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Solamente tú (suerte #1.5)

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Summary

Spin off de la Saga suerte ========== Aron Philips había perdido la fe en el amor, después de tantos desaciertos no podían pedirle que siguiera creyendo en un sentimiento que se le antojaba demasiado egoísta y escurridizo. Pero entonces una mudanza cambiará sus creencias y le devolverá la ilusión, algo que creía totalmente perdido. Scott Adkins nunca le había dado demasiada importacia al amor, sabía que existia pero jamás imaginó que le tocaría experimentarlo en carne propia...y menos con un chico. Scott no es gay, pero por Aron está dispuesto a ser cualquier cosa. ======== Una pequeña historia de amor...porque todos queremos saber como empezó todo entre Scott y Aron. 😉💞 NO copias NO adaptaciones Todos los derechos reservados

Status
Complete
Chapters
10
Rating
5.0 10 reviews
Age Rating
18+

Uno

Sabía que no debía mostrarse tan desanimado, sabía que todo aquel follón de la mudanza era su culpa ( en su mayoría), pero es que era tan difícil mostrarse animado por algo que le parecía tan tedioso. Una nueva mudanza ¿y qué? Se había cambiado de casa tantas veces que ya hasta creía conocer el país entero y cada lugar era igual al anterior; no podía acostumbrarse demasiado pues sabía que tarde o temprano tendría que empacar sus cosas de nuevo y partir a un lugar distinto. Ya hasta empezaba a considerar la idea de dejar todo empaquetado en cajas, así la próxima vez se ahorraba el trabajo.


—Estamos por llegar, cielo —informó su madre con la voz cansada y un poco irritada.

En realidad Aron no podía culparla, después de todo la pobre mujer se había pasado la primeras cinco horas de viaje tratando de entablar conversación con él, cosa que fue un fracaso total pues Aron arrastraba el peor humor en aquel momento y nada de lo que Lily dijera le serviría para hacerlo más participativo.

"Estás siendo un idiota" se dijo a si mismo, pero eso no mejoró su humor ni un poco. Lily Phillips era la mujer más dulce y comprensiva del planeta, era como un ángel caído del cielo, era la mejor madre del mundo entero, al menos eso a ojos de Aron...pero claro, todo hijo que ama a la mujer que le dio la vida pensaría eso. Sin Embargo Aron tenía muchos motivos para estar seguro de que su madre era una santa.

Desde que tenía memoria siempre habían sido ellos dos contra el mundo. Su madre luchando por sacarlo adelante a pesar de no contar con un esposo para echarle la mano y Aron tratando de ser un buen hijo a pesar de no contar con un padre que lo guiara por el camino. A pesar de todo ellos eran felices, a pesar de las continuas mudanzas y los tropiezos que se topaban de vez en cuando. Lily siempre había sabido como hacer que todo funcionara, de alguna manera ella siempre tenía la solución a todos los problemas...o bueno, a casi todos.

—¡Es aquí!— dijo la mujer emocionada al tiempo que estacionaba el auto frente a una bonita casa que desprendía un aura hogareña que le gustó a Aron. —¿Te gusta?

—Sí, es muy bonita.

Ambos bajaron del auto y fue Lily quien se precipitó por el modesto caminillo de entra, saltando como una niña pequeña. A pesar de su mal humor Aron no pudo evitar reír ante la visión de su madre, ella era toda luz y calidez. Su cabello era rubio y con la luz del atardecer, parecía refulgir como si fueran llamas doradas y brillantes.

—¡Vamos Aron!— dijo abriendo la puerta y haciéndole señas para que se acercara.

Aron tomó una larga respiración y se acercó hacia la casa, después de todo no es como que pudiera hacer nada más. La mudanza estaba hecha y no había manera de revertirla. Por dentro la casa era bonita, era de una sola planta pero se notaba amplia. Las cajas que habían llegado por la mañanas estaban ordenadas en la sala, al igual que los pocos mubles que su madre se negaba a soltar. El resto de muebles había sido proporcionados por la agencia de bienes raíces a la que Lily había acudido.

—¿Cuál es mi habitación? — preguntó Aron.

—Es la que está la final del pasillo y tiene una venta hacia el jardín trasero.

—Bien...

