Mirror's Room: Reflection por IsabellaKim en Inkitt
Personalizar legibilidad
Aa

Mirror's Room: Reflection

Sinopsis

Haber conocido Kwangya y el salón de los espejos fue emocionante, pero los problemas no terminaron con la creación de los reflejos de Mark. Es hora de mostrar el motivo por el que los portales disponen de su guardián. ¿Quién dice que el matrimonio es fácil? Yuta podría jurar volverse loco con tantos problemas como también por su sistema inmunológico que ha dejado de ser perfecto. Desafortunadamente, nada es como uno quisiera. —Eres lo único que me hace desear seguir viviendo cuando todo es un caos. Lee Mark, eres mi estabilidad.

Estado:
En proceso
Capítulos:
27
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Prólogo

Desde que Mark cruzó el portal del espejo 127 y llegó a Kwangya comprobó que su vida no era para nada fácil y clasificarla como complicada era quedarse corto con el término. La vida era injusta, más que ello, era una bastarda con él y no tenía la culpa de que le tocara una vida así.

El castaño no solo supo que existían muchos mundos con diferentes realidades en cada uno de ellos. Épocas combinadas, algunas que jamás pensó ser parte de ellas, aunque fuese un día. Pero, sobre todo, no imaginó que resultara ser la pareja destinada de quien custodiaba con celo el enorme salón de espejos que conectaba a todos los mundos. Peor aún, ser una luz perdida.

Su vida sí que estaba jodida y demasiado, porque su suerte parecía empeorar, además de su salud, cuando comenzó a crear sus reflejos.

Estuvo diez días seguidos en los diez distintos mundos que pertenecen a los espejos principales cuando pudo viajar en un día, pero como recalco, su vida y su suerte estaba jodida para saber cómo demonios crear un reflejo y quienes lo sabían eran los últimos reflejos.

Mientras tanto, soportó beber un té imbebible y ser encerrado en el Este, le siguió ser engañado y lastimarse en el Sureste. En el Sur ser bañado por fuego líquido, no dejando el hecho que le reclamaron su tardanza y ahí comenzó su calvario con las duchas frías que continuó en el Suroeste, además de sufrir por sanguijuelas sin olvidar el ataque de celos del reflejo guardián.

Creyó que en el Oeste las cosas serían mejores al encontrarse con un príncipe, pero fue él quien le rechazó la propuesta de matrimonio y perdió el anillo que el príncipe tenía para él, tampoco se libró del baño helado y de sufrir fiebre.

Sí, sus sentimientos crecían cada vez más hacia el guardián, pero las heridas y el desgaste también incrementaron como en el Noroeste al caer en un rosal y quedarse dormido de forma inexplicable al poco de llegar a ese mundo.

Cabe mencionar que terminó decepcionado de que el rubio terminara explicándole el salón y la forma que poseía, mas no le regalara una maldita flor, solo que cuando lo hizo fue en el salón Mark ni siquiera pudo tenerla en sus manos y lo mandaron casi al matadero, precisamente al espejo Norte.

Acepta que parte de la culpa la tuvo él al no querer oír ni preguntar sobre los reflejos principales. Sin embargo, no imaginó que terminaría con los pies heridos gracias a ser negado por su pareja destinada y ser besado a la fuerza generando crisis en todos sus reflejos.

De las cosas buenas de aquel mundo fue poder deshacerse del poco fuego líquido que lo estaba matando, pero no de la última ducha con agua helada.

El castaño no puede quejarse del mundo que pertenece al espejo Noreste, solo el maldito hecho de haber estado un día con él. Detestó seguir lastimado y no poder disfrutar del agua marina. Todo por la sal y sus heridas recientes, más la ducha por primera vez en seis días fue perfecta.

Sin embargo, no fue miel sobre hojuelas, porque su desgracia fue al llegar a Kwangya y terminar sin energía y por consecuencia también terminó inconsciente.

La cruel realidad y la clara forma de ver cómo la vida se mofaba de él llegó cuando en el espejo Origen recibió la respuesta a la pregunta que tanto se hizo desde antes de iniciar a viajar por los espejos.

Escucharla de los labios del pelicenizo fue un choque de emociones que no terminaron más que maldecir su suerte.

Y aunque supo cómo crear reflejos poco le sirvió porque en el espejo Central las cosas tomaron un giro del cuál jamás imaginó.

Nadie hubiera pensado que aquel ermitaño sabía de su existencia desde su nacimiento y fue quien lo había mandado al espejo 127, mucho menos que supiera crear los demás reflejos sin que necesitara viajar por todos los espejos que restaban y que, cabe aclarar, eran demasiados.

Pero el asunto no era fácil, ese castaño se negó a hacerlo porque resultó que el maldito espejo noqueó a su reflejo pelirrojo y lo necesitaba a él, no a Mark. No era para menos, si Yuta y Mark le habían robado al reflejo central la oportunidad de obtener un baño de luz de luna de la manera más fácil y el castaño tuvo que recurrir a tener al pelirrojo por completo.

Aun cuando creó sus reflejos la vida le siguió jodiendo porque hubo un espejo que no tenía su reflejo y sin saberlo terminó ahí por dos largas semanas gracias a los reflejos bases de Yuta y no porque no supiera cómo crear su reflejo, sino porque estuvo durmiendo en un hospital toda una semana y la otra pensando en cómo regresar.

Un año emocionante, en definitiva, pero la emoción se convirtió en ansiedad con ver a su alrededor en una calma como el agua en el estanque. Temía que hubiera alguien que moviera el agua, no por él, sino por la personita que habitaba en su cuerpo. No le gustaba esa paz, era demasiada calma y no solo en Kwangya sino en los demás mundos. Los espejos principales estaba en una jodida calma que poco a poco lo volvían loco.

— ¿Mark?

Con lentitud levantó la mirada sin dejar de acariciar su abultado vientre. Yuta lo miraba desde el pasillo Norte, no dejaba de mirar con adoración cuando el castaño comenzaba a pasar sus manos en su bonita pancita, verlo era tan atrayente que terminaba dejando lo que estaba haciendo para simplemente observarlo.

— Te he notado algo distraído. —comentó el peligris acercándose a él— Mi pequeño, ¿Todo está bien?

— Sí. Todo está bien.

“Todo está malditamente bien” quiso decir, pero terminó mordiéndose la lengua.

Dejó salir un suspiro extremadamente largo que a Yuta le llevó a cuestionarse lo fuerte de aquellos pulmones que parecían funcionar de maravilla. Dejando la pose en indio, el castaño estiró sus piernas todavía sentado en la rosa de los vientos, haber estado una hora sin moverse casi le había adormecido las piernas imposibilitando una buena circulación. Inclinó el cuello hacia la derecha y se apoyó en sus brazos hacia atrás pudiendo estirarse un poco más, cerró los ojos y dejó un suspiró igual de largo que el anterior.

— ¿Crees que me veo gordo? —preguntó antes de que Yuta volviera a cuestionarle si todo estaba bien— Si es así, prefiero que me mientas y me digas que soy jodidamente sexy.

Abrió los ojos cuando levantó la mirada y miró directamente al espejo Central.

“¿Estará ese par viendo lo que estamos hablando?”

Esa respuesta solamente Doyoung y Taeyong podían responderla, se enfrascó como siempre en aquel enorme espejo que fue la risa de Yuta lo que le hizo recordar que estaban hablando y sonrió porque conocía que ya fuera verdad o mentira, Yuta le respondería con lo que quería escuchar.

— No estás gordo. —respondió Yuta poniéndose en cuclillas cerca del espejo Origen— Tus brazos y tus piernas siguen iguales, así que no has engordado en absoluto.

— Pero...

— Llevas a nuestro bebé, es lógico que tu vientre crezca porque él o ella necesita crecer. —interrumpió mirando cada parte del rostro del castaño— A mi me encanta verte así. Además, no sabes lo jodidamente sexy que te ves ante mis ojos. Te sigo y te seguiré deseando aun si tenemos diez hijos más.

La sonrisa enternecida de Mark se borró con lo último y miró directamente al peligris que llevaba la intención de poner su mano en aquella redonda pancita.

— ¡¿Diez?! ¡¿Acaso ves que soy un conejo?!

— Yo no lo he dicho. —se defendió Yuta logrando su objetivo y sonrió con picardía— Pero yo no fui quien abusó de su poder al poco de tenerlo activo cuando tuvo todos sus reflejos.

Mark pudo verlo suprimir las ganas de reír, sus dedos desearon empuñarse, mas se limitaron en presionarse con mayor fuerza al espejo Origen.

— Y no te quejaste. —comentó el menor indignado— Yo diría que lo disfrutaste más que yo.

— Tengo siete siglos Mark. —respondió encogiéndose de hombros— ¿Tienes idea de lo que significa tener un libido acumulado por todo ese tiempo?

Fingiendo una sonrisa Mark se reincorporó pudiendo tener libre sus manos, pero sin levantarse, sino que puso su derecha sobre la de Yuta y las deslizó por todo su vientre.

— Ahora ya lo sé. —dijo con algo de sarcasmo— Esto es una prueba suficiente. Yo diría que fue una suerte que no terminara embarazado en ese tiempo.

— No. —contradijo el guardián con suavidad acariciando su vientre— esto, es el fruto de nuestro amor. Y yo sé que será igual de hermoso o hermosa que tú.

“Maldito anciano, siempre sabe que decirme” pensó en queja el menor mordiéndose el labio inferior mientras Yuta lo miraba a los ojos con aquella devoción que tanto le gustaba.

— Ugh, me das diabetes.

Contrario a su comentario sonrió y por fin se movió para poder besarlo sin importar que su pancita le impidiera fundirse como deseaba contra el cuerpo del mayor. Yuta no perdió la oportunidad para deslizar ambas manos por aquella zona varias veces y luego hacer un escaneo de la complexión del castaño comprobando que, en efecto, todo él era perfecto.

Lastimosamente el beso se rompió al sentir la energía del salón aumentarse y llevó a Yuta a mirar hacia la dirección que sentía el origen de aquel aumento.

Para Mark, aquello seguía siendo nuevo, porque no imaginaba que todo aquello Yuta y él podían sentir cuando uno de los espejos se activaba, y aunque no estaba tan familiarizado, aquella energía era mayor para que solamente uno de los reflejos necesitara hablar con Yuta o con él.

— ¿Hay alguien que iba a viajar hoy? —soltó tratando de recordar— Estoy seguro que Jaemin me lo hubiera recordado.

El peligris fue ignorante de lo que le costó al menor levantarse de aquel espejo, pues estaba totalmente concentrado en aquel espejo pilar que parecía aguardar a que alguien cruzara por él, solo que no podía ver el mundo que le correspondía.

— Mark... —llamó con cautela todavía mirando al espejo— vete a casa.

— ¿Qué? —soltó confundido— ¿Por qué?

— Solo hazlo. Vete a casa.

— Pero Yuta...

Sus palabras y las de Yuta quedaron sin emitirse cuando de la nada un cuerpo salió proyectado del espejo colisionándose contra el guardián, quien no pudo actuar rápido y ambos terminaron saludando no una forma nada grata el mármol.

Mark observó como el espejo dejó de emitir su brillo y rápidamente se elevaba tomando su lugar correspondiente en los espejos pilares. Bajó su mirada al escuchar un gemido lastimero proveniente de su reflejo y un quejido de Yuta.

— ¿Estás...

Solo que tampoco pudo terminar la pregunta cuando el llanto inició, uno que emitía dolor y al parecer no era únicamente físico, porque aquel rostro con rasguños reflejaba más que ello. Un suave golpe llevó a Mark en observar como de aquel espejo cayó una rosa y no solo había una, sino que en Donghyuk había un par más, responsables de aquellos rasguños.

— ¿Qué pasó? —cuestionó Yuta ayudando al menor a reincorporarse— ¿Dónde está Jeno?

El moreno negó sin dejar de llorar, sus manos temblaban y Mark no tenía la menor idea sobre qué hacer para calmarlo.

— Él... él... no lo sé. Todo fue rápido. —decía entre balbuceos tratando de callar su llanto— Dijo que todo iba a estar bien...

Se detuvo sintiendo dolor en la zona baja del abdomen, cosa que hizo a la pareja en reparar en aquel vientre más grande que portaba en moreno a comparación de Mark.

— Bloquea el espejo. —pidió a Yuta entre lágrimas— Eso es lo que quiere.

— Pero... ¿Por qué?

— Lo encontraron... y lo desean. —respondió sin dejar de mirarlo— Irán por el portal y por el guardián.

Y ahí fue donde el peligris recordó que Jeno le había hablado respecto a cambiar el portal pronto, solo que por primera vez los problemas llegaron antes de siquiera elegir la nueva ubicación del portal perteneciente al espejo Noroeste.

































¡Cuéntale a IsabellaKim lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

0

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

0

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes

Otras recomendaciones

Destino Secreto

Karin Rogowski: Gut geschrieben und beschrieben. Die Charaktere und Situationen sind stimmig und nehmen einen gefangen. Mich hat das Buch ab der ersten Zeile fasziniert, genau wie die anderen Bücher davor. Sehr guter Schreibstil und eine sehr gute Übersetzung, nebenbei bemerkt. Dankeschön, dass Du Deine Bücher ...

Leer ahora
Die Wölfe von Welby

maryketteler: Ich bin von diesem Roman sehr angetan. Es handelt sich um eine wunderschöne Geschichte, die durch ein tolles Happy End abgeschlossen wird.

Leer ahora
 Mehrfach zurückgewiesene Gefährtin

Silvia: Sehr schön geschrieben, mit Spannung von Anfang bis Ende. Tolle Geschichte .

Leer ahora
A Blessing in Disguise

Roxann: This was an amazing book. The characters and plot were amazing and you are an awesome writer. Every book I have read by you is just amazing. I thank you and on to the next ❤️

Leer ahora
Sweet Caroline

Doridoo: I really enjoyed this story and had trouble putting it down at 2:00 in the morning but couldn’t read more due to blurry eyes! I even reread the chapter I left on so I could relive it again. The story had me tear up and gasp in parts. I Look forward to more stories from this author. Now I need to ca...

Leer ahora
The Grumpy Next Door

Rikke: It’s a nice feel good story. It’s funny, romantic and absolutely perfect for a Saturday morning with your morning coffee.

Leer ahora