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El segundero avanza con lentitud; en realidad, el tiempo parece querer ir mucho más lento de lo normal para acentuar los nervios que recorren el cuerpo de Louis como si fuese su propia sangre.
El beta, el señor DeVito, permanece estático en su escritorio mientras nombra a sus alumnos en orden alfabético. Su voz no podría ser más molesta en este instante.
Uno a uno, los compañeros de Louis, se acercan hacia el verdugo que espera acabar con su existencia gracias a la guillotina; o, en el caso específico de los alumnos de Producción Audiovisual, conocer su calificación final.
Louis muerde sus uñas ante la expectación cuando una alfa de apellido Smith regresa cabizbaja a su lugar y toma sus cosas antes de salir triste del salón de clases. La pobre muchacha no lo ha conseguido.
Tic, toc. Tic toc.
El reloj no hace más que acentuar el sufrimiento de Louis en este instante, y entonces, un sonido muchísimo peor se abre paso en medio del ruidoso silencio.
—Tomlinson.
Su apellido es dicho con dureza, y si Louis no conociese bien a su profesor diría que es algo circunstancial, pero no, DeVito lo odia a muerte desde que puso un pie en su clase al inicio del semestre.
El beta es un total desastre y siempre se encuentra en problemas con los alumnos becados, al parecer siente un rechazo irracional hacia ellos que ni él mismo puede explicar del todo.
Entonces, sí, Louis tiene razones para sentirse nervioso por su calificación final.
El alfa se pone de pie lentamente, como si esa acción pudiese evitar que reciba su promedio final, y camina con la mirada de todos sobre su espalda. Louis agradece por usar inhibidores de olor, y además, saber ocultarlo cuando se encuentra en situaciones que lo hacen sentir vulnerable, porque si no todo el mundo sabría lo que está sintiendo en este instante.
Sus pasos son pesados mientras arrastra su cuerpo a través de los asientos individuales del salón.
Conforme avanza escucha los murmullos de sus compañeros, todos saben —incluyendo a Louis— que probablemente su promedio no sea el mejor; pero él tiene fe en que el viejo beta haya sido un poco considerado al evaluar su examen final.
El escritorio de madera roza su muslo cuando se encuentra cara a cara con el diablo en persona, el hombre le da mirada cargada de desprecio y procede a decir:
—No esperaba nada bueno de tu parte, y aun así conseguiste hacer todo mal— Louis tan sólo escucha. Se ha cansado de alzar la voz y recibir sermones no solicitados—. Nos vemos en verano, señor Tomlinson.
Tic, toc. Tic, toc.
El tiempo se ha acabado para Louis.
⌖
Niall sostiene sus palomitas cerca de su pecho en la cocina, muy — realmente— alejado de la sala de estar, donde su mejor amigo está maldiciendo a los cuatro vientos.
Louis está molesto o, en palabras directas de Niall: está alcanzando la fase final para convertirse en un furioso troll que escupe espuma por la boca. Su olor, aunque en gran medida es disminuido por la medicación alfa, está llenando todo el lugar de un toque amargo: enojo total.
Entonces sí, Louis está pateando y arrojando mil cosas al aire que se rompen en pequeños pedacitos al impactar contra la pared.
Él limpiará todo el desastre luego.
Su semana ha sido una completa mierda desde el inicio, y hoy, jueves por la tarde, todo ha llegado a un nuevo nivel gracias a su estúpido maestro de Producción Audiovisual, el gran e idiota señor DeVito; el hombre de casi cincuenta años lo ha reprobado en su materia, y ahora Louis debe realizar un proyecto extra si no desea perder su beca universitaria.
¿Tanto lo odia el mundo como para hacerle pasar por esto?
Louis necesita un respiro, por el amor de Dios, no más problemas; suficiente tiene con tener que pagar cuentas a final de mes con su estúpido trabajo de cajero los sábados por la noche, como para soportar pasar los siguientes días asistiendo a clases de verano.
