Capítulo 0
A veces, me arrepiento de no haberme quitado la vida aquel 15 de agosto cuando solo tenía 16 años. Si lo hubiera hecho, no estaría sintiéndome tan vacía y simplemente dormiría en paz.
Mi dramática historia comienza en un caluroso verano de 2004, cuando le grité a mi madre que desapareciera. Horas más tarde, fue asesinada. Mi hermano mayor estaba junto a ella y se sentía impotente por no haber podido salvar a su madre de aquel asesino.
Mi familia siempre ha estado rodeada de peligros, y es porque no somos personas normales. Somos los guardianes de un secreto tan grande que, si se revelara, aquel que lo hiciera desaparecería del mundo.
Resulta que mi familia oculta la existencia de tres mundos paralelos, habitados por humanoides con habilidades magníficas. Cada uno de ellos tiene una apariencia y cultura completamente diferentes a las de los seres humanos. La familia Herros tiene la responsabilidad de capturar a aquellos que intenten revelar o escapar de esos universos para hacer daño.
La primera especie son los Mátk, quienes pueden soportar altas temperaturas y dominar el fuego. Luego están los Dù, que viven en casas construidas en lo alto de árboles impresionantes y tienen la capacidad de volar por los cielos. Por último, están los Kàl, una especie que se encuentra en comunión con la naturaleza y puede comunicarse con ella.
A medida que pasaba el tiempo, mi hermano mayor se convirtió en un soldado de élite muy valioso para la organización secreta. Sin embargo, yo solo tengo el rango D, lo que significa que solo me encargo de vigilar a los prisioneros antes de su sentencia. En el año 2011, tenía 14 años de edad. Desde muy pequeños, nos entrenaron para ser los futuros líderes de la organización, pero está claro que yo ni siquiera soy considerada una opción.








