♡;Tentáculos¹ →terminada

Summary

𝗔𝗗𝗔𝗣𝗧𝗔𝗖𝗜𝗢𝗡 ◡̈ ꒰🌷 🌬ུ ⌇Libro uno de la saga SMUT ꒰💌꒱yoonmin ꒰💌꒱ Jimin boypussy/boytits. ꒰💌꒱ One shot. Contenido adulto y sensible. 𝗬𝗢𝗢𝗡𝗚𝗜 𝗧𝗢𝗣 • 𝗝𝗜𝗠𝗜𝗡 𝗕𝗢𝗧𝗧𝗢𝗠 𝘈𝘋𝘈𝘗𝘛𝘈𝘊𝘐Ó𝘕 𝘗𝘌𝘙𝘔𝘐𝘛𝘐𝘋𝘈 ⩨͢Esta historia es una adaptación, todos los créditos a @harryomega en wattpad

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

꒰🌷꒱ Único.

Jimin y sus amigos se encontraban de vacaciones en la casa de playa del papá de Hoseok.

Habían estado todo el día nadando y bebiendo a excepción de Jimin, pues este quería seguir nadando y no había salido para del agua desde que llegaron esa mañana.

—Jimin, no te alejes mucho, ya es muy tarde. —advirtió su amigo ojimiel, el mismo se encargaba de hacer la cena.

Pero el rizado siguió jugando con su tortuga inflable, ignorando todas las advertencias de los mayores. Pasados unos minutos logró ver unos tentáculos moverse en el agua, él era fanático de los animales acuáticos y esta vez no perdería la oportunidad de ver distintas especies.

Sin esperar tanto comenzó a nadar rápidamente en dirección al espécimen. Estaba muy concentrado en alcanzar a ese calamar, tenía mucha curiosidad.

Sin fijarse en el lugar, una ola de gran tamaño lo arrastró con fuerza hasta el fondo del mar, quedando inconsciente en el agua.

No supo en que momento pasó pero, despertó en una cama hecha por hojas de palmera. Se movió en busca de sus amigos, no conocía el lugar.

Se quedó en silencio al ver como un hombre alto y musculoso entró sin camisa. Pero algo más llamó su atención, el chico tenía ventosas en los brazos.

La mirada del ojiverde subió y miró ese gran pecho tatuado que hizo que sus piernas se apretaran.

—Ya despertaste, bonita. ¿Cómo te sientes?—preguntó el de ojos verdes, con una sonrisa coqueta en su rostro.

Jimin mordió su labio al escuchar su voz—Soy un chico. —corrigió—¿Cómo llegué aquí?

El castaño sonrió de lado, mirándolo fijamente—Te lo voy a resumir, yo me encontraba buscando algo de comer y entonces te encontré a ti, a punto de morir por las olas.

—¿¡Me vas a comer!?—preguntó el rizado, levantándose rápidamente.

—No estoy acostumbrado a comer humanos, pero tú podrías ser la excepción. —dijo lo último en voz baja—Pero ese no es el punto, ¿Cuál es tu nombre?

—P-Park Ji-Imin. —respondió con balbuceos.

El híbrido soltó una risita—Que lindo nombre, como tú. Mi nombre es Min Yoongi y soy un híbrido calamar.

—¿Qué haces aquí?—preguntó el menor en voz baja, mordiendo su labio.

—Soy un híbrido que fue excluido de la sociedad y traído aquí a la fuerza para no ser una amenaza para los humanos.

Jimin no sabía que decir, solo tenía un puchero en sus labios.

—Y bueno... si te queda más fácil decirme Yoongi y gemir papi. —bromeo el híbrido, soltando una carcajada.

El rizado frunció el ceño al escucharlo—Cállate viejo cochino y vístase.

—Deberías hacer lo mismo. —batió las cejas.


Jimin se miró a él mismo, dándose cuenta que estaba desnudo. No sabía en que momento había perdido su ropa, así que con demasiada vergüenza, cubrió su cuerpo con las sábanas hechas de hojas.