¡Que alguien le dé un respiro al pobre alfa!
Niall lleva un puñado de palomitas a su boca y continúa contemplando el espectáculo que Louis le da, antes de interferir por primera vez.
—¡Hey, baja eso! — le grita con el ceño fruncido y la boca llena—. ¡Es un regalo de mi mamá!
Y con esas palabras Louis se detiene. No piensa arruinar los regalos de la madre de Niall por su arranque de ira.
—¡Louis malo! ¡Eres un chico malo! —reprende como si de un perro se tratase.
Louis le da un gruñido como respuesta y Niall traga saliva con bastante miedo, pero viendo que punto no estaba tan alejado de la realidad.
—Lo siento, pero te estabas comportando como un verdadero idiota— se justifica, acercándose al sofá frente a la televisión. Las rabietas de Louis no le impedirán ver su película—. No olvides limpiar.
—Lo sé, ya voy— habla de mala gana antes de sentarse junto a Niall y tomar su recipiente de palomitas—. Hum, se te fue la mano con la sal.
—Me habría concentrado mucho mejor en mis métodos de cocina si mi mejor amigo no estuviera arrojando todos nuestros vasos contra la pared— Louis frunce el ceño, Niall a veces es tan dramático.
—Estoy molesto, eso es todo.
—No me digas— rueda los ojos y toma de nuevo sus palomitas—. Creo que tu aroma me dio un indicio de ello, además de la destrucción de las paredes.
Louis permanece en silencio y fija su mirada a la nada.
—Bien— el otro alfa suspira—. Habla porque sé que algo pasa.
—DeVito— se limita a decir y Niall puede entender su reacción. Niall ha sido testigo de todo lo que el ojiazul ha tenido que atravesar a causa del beta.
—Ese hombre es como un grano en tu culo.
—Que asco, Niall— Louis hace una mueca—. Pero lo es.
—¿Qué sucedió esta vez? ¿Te dejó fuera de la clase porque llegaste un minuto tarde y después dejó entrar a alguien más? ¿O te dijo de nuevo que tenías que sentarte al final del salón porque obstaculizas su vista al exterior? — el humor de Louis se va al piso en un segundo y pronto está gruñendo de nuevo a los recuerdos—. ¡Espera tengo uno mejor! ¿Te prohibió que-
—Me reprobó, Niall— el alfa de calla de golpe al escuchar la frase.
—¿Qué mierda? ¡¿Te reprobó el estúpido beta?!— la voz de Niall se carga de enfado, y ahora entiende por completo la reacción de Louis cuando llegó al departamento.
—Sí— dice Louis pasando una mano sobre su rostro.
—Pero ¿por qué? ¡Tus trabajos eran impecables y estudiaste demasiado para su examen!
—Lo sé— gime el alfa—. Hice mi mayor esfuerzo en todo lo relacionado a su materia, pero al parecer no fue suficiente— él se encoge de hombros, como si no importara, cuando en realidad lo hace más de la cuenta—. Y ahora debo asistir a clases de verano, las que ni siquiera sé si aprobaré, y perder mis vacaciones— Louis se lamenta con el semblante triste—. Pero lo que más me molesta es que no podré ver a mi familia hasta una semana antes de iniciar el nuevo semestre.
—Oh, hermano, todo esto es una mierda.
Y sí, lo es.
—Puedo perder mi beca si no apruebo, Niall— el tono en su voz se siente pesado, y las palabras se arrastran como cadenas sobre lodo—. Todo mi esfuerzo durante los últimos tres años se irá a la basura por culpa de DeVito.
—No, ni siquiera pienses en eso, Lou— Niall consuela con una mano sobre el hombro de su amigo—. Todo estará bien, yo te ayudaré en lo que necesites.
Louis sonríe por primera vez, siempre quiere a este alfa bondadoso cerca.
—Gracias, amigo, significa mucho para mí.
