Capítulo 1
Para Baekhyun, no había nada mejor que la siesta del medio día de su querido Bon Hwa, porque mientras su pequeño de apenas un año dormía, él podía preparar la comida y la cena para ese día, dejarlo todo listo, limpiar un poco, todo, así que había salido de puntillas de la habitación de su pequeño, dejando la puerta entreabierta por si era que su bebé despertaba, poder escucharlo, pero apenas estuvo afuera, salió corriendo para poder cocinar.
Su esposo iba a llegar cerca de las seis, así que eso contaba como una cena, así que Baekhyun preparaba algo fuerte para esa hora y él comía algo más ligero para él y para su bebé y para la cena, solo algo ligero, era sencillo, pero Baekhyun se lucía con su esposo, quería que supiera que siempre que llegaba a casa, había una gran cena preparada con todo el amor que le tenía, listo para él, así que mientras dejaba su cena en el horno, preparándose para más tarde, se encargaba de pasar su aspiradora por cada rincón de su departamento, abriendo las ventanas para que todo se llenará de luz natural, sacudiendo hasta la más minima particula de polvo en los muebles, todo, no dejaba nada sin sacudir, incluso, estaba sonriendo cuando sacudía un poco su foto de bodas.
Ya hacía de eso poco más de seis años, se había casado con Chanyeol, no en las mejores circunstancias, pero habían aprendido a sobrellevar muchas cosas y Baekhyun estaba muy contento por su matrimonio, estaba feliz, vivía por ese matrimonio, porque no había nada que le diera más dicha que eso, eso y su bebé, porque su bebé era el más lindo de todos y era adorable, habían tardado mucho en tenerlo, porque al parecer Chanyeol aún no podía con la idea de que estaban en eso juntos, pero en realidad, Baekhyun había sido el más feliz cuando su pequeño había llegado al mundo y qué decir de Chanyeol, que había sido el hombre más contento que pudo haber pisado la tierra cuando vio a Bon, Baekhyun estaba feliz de haberle dado un hijo varón, y estaba feliz de que lo hubiera recibido con tanta dicha.
Así que Baekhyun estaba motivado para limpiar todo ese día, toda la mañana y por la tarde, comía junto con Bon Hwa, que a su año, ya podía comer un poco más de cosas, así que Baekhyun a escondidas, le daba muchos snacks que había visto en internet, para que si bebé se abriera al mundo de la comida, le daba pequeños trocitos de fruta, apenas del tamaño perfecto para que no fueran una migaja, le dejaba comer solo también, era para que aprendiera a tomar su cuchara, aunque aún era pequeño y hacía mucho desastre.
Lo favorito de su bebé, sin duda, era el huevo, revuelto o hervido, Bon Hwa chillaba de emoción cuando veía que su comida era huevo con un poco de fruta, aunque no le gustaban las semillas que su papá le daba, siempre se las secaba o se las pegaba a la ropa para no tener que ver como estaban en su plato.
Baekhyun estaba solo la mayoría del día, algunas veces salía a verse con su familia o amigos, pero era rara la ocasión, prefería quedarse en casa a cuidar de su bebé y esperar a su esposo, pero no se aburría, siempre encontraba que hacer, como lo era jugar con Bon Hwa, que hacía poco había empezado a querer caminar, no lo hacía bien sin apoyo, pero al menos podía quedarse de pie solo y caminaba bien si alguien le estaba dando la mano o se estaba agarrando de cosas, su médico había dicho que era normal, muchos niños aprendian antes que otros, Bon Hwa estaba creciendo como un niño feliz y saludable, uno que le encantaba estar con Baekhyun, porque siempre que tomaba su siesta y despertaba, se quedaba quieto hasta que Baekhyun iba a buscarlo, entonces sonreía, mostrando su encía sin dientes y se sacudía contento porque había llegado el momento de irse con papá.
Baekhyun lo cargaba mientras hacía otras cosas, incluso iban a la tienda y él se le quedaba mirando a todos los que pasaban a su lados, muchos los saludaban, otros no, pero Bon sacudía sus dedos para saludar a todos, hasta a las cajeras, casi siempre ganaba que le dieran un dulce, una vez, una amable mujer mayor le había regalado una barra de granola que su papá deshizo en casa para él.
