampliamente incorporándose de rodillas en la cama hasta atrapar de nuevo los labios de Taehyung contra los suyos. Sus manitas tocaron torpemente el pecho hasta dar con los botones de la camisa, los desabrochó lo más rápido posible pero no sé la quitó, era lo de menos, su atención mejor fue a dar en el botón y cierre de los pantalones para desabrocharlos y dejarlos caer a la par hasta el suelo.

Con esto el pene de Taehyung fue liberado chocando contra el vientre de Jk y este rompió el beso para echarle un vistazo a aquello cálido que se sintió contra su piel.

Sus ojos brillaron, era grande, un poco más que el suyo propio. Tragó duro, un cosquilleo le recorrió el cuerpo al imaginarse aquel trozo de carne perderse entre sus nalgas.

—¿Qué pasa? — preguntó Tae tocando las mejillas de Jungkook para que lo mirara a la cara.

Este negó con la cabeza sin responder a la pregunta y tomó por los brazos a Tae para tumbarlo de espaldas a la cama y subirse a su regazo.

Su entrada se contrajo al primer roce de sus miembros. Jungkook hizo un caminito de besos entre la mandíbula, cuello y clavículas, chupando y lamiendo cada marca roja que sus mordidas dejaban. En cambio las manos de Tae se concentraron en tomar de las nalgas para que siguiese frotando de adelante hacia atrás contra su miembro.

Los suspiros y jadeos inundaron la habitación y las primeras gotas de sudor adornaron sus cuerpos. Jungkook quería más, quería ser penetrado, sentirse lleno. Se erguío acomodándose mejor y tomó el pene de Taehyung con su mano, esparció por todo el tronco el líquido pre seminal para usarlo de lubricante y lo alineó en su esfínter.

—¿Estás seguro? ¿No quieres que te prepare bien? — su tono denotaba asombro por las acciones del menor.

—No hay tiempo, te necesito dentro mío— gimoteo y se dejó caer poco a poco sobre el pene erecto, sus paredes ardían por la intromisión pero el placer que el roce caliente de este le creaba era cada vez mejor con el paso de los segundos.

Mordió sus labios con fuerza al sentirlo por completo dentro suyo y espero el tiempo necesario para que su cavidad se adaptara al grosor.

Tae se quiso incorporar para besarle y hacer que se distrajera del dolor que podría estar sintiendo pero Jungkook no se lo permitió porque lo empujó de nuevo a la cama de manera brusca y comenzó a moverse lentamente sobre su miembro.

Las manos buscaron soporte en el pecho de Tae a la par que sus caderas aumentaron cada vez más el ritmo, creando así un chasquido obsceno de sus nalgas chocando contra los muslos contrarios.

mmgh ~ — gimió al rozar su punto. — Dios.. — se penetró con demasía para sentirlo de nuevo tocar aquel lugar dónde la cordura se nubla.

—¿Qué mencionaste? — pellizco sus nalgas por el nombre dicho.

Jungkook se quejó pero soltó más una risa al darse cuenta de lo que sus labios habían pronunciado. —Lo siento

Tae emitió un leve gutural atascado de su garganta y lo tomó de la cintura para girarlo en la cama, quedando ahora él arriba.

—Las cosas aquí no se arreglan con un lo siento.

Paró de penetrarlo y lo volteo sin titubeos para dejarlo en cuatro. Apretujo la cintura para alinear el trasero pomposo contra su miembro y lo penetró de nuevo. Jungkook chilló por la intromisión brusca pero sus lloriqueos fueron cambiados a gemidos en segundos.

Taehyung ahora lo estaba follando con dureza, sus finas manos apretaban sus nalgas hasta dejarles impregnadas marquitas rojas.

Mmhg ~ ah ! Ahí ! — un gemido alto y agudo anuncio que el miembro de Tae había tocado de nuevo su punto dulce.

Tae recostó todo el pecho del chico contra el colchón y Jungkook chilló cada vez más con las estocadas bruscas y profundas que daban contra su próstata una tras otra.

La posición en la que estaba hacía que todo se sintiera mejor y más profundo.

La cama rechinaba, la cabecera pegaba contra la pared y los gemidos de ambos mezclados con la pelvis de Tae chocando contra las nalgas de Jungkook eran un exquisitez al oído mismo.