—Para eso estamos los mejores amigos, ¿no? — el rubio sonríe cuando parece que Louis se recompone un poco—. Ahora veamos Guardianes de la Bahía, ¿de acuerdo? Necesitamos mejorar tu estado de ánimo, y yo necesito ver a mi novia actuar— la sonrisa ladina no tarda en aparecer y Louis rueda los ojos, muy consciente de las palabras de su amigo.
—Alexandra jamás te prestará atención, Neil— molesta, no por primera vez en lo que va de su amistad.
—¡Ya veremos qué sucede cuando me conozca! — habla en voz alta, tomando el mando de la televisión para encenderla—. ¡Pero ten por seguro que yo seré el alfa de sus cachorros!
Louis se ríe y, por unas horas, olvida todo lo malo de su día.
⌖
—¡Señor DeVito! — grita Louis en medio del pasillo el lunes siguiente por la mañana mientras corre en dirección del beta.
El estúpido hombre sólo parece querer acelerar el paso y alejarse de Louis a toda prisa, como siempre.
Louis frunce el ceño y refunfuña en voz baja cuando lo pierde de vista.
—Viejo imbécil— abre su casillero y toma un par de cuadernos del fondo—. Seguro nadie le ha dado hace mucho tiempo, y por eso siempre está de mal humor.
El alfa camina a paso lento hacia el salón que le corresponde para la clase de Producción Audiovisual, aún falta una hora para que su tortura de verano inicie, pero teniendo en cuenta su historial con DeVito, siempre es buena opción para él llegar temprano.
El lugar está casi vacío, a excepción de alrededor de unos doce de sus compañeros que, en su mayoría, son alfas o becados. Apenas hay un omega en el salón y dos chicos que cuentan con el dinero suficiente como para pagar tres carreras universitarias al mismo tiempo.
Louis no se sorprende al ver a Smith al fondo del salón, DeVito también suele ser grosero con ella, así que decide hacerle compañía.
—Hey— susurra al tomar asiento en la fila junto a la muchacha de cabello verde.
—Oh— ella ni siquiera había notado su presencia antes de hablar, probablemente muy perdida en su propia mente—. Hola, Louis. ¿Cómo estás?
—Tan bien como podría estarlo una persona tomando clases de verano— dice, más como pregunta que cualquier otra cosa.
Rita ríe, Louis puede tomar esto como una victoria si de hacer feliz a alguien se trata.
—Creo que no podría haberlo dicho mejor— sus labios se posan en una línea recta y suspira—. Cuando me dijeron que DeVito era un demonio no pensé que sería de este modo. Él realmente lo tiene en nuestra contra, ¿no?
Louis la entiende, tuvo advertencias de sus amigos de semestres superiores antes de empezar el curso. Sin embargo, nunca creyó que el resultado sería esto.
—Eso parece. Aunque él diría que es “el resultado de nuestra incompetencia” o alguna mierda como esa.
El alfa resopla y rueda sus ojos ámbar.
—Es un idiota total— Rita se queja—. Mira, yo sabía que DeVito odiaba a los becados, pero parece ser que va más allá.
El ojiazul no lo comprende así que se lo hace saber.
—¿A qué te refieres?
—¿Les has dado un vistazo al lugar? — Louis frunce el ceño y lo hace—. ¡La mayoría aquí son alfas, Louis! Siento que ese sujeto tiene una especie de resentimiento en contra de nuestra casta, seguro es un reprimido de su propia mente.
Y bueno, parece que Rita tiene un punto. No es que Louis quiera juzgar sin saber a ciencia cierta qué es lo que sucede en la cabeza de su maestro, pero sí, ha notado en incontables momentos el resentimiento por parte del beta hacia los alfas del salón. A veces son comentarios fuera de lugar, o miradas inapropiadas hacia sus alumnos. Louis está tan cansado de aquello.
—Creo que podrías tener razón— dice Louis, mientras le echa un vistazo al grupo de personas a su alrededor.
—Por supuesto que la tengo— habla con total seguridad, con sus ojos fijos en el escritorio vacío—. Y voy a hacerlo pagar por todos sus atropellos, ya verás— promete ella.