No le gustaba la granola.
Era una vida simple y muy estable, Chanyeol trabajaba en la empresa de su familia, era uno de los empleados de contabilidad, estando por encima del hermano de Baekhyun, Junmyeon, que era el hijo mayor de su familia, el orgullo de la misma y que no dejaba que nadie le llevará la contraria, Junmyeon y Chanyeol no se llevaban bien, de hecho, nadie se de la familia Byun se llevaba bien con alguien de la familia Park y claro que tenían sus buenas razones, pero Baekhyun no creía que todos modos importará mucho, sus hermanos siempre habían dicho que mientras él fuera feliz, podrían dejar pasar muchas cosas.
Baekhyun también creía que en esos días, dejaba pasar muchas cosas, demasiadas quizás y de algún modo, eso estaba bien y no, porque había muchas cosas que no hacían de su matrimonio, la historia de amor perfecta, para nada, de hecho, la convertían en algo muy duro.
Chanyeol era su esposo y se comportaba como uno estándar, llevaba dinero a casa, pagaba las cuentas, le daba sexo a él y amor a su hijo, pero no había mucho más allá de eso, Baekhyun tampoco esperaba tanto en vista de las ciscurntancias que los habían unido, pero siempre había pensado que no era su culpa, quería decir, no era culpa de ninguno de los dos y al menos debería llevar todo eso de una mejor manera, pero en realidad no pasaba, Yeol no parecía querer saber nada de él, no más de lo necesario, o al menos eso era lo que parecía.
Llegaba a casa, se sentaba en el sofá y solo buscaba un beso de Baekhyun y un beso de Bon, que siempre se sentaba con él y se acostaba en su pecho, mientras Chanyeol parecía reposar en silencio en el sofá, sin decir nada sobre su día. Siempre decía que no valía la pena, porque era agotador y Baekhyun suponía que debería ser duro para él, ir a trabajar todos los días con alguien con quién se peleaba siempre que se encontraba fuera de la oficina, así que prefería no preguntar y solo ser un esposo devoto.
Esa era su idea de vida, ser un buen esposo era lo más importante en su vida, de verdad quería hacerlo bien, por eso tenía una casa limpia, comida deliciosa todos los días, y una buena cara a pesar de los problemas, la verdad es que había terminado sintiéndose muy mal cuando una mañana, mientras su esposo se estaba preparando para ir al trabajo, Baekhyun escuchó sonar su teléfono, la verdad era que nunca le revisaba nada, ni en lo más mínimo, ni por equivocación lo habría hecho, pero era extraño que su esposo recibiera mensajes tan temprano, su familia no lo hacía, así que Baekhyun había terminado acercándose a tomarlo, mientras se escuchaba que Chanyeol seguía en la ducha y entonces, había sentido un vuelco en el estomago cuando un número que no tenía registrado, le había enviado un mensaje, un perfil que no dejaba ver ni el nombre o la fotografía, porque no lo tenía guardado como contacto, eso era extraño, pero no necesito una identificación cuando leyó el mensaje.
“Hola Chanyeol, soy yo, SeoHyun, ¿adivina qué? Voy a regresar a la ciudad después de mucho tiempo, ¿crees que podamos vernos? Quisiera que me vinieras a buscar al aeropuerto, ha pasado un montón, quizás podríamos hacer una pequeña reunión…” el mensaje seguía, pero en realidad Baekhyun no se sintió con el valor de leerlo completo, porque solo con ver ese nombre, sintió que le daba un vuelco en el estómago.
Baekhyun se había quedado un momento en la cama sin poder reaccionar de la mejor manera a eso, sentado en la orilla, porque claro que conocía ese nombre, claro que conocía a esa mujer y una vez vio el mensaje, hasta reconoció la manera de escribir, porque para hablar de SeoHyun había que hablar de su esposo y del pasado, cosa que a Baekhyun no le gustaba tanto, de hecho, lo evitaba y por eso, había escapado de eso, dejando el teléfono sobre la mesita de noche y saliendo de ahí, para ir a buscar a Bon porque pronto sería la hora de su baño, tratando de ignorar todos sus malos pensamientos.