El orgasmo estaba cerca, los brazos de Jungkook lucharon un poco por mantener el equilibrio y posicionarse bien en cuatro. Sus ojos eran agua ligera por el placer excesivo que su cuerpo estaba experimentando.

Más, más, quería más.

Y como si le pudiesen leer la mente. La mano del mayor viajo hasta su cuello, lo levanto y apegó a su pecho sin perder el ritmo de las estocadas. Un par de segundos después la espalda quedó arqueada y con la mano libre, Vante tomó el pene de Jungkook para masturbarlo.

El exceso de sentires le estaba nublando cada sentido, su culo siendo roto, la mano en el cuello negándole oxígeno y su pene ser masturbado con fulgor.

Era demasiado, su boca se abrió y la saliva se escapó de ella, cayendo hasta humedecer la sábana debajo de ellos. —Mmgh ~ ah ! ah ~ !

Sus pies hormiguearon, su abdomen se contrajo, estaba muy cerca.

—Vamos Dulzura, córrete para mí.

Y esa simple frase emitida por la voz ronca junto a su oído bastó para liberar su semilla en las sábanas y parte de la mano de Taehyung.

Acto seguido sintió como su pecho cayó de nuevo contra el colchón, su recto fue penetrado profundamente un par de veces más y con el gemido ronco de Tae dejando en claro que había encontrado también su orgasmo propio...

Se quedó dormido.

Sus sentidos se apagaron hasta quedar todo en completa oscuridad.

🐈🐈🐈

El sonido de un teléfono celular inundó las cuatro paredes de manera molesta.

Perezoso y torpe estiró su brazo para tantear contra la cama y dar con el aparato ruidoso, pero un bulto desconocido a su lado le hizo abrir los ojos de golpe. Su vista nublada captó unos cabellos acaramelados descansando en la almohada a su costado, se talló los ojos pensando de que se trataba de una imaginación pero no, alguien a su lado estaba durmiendo plácidamente.

Se puso de rodillas encima de la cama y cruzó sus piecitos por detrás para sentarse en ellos.

Su mente aún no recobraba los recuerdos de la noche anterior por lo que seguía confuso mirando al hombre a su costado sin entender nada.

Se mordisqueo las mejillas por dentro hasta que vio al individuo removerse, este abrió los ojos lentamente y enseguida bostezó ruidosamente, se volteo para admirar pero no esperaba encontrarse con un pelinegro observándolo con confusión.

—Veo que ya te despertaste ... — se estiró alejando la sábana de su pecho.

Los ojos de Jungkook se abrieron en grande al notar que no traía consigo una camisa o algo que le cubriera.

—No me mires así, qué estás casi igual — dijo burlón y Jungkook se miró así mismo para darse cuenta que tenía razón, solo tenía puesta su ropa interior.

Cómo acto de reflejo agarró la sábana y se cubrió así mismo dejando al descubierto a un desnudo Taehyung pero no pudo evitar soltar una expresión de asombro y cubrirse la cara que se había pintado de un rojo peor que tomate fresco listo para comer.

—Oh, Dolcezza — se sentó en la cama con una sonrisa socarrona.

"Dolcezza", saboreo el apodo en su boca y la mente de Jungkook hizo click.

Cómo si se tratase de un proyector de películas, el recuerdo y las sensaciones de la noche anterior pasaron frente a sus ojos en milisegundos.

Su corazón latió con fuerza.

Aquello no pudo evitar una reacción diminuta en su entrepierna.

—¿Signor Vante? — Balbuceó entre la sábana.

El acaramelado soltó una risita y lo descubrió para que le mirara.

—Él mismo — sonrió y sus ojos esmeralda conectaron con los avellanas.

Una sonrisa juguetona se posó en los labios de Jungkook. Demonios, era jodidamente guapo. Pensó.

Tae enseguida captó las intenciones del chico y se relamió los labios listo para atacar su boca, pero de nuevo el sonido del celular sonó escandalosamente.

Jungkook busco con la vista el aparato y al encontrar de dónde emitía el sonido, se levantó y fue hasta el escritorio pequeño para contestar.

Una llamada entrante de Hobi adornaba la pantalla del aparato.

Jungkook la aceptó.

— Y bueno ... ¿Qué pasó, resultó real el demonio o no? — la voz curiosa de Hobi inundó su tímpano.

Jungkook se mordió el labio al mirar al nombrado en su cama.

— No lo sé, búscame otra vez mañana a primera hora y te tengo la respuesta clara.