Prólogo.
•JUNGKOOK•
Hace diez años...
Una puerta abriéndose de golpe, atraviesa mi nebulosa conciencia, seguida por una sensación de estar cayendo a cámara lenta. Voces desconocidas susurran en algún lugar lejano, y poco a poco se hacen más fuertes, hasta que todo lo que puedo escuchar son gritos.
En especial un grito ahogado a mi izquierda.
—Dios mío.
Intento abrir los ojos, pero no lo consigo. Tardo unos cuantos intentos hasta que consigo despegar los párpados, pero lo único que veo son sombras borrosas.
Y entonces me llega el dolor.
Siento como si me hubieran clavado mil cuchillos, cuyas hojas aun estuvieran alojadas en mi carne. La sensación aguda y abrasadora, recorriendo todo mi cuerpo.
Me ahogo al respirar e intento hablar, pero lo único que sale es un jadeo doloroso. Mi mente se cierra de nuevo, los sonidos se desvanecen lentamente y me dejo llevar. Lo último que recuerdo son frases entrecortadas rompiendo mi conciencia y desvaneciéndose hasta no quedar nada. Solo dolor.
—¡Namjoon, no me vas a creer!... ¡Jungkook sigue vivo!
—Carajo... ponle algo sobre su cara...
—No estoy seguro de que dure mucho con vida...
—¿Alguien más esta con vida?
—No, todos están muertos.