Chanyeol salió de la ducha y se sorprendió al ver que tenía un mensaje de la oficina que no era Junmyeon maldiciendo su existencia, de hecho, era de SeoHyun y antes de leer todo el mensaje, terminó pensando hacía cuánto que no se veían, había pasado una eternidad, cerca de seis años, así que pensó que era una sorpresa que hubiera podido dar con su número y cuando registró el teléfono en su teléfono por fin con su nombre, apareció su foto de contacto, ella se había tomado una foto enfrente de la torre Eiffel, siempre había sido una amante de la cultura europea y al parecer la había pasado bien en esos años.
Sonrió con el vago recuerdo que tenía de ella, en momentos donde habían vivido juntos una parte de la juventud, pero terminó sin responder el mensaje porque tenía que darse prisa para el trabajo y cuando salió, solo fue a besar la cabeza de Bon que estaba en su sillita alta, llevando a la boca cómo podía, pequeños pedazos de plátano que Baekhyun le había dado en un plato y que él llevaba a su boca con sus regordetas mejillas, pero apenas lo dejó, fue a con Baekhyun para poder pegarse a su cuerpo desde atrás, mientras esté aún estaba cocinando algo, un almuerzo por demás complicado, pero siempre parecía querer sacar a flote sus dotes culinarias adquiridas a lo largo de esos cinco años.
-Seohyun me acaba de mandar un mensaje.- En contra de todos los pronósticos, Chanyeol no había ocultado tal información, pero Baekhyun no dijo nada. -Ella va a volver después de mucho tiempo, así que me gustaría verla.- Como un buen esposo devoto, Baekhyun lo miró, primero con la cara seria pero después, había sonreído sin problema alguno.
-Creo que eso sería lindo.- dijo con una gran sonrisa, mostrando tan lindo como siempre y Chanyeol lo había besado, quizás agradeciendo de esa manera que no estuviera haciendo un espectáculo por eso, yéndose a sentar en su silla, al lado de Bon, que seguía batallando con su plátano partido en trozos. -Ella y tu fueron cercanos, creo que no hacerlo sería lo extraño.-
-Lo sé, además mi familia siempre la parecio bastante, también estarían felices de verla, de esto estoy seguro.- Baekhyun sonrió de nuevo y se dio la vuelta, para seguir cocinando mientras Yeol le ayudaba por fin a su pobre bebé, pero Baekhyun estaba soportando las ganas de gritar como pocas veces hacía, pero no era que odiará a esa mujer, era una mezcla de muchas cosas, pero siempre le habían enseñado que no debería odiar a nadie y no lo hacía, de hecho, era prácticamente incapaz de maldecir si quiera, pero algo le sucedía con esa mujer.
Su abuelo, tenía una gran empresa de prestamista, no era la gran cosa cuando empezó, pero con el tiempo y su esfuerzo, había tomado fuerza y se había convertido en una de las empresas nacionales que más dinero manejaba, las empresas se endeudaban con ellos, ya no solo las personas, así que su abuelo, se había convertido en uno de los hombres más ricos de su país, de pasar de una familia con un nivel socioeconómico promedio, pasaron a vivir en grandes casas y mandar a sus hijos a estudiar en el extranjero para asegurar el futuro de la compañía.
Uno de esos hijos, había sido su padre, quién heredó la empresa apenas su abuelo quiso retirarse a vivir cómodamente con su esposa en una pequeña casa de verano en el campo, en una isla a kilómetros de ahí y su padre había enriquecido tanto todo, que ya no había empresas rivales, pero así como para ellos se veía la dicha, para alguien más no lo hacía. La que habría sido su competencia por años, una empresa llamada Park, empezó a perder grandes cantidades de dinero por malas inversiones, perdían millones cada día y la empresa ya no se podía sostener por más tiempo, pero no la querían perder, era un legado y así era cómo había conocido a Park Chanyeol.
Resultó, que el padre de Chanyeol había pedido un millonario préstamo, uno tan grande que el señor Byun le dijo que estaba loco, no había garantía y su empresa ya no valía tanto como para embargar, sería una pérdida y las cosas se fueron de lugar.
