Jimin Quinn estaba sentado en la cocina de su padre; era estudiante del Instituto de Bellas Artes de la Universidad de Nueva York, estaba a un semestre de completar su maestrĆa y estaba a punto de decirle a su padre que era gay. SabĆa que su padre se volverĆa loco en cuanto pronunciara las palabras. Tom Quinn se ganaba la vida como policĆa local y este era un rincón de Bayshore que no sabĆa tolerar a los hombres homosexuales. Jimin celebrarĆa su vigĆ©simo quinto cumpleaƱos en octubre y pensó que habĆa llegado el momento de dejar de mentir, tomar el legado de la tĆa Nellie y dejarlo para siempre. Con el resto del dinero de su tĆa, si su padre lo rechazaba, todavĆa podrĆa terminar su Ćŗltimo semestre y le quedarĆa dinero para seguir viviendo mientras era aprendiz de un maestro alfarero.
Tom Quinn, un pelirrojo grande y corpulento, se habĆa abierto camino hasta sargento en el pequeƱo Departamento de PolicĆa de Keansburg. Un borracho mezquino, empeoró despuĆ©s de que la madre de Jimin murió y Jimin sabĆa lo suficiente sobre el estado de Ć”nimo de su padre como para ser aprensivo. Pero esto era algo que tenĆa que hacer para mantener su autoestima. Hice a papĆ” su comida favorita. Tal vez tenga suerte y Ć©l no se detenga por unos tragos en el bar local y salga de aquĆ con mi dinero y mi persona intacta.
Jimin escuchó el sonido de la puerta de un auto cerrarse y miró por la ventana. El Buick de su padre estaba en el camino de entrada. El viejo parecĆa andar derecho; pero Ć©l podĆa sostener bien su licor; por lo que no descartó la posibilidad. Su padre siempre estaba bebiendo; era solo una cuestión de grado.
De hecho, Jimin lo preferĆa cuando su padre caĆa ebrio. En ese estado lanzarĆa algunos golpes, generalmente fallarĆa, y se quedarĆa dormido en el sofĆ”. En el raro caso en que llegara a casa sobrio, no era razonable, pero al menos no era violento.
Jimin a menudo se preguntaba cómo habĆa llegado a casa su padre despuĆ©s de una velada en el bar sin hacer subir el Buick a una farola.
Jimin manejó la universidad con el dinero de su tĆa, una beca, prĆ©stamos estudiantiles y un trabajo en una pequeƱa galerĆa de arte en SoHo. Con este mosaico de financiación; Jimin pudo ganarse la vida pagando por el apartamento que compartĆa y una dieta de fideos ramen con una hamburguesa ocasional del menĆŗ del dólar en Mickey D's.
Oyó a su padre en la puerta principal y se preparó. Puedo hacer esto.
Tom Quinn, por una vez, no entró en la casa. Puso el sombrero en el perchero y Jimin escuchó el tintineo de sus llaves y el cambió al golpear la pequeƱa mesa en el vestĆbulo.
āĀæDónde estĆ”s chico? ĀæEstĆ” lista la cena? SerĆ” mejor que intentes hacer algo para ganarte la vida. āLos pesados pasos de Tom resonaron por el pasillo.
Jimin trabajaba todo el dĆa en la farmacia entregando recetas a los residentes del pueblo, por lo que el comentario sarcĆ”stico de su padre acerca de ganarse su sustento no era justo; pero realmente Tom rara vez era justo. Jimin le daba a su padre la mayor parte de su salario cuando regresó a Keansburg para el verano. Tuvo que volver a casa porque no podĆa pagar el costo de un apartamento solo durante los meses en que no tenĆa compaƱeros para contribuir con el alquiler.
Pasó sus vacaciones solo en la ciudad porque las vacaciones sacaron
lo peor de Tom.
La madre de Jimin habĆa muerto la vĆspera de Navidad ocho aƱos antes y su padre pasó los doce dĆas de Navidad en un estupor.Jimin puso la mesa y sacó el pastel de carne directamente del horno y lo puso en una agarradera delante de su padre. Una vez que su padre terminó su cena y la cerveza siempre presente, Jimin se preparó para la conversación.
Jimin salió a su madre, pequeño pero fuerte, rubio y de ojos verdes.
HabĆa competido en gimnasia en la escuela secundaria y habĆa decepcionado a su padre con su elección de la Universidad de Nueva York en lugar de tomar una beca deportiva en una de las otras escuelas que le ofrecĆan un viaje gratis. Tom ya llamó a su hijo de nombres por su aspecto e interĆ©s por el arte. Jimin pensó que su anuncio no serĆa recibido con mucha sorpresa.
Sacó una tarta de manzana que compró para la ocasión. Mientras Tom cavaba en el pastel, Jimin intentó iniciar āla conversaciónā.
āPapĆ”, tengo que decirte algo.
āĀæQuĆ©?
āSupongo que es mejor ir directamente y decirlo. Soy homosexual.
āĀæMe estĆ”s diciendo que eres un raro?
āEsa es una forma de decirlo.
Tom saltó de su silla y soltó un puñetazo directo a la barbilla de Jimin. Continuó golpeando a Jimin hasta que cayó al suelo y se hizo un ovillo para evitar los puños de Tom. Tom comenzó a patear apuntando entre sus piernas. Esta no fue la primera vez que recibió una paliza; sin embargo, Tom era mÔs despiadado de lo habitual.
āTĆŗ, pequeƱo bastardo, tu madre vino a mĆ con un mocoso en el vientre y te aceptĆ© porque la amaba.
Jimin se tendió en el linóleo blanco y negro y lo miró sorprendido.
āSolo te mantuve aquĆ por el bien de su memoria, pero ahora, te quiero fuera de mi casa por la maƱana. No tendrĆ”s mĆ”s de mĆ. Puedes olvidar el legado de Nellie porque lo controlo hasta que cumplas veinticinco aƱos y me asegurarĆ© de gastar cada centavo.
āEse es mi dinero, ārespondió Jimin mientras intentaba levantarse del piso.
āPero yo tengo un poder legal y digo que no obtienes nada. āTom lo miró con puro odio.
āPuedo llevarte a la corte, āgritó Jimin.
āPruĆ©balo, maricón. Cuando pagues por un abogado, ya no estarĆ”.
Sal de mi vista y vete de aquà por la mañana. Sé agradecido de que te permita empacar tus cosas.
Jimin subió las escaleras y arrojó sus pocas posesiones en una mochila grande. Tomó su computadora portÔtil y su teléfono celular, que compró con su propio dinero y se preparó para salir de la casa antes de que su padre se levantara por la mañana.
dios estÔs historias son mi religión!!
bien seguimos ya pasó mi coraje ya estoy mejor. seguimos jiminnie
Me encanta la historia, pero la siento muy pesada para leerla porque no hay espacios en los pƔrrafos