Mientras eso el castaño salió de la pequeña choza, caminando hasta su pequeña cocina para freír unos pescadados para que la futura madre de sus hijos tenga fuerzas.

Porque sí, el ojiazul ya se había adueñado de las grandes tetas y su pequeño y jugoso coñito.

El rizado no había comido nada por lo que tenía demasiada hambre. Ese delicioso aroma lo atraía, por eso mismo se levantó de la cama.

—Creí que estabas molesto y no saldrías.—dijo el castaño en tono burlón al verlo salir.

Jimin rodó los ojos, acercándose a él—Huele muy bien, ¿Qué fue lo que cocinaste?

—Cociné pescado, siéntate por favor. —pidió el ojiazul, acercando al rizado a la mesa que se encontraba en la arena, a la orilla del mar.

El menor se sentó y comenzó a comer rápidamente.

—Yoongi. —llamó el rizado en tono tímido, el híbrido alzó la mirada en señal que tenía su atención—¿Tú tienes familia?

Yoongi asintió con las mejillas llenas de comida.

—¿Ellos viven por aquí?—preguntó el ojiverde. El castaño negó varias veces.

—Mis padres viven en Londres, tienen una empresa de lácteos. —se encogió de hombros—Yo soy hijo único y algunas veces venían a verme, mamá no quería que me trajeran aquí. Ella decía que podía tener una vida normal, pero papá tenía otros planes pues no quería escándalos que afectaran la empresa.

Jimin asentía a lo que el castaño le decía, pidiendo que continuasen.

—Mamá falleció hace tres años y papá dejó de venir a verme. Algunas veces me manda a algún empleado de confianza para saber si estoy vivo. Me traen algunas cosas que le pido, en una de esas venidas el empleado me contó que mi padre se volvió a casar, con alguien más joven.

—Oh, lo siento, no debí preguntar. —se disculpó rápidamente.

Yoongi le dio una sonrisa de lado, soltando un suspiro—Está bien nene, no te preocupes ¿Ya terminaste de comer?

El más joven asintió, sonriendo de igual manera—¿En dónde puedo lavar mi plato?

—Yo lo lavaré después, no te preocupes, bonito.

Jimin se sonrojó demasiado, las palabras bonitas del castaño lo hacían sentir feliz.

—Debo volver a casa, mis amigos deben estar preocupados por mi. —dijo en voz baja, mordiendo su labio.

—Ya es tarde y estás muy llenito. Te llevaré mañana ¿Hm?

Jimin asintió un tanto dudoso y se levantó de la mesa dirigiéndose a la choza del híbrido, pues al estar entrando la noche había empezado a hacer frío.

—¿No sientes aburrido tú sólito?—preguntó el rizado con un toque de curiosidad.

—Un poco, a veces cuando hay lluvias y no puedo salir a nadar o buscar comida.

Jimin empezó a tener sueño y sus ojitos se cerraron lentamente, acurrucado en el pecho del castaño cayó en los brazos de morfeo.


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Cuando Jimin despertó aún estaba oscuro pero escuchó un ruido afuera.

Buscó al castaño con sus manos pero no lo sintió debajo de él. Se sentía muy curioso así que salió por la ventana. El castaño estaba metiendo la mesa de la noche anterior, pero lo que llamó su atención fue como las grandes palmeras se movían mientras la lluvia caía.

Jimin pensó que su suerte no podía ser peor, primero fue arrastrado por una ola enorme, y ahora no podría regresar con sus amigos hasta que la lluvia terminase.

Yoongi entró de nuevo y lo miró parado en la ventana—¿Hice muchísimo ruido? Perdón, te desperté.

—No hay problema Gigi.

Un fuerte trueno cayó y Jimin se puso en cuclillas cubriendo sus oídos.

—Hey bebé, ven aquí. —dijo el castaño, envolviendo al menor en sus brazos.