—¿Qué piensas hacer? — pregunta Louis con cierta preocupación en su voz.
—No puedo decirte ahora, pero espero que para el final del verano DeVito ya no esté entre nosotros.
Louis traga saliva, y piensa hacer entrar en razón a Rita, pero es en ese momento cuando DeVito hace su aparición.
El hombre deja su maletín sobre el escritorio y traza su bigote canoso con sus dedos.
—Seré breve— empieza, fijando su atención en el panorama del exterior a través del verano. Louis está feliz de haberse sentado en el fondo del salón—. No pienso darles clases.
El grupo completo permanece en silencio, y Louis se pregunta, ¿a qué mierda se refiere con eso? Él realmente necesita aprobar esta materia y, si el maestro no piensa darles clases ve muy complicado conseguirlo.
—En su lugar deberán presentar un proyecto al final del curso— él parece leer la mente de Louis porque siempre responde sus inquietudes de esta manera—. No estaré en la ciudad porque tengo un plan vacacional que seguir, así que sólo nos veremos de nuevo en unas semanas, ¿bien?
Louis puede sentir a Rita rebosar de enojo a su lado.
—Este imbécil— escucha el susurro cargado de rencor.
—¿Preguntas? — DeVito contempla a todos con expresión crítica, y vuelve a hablar cuando nota que James, un alfa pelirrojo y conocido de Louis, levanta su mano—. No hay preguntas.
James baja su mano con el rostro pintado del color exacto de su cabello.
—Espero que todo haya quedado claro, les llegará un correo electrónico al final del día con la información de la tarea. No quiero que nadie me escriba durante estas semanas, ya suficiente tengo con soportar sus gruñidos todo el semestre como para tener mensajes suyos en mi buzón de entrada. Nos vemos al final del curso.
Y nadie se inmuta cuando el hombre sale casi corriendo por la puerta.
—Lo odio tanto— Rita escupe cuando toma sus cosas y se despide de Louis.
...
Son cerca de las once de la noche cuando Louis recibe el correo electrónico.
Estimados estudiantes.
—Sí, claro, estimados— se burla Louis cuando lee la primera línea del mensaje.
Me dirijo hacia ustedes por este medio para hacerles llegar los parámetros con los que serán evaluados sus proyectos finales.
En primer lugar, deben elegir un tópico en el que basarán su actividad audiovisual.
- Su tópico debe tener un enfoque realista, y deben presentar algo significativo, no quiero adaptaciones baratas de libros, ni historias sin fondo y de carácter plano.
- Deben presentar buenas imágenes, no quiero ver en ningún trabajo cámaras de mala calidad, ni distorsiones en las tomas. Además de que el sonido debe ser nítido.
- El resultado de su producción no deberá contar con más de diez minutos de duración, toda violación a este punto será penalizado con la suspensión del curso o con la reducción de puntos en su calificación final (el maestro es quién lo decide).
En segundo lugar, no acepto entregas atrasadas, sino están el día de la proyección su calificación final automáticamente será de uno, y reprobarán la materia.
En tercer lugar, no recibiré adelantos de NADIE del proyecto final. Todo debe ser construido por ustedes sin mi supervisión.
En cuarto lugar, si encuentro dos proyectos similares ambas personas reprueban.
Por último, la calificación base sobre la que serán evaluados será de seis (el promedio mínimo para aprobar una materia en la universidad). Si necesitan más que este número para aprobar, les sugiero amablemente que no realicen la actividad y cursen directamente segunda matrícula por temas de tiempo para la evaluación de sus compañeros.
—Es un pobre miserable— Louis se ríe sin gracia alguna de las indicaciones y continúa la lectura.
De lo único que está feliz en este momento es que necesita menos de un uno para aprobar, pero aun así, la preocupación por su beca se encuentra presente.
Espero que las indicaciones sean precisas y entendibles, por favor no respondan a este correo electrónico.