-Tengo un hijo mayor que estudió mucho tiempo fuera, como usted.- dijo el señor Park, casi de rodillas mientras suplicaba en esa oficina en lo alto de un rascacielos. -Y se que tiene un hijo menor que está soltero, creo que es que evidente que la familia no traicionará a la familia.- el Señor Byun había terminado alzando su ceja, recordando a su lindo Baekhyun, de quién tenía una foto en el escritorio como la que tenía de todos sus hijos, estaba pensando con cuidado, porque era la oportunidad de casar a su pobre hijo, que era tan tímido y le costaba tanto estar en relaciones humanas y podría tener una compañía más, con mejores decisiones, sabía que podría levantarla, entonces había aceptado.
Como si fueran una presa, la familia Byun había consumido a la de la familia de Chanyeol y no solo habían salvado a la compañía, sino que se habían convertido en dos grandes familias consolidadas, aunque la de Baekhyun, siempre canturreo que eran ellos quién encabezaban todo, ellos habían salvado a las empresas y la familia siempre lo recordaba. A pesar de que se habían unido por un matrimonio, parecían más quebrados que nunca, hablando a las espaldas del otro, los Byun odiaban tener que “cargar” con los Park y los Park, odiaban tener que depender de otra familia, y siempre lo harían, porque ahora, el heredero de las dos empresas, era Bon Hwan, que claro que no iban a dejar ir de la familia Byun aunque llevará el apellido Park.
Era una pesadilla y si Baekhyun podía descirbir eso con pocas palabras, sería como algo malo pero con cosas buenas también, como el ying y el yang, aunque ponerse filosófico no le servía de nada, porque había mucho más en juego además de su familia no llevandose bien, Baekhyun creía que su boda había sido de las más deprimentes de las que alguna vez se hubiera escuchado, porque absolutamente nadie quería estar ahí, ni Chanyeol, ni él, pero el tiempo había pasado y creía que por fin estaban viviendo en su sana convivencia.
Excepto los viernes en la noche, los viernes en la noche Baekhyun se ponía muy ansioso porque iban a cenar a la casa de la hermana de Chanyeol, Nayeon, que ya de por sí con su expresión podría poner de nervios a cualquiera, pero no ayudaba en nada que siempre estuviera queriendo sonar amable, pero la verdad es que era una pesadilla, pero no era el hermano de Chanyeol que más lo ponía nervioso, SeHun era el otro que claro que lo ponía de nervios, en especial porque era un ebrio impertinente.
Baekhyun había preparado una linda y grande tarta, había evitado mucho tiempo que Bon le metiera la mano, porque de verdad parecía tentado y cuando su papá le alejaba la mano, Bon Hwa pegaba un gran grito de frustración, así que la tarta iba a salvo en el asiento de un lado, mientras que Bon llevaba su mano a su boca e iba en su sillita, siendo cuidado ocasionalmente por Baekhyun que parecía ansioso como todos los viernes pero su bebé estaba aún más ansioso porque no le iban a dar tarta y esa era su única oportunidad para poder poder tener un pedazo, menos al que su papá había preparado una bandeja también para los más pequeños de la familia, unos pequeños bocadillos de bombon y arroz inflado, Bon si podía comer eso.
Chanyeol iba conduciendo el auto, deteniéndose muchas veces y algo de tiempo por todo el tránsito que había, solo estirando su cuello porque estaba cansado, en realidad no le gustaba nada de eso, tampoco es que quisiera ver a su familia cada viernes, lo intentaban por su madre, porque ella decía que quería ver a sus nietos, Chanyeol había podido evitarlo con facilidad en el pasado, porque no tenía hijos, a pesar de que era el hijo mayor, pero claro que con el nacimiento de Bon Hwa, las cosas habían cambiado repentinamente, ahora era el nieto menor y su madre lo adoraba, quería verlo todos los días que le fuera posible.