Ambos chicos subieron con cuidado a la cama, el mayor abrazando al pequeño rizado quien le tenía miedo a los truenos.

Fueron minutos dolorosos para el ojiverde, quien sollozaba bajito.

Hasta que por fin terminó la tormenta, ya todo estaba bien.

—Ya pasó bebé, los truenos ya se acabaron. —avisó el híbrido, acariciando los cabellos rizados y con la otra mano hacía círculos en la pancita del contrario.

Los toques del mayor comenzaron a subir de tono rápidamente. La mano que anteriormente acariciaba los cabellos rizados bajó hasta el cuello del menor, casi tocando el seno del menor. Mientras su mano que acariciaba su pancita había bajado de igual forma, cerca de la zona íntima del rizado, por encima de la pequeña braga blanca del mismo.

El rizado se posicionó a horcajadas de Yoongi, éste mismo alzó la gran camisa que le había prestado anteriormente al humano. Dejando al aire sus duros pezones.

Yoongi admiró la belleza de quien ahora proclamaba como suyo, su delgada cintura y sus anchas caderas, perfecto para traer a sus hermosas crías.

Empezó a chupar un pezón, éste tenía aretito en la punta, succionó y mordió los pezones.

Jimin se frotó contra la pelvis del ojiazul, demasiado excitado y buscando cualquier contacto contra ese abdomen marcado.

El castaño puso al menor debajo de su cuerpo, comenzó a besarlo con suavidad. Lo había esperado e imaginado por mucho tiempo. Yoongi no era un acosador, casualmente un verano había visto a Jimin meterse al agua y quedó impresionado con su belleza, desde ese día vive planeando como tener a aquel chico nalgoncito sólo para el.

Movió la pequeña braga del menor y comenzó a frotar sus dedos sobre la humedad del rizado.

Poco a poco sus dedos se convirtieron en tentáculos, gracias al contacto húmedo que tenía con la entrada del menor.

Bajó su cabeza hasta llegar a la entrada rosada de Jimin. Chupó y mordiqueó los labios menores con mucho cuidado.

—¡Pa-papi ah! —gimió el rizado, mordiendo sus mejillas internas, las mismas estaban sonrojadas.

El mencionado se corrió en largas tiras de squirt, mojando los tentáculos del híbrido.

Ahora era el turno del ojiazul, éste se bajó de la cama para rodear al menor.

Se puso frente a la boquita rosada del menor, quien ahora se encontraba en cuatro.

De una sola estocada estaba en la boquita del rizado, éste mismo comenzó a chupar el miembro en su boca, haciendo arcadas por la profundidad.

El ojiazul llevó una de sus manos a la cabecita del rizado, empujando la misma mientras la otra trabajaba en el clítoris sensible del menor.

Logró en pocos minutos que el híbrido se corriera en su boca.

—Tirate de espaldas, amor. —pidió el castaño luego de salir de la boquita del menor.

Jimin obedeció al instante, poniéndose de espaldas en la cama y separando sus piernas de manera sumisa. Ahora estaba expuesto al híbrido calamar, dispuesto a servir para su placer.

El castaño sonrió socarrón al verlo, observando como la vagina del rizado estaba llena de fluidos. Llevó nuevamente sus tentáculos viscosos al coño húmedo del menor.

Podía sentir como los mismos comenzaban a soltar un líquido blanquecino, era semen.

Ambos de sentían tan alejados de la tierra por el placer que sentían, sintiéndose calientes y completos por primera vez.

Sin esperar más tiempo el castaño se alineó en la entrada del menor, sin dejar de mover sus dedos en ningún momento.

Entró de una fuerte estocada en el estrecho agujero del menor, comenzando a embestir fuertemente en segundos.

Con fuertes embestidas ambos llegaron nuevamente al orgasmo en minutos, el nudo del castaño llenando el agujero apretado de Jimin.

Luego de acabar ambos se acurrucaron con cuidado, disfrutando el nudo del híbrido, uniendolos por media hora.