Que tengan buena noche. Nos vemos al finalizar el curso.
El alfa cierra su laptop con frustración, y se concentra en la luna que ilumina su habitación a pesar de encontrarse a miles de kilómetros de distancia.
Louis quisiera ser parte de la noche, porque tiene la viva sensación de que serán unas largas, largas semanas de estrés a partir de ahora.
⌖
Pasan dos días y Louis aún no tiene en claro que quiere hacer con su proyecto.
Niall— Louis no quiere menospreciar a su amigo— pero no ha sido de gran ayuda.
El otro alfa tan sólo se ha dedicado a dar ideas al azar: grabaciones al estilo documental sobre aves —patos en específico— como en National Geographic, grabaciones de cómo se hace la pizza que tanto le gusta y grabaciones de él mismo, porque como ha sabido señalar, “se convertirá en el mejor actor que ha pisado la Tierra y Louis necesita documentarlo desde sus humildes orígenes”.
Sin embargo, y para sorpresa de Niall, Louis ha desechado sus brillantes ideas.
—Tal vez en otra ocasión— había dicho cuando el alfa le había cuestionado sobre su negativa.
Así que, sí. Louis está en cero y necesita inspiración.
Él ha hecho de todo, ¿de acuerdo? Ha revisado una y otra vez distintos foros para ver si encuentra un buen tema, y ha visto varias películas junto a Niall, pero nada ha sabido capturarlo. Y si la iluminación no llega a su mente pronto, él no podrá entregar su trabajo.
⌖
Es la mañana del viernes cuando la salvación llega a su vida.
La puerta del departamento es tocada un par de veces, antes de que un alfa gruñón se digne a abrirla aún en pijama.
—Buenos días, Louis— saluda la omega con una sonrisa amable.
¿Qué diablos hace la señora Monroe aquí? Se pregunta a sí mismo mientras talla su ojo derecho.
—Buenos días, Beth— responde. La mujer odia ser llamada por su apellido, y prefiere que todos le digan por su nombre de pila—. ¿En qué puedo ayudarte?
Unas lamidas sobre su rodilla llaman la atención de Louis, y él mira confundido al perro.
—Hey, Patch— el canino ladra en su dirección moviendo su colita cuando es notado.
—¿Te acabo de despertar? — pregunta la mujer de la tercera edad.
—Oh, no, no— Louis niega inmediatamente—. Ya lo estaba hace un buen rato.
Mentiroso.
—De acuerdo, querido— el dulce aroma a galletas recién horneadas llega hasta Louis y provoca que su estómago gruña un poco, espera que Beth no lo haya notado—. Espero no te hayas olvidado del favor que me ibas a hacer hoy.
¿Favor? ¿Qué mierda prometió hacer esta vez?
—¡Oh, el favor! No, por supuesto que no olvide de…
—Pasear a Patch— completa la anciana con inocencia cuando el tarda en decirlo.
—¡Claro, sí! ¡El paseo de Patch que prometí! — Louis es un mal mentiroso, y si no fuese por el mal olfato de la omega hace mucho lo habría descubierto.
—Bien, muchas gracias, amor. Entonces, ten— ella le entrega la correa del perro y la pequeña mochila de este—. Aquí están sus vitaminas, su tazón de agua y comida. Volveré por él antes del mediodía, ¿de acuerdo?
—Sí, Beth, no hay problema.
—Muchas gracias por la ayuda, Lou— ella le da un rápido abrazo antes de despedirse de él, y decir: —No olvides darle un premio al finalizar el paseo.
—Claro. Dile adiós a Beth, Patch— el perro parece entender su indicación y ladra en dirección de su dueña.
La omega les sonríe a ambos antes de desaparecer en la esquina del pasillo.
—Vamos, amigo, aún tenemos dos hora más para dormir antes de tu paseo— Louis guía al animal dentro del departamento y lo acuesta a su lado cuando posa su cabeza sobre su almohada.