-Quiero ese- murmuró Bon, viendo que la tarta estaba cubierta con un paño cuadrado, quería alzarlo, pero apenas y lo rozó con sus dedos, iba muy apretado en su asiento, como marcaba el manual de su silla para mantenerlo a salvó, eso y la ansiedad de Chanyeol porque fuera a salirse. -Ese.-
-Cuando lleguemos allá, bebé, tienes que compartir con todos.- le dijo Baekhyun, girando su cabeza sobre el asiento para poder mirarlo, entonces el pequeño había hecho un puchero. -Tienes que compartir con todos, ¿recuerdas? Voy a darte uno como a todos los demás.- su bebé se quedó tranquilo jugando con el muñeco que había llevado, un muñeco que se suponía que iba a enseñarle inglés, pero en realidad no estaba aprendiendo nada, solo le daba risa como era que hablaba.
-Carajo…- maldijo, odiaba el tránsito y Baekhyun solo lo había mirado de reojo. -No entiendo para qué tenemos que vernos, de todos modos, los hijos de ellos son por demás estresantes.-
-Creo que son adorables.- Chanyeol se refería a los hijos de sus hermanos, sus sobrinos, que rondaban entre los tres y los doce años, la verdad era que todos esos niños eran como pequeños demonios, aterradores demonios, eran ruidosos, no escuchaban de razones y Chanyeol odiaba muchas cosas, pero el ruido era una de ellas, en verdad odiaba que las personas gritaran o se movieran mucho, Chanyeol se enojaba por tantas cosas tan simples, es por eso que no le gustaban sus sobrinos.
-Si Bon es así cuando crezca, no quiero ni verlo.- dijo Chanyeol, revisando por el retrovisor a su bebé, que solo estaba cerrando sus ojos y abriendolos, cayendo de sueño, estaba agotado, de verdad parecía que fuera a desmayarse en esos momentos, era hora de su siesta de las siete.
-No lo será, vamos a criarlo bien, será un buen niño.- dijo Baekhyun y Chanyeol solo suspiró para darle un par de palmadas en las manos de Baekhyun, encima de su regazo, pero solo había terminado regresando su mirada a su camino, esperando que el tránsito se disipará sólo por su deseo.
Cuando llegaron a la casa de Nayeon, Chanyeol la evitó porque estaba cargando a Bon, porque su pequeño venía dormido, bastante cómodo en el hombro de su papá, así que había podido evita saludar a todos, solo tuvo que sacudir su mano, pero Baekhyun había quedado a la merced de todos, de todas las miradas de esa familia que lo odiaban, pero no lo decían en voz alta, sería bueno que al menos lo dijeran en voz alta, pero claro que no, sabían que su familia lo seguía manteniendo y quizás por eso aun no le escupían en la cara.
-Traje algunos bocadillos para los niños y una tarta para nosotros…- dijo Baekhyun, mostrando eso a su cuñada, que solo había sonreído de esa manera sarcástica de siempre.
-Ay, Baekhyun, que lindo, como siempre, espero que a nadie le caiga pesado, por lo regular cocinas con mucha azucar.- dijo ella pero Baekhyun solo había terminado quedándose con la boca cerrada, no dijo nada, pero no se sintió mal porque a los niños les habían gustado muchos los bocadillos de arroz inflado, incluso su bebé que despertó con todo su cabello despeinado, parecía feliz, sacudiendo su cabeza mientras comía un bocadillo de arroz, solo que Nayeon le había quitado el suyo a uno de sus hijos y quiso cambiarlo por una de sus golosinas que ella había hecho, pero el pequeño fue a escupir el bocado en la sala y luego regresó por otro de los de Baekhyun.
La verdad de las cosas, era que Baekhyun odiaba esas reuniones, se trataba de una lucha de poder, de ver quién había hecho más, se notaba que todos trataban de hacer lo posible por hacer que los Park dejarán de depender de los Byun, pero no podían y recordaban la memoria de su padre, como el causante de todos sus problemas, porque su padre había muerto hacía un par de años también y había sido una pena porque Baekhyun era la adoración de ese hombre, seguramente porque lo veía como una pequeña mina de oro, ahora que lo pensaba, estaba deprimido por eso.