Avanzó por el pasillo y entró a la última habitación. Era bastante amplia y ya contaba con una par de repisas, una estantería, un escritorio y por supuesto, la cama. Se acercó a la ventana y echó un vistazo al patio trasero, el cual estaba bordeado por una sencilla cerca de madera...nada mal, para variar.

—¿Te parece si pedimos pizza?— su madre apareció de repente dándole un pequeño susto, el cual supo disimular muy bien. —Es que no tengo ganas de cocinar.

—Por mi está bien, solo asegúrate de buscar en tu la guía si hay algún delivery cerca

—Cieeeerto...—Lily sonrió haciendo que sus ojos amielados brillaran. Ella era hermosa y lucía tan joven que Aron había perdido la cuenta de todas las veces que la habían confundido como su hermana mayor. —¿Mientras esperamos la pizza, me ayudas a sacar las maletas del auto?

—Sí, ya voy.

Arrastrar cajas era un buen ejercicio y aunque fuera increíble, dicha actividad le había dado a Aron bastante resistencia aunque en realidad no se notara. Aron tenía rasgos bastante delicados que lo hacían lucir vulnerable y el odiaba que lo tomaran por débil; esa era una de las razones por las que había tenido que mudarse.

En su antigua escuela (al igual que en las anteriores) al ser el chico nuevo fue tomado como el blanco de todos los bullys que gustaban de disfrutar molestando a los más débiles, y Aron estaba acostumbrado eso, ya hasta había aprendido a no prestarles atención, además tenía un repertorio de respuestas sarcásticas e irónicas que dejaban fuera de combate a descerebrados que solo sabía usar sus puños para hacer daño. Pero si las palabras no era suficientes, Aron también era capaz de usar la fuerza para defenderse. El asunto es que aquellos chicos no solo se ensañaron con él por lucir "delicado", intentaron hacerle la vida imposible cuando se enteraron de que era gay.

Los soportó un par de semanas, fingió no darles importancia, luego se defendió con palabras y cuando eso no fue suficiente, les pateó el trasero y eso le valió una ida a la dirección, una mancha en su expediente y el odio de todos los chicos "heterosexuales" de la escuela. Además había recibido una amenaza directa de uno de los padres de familia..."ten cuidado, puede que te suceda algún accidente " había dicho aquel hombre y su madre no se lo pensó dos veces antes de tomar sus cosas y pedir un traslado en la agencia de viajes para la cual trabajaba.

Esa era la razón por la que Aron estaba tan inconforme con la mudanza. Odiaba haberse ido por una amenaza, el no era débil y las palabras de un estúpido padre homofóbico tampoco le daban miedo. Hacía mucho que Aron se aceptó a si mismo y ni siquiera su propia madre lo había rechazado por tener preferencias distintas, entonces le importaba una mierda lo que el resto del mundo pudiera pensar de él. Y sin embargo no había tenido más remedio que mudarse. Vaya mierda.

El resto de la tarde, se dedicó a sacar las maletas del auto y a tratar de organizar su nueva habitación lo mejor que pudo. Se tomo un tiempo para cenar con su madre y charlar sobre lo que le esperaba al día siguiente: el inicio de clases en una nueva escuela.

Cuando por fin pudo meterse a la cama, Aron deseó con todas sus fuerzas que las cosas fueran diferentes en aquel lugar, que las cosas salieran bien y que no tuviera que mudarse de nuevo, al menos hasta terminar la escuela. Estaba harto de ir de un lugar a otro como una planta rodante.

—Pero una planta rodante muy sexy...—se dijo con una pequeña risa antes de quedarse dormido.

Que iba a saber él que en aquel lugar encontraría algo que ni siquiera sabía que estaba buscando.


***********


Chestertown High era bastante grande y por la marea de jóvenes que pasaban por la puerta, Aron se dio cuenta de quizá era incluso más grande de lo que se veía a simple vista. Trató de ignorar lo mejor que pudo todas las miradas curiosas que se adherían a él. Quiso gritarle a todos que solo era un jodido estudiante nuevo y no un microbio listo para ser investigado, pero prefirió levantar la barbilla de manera desafiante y caminar altivamente mientras ingresaba al recinto y buscaba la secretaría para poder recoger su horario y hacer los últimos tramites.

Afortunadamente la secretaria no era de esas mujeres melosas que tratan de hacerse las amistosas. La regordeta mujer se limitó a teclear un par de veces en el ordenador, imprimió el horario y le entregó un pequeño mapa de la escuela junto a las llaves de su casillero. Aron salió de ahí con una cara de fastidio, su primera clase era la de biología. Que flojera.

