Prólogo
Todos los días, veía al señor Kim sentado dentro de esa mansion, el era tan sencillo.
Cada vez que lo veía el escribía en ese pequeño diario que en esos tiempos me daba tanta curiosidad por leer.
Jamás entendí por que lo pasaba tan sólo en esa ventana del tercer piso, se miraba feliz pero nostálgico
Sobre todo siempre quise ser como el, el señor al que llamabamos “El creador de la libertad” pero el solo le llamaba “Sea”
Historia creada sin la intención de ofender a ningún tipo de público, respetar el mio.