prólogo
Algo tan hermoso como aterrador, algo que no se congela con el tiempo porque tiene vida y la contiene, algo que nadie puede decirte como es hoy porque ayer fue diferente, conocido y desconocido ante su inmensidad.
Seguramente cuando lo ves te preguntas ¿que habrá más allá?, lo que oculta entre sus sombras es algo incierto y seguramente ante cada paso que des hacía delante empezaras a pensar en el peligro... es inevitable.
Tú eliges, si decides avanzar o no, puedes solo quedarte a ver ese hermoso paisaje desde lejos, tomar una fotografía y guardarla, o puedes ver un poco más adentro, en la profundidad del bosque.
Desde lejos y solo desde lejos puedes sentirte seguro porque alguien ya te marco un sendero, pero si vas a adentrarte ya viste lo insignificante que eras desde un comienzo y ante la inmensidad de la naturaleza, fuiste advertido.
Prólogo
Solo en unos días Nicolás Deker tenían lo que sentí que yo no podía conseguir con Carol sin importar cuanto me esforzara, cuando él más se acercaba, sentía que yo más me alejaba. Sabia que mi hermana algo me ocultaba, discutimos, peleamos por ese secreto que sentía nos estaba distanciando, incluso le prometí que me quedaría a su lado y eso hice cuando rechace la beca de arte a un curso avanzado lejos de casa, todas aceptaron su buena fortuna menos yo, porque no quería que esa brecha creciera.
Siempre pensé que yo era la única que podía ver y entender a mi hermana, pero hacía un tiempo ya no estaba tan segura de eso.
Aunque las personas a su alrededor no se daban cuenta, yo sabía que Carol se esforzaba más que nadie para ser como los demás, siempre quería ser aceptada y nunca parecía suficiente y es por eso que yo no entendía ¿cuánto más necesitaba?. No fue hasta hace poco que me di cuenta de que no se trataba de eso, no eran los demás y no importaba cuantas personas la rodearan, era ella quien no se sentía parte de un grupo o de un lugar, estaba perdida, como sino supiera a donde pertenecía en realidad.
Carol soportó una vida en un mundo del cual no se sentía parte, pero cuando encuentra su lugar en este mundo junto a su mate yo no siento que sea parte de todo eso y debo olvidar a mi hermana al menos de que me convierta en una marca dentro de un juego enfermo de selección de marcas.
Lo peor de todo es que ni siquiera pude decidir o elegir en realidad, solo terminé como un juguete en medio de ese juego y para cuando supe la verdad ya era demasiado tarde, ya pertenecía a otro clan, uno que se suponía estaba prohibido y extinto.
Lo de las marcas me lo invente, dudo que en otra parte del mundo exista este concepto, por lo tanto esta escrito bajo las condiciones de mi imaginación, pero hay cosas de hombres lobos, si hay algo de ellos que sepan y puedan aportar se los agradecería.