Aron se consideraba un chico independiente y por eso se negó a buscar ayuda para encontrar su salón, por suerte era bueno para ubicarse y logró llegar antes de que la profesora cerrara la puerta.

—Oh, hola...—la mujer le sonrió, era joven y bonita. Y Aron supo que seguramente lo obligaría a presentarse frente al salón entero. —¿Tú eres el alumno nuevo?

—Sí.

—Muy bien, pasa adelante. —Caminó detrás de la mujer y entonces aplaudió para llamar la atención de todos. —¡A ver, todos pongan atención! Hoy tenemos un alumno nuevo. —Se hizo un lado y tomó a Aron de los hombros para pararlo justo frente al pizarrón —. Preséntate.

Y Aron maldijo de mil maneras distintas a la profesora, odiaba las presentaciones y por sobre todo odiaba las miradas curiosas y los murmullos que se elevaban a lo largo de salón. Seguramente ya estaban armando toda una historia sobre su vida.

—Me llamo Aron Phillips y vengo de Nebraska —dijo con su tono lleno de aburrimiento.

—Vaya, Nebraska ¿eh?. —La maestra sonrió —. Y cuéntanos, qué haces para divertirte.

—Existo, eso es lo que hago —sonrió de manera encantadora, una sonrisa que había perfeccionado con el paso de los años y por supuesto que eso puso incómoda a la profesora.

—Okey, toma asiento.

Caminó de manera perezosa hasta encontrar un asiento vacío y se dejó caer en el escritorio con desgana. Probablemente debería cambiar su actitud, o todo su día terminaría siendo un asco y sin embargo, no podía encontrar las fuerzas para ser optimista. Tenía sueño y estaba aburrido, aunque apenas estaba en el primer periodo.

—Míralo, parece chica — escuchó que decía un chico a su amigo por delante de él mientras se reía.

—Sí, venga...dile algo. — susurró el otro.

Aron suspiró sabiendo lo que se venía a continuación. Esperó pacientemente y se mentalizó para no perder el poco de paciencia que le quedaba.

—Hey— dijo uno de los chicos, tenía el cabello rubio oscuro y ojos castaños. En otra situación le hubiera parecido atractivo—.Así que vienes de Nebraska ¿eh?— Aron no dijo nada—. Tengo una duda ¿acaso estudiabas en una escuela para chicas?

El amigo del rubio idiota se hecho a reír por lo bajo. Aron sonrió de medio lado.

—De hecho sí, estudiaba en la misma escuela que tu padre.

Ambos chicos dejaron de reír para entrecerrar sus ojos en él...estaban enojados.

—¿Te crees muy graciosa rubiecita?— dijo el otro chico el cual tenía un cabello castaño claro y ojos verde aguado.

—Y tú muy ingenioso por lo que veo— se cruzó de brazos con aburrimiento—. Ahora si no tienen nada inteligente que decir, les sugiero poner atención a las clases, se ven como si lo necesitaran.

—¿No estás llamando tontos?— preguntó el rubio idiota.

—Si tienes que preguntar algo que es obvio...— dejó la frase al aire haciendo que los alumnos que estaban alrededor se rieran. De sobra esta decir que el par de idiotas enrojecieron de rabia.

Entonces la maestra llamó la atención de todos y les exigió poner atención en la clase. Sin embargo Aron sabía que eso no se quedaría así.

Sin duda aquel sería un primer día de clases bastante tedioso.


~~*~~


Scott había tenido un buen desayuno con su familia, como todos los días, luego condujo desde su casa hasta la escuela como todos los días y por último se encontró con su mejor amigo como todos los días.

Daemon lo esperaba en la entrada de la escuela. Estaba recostado a un lado de la puerta con su típica pose de "me importa una mierda el mundo". Scott sonrió divertido, a Daemon le encantaba lucir todo rudo y amenazante y lo gracioso era que hasta el mismo Scott se había ganado la etiqueta de "malote", cuando en realidad no lo era. Se consideraba un chico común, uno que de vez en cuando se metía en problemas y terminaba en la oficina del Director Travis, pero nada tan grave para ser considerado peligroso, como el resto de estudiantes lo veía.

—Hola Bro — se acercó a Daemon y chocó puños con él. —¿Llegaste hace mucho?

