Capítulo 01
Lo único que podía ver y observar eran los preciosos ojos azules del omega que robaba sus suspiros y deseaba con toda su alma que fuese suyo; tan precioso que era un lucero entre las adversidades de las sombras en el mundo y estaba convencido de que no había ninguno como él en el mundo.
El par de ojos azules color cielo, decorados por tupidas, largas y espesas pestañas, cejas p sus pómulos definidos que brillaban cual tacto con el sol, labios delgados rosados como los pétalos de la rosa que florece en los jardines, una pequeña nariz de botón que se arrugaba a cada instante que sonreía, cabellos lacios y castaños cayendo por su frente en cada segundo del día, un cuerpo delgado y pequeño, con finas curvas las cuales aquellos preciosos conjuntos siempre combinaban; estaba convencido de que era arte.
El pequeño omega no lo sabía.
Pero Harry estaba profundamente enamorado de él; aunque lo haya visto pocas veces y cruzado leves palabras…ese omega sería su esposo.
Y estaba dispuesto a enamorarlo.
Harry Styles, era un alfa de veintiséis años, militar de la fuerza armada británica quien a su corta edad logró colocarse como segundo al mando; siendo un coronel.
Participó en la segunda mundial, donde fue mandado a los terrenos de sus enemigos para poder salir triunfante bajo sus órdenes; a cinco años desde esos acontecimientos hoy en 1950, podía empezar a trazar su vida nuevamente, ya que tenía que haber ido a rehabilitación para poder superar las pesadillas causadas por tantas muertes en sus tropas, como las que arrebató por su país.
Pero estaba vivo; listo para poder cuidar a su familia.
El alfa estaba arreglando su ropa antes de tocar a la puerta; llevaba una cómoda casilla de rayas azules y blancas de cuello grueso, pantalones beige ajustado a su cintura por un cinturón negro, sus zapatos casuales y sus cabellos bien peinados hacia atrás.
El reloj negro decorando su muñeca izquierda, el sombrero boater y los nervios recorriendo cada parte de su cuerpo era lo que lo hacía respirar por su boca y arrugar su nariz, querer salir corriendo por los nervios de estar ahí e ir a refugiarse a su casa bajo la sábana de su cama.
Tocó la puerta y esperó a que alguien abriera.
──Buenas noches coronel Styles.── saludó la dulce voz del omega que abría la puerta de la casa; era él.
──Buenas noches Louis.──saludó Harry con una sincera -nerviosa- sonrisa en su rostro; ¿como este omega podía ser tan precioso?
Llevaba puesto una bonito vestido azul de falda larga que llegaba a la altura debajo de sus rodillas de vuelo circular ceñiendo su pequeña cintura con un listón negro y un moño en su espalda, el vestido tenia un corte de cuello redonda con dobladillos de encaje blanco y mangas de casquillo.
──¿Puedo pasar?──preguntó Harry. Saliendo de su pequeño trance, después de haberse enamorado aún más de él.
El omega con sus mejillas levemente sonrosadas por la profunda mirada del alfa, respondió.
──Mi padre ya te espera para cenar con nosotros, adelante.──respondió el omega.
El alfa ingresó a la casa y soltó un profundo suspiro para calmar sus nervios; se quitó su sombrero y lo colgó en el perchero que estaba al ingresar.
──Harry, muchacho, es un gusto tenerte por fin en mi casa con la dicha de cenar con nosotros.── saludó el general de brigada, Philips Tomlinson; un alfa retirado después de la última guerra, donde defendió a su nación hasta sus últimos momentos.
──Es un placer su invitación, no la espera después de años de estar en Holmes Chapel.── respondió Harry, sentándose en la mesa junto a él alfa; observando de reojo a Louis quien ayudaba a su madre omega a servir los platos y cubiertos para la cena.
──Quiero presentarte a mi familia, ella es mi preciosa esposa Lilieth Tomlinson con quien llevo una vida entera enamorado.── señaló con su mano extendida a la mujer de cabellos castaños recogidos y un vestido esponjado de corte v con encajes.
