1. Killer bunny in the woods [Jeon Jungkook- BTS]

En definitiva pasar vacaciones en un aburrido, sucio y viejo campamento abandonado no era su primer pensamiento cuando de un verano perfecto se hablaba.
Ni el segundo ni el tercero.
Pero cuando Jay y sus amigos habían decidido juntos viajar hasta aquel recóndito lugar en medio de la nada, No había tenido más remedio que seguirlo.
Aunque comenzaba a arrepentirse de su decisión. No sólo por las condiciones tan limitadas a las que estaría sometida sino que además de todo, ella era la única mujer del grupo.
Claro que no tenía nada en contra de los amigos de su novio, la mayoría solían ser agradables, había uno que otro que le caía muy bien y luego... Luego estaba Niki.
- Noona... ¿Te gustaría una golosina? - Ofrece Sunoo acompañado de una adorable sonrisa que hace que sus mejillas de vean preciosas. - Traje algunos panes de fríjol dulce... -
Con una sonrisa, ella toma uno de los panecillos. - Muchas gracias Sunoo, Eres muy dulce. - menciona educada.
- Yo utilizaría otra palabra para describir a Sunoo. - Dice una tercera voz metiéndose en la conversación.
La sonrisa de ambos desaparece pero mientras el chico parece ahora algo triste y avergonzado el entrecejo de ella se frunce y voltea para poder mirar a quien ha soltado dicho comentario tan de mal gusto. - Y yo utilizaría tantas otras para describirte a ti... Pero no creo que quieras escucharlas, mocoso engreído. - Responde.
Sin embargo en ese momento siente una mano en su cintura. Seguido por un beso en su sien. - Ya. Basta, no le hagas caso... - Como siempre su novio era el que se encargaba de limar las asperezas. Después mira al menor de todos. - Y tu también detente Niki. Nos los molestes. -
Al menor parece no gustarle el regaño por lo que simplemente rueda los ojos. - Lo siento ChiJu... -
- Es Jiyu...
Corrige la chica. Sabía que su nombre tenía un bello significado “Mujer Valiente” pero a veces odiaba que se confundiera tan fácil con la palabra “ChiJu” que significaba queso.
Pero decide ya no gastar energía, tan solo prefiere dirigir ahora su atención hacia su amado novio. Jay Park era todo lo que podría desear como novio, era guapo, atento, caballeroso y... Bueno en la cama.
O al menos eso suponía ella ya que nunca había estado con alguien más que no tenía alguna otra referencia e igualmente no creía que fuera bueno compararlo.
El resto de la tarde solo se la pasan descargando la camioneta y llevando las cosas al campamento.
- Cuando dijeron que iríamos a un campamento no creí que sería en serio. - Comenta ella mientras observa a su alrededor intrigada. - ¿No tendremos problemas por meternos en una zona prohibida? - Pregunta.
- No... Nadie sabe que estamos aquí. Y nadie se atrevería a buscarnos...- Comenta Heesung. - Este lugar esta maldito...- Sonríe.
- Es broma ¿No?
- ¿Acaso nunca habías escuchado de este lugar? El campamento Taesan es famoso por su leyenda.
Jiyu niega y voltea a ver a su novio. - ¿Qué leyenda?
- Una sobre un chico que enloqueció durante un campamento y asesinó a todos una noche. El único sobreviviente de la masacre quedó loco de por vida... Pero creo que Jungwon puede contarla mejor. -
- Genial. Hora de las historias...
Jake junto con las demás se juntan alrededor de donde harían la fogata esa noche. Jiyu algo desconfiada pero curiosa se acerca también. - Cuenta la leyenda que durante el otoño de 2007, El campamento Taesan vivía su mejor época. Lamentablemente, lo que por fuera parecía un lugar divertido y Lleno de alegría en realidad podría tornarse una verdadera pesadilla para algunos. El campamento Taesan era muy negligente, sobre todo cuando los casos involucraban a niños provenientes de familias ricas y poderosas. - Comienza a contar. - Y fue precisamente eso lo que los condenó porque el chico que provocó la masacre fue alguien que era molestado por todos los demás. Al punto de que incluso una vez casi muere durante uno de los ataques de los demás chicos, solo tenía 10 años. Todo se convirtió en una bomba de tiempo y cuando la cordura de ese chico se rompió, todo se descontrolo. Dicen que tomó un cuchillo del comedor y después la máscara que había hecho ese mismo día como parte de las actividades del campamento y entonces... -
Para ese punto tanto ella como Sunoo y casi todo el resto de los chicos estaban tan sumergidos en la historia que no sienten cuando alguien se acerca por detrás de la fémina.
- ¡LOS MATÓ A TODOS!