—Nah...— Daemon se pasó una mano por su negro cabello y suspiró —. Vamos adentro y así me pasas las respuestas de los ejercicios de química.

—¿No los hiciste?

—No entendía una mierda de ellos— se quejó arrastrando los pies hacia el interior de la escuela.

Daemon era inteligente y a pesar de tener esa fama de chico malo se las arreglaba para obtener buenas notas...a excepción de la clase de química, que era como su némesis. Scott no era un genio para dicha materia pero se las arreglaba para ayudar a su amigo, después de todo Daemon le ayudaba con la clase de Historia que venía siendo su propio infierno personal; eso de recordar fechas y sucesos importantes no era lo suyo.

Ingresaron al salón bajo la atenta mirada de toda la población femenina, que suspiraban embelesadas al verlos pasar, tan inalcanzables o al menos Daemon Colter lo era, porque a Scott le gustaba ser más accesible.

Mientras Daemon se encargaba de copiar los ejercicios a la velocidad de la luz, Scott vagó su vista por la clase con aburrimiento...hasta que escuchó la conversación que estaba sosteniendo un par de chicas.

—¿Alumno nuevo?— preguntó una de ellas con curiosidad.

—¡Sí! Lo vi en la secretaría cuando pedía su horario y ya te digo que es guapísimo... —la chica, que era morena y de un cabello rizado exuberante se abanicó el rostro con una mano —. Así todo lindo, como esos modelos de revista que lucen inocentes.

—Pues espero que compartamos aunque sea una clase con él —dijo la otra chica.

Scott ladeó la cabeza con una sonrisa. Era poco usual que nuevos estudiantes llegara a mitad de semestre. Pero dejó de pensar en ello cuando el profesor ingresó al salón para iniciar con la clase.


**


Cuando salieron de la clase de química Scott estaba listo para quedarse dormido y eso que la mañana recién iniciaba y aun quedaba muchas clases con las que lidiar. Junto a su amigo se arrastraron por los pasillos hasta que el sonido de libros cayendo al suelo llamo su atención. Más adelante había un chico tirado en el suelo con una pila de libros y cuadernos a su alrededor...y por supuesto ese chico no era otro más que Maxwellth Archer, quien tenía escenas de ese tipo todo el tiempo. Y como ya era costumbre, las risas no se hicieron esperar.

—Hay Maxi...—dijo un chico rubio acercándose al pequeño castaño de ojos azules para ayudarlo a ponerse de pie —. Eres tan despistado.

—Lo sé...—y el castaño se rio de su propia torpeza y eso era algo que Scott admiraba en secreto del ese chico, podía tener el peor día de su vida, pero siempre sonreía. Esa era una gran actitud.

—Me pregunto si algún día se aburrirá de ser tan desastroso—murmuró Daemon dándole una última mirada al desafortunado Maxwellth Archer y siguió su camino hacia la siguiente clase que era precisamente la de Historia.

Tomaron sus asientos usuales y cuando el profesor estaba por cerrar la puerta un chico cruzó por ella llamando la atención de todos. Era menudo, de aspecto atlético, su cabello era de un tono rubio brillante y estaba todo alborotado. Cuando escaneó el salón, Scott pudo notar que sus ojos era de uno tono gris pálido...bastante inusual.

—¿Eres el nuevo?— preguntó el profesor con entusiasmo y a leguas se notaba que eso fastidió al chico —. Preséntate por favor.

—Me llamó Aron Phillips— dijo el chico con un suspiró.

Las chicas causaron un revuelo al soltar risitas tontas y emocionadas. Entonces el profesor le indico al chico que se sentara y tuvo que quedarse en las primeras filas debido a que era ahí donde estaban los únicos asientos libres.

—Van a hacerlo mierda— le susurró a Daemon mientras despegara su vista de aquel chico rubio.

—Totalmente de acuerdo— Daemon negó con la cabeza— con esa carita de "no mato ni una mosca" no creo que siga ileso después del almuerzo.

—¿Tú crees?— hizo una mueca ante los vaticinios de Daemon, pero en el fondo también creía que el chico rubio tendría un "accidente" antes de que terminara el almuerzo. Los nuevos siempre tenían un mal primer día —. Pobre chico.

Daemon no dijo nada y el resto de la clase Scott se la pasó pensando en el chico nuevo y lo que iba a sucederle a lo largo del día y por una extraña razón...esperaba que no fueran demasiado duros con él.