──Un gusto conocerte Harry.──saludó ella.
──El placer es mío.──respondió él.
──Y él es mi precioso cachorro omega, Louis, de quien ya tenías la dicha de verlo pocas veces en los campamentos después de tu llegada de los campos, solo que ahora ya creció y es todo un lindo muchacho.── señaló al omega sentado a un lado de su mamá.
──Es un gusto volverte a ver.──dijo Harry con una sonrisa hacia el omega.
──Gracias, es un placer recíproco.── respondió Louis.
──Bueno, platiquemos mientras cenemos, los omegas de la casa nos deleitaron con sus mejores recetas, sobre todo mi cachorro quien deseaba cocinar para ti.── halago Philips.
Louis bajó su cabeza un poco sonrojado de sus mejillas.
──Papá…──balbuceo Louis.
──Es un honor que su hijo haya cocinado esto para esta cena, se que estará delicioso.── sonrió Harry hacia Louis; quien levantó su mirada, batiendo sus pestañas de manera lenta y un mohín en sus rojos labios brillo.
Empezaron a probar la comida; Harry no podía creer esto, no podía para de saborear la deliciosa comida que se deshacía en su boca, era magníficamente deliciosa.
──Y cuéntame hijo, ¿planeas ya buscar algún omega?, ¿tener hijos?── preguntó Philips.
Harry abrió sus ojos mirando al alfa y Louis tosió con un poco de carne en su garganta.
──Bueno.──tomó la servilleta para limpiar la comisura de sus labios.── Estoy ya en la edad de buscar una pareja, así que si, si planeo…uhm, buscar a un omega para darle un cortejo y si está dispuesto, crear nuestra familia.
──¿Ya tienes la solvencia?── preguntó Lilieth.
──Tengo una casa que compré hace algunos meses con el pago de mis servicios en el ejército en Holmes Chapel, ahí estoy viviendo yo solo, es… espaciosa y bonita, mi madre y hermanas ayudaron ese toque cálido a hogar.──respondió Harry.── También soy de los que ahorra mucho, todos estos años de soltero ahorré cada peso necesario para el día en que hiciera a mi propia familia.
Harry alzó su mirada hacia Louis, quien lo miraba con su cabecita ladeada y una tierna sonrisa en sus labios; el alfa arrugó su nariz y Louis desvió su mirada al instante.
──¿Sabes?, mi cachorro tiene diecinueve años, ¿no te parece…un omega bastante bonito?── preguntó Philips a Harry.
Louis volvió a ver a su papá, con sus ojos extendidos y sus mejillas quizás, explotando del rojo carmín por los nervios y la timidez que le ocasiona hablar sobre estos temas.
Harry sonrió por debajo, con nervios en su mayor resplandor, su respiración agitando en su pecho queriendo sobresaltar su corazón y sus manos un poco sudadas.
La edad perfecta para que un omega empiece su familia, enlazarse con un buen alfa y tener a pequeños cachorritos creciendo dentro de él. Louis lo sabía, quería cada una de esas cosas con un buen alfa, deseaba tener un lazo, una bonita casa, una familia estable y en su vientre cargando a muchos cachorritos.
Solo que nunca había tenido un novio.
Mucho menos un amor.
¿Quién sería dichoso de ser el primero que robará su corazón?
Después, de un silencio largo y agotador; Harry se atrevió a preguntar.
──Señor Tomlinson, ¿le daría permiso a Louis de salir conmigo a tomar un helado? ── preguntó Harry.
──¿Tu que dices cachorro, deseas salir con este alfa?──preguntó el mayor de ellos hacia el más joven.
El omega asintió.
──Me encantaría mucho Harry.── respondió Louis.
Harry sonrió triunfante; apenas acaba de dar el primer paso. Una cita con el lindo omega; deseaba que ya fuese mañana, no podía esperar más para que los días se convirtieran en semanas y las semanas en meses.
Deseaba enamorar a Louis muy a la manera de un precioso amor de época.