𝔸𝕝𝕘𝕠 𝕞𝕒̀𝕤 𝕢𝕦𝕖 𝕤𝕠𝕝𝕠 𝕧𝕠𝕔𝕖𝕤
𝔸𝕝𝕘𝕠 𝕞𝕒̀𝕤 𝕢𝕦𝕖 𝕤𝕠𝕝𝕠 𝕧𝕠𝕔𝕖𝕤 𝕪 𝕡𝕦𝕖𝕣𝕥𝕒𝕤
Pequeños temblores abrazaban sus muñecas, los órganos se le comprimían, la sangre poco a poco abandonaba lo cálido de su cuerpo y daba pasó a un frío efímero.
Su respiración comenzaba a ralentizarse y parpadear parecía más un milagro que una necesidad, lo blanco en sus labios se instaló y una pequeña arcada se deslizó por su garganta...por reflejo cubrió su boca
No sabía las reacciones tan bruscas que adquiría su cuerpo cuando se encontraba frente a estímulos tan pequeños, como lo era aquella pregunta que estaba escrita en la pizarra
¿Cómo le explicas a tu sistema nervioso que solamente tienes que escribir la respuesta y no encontrar la cura para el cáncer?
Kennedy jamás encontria explicación correcta para las respuestas que su cuerpo le brindaba, por eso cuando alguien le preguntaba si "¿estaba bien?" el simplemente contestaba:
— si.. estoy bien, solo no fue una buena noche