~~*~~


Aron se había sentido tentado a ver sobre su hombro durante los cuarenta y cinco minutos que duro la clase de Historia. Le hubiera gustado darle otra mirada a aquel chico...el de cabello cortísimo y ojos azulados. Le había parecido lindo, pero en realidad Aron no quería empezar en aquella escuela yendo detrás de un chico, por muy guapo que le hubiera parecido, por eso se mantuvo con la vista al frente tratando de prestar a tención a la clase.

Cuando el timbre sonó se puso de pie tomando sus cosas, necesitaba ir al baño antes de ir a su siguiente clase que según su horario se trataba de Lengua. Al salir del salón lo primero que hizo fue preguntar a una chica por la ubicación de los baños.

—Oh, debes ir al segundo piso, porque los del primer piso están en reparación. —Informó la chica pelirroja sonriendo—, debes ir recto —señaló hacia la derecha—, ahí encontrarás las escaleras.

—Gracias.


—De nada, fue un gusto ayudarte. —Y para Aron fue agradable toparse con una chica que no lo veía como si fuera un trozo de carne a la venta. O como si quisiera saberlo todo sobre su vida.

Y como la chica lo había dicho, las escaleras estaban cerca y en cuestión de minutos pudo aliviar su vejiga con un suspiro. Se lavó las manos dispuesto a buscar su siguiente salón de clase, pero antes de poder salir alguien lo empujó de vuelta al interior del baño.

—Pero mira nada más a quien tenemos aquí —Y sí, se trataba del rubio idiota con el que se había topado en la primera clase —.Es nuestra rubiecita amiga.

Aron tensó la mandíbula pues el tipo no venía solo, había otros tres chicos detrás de él.

—Oye, basta...de verdad no quiero problemas —dijo Aron lo más calmado que pudo. De verdad no quería causar problemas el primer día, sabía que eso pondría triste a Lily —. Dejémoslo por la paz.

Intento pasar por un lado, pero una mano sobre su hombro se lo impidió.

—Eso no va a pasar, de aquí no sales hasta que pagues por llamarme tonto.

—Te aseguro que no quieres hacer esto.

—¿Es eso una amenaza? — preguntó con burla un chico de cabello oscuro.

—Es una advertencia.

Entonces el rubio idiota, que era el más alto de todos, le dio un tirón a su camiseta y lo estrelló contra la pared de azulejos. Aron no estaba preparado así que el aire salió abruptamente de sus pulmones a causa del golpe. Nadie podía culparlo por lo que sucedió a continuación, después de todo solo estaba defendiéndose.

Obviamente aquel cuarteto de abusones no se esperaba que Aron intentara defenderse y por eso fueron tomados por sorpresa. Aron soltó su puño directo en la nariz del rubio idiota haciéndolo dar un paso atrás con la sangre empezando a escurrir por su rostro. Sin perder tiempo se dobló sobre si mismo y encajó su hombro en el abdomen de chico que tenía mas cerca.

—Pequeña...m-mierda...—gruñó el chico sin aliento aferrándose a su estómago dolorido.

Al ver esto los otros dos se le fueron por encima tratando de acorralarlo, pero al ser más delgado y pequeño, Aron logró escurrirse de sus brazos y pateo la rodilla de uno haciéndolo gritar y perder el equilibrio lo que provocó que se golpeara la frente en uno de los lavamanos...por poco y se queda inconsciente.

—Solo faltas tú— sonrió de manera inocente viendo al único chico en pie y vaya si no lucía asustado. Pero el chico era demasiado orgulloso para irse y por eso alzó los puños tratando de golpearlo.

Aron sonrió divertido, la verdad es que le gustaba mucho pelear, no por nada había tomado clases de MMA en su antigua ciudad. Así que con una fluidez impresionante, Aron le lanzó una patada giratoria al tipo y lo mando volando fuera del baño....el chico quedo tendido en medio del pasillo.

Aron salió tranquilamente del baño, pero se detuvo y se puso alerta cuando vio a otro par de chicos observándolo. Uno era un pelinegro altísimo de aspecto rudo al cual no creía poder ganarle en una pelea y el otro era el chico lindo de cabello cortísimo y ojos azulados.

—¿Ustedes también quieren probar mis puños?— le preguntó levantado sus manos en pose defensiva y dándoles lo que creía era su mejor mirada amenazante.