-SeoHyun me llamó.- anunció Chanyeol y toda la familia parecía haberse alegrado de escuchar eso, pero Baekhyun solo trató de mantener la compostura, porque entonces todos estaban preguntando por la chica, que alguna vez había estado en esa mesa. -Ella va a volver, supongo que por fin va a regresar a su hogar, ella estaba esperando que fuera por ella al aeropuerto.-
-Pues ve por ella, no puedes dejar a una hermosa mujer como ella sola en una ciudad tan grande como está, no ha estado acá mucho tiempo.- dijo SeHun -Ella en verdad es ardiente.- dijo, pero solo recibió un codazo de su esposo al decir eso, así que se terminó el tiempo de opinar de SeHun.
-Deberíamos hacerle una fiesta de bienvenida, ella siempre fue tan linda.- dijo la madre de Chanyeol y este solo sintió, todos entonces habían empezado a hablar de SeoHyun, diciendo que siempre había sido impresionante, una mujer muy inteligente, bella y agradable, Baekhyun sentía que todo eso eran como insultos para él por lo bajo, porque él no hablaba mucho, en realidad no lo hacía en ningún lado.
-Baekhyun debería organizar esa fiesta.- pero las palabras de Nayeon habían sido lo que lo dejó helado, alzando su mirada hacía su cuñada que solo sonreía. -¿No? Tu eres bueno en eso, hace poco le hiciste esa linda fiesta a Bon Hwa.
-No creo que eso sea…- dijo Chanyeol, queriendo frenar un poco todo eso, pero de todos modos, no había podido, porque Baekhyun sonrió como si nada y lucía de lo más seguro, aunque sus piernas estaban temblando.
-Si, ¿por qué no? nos conocimos por un poco periodo de tiempo, pero creo que podría hacerle una fiesta.- Baekhyun fingió que estaba bien, porque lo que querían era molestarlo, eso no era nuevo, como todo lo demás, así que siguió comiendo mientras fingía que le gustaban las ideas que todos le daban para organizar eso, pero era como un nudo en el estomago, solo imaginarse teniendo que hacer algo por esa mujer, pero en realidad poca cosa podía hacer, como siempre.
Pero la familia de Yeol tenía algo bueno, era unida como ninguna, por encima de todo, por la madre de Chanyeol más que nada, pero llegaba cierto punto de la noche, donde todo se trataba solo de quejarse, los niños se iban por ahí y sacaban el licor y los cigarros, entonces dejaban ver que en verdad estaban cansados, Baekhyun prefería irse a la cocina y limpiar, porque él no fumaba y no bebía, Chanyeol parecía haberse salido con su hermano a hablar pero muchos aún se habían quedado en la mesa.
-Baekhyun es un pretencioso por haber traído esta tarta.- escuchó decir a Nayeon, empezaba su sección favorita “Hablemos de Baekhyun”, donde se dedicaban a hablar de él, como decía el nombre, estaban algo ebrios y cansados. -Siempre trayendo postres, queriendo impresionar a todos, ¿cree que este es el concurso de señorita simpatía?-
-Lo sé.- dijo su cuñado, LuHan. -Y ¿soy yo o está más gordo? Recuerdo que cuando lo conocí, era delgado como una vara, con las mejillas chupadas, pero ahora parece mucho más rechoncho.-
-Son las secuelas del embarazo, todo el mundo las tiene.- dijo su suegra, que no participaba en esas conversaciones, pero tampoco hacía nada para poder evitarlas, de hecho ella siempre parecía indiferente ante él, porque en realidad le tenía agradecimiento por haber salvado la empresa de su familia, pero también odio porque ahora no eran independientes. -Dejen de decir eso, ustedes tampoco se veían mejores cuando dieron a luz.-
-Pero a él se le nota mucho más, porque es más delgado, ¿no te has dado cuenta?-
-Si, además de que traía ese abrigo rojo que lo hace ver más abajo, uno es bajo pero no lo resalta.-
-Creo que solo es su intento por verse débil.- LuHan terminó tomando uno de los bocadillos de arroz inflado, quizás para poder decir que sabían horrible o escucpirlo, pero en realidad solo dejó de masticar al darse cuenta de que sabía muy bien. -Que desgraciado.- dijo, solo sacudiendo su mano en sus ropas y dejando el bocadillo en su lugar.