Gritó Niki poniendo sus manos sobre sus hombros, provocando que ella se sobresaltara y pegara un grito de auténtico miedo. Aturdida y algo torpe cae al suelo.
El chico comienza a reír mientras el resto también se recupera de ese pequeño susto... Aunque a Jiyu ya casi le da un infarto.
Esta termina llena de lodo semiseco y más bien es Sunoo el primero en ayudarla a levantarse que su propio novio.
- ¡Debiste ver tu cara, Chiju! Ojalá alguién lo hubiese grabado...
Ella mira al mocoso con coraje. Realmente era un dolor de... Muelas.
-¿Cuál es tu jodido problema?
Pregunta ella quien frustrada decide darse media vuelta para alejarse de ellos.
Jay la alcanza. - Nena... No te pongas así. Solo fue una broma.
Ella mira a su novio incrédula. - No puedo creer que lo defiendas...
- Es que estás exagerando...
- ¿Sabes qué, Jay? Mejor dejame sola.
Es lo último que dice antes de tomar su bolsa y caminar casi al otro extremo del lago. Había quedado hecha un desastre y necesitaba cambiarse, además de que las tiendas no estaban hechas aún y ni loca se metería a alguna de esas chozas.
Cuando esta lo suficientemente lejos como para que ningún chico este de fisgón comienza a desnudarse aunque...
No estaba sola en realidad.
Jiyu comienza desabotonando su camiseta para quitársela y después van sus shorts, esta a punto de deshacerse de su sujetador. Escucha de pronto el sonido de unas ramas crujiendo por lo que voltea de pronto a todos lados. Pero no ve a nadie...
- Sí esto es otra broma juro que los mandaré a la mierda.
Gruñe para si misma. Estaba algo estresada ya por lo que decide sacar algo de las pertenencias que su novio había metido en su mochila... Y con “pertenencias” se refería a un buen cigarrillo de hierba.
Niki es un idiota... Y la dichosa leyenda es mentira. Eso ocurrió en 2007, yo tenía 2 años en ese entonces. Por lo que es imposible que aquel sujeto siga vivo o sea real. Nadie puede sobrevivir tanto tiempo en medio de la nada... Mucho menos un niño de 10 años.
Plena mientras enciende el cigarrillo. Le da una calada y retiene el humo antes de finalmente soltarlo y repetir el proceso unas cuantas veces.
Pronto todo se vuelve menos tenso. Sus ojos se ponen ligeramente rojizos y las comisuras de sus labios se curvan en una sonrisa despreocupada.
Cuando siente que ha tenido suficiente lo ha apagado ahora si dispuesta a terminar de cambiarse cuando al girar se topa con alguien.
Era muy alto y demasiado grande, tenía una camiseta bastante sucia y unos pantalones negros pero lo más llamativo es su máscara... Su máscara de conejo.
- Sabía que intentarían asustarme de nuevo... ¿Eres tú cariño?
Pregunta algo atentada y risueña. Obviamente debía ser Jay ya que este no dejaría que nadie más la viera semidesnuda y en ese Estado. O al menos eso creía ella.
Aquel sujeto permanece inmóvil, no dice ni una palabra y ni siquiera parece respirar. Ella se acerca a él. -¿Sigues enojado? - Pregunta pero no recibe respuesta alguna.
Ahí es cuando ella nota el cuchillo que este tenía en la mano... Pero no pensaba ceder a ser la burla de todos una vez más. Por lo que lejos de asustarse, esta vez solo niega. - Buen intento pero... Esta vez no va a funcionar. Aunque te doy crédito por disfrazarte. - Ella pone las manos sobre el pecho de este encontrándolo más duro y fuerte de lo que recordaba. ¿Desde cuando Jay se ejercitaba tanto?
Jiyu le mira y continúa bajando sus manos mientras este se lo permite. Hasta llegar a la cremayera de su pantalón. Con cuidado desabotona y baja esta para meter su mano entre la ropa interior y su piel. Dando justo con lo que estaba buscando. Este finalmente parece reaccionar tomándole la mano con la que tiene libre y frenando las intenciones de ella.
Ella se sorprende un momento pero después sonríe. - Solo... Dejate llevar. - Susurra. - Nadie nos verá aquí y... Sí lo hacen, sabrán que yo soy completamente tuya. - Dice.
Y pese a no recibir una respuesta verbal, siente como el agarre se va aflorando hasta desaparecer por completo.
Jiji sonríe, y finalmente termina por liberarlo de su opresión. Su mano se mueve lentamente en un tortuoso vaivén que logra arrancar uno que otro gruñido del enmascarado. Siente como poco a poco su miembros se va endureciendo pero no logra conseguir que tenga una erección aún.
Poco a poco se va poniendo de rodillas frente a él y con la misma lentitud con la que lo masturba comienza a lamer desde la base hasta la punta. El desconocido continua viéndola, todo aquello era tan nuevo para él... Jamás creyó que una víctima podría hacer aquello, mucho menos que podría hacerlo sentir de esa manera.
Jiyu cierra sus ojos al momento de introducir el glande del que ella creía era su novio en su boca. Su quijada duele un poco al tener que estar tan abierta para poder recibirlo. No sólo su cuerpo estaba más ejercitado de lo que recordaba sinó que también las dimensiones de aquello habían cambiado bastante.
Todo es tan morboso y tan intenso que de pronto él suelta el cuchillo. Sus dos enorme manos se han posado sobre la cabeza de ella y por instinto la sujeta con fuerza mientras sus caderas comienzan a moverse, follandole la boca a la pobre chica.
Y es tan descuidado que no teme hundirse hasta el Fondo de aquella garganta sin importar nada. Aunque ella tampoco estaba en sus 5 sentidos tampoco y pese a las leves arcadas que le provocaba aquello, logra resistir como una ganadora
Ella se separa en búsqueda de aire. Este intenta hacer que regrese a hacer su trabajo pero en lugar de eso Jiyu se levanta, tomándole de la mano lo guía hacia uno de los árboles más cercanos.
- Estás muy callado hoy... Y muy quieto también. - Susurra ella mientras termina de desnudarse. - Vamos... Tocame un poquito... -Suplica llevando las manos de él hacia sus pechos. Ella tiene que guiarlo, técnicamente tocándose a si misma sobre las enormes y callosas manos de este.
La suave, pálida y dulce inocencia de Jiyu contrastaba con lo que sea que ella tenía de amante en ese momento.
Y cuando esta lista no puede resistirse más... Hace que él la alce para penetrarse sola y de esa manera pueda montarlo.
Y este lo hace sin esfuerzo alguno. Como si su peso fuera similar al de una pluma. Jiyu se las arregla para alinearlo contra su entrada y poco a poco le permite entrar en ella.
Recibiendole con dificultad.
Ambos suspiran ante la sensación, aunque entonces cuando menos lo nota, Jiyu es azotada contra el tronco de aquel árbol, entonces él enmascarado termina de introducirse de golpe en ella, y no conforme con hacer aquello, comienza a moverse como sus instintos más bajos se lo demandaban.
Haciéndola gemir sin control. Nunca lo había hecho así de rudo con Jay y.... Debía admitir que le estaba gustando.
- Ah... Si... ¡Dios! C-cariño...
Gimotea. Aferrándose a este quien solo puede emitir sonidos guturales.
- L-lo haces de maravilla...
Una de las manos de este le toma del cuello para inmovilizarla mientras la otra la rodea para retenerla con él. Su toque es tan brusco y posesivo que pronto algunas marcas rojizas no tardan en hacer acto de presencia.
Ella continua disfrutando hasta explotar en un orgasmo abrasador. Viniendose a chorros y no mucho tiempo después este siguiéndole los pasos, llenando su interior con su tibia y espesa esencia.
Ambos están agitados. Ahora no sólo las sustancias nocivas nublan su juicio sinó que también el orgasmo que ha conseguido la tienen mareada a más no poder. Nunca antes había disfrutado tanto el sexo como en ese momento.
Cierra sus ojos mientras posa su frente sobre el hombro de su amado. Ambos siguen Unidos por el coito y no se separan. A tientas ella le quita la máscara. Quería besarlo... Lo necesitaba pero apenas alza la mirada, el mundo entero se la venido encima.
Ese niega su novio... Ni siquiera alguien que conociera.
Paralizada por el miedo y por la culpa no puede salir de su Shock. Incluso a comenzado a temblar... Ahora quería gritar pero nada salía de su garganta. Este poco a poco la deja recostada sobre el suelo desnuda y sale de ella para cubrirla entre los arbustos ya que en ella había encontrado un nuevo pasatiempo, era su nuevo juguete. No sin antes observar esa mirada carente de cordura y esa sonrisa sádica.
Toma su mascara para colocarsela y acomoda su ropa, Su mano ahora se toma la libertad de toquetearla con curiosidad. Justo en ese momento escuchan algunos pasos y unas voces que van tomando claridad.
- Más te vale disculparte con ella...
- ¿Y por qué tengo que hacerlo? Fuiste tú quien la trajo aquí.
- Pero tu has sido un idiota con ella desde que llegamos, Niki. Y Jiyu ya tardó demasiado... Lo mejor sera irnos. Sunoo ya está encendiendo la camioneta y los demás recogen las cosas... Nos volveremos a la ciudad.
- No es justo.
El desconocido le hace un ademán para que guarde silencio y más le valía obedecer.
Solo debía quitar a esos estorbos del camino y después podría volver a su campamento para seguir jugando con su nueva mascota...