—No...—el chico de ojos azulados negó apresuradamente viéndolo con ojos bien abiertos. —¿Los venciste tú solito?

Aron sonrió de medio lado tratando de ignorar el estremecimiento que le provocó la voz de aquel chico, era grave y masculina...justo como le gustaba.

—Nop, recibí ayuda del espíritu santo —el chico se mostró confundido y el pelinegro que se había mantenido en silencio bufó molesto.

—¿Crees qué eres gracioso?— inquirió el pelinegro.

—Sí, lo creo ¿algún problema con eso?— tal vez estaba siendo estúpido al ser tan altanero con aquel tipo, pero su cara de irritación le causaba gracia.

—Eres odioso...

—Okey...—el de los ojos azulados dio un paso adelante y sonrió de manera conciliadora —. Me llamó Scott Adkins y este es mi amigo Daemon Colter.


—Aron Phillips —dijo simplemente viendo a ambos chicos—. Bueno, no hay duda de que este fue un encuentro encantador— ironizó—, pero me gustaría ir a mi siguiente clase ¿de casualidad saben en donde esta el salón de Lengua?

—Claro, nosotros te llevamos— ofreció el tal Daemon con una sonrisa malvada.

—No seas malo— dijo Scott con reproche a su amigo y luego se giró hacia Aron—. Te llevaríamos hasta el salón de lengua, pero no creo que quiera entrar a ese salón con diez minutos de retraso.

—¿Por qué?

—Porque la profesora va a darte un sermón sobre la importancia de la puntualidad y probablemente te humille un poco frente a todo el salón.

—Yo creo que deberíamos llevarlo— propuso Daemon.

—A puesto a que eso te gustaría mucho— Aron se cruzó de brazos—. Entonces ¿Qué sugieren que haga?— le preguntó a Scott.


—Bueno, ya que nosotros también perdimos nuestra siguiente clase...¿Qué te parece si te mostramos la escuela?— Scott sonrió ampliamente mostrando unos muy bonitos hoyuelos y joder si eso no movió algo en el interior de Aron.

—¡No! ¿Desde cuando somos niñeras?— protestó el pelinegro Daemon con mirada irritada.

—No me vendría mal un tour por este lugar —Aron no era tan estúpido como para rechazar aquel ofrecimiento y más si con eso podía conocer un poco más de Scott Adkins. Con suerte aquel chico también era gay...o al menos bicurioso.

Y así de fácil, aquel chico de cabello cortísimo y ojos azulados logró que su humor mejorara considerablemente.


~~*~~


Al salir de la clase de Historia, Scott había visto como aquel cuarteto de chicos se fue detrás del chico nuevo, muy seguramente para darle una paliza, así que no había dudado en arrastrar a Daemon para "no perderse el espectáculo" que sería la paliza que le daría al nuevo. Pero jamás esperó encontrarse con algo como aquello...el chico nuevo había dado la madre de todas las palizas a aquellos imbéciles.

—¿Ustedes también quieren probar mis puños?— había preguntado el chico rubio con sus manos alzadas en pose defensiva. Sus ojos pálidos brillando con desafío.

Scott debía ser sincero consigo mismo y aceptar que aquella imagen movió algo en su interior. De cerca aquel chico era increíblemente atractivo. Tenía unos rasgos bastante finos y delicados, sus ojos era ligeramente rasgados y eso sumado a la claridad de su piel y cabello, más el tono rosáceo de sus labios, lo hacia lucir como uno de esos muñequitos de porcelana que se guardaban en vitrinas.

Qué iba saber Scott que aquel encuentro lo cambiaría todo, que Aron Phillips le mostraría otra perspectiva de su vida y le daría otra gama de posibilidades que nunca hubiera considerado de no ser por él.

Lo único de lo que estaba seguro en ese momento, era de que quería averiguar porque su corazón latía tan locamente ante la visión del chico nuevo.




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Great Character

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Strong Dialog

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Releyendo de nuevo está hermosísima saga ❤️😻

2 years
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DIOS SI QUE QUERIA DABER DE ELLOS,MI PAREJITA HERMOSA.
CON RAZON CON ARON NO SE JODE CUANDO ESTA ENOJADO.

a year
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ESTA SAGA ME ESTA MATANDO.LOS ESTOY AMANDO DE TAL FORMA🥰🥰🥰

a year

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