Prólogo
Mientras el primer copo de nieve caía, susurraba secretos de un cuento invernal esperando desplegarse. Las historias del bosque las cuenta el viento helado, estas se pierden mucho antes de llegar a los pueblos de los humanos, y cuando algunas pocas palabras de aquellas historias llega hasta ellos, se quedan atrapadas entre sus montones de telas, el humo de las chimeneas o las puertas y ventanas cerradas al frío de la naturaleza, por lo que nunca se enteran de las maravillas que ocurren dentro de los árboles.
La historia que el viento contaba aquella noche era única y especial, tan única como cada copo de esa primera nevada. La historia de un amor prohibido que se dió por azares del destino, cuando un chico con el oído muy agudo escuchó el llanto de una hada a través del fuerte ruido de una tormenta que anunciaba el inicio del tan esperado invierno.
Las barreras no existen cuando el amor se hace presente, no hay muralla tan grande que sea imposible de escalar, no hay río tan hondo donde no se pueda nadar, no existe bestia tan feroz contra la que no se pueda luchar. El invierno trae consigo el fin de muchas cosas, pero también el comienzo de muchas otras, esta vez, nació el amor entre el humano y la hada que lucharon contra todo pronóstico para estar juntos y hacer el sentimiento prevalecer durante muchas heladas.
Mi deber es contarte esta historia antes de que se pierda entre las altas montañas, las ramas de los árboles y el humo de las chimeneas. Me presento, soy el viento, y es un placer para mí dejar esta historia en tus manos.