…
La alarma que Louis programó suena exactamente dos horas después, y el alfa se queja cuando la apaga y a los pocos segundos siente una lengua sobre su rostro.
—Ya entendí, ya entendí— le dice a Patch, casi como un mantra, una vez que se ha despertado por completo—. Me visto y nos vamos al parque, ¿bien?
El perro lame de nuevo su rostro y lo deja en paz durante los minutos que tarda en arreglarse.
—¡Niall! — Louis habla en voz alta cuando sale de su habitación y se adentra en el pasillo del departamento. Su amigo nunca responde—. Seguro salió— le dice al perro, mientras toma una banana de la cocina y los conduce fuera del departamento.
Louis le envía un mensaje de texto a Niall mientras el ascensor se coloca en la planta baja del edificio.
Patch permanece a su lado en todo momento.
—Buenos días, Louis— saluda el portero del edificio y él le corresponde, al igual que Patch cuando el otro hombre dice su nombre.
Las calles están medianamente llenas cuando salen, los vehículos van de un lado al otro haciendo ruido sin parar, y si Louis no estuviese acostumbrado los sonidos de la ciudad lo molestarían demasiado.
El alfa no es un gran admirador de caminar, pero ya que ha promedio darle un paseo a Patch debe hacer un ligero sacrificio, aunque el parque no se encuentra a gran distancia, solo unas siete cuadras aproximadamente.
Patch camina como si conociese el camino, y Louis no duda que lo haga.
Ambos permanecen curiosos a lo que sucede a su alrededor, y Louis detiene su caminata cuando su celular vibra exactamente en la esquina de una cuadra.
“¡Mi sobrina acaba de nacer, tuve que tomar el tren en cuánto lo supe!”
“Regreso en unos días, no me extrañes mucho”
“Dale mis felicitaciones a Jenn”
“Intentaré no morir sin ti :)”
El alfa guarda su celular cuando el semáforo se torna rojo y avanza las últimas cuadras hasta su destino.
Debido a la estación, los árboles se encuentran repletos de hojas verdes y vivas, un panorama totalmente distinto al de hace unos meses cuando era invierno.
Las flores plantadas a lo largo del sendero que Louis elige para continuar su caminata rebosan en colores brillantes. El alfa puede distinguir un par de tulipanes, pero ninguna otra flor se le hace conocida, y es una lástima porque le encantaría obsequiarle alguna a su madre por su cumpleaños.
Patch se ve muy interesado por los olores tanto como el alfa, así que se acerca a las flores en cada oportunidad que tiene, lo que resulta en el perro estornudando cada cuatro pasos. Louis se ríe de él en cada ocasión y graba un par de videos para enseñárselos a Beth más tarde.
Llega un momento, después de un par de minutos deambulando sin rumbo, que Patch se siente cansado y Louis decide que es tiempo para sentarse bajo la sombra de un gran árbol, mientras el perro toma de su agua sin mucha prisa.
Louis ha estado en este parque innumerables veces, y conoce casi toda su extensión, pero esta zona, en la que se encuentra actualmente escuchando a las aves cantar le es por completo desconocida.
Hay una pileta en el centro y varios árboles alrededor del lugar formando un círculo lo suficientemente amplio como para permitir que pequeñas casetas se sitúen al contorno y bajo la sombra.
Louis no presta la suficiente atención a los establecimientos removibles, sino que se concentra en las pocas personas que caminan por el lugar.
El alfa nunca ha sido alguien que fisgonee en la vida de los demás, pero el aburrimiento parece ganar la batalla esta vez.
Entonces, él está observando a las personas desplazarse de un lugar a otro sin rumbo aparente; y Louis se pregunta:
¿Hacia dónde van?
¿Cuál es su destino?
¿Qué es lo que hacen para ganarse la vida?
¿Alguien los espera en casa?
¿Tienen familia?
Y de pronto, las preguntas no se detienen y llegan cada vez más.
Y él lo sabe.
Louis acaba de establecer el tópico de